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Situada entre la llanura de Petén al sur y los bosques de Yucatán al norte, la región que abarca los territorios de Campeche y Quintana Roo
es sin duda la provincia más ignorada del mundo maya. En gran parte deshabitadas, sus tierras están cubiertas por una selva tropical, en la que palmeras y zapotes se mezclan con una vegetación
frondosa. Durante mucho tiempo, sólo los chicleros las han recorrido en busca de goma de mascar y fueron ellos quienes descubrieron una serie de centros mayas de gran interés, ya que los monumentos
ocultos por las lianas y las acumulaciones de mantillo son absolutamente originales.
Esta zona se extiende al sur de Yucatán, no lejos de la frontera guatemalteca. Está situada a ambos lados de la carretera que une, de este a oeste, la moderna ciudad de Chetumal,
junto al mar caribe, con Escarcega, un pueblo que está en la carretera entre Campeche y Villahermosa. Las principales ciudades son Kohunlich, Dzibanché, Becán y Chicanna.
Los esfuerzos realizados por los arqueólogos mexicanos para salvaguardar, restaurar y hacer accesibles los monumentos descubiertos, han ayudado a enmendar un error ampliamente
extendido desde la época de los pioneros de la exploración maya: en efecto, según Sylvanus Morley, la cronología maya se dividía en Imperio antiguo (época clásica en Guatemala y Honduras) y nuevo
(período postclásico al norte de Yucatán).
Este enfoque, basado en la egiptología, hoy ya no se considera válido. De hecho, sabemos que hay emplazamientos de Yucatán que se remontan a la época preclásica y que no son posteriores
a sus homólogos de Petén. También sabemos que no hubo traslado ni migración de la población tras el abandono de las ciudades de Tikal, Copán o Palenque. Los mayas del final de la época clásica
no se refugiaron en las capitales del norte para dar, en las época postclásica, un segundo impulso a su civilización en decadencia. Semejante explicación ha sido superada.
La mejor demostración de que esta división en dos grandes etapas es errónea, es precisamente esta zona intermedia, que se afirma cada vez más como nexo de unión entre norte y
sur, tanto desde el punto de vista geográfico como histórico. |
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