Principal Arte Arquitectura Bitácora Historia

VIII.- La desintegración del Occidente Islámico
 
Indice
 
Capítulo anterior
 
Desintegración
Introducción
Kairuán
Susa
Magreb/Al-Andalus
España árabe
España/Magreb
Ziza
 
Capítulo siguiente
 
Glosario


Figura 1
Figura 1
Ampliar
 
Figura 2
Figura 2
Ampliar
 
Figura 3
Figura 3
Ampliar
 
Figura 4
Figura 4
Ampliar
 

EL PALACIO DE LA ZIZA EN PALERMO

 
     En Sicilia, conquistada por los Aglabíes de Kairuán, la presencia árabe ha sido suplantada por el poder cristiano de Roger de Hauteville, que se apodera de Mesina en 1061, y de Palermo en 1072. Bajo la dominación de los Normandos, Sicilia se convierte en el centro de una cultura mixta, árabo-cristiana, gracias a la tolerancia de Roger II, rey de Sicilia entre 1130 y 1154. Las corrientes bizantinas y musulmanas se unen aquí armoniosamente. Científicos y poetas convergen hacia la ciudad de Palermo, donde los Europeos pueden acudir a las fuentes del saber antiguo mediante la literatura árabe. Bajo Guillermo II, sucesor de Roger II, la situación de equilibrio parece mantenerse. Pero en realidad se va degradando debido a la presencia de cristianos francos que crean una atmósfera de cruzada. Las persecuciones contra los musulmanes se desencadenan a la muerte del soberano, en 1189.
     El arte palermitano muestra la influencia árabe en toda una serie de construcciones, entre ellas la Capilla Palatina o el santuario de San Cataldo, que data de 1160, con sus curiosas cúpulas en fila [FIG. 1]. Pero resplandece aún más en el extraordinario palacio de la Ziza [FIG. 2]. Construido en 1185, este edificio macizo, con su alta fachada a tres niveles [FIG. 3], es accesible mediante un pórtico interno, transversal, precedido por el salón para el ceremonial [FIG. 4]. Esta sala, que forma una especie de iwan abierto, está adornada por una decoración de mosaico, de tipo bizantino, que representa una cacería real sobre fondo de oro, y contiene un surtidor interior que salta bajo una bóveda de estalactitas [FIG. 5]; unos chorros de agua se deslizan murmurando por un plano inclinado, según una costumbre ya instaurada en la rotonda de la Domus Aurea de Nerón, en Roma.
     En el primer piso, este palacio árabo-normando repite el tema rigurosamente simétrico del nivel inferior: se inscribe dentro de un rectángulo de 40 x 20 metros. El piano nobile está formado en su centro por un suntuoso salón de recepción con iwans simétricos. Aquí hay otra fuente, alimentada gracias a un apropiado sistema hidráulico abastecido por un acueducto. El segundo piso repite la misma estructura, con un hueco en la sala de recepción central que ocupa dos niveles. La complejidad de la planta, con sus viviendas provistas de alcobas y de iwans, se repite en el tercer piso. La mayoría de las cubiertas son de soberbias estalactitas (mukarnas). [FIG. 6] [FIG. 7]
     La fórmula general adoptada en la Ziza por el soberano cristiano, que recurre a unos arquitectos y a unos artistas árabes, se inspira en un palacio construido por la dinastía de los Ziríes del Norte de África, que cayó bajo las armas de los Normandos. En efecto, en el palacio en ruinas de Asir (Argelia), que data del siglo X, se encuentra una planta análoga, simétrica y rectangular, aunque mucho más amplia, ya que cubre 72 x 40 metros, con una parte central de 24 x 22 metros, en cuyo fondo se abría un aula regia en forma de triconque...
     Excepto el mosaico, toda la decoración del palacio del rey Guillermo II de Palermo procede de la ornamentación islámica, demostrando así lo viva que estaba la moda artístico-cultural del mundo musulmán, a finales del siglo XII. Antes de llegar a su fin la época clásica, la arquitectura árabe representa pues una fuente de inspiración tanto para las sinagogas de la comunidad judía de Toledo como para los palacios de los reyes normandos y cristianos de Sicilia. Como lo demuestra la civilización mixta que florece en Sicilia y en España, el arte islámico alcanza su apogeo cuando converge con la cristiandad occidental, en vísperas de la caída del califato de los Abasíes, a mediados del siglo XIII.
Figura 5
Figura 5
Ampliar
Figura 6
Figura 6
Ampliar
Figura 7
Figura 7
Ampliar
   
 
Indice
Página anterior Página siguiente
Arriba
Puebla de AlfindénPuebla de AlfindénEsta página existe gracias al mecenazgo del
Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén