| |
|
RED DE CANALES
|
|
|
|

|
|
|
El país maya —formado, de un lado, por las tierras bajas que iban de Petén a Tabasco y de Belice a Yucatán, y del otro, por regiones montañosas
dominadas por los volcanes en erupción del sur de Guatemala, de El Salvador y de una franja occidental de Honduras— se extiende aproximadamente a lo largo de 1.000 Km. de norte a sur y 600 Km.
de este a oeste. La tierra maya está situada al sur del Trópico de Cáncer. Su centro está cubierto por la gran selva pluvial, de tipo amazónico, atravesada por el Usumacinta, un río caudaloso
que corre a lo largo de la frontera entre México y Guatemala. Sus aguas fangosas se juntan con las del río Grijalva antes de desembocar en el golfo de México, en la costa de Tabasco.
Este entorno cálido y húmedo parece poco propicio para la eclosión de una gran cultura. En realidad, los mayas del período arcaico tuvieron que acondicionar —a cambio de grandes
esfuerzos— el terreno en el que iban a implantar su agricultura primitiva: en las cuencas fluviales impregnadas de agua, realizaron una densa red de drenaje. Estos canales artificiales de trazado
geométrico —trazado que la foto aérea pone en evidencia— transformaron el suelo pantanoso en tierra cultivable. Dicha planificación revela un prodigioso trabajo colectivo, que jamás hubiera podido
realizarse sin unas estructuras sociales jerarquizadas y sin una organización política cuyos orígenes se remontan a épocas anteriores al período preclásico medio (del 900 al 300 a.C.).
Pero las tierras donde se asienta el pueblo maya son pobres en minerales: excepto filones de obsidiana cerca de los volcanes y algún que otro yacimiento de jade, no había metales
que permitieran el desarrollo de una orfebrería o de una metalurgia. No había ni oro ni plata. La aparición de una técnica del cobre y del bronce se deberá a otras poblaciones precolombinas, situadas
en Colombia y en Ecuador. Las balsas con mercancías procedentes de estas regiones proporcionarán a los mayas, al final de la época clásica, los primeros objetos de culto y de adorno en oro y las
primeras herramientas de metal. |
|