Principal Arte Arquitectura Bitácora Historia

VII.- Diversidad del Egipto musulmán
 
Indice
 
Capítulo anterior
 
Diversidad
Introducción
Nilometro
Importación
Fatimies
al-Azhar
Muralla
Nuevo tipo
Palacio
Mausoleo
 
Capítulo siguiente
 
Glosario

 

 

LA MURALLA EN PIEDRA DE EL CAIRO

 
     Bajo el reinado del califa fatimí al-Mostanzir (1036-1094), que se mantiene en el trono más de medio siglo sin reinar jamás verdaderamente, los desórdenes y la anarquía se instalan en el país. La autoridad del soberano no llega a imponerse de forma duradera. Finalmente, en 1074, para poner orden en un Egipto destrozado, al-Mostanzir llama a Badr Gamali, un armenio que había sido gobernador de Damasco y prefecto de San Juan de Acre. Badr está rodeado de tropas mercenarias armenias que se habían refugiado en Egipto, tres años después de su derrota ante los Selyúcidas (1071) en Mantzikert. Badr se apresura a secuestrar al califa en el palacio real. La soldadesca en la que basa su autoridad va acompañada por arquitectos e ingenieros especializados en fortificaciones, a los que Badr confía la tarea de edificar una nueva muralla alrededor de la capital [FIG. 1]. Estos constructores, que trabajan según la tradición armeno-bizantina, construyen, entre 1087 y 1091, las murallas, jalonadas de torres cuadradas, así como tres puertas de El Cairo llamadas Bab el-Nasr [FIG. 2], Bab el Futuh y Bab el-Zueïlah [FIG. 3]. La construcción de esta muralla de una excepcional calidad, que se parece a la de Edesa, ciudad de la que son originarios numerosos artistas de Badr, marca el retorno de la técnica de la piedra tallada en la arquitectura egipcia, enlazando así con su lejano pasado faraónico. El aparejo está hecho de grandes bloques unidos con una extremada precisión.
     La concepción de esta muralla deriva de los modelos romanos, con torres cuadradas o semicirculares y portones en plena cimbra. Recurre a las formas evolucionadas que son la bóveda de lima tesa o la cúpula sobre pechinas. El sistema de las troneras, heredado de los castillos omeyas, demuestra el desarrollo al que habían llegado las técnicas de defensa en El Cairo en vísperas de las Cruzadas. Esta obra magnífica que se alza aún hoy en su perfección geométrica y funcional es un ejemplo de las técnicas que serán utilizadas en la época ayyubí. Anuncia ya las grandes ciudadelas de Damasco o de Alepo.
Figura 1
Figura 1
Ampliar
Figura 2
Figura 2
Ampliar
Figura 3
Figura 3
Ampliar
   
 
Indice
Página anterior Página siguiente
Arriba
Puebla de AlfindénPuebla de AlfindénEsta página existe gracias al mecenazgo del
Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén