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Historia del Dance |
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Dance es una voz netamente aragonesa que designa el paloteado, baile y música y versos con los que los jóvenes en muchos pueblos de nuestra región festejan a
los santos patronos del pueblo o a alguna advocación de la Virgen. Tiene, por consiguiente, un carácter festivo-religioso.
D. Carmelo Lisón Tolosana
En un Dance, además de los textos versificados, precisa de un acompañamiento musical y de unas melodías que sirvan de sostén a las danzas tan importantes como el texto a
representar en un Dance. En la Puebla, al contrario que los versos, las melodías no existían ni en las referencias escritas ni en la memoria de los alfindeños. Los autores del libro “Los
Dances en La Puebla de Alfindén”, publicado en 1990 por el ayuntamiento de La Puebla de Alfindén, crearon música expresamente para La Puebla, teniendo en cuenta las melodías existentes en otros pueblos cercanos en función de los Dances que, estimando
más o menos generales y permanentes en el tiempo, estuvieron sujetos a influencias tardías. De ahí que se hayan distinguido las de la Virgen del Rosario de las de la Asunción y San Roque,
estas últimas con aires más pegadizos o actuales.
La música de los dances estaba escrita para ser tocada con instrumentos musicales y bailada por danzantes, no para ser cantada. Generalmente, debido a la imposibilidad de
encontrar gaitero o músicos que la hicieran sonar durante los ensayos del baile, eran los danzantes quien adaptaban o inventaban una letra para esta música, pudiendo así marcar los pasos del
baile, es lógico que estas letras permanecieran en el recuerdo de los danzantes, y las cantaran o tararearan; pero no se puede caer en el error de pensar que estas forman parte del dance. Se
trata de una simple regla nemotécnica, con una determinada finalidad. Desde el punto de vista musical se trata de melodías cortas, de fácil entonación, con intervalos conjuntos, forma tonal
simple y con ritmo marcado, para poder hacer fácil su aprendizaje.
Generalmente en su origen la música del Dance ha sido interpretada con dulzaina o gaita, acompañadas por un atabal (tambor). En el S. XIX estos instrumentos caen en desuso
frente a otros nuevos instrumentos utilizados en orquestas, bandas y charangas. Según las posibilidades de cada pueblo el violín, clarinete, requinto o saxofón serán los nuevos instrumentos
que harán sonar estas melodías de dance. Su interpretación pasará del gaitero a las más diversas agrupaciones musicales.
PLANTEAMIENTO DE UNA RECUPERACIÓN
Para la puesta en escena del Dance, bueno sería tener los requisitos mínimos a nuestro alcance: |
- Los textos, hasta hoy al menos cuatro se conocen, en una publicación.
- Las partituras, hechas exclusivamente para la Puebla en 1990, sobre las bases musicales de otros Dances, tanto de la ribera del Ebro como de la comarca de los Monegros.
- La indumentaria también es de nueva creación, tomando como punto de partida, las prendas clásicas de los pastores aragoneses del siglo XVIII y XIX: pantalón hasta debajo de la rodilla,
ajustado a la pierna, de un color, camisa blanca con abertura media y cuello de tirilla, faja en la cintura con los flecos ocultos, media lisa blanca y alpargatas.
Se ha optado por el color blanco y azul (color de la Virgen a quien van especialmente dedicados estos Dances) en la ropa de los danzantes y por el negro y blanco en el caso de
los pastores, además de zurrón, cayado y garrote, polainas de piel rústica, abarcas, chaleco de piel y sombrero para el Rabadán y un traje con chaqueta y sombrero de ala rígida para el
mayoral.
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Quedan aquí anotadas las líneas iniciales de lo que podría plantearse para restablecer actualmente un Dance, quizá uno de los de la Virgen
del Rosario, en La Puebla de Alfindén.
Para Eva Defior, algunos pueblos intentan en la actualidad recuperar esta tradición aragonesa cada vez mas alejada de las nuevas generaciones. Dicen que el Dance es una
manifestación cultural que consolida su sentimiento local y configura una identidad que es única en cada pueblo. Por otra parte -continúa Defior-, el Dance es más que un baile regional porque aúna la danza, el teatro en verso, la poesía, la música, la sátira y la crítica social. El espectáculo completo consta de cuatro
partes: la danza, la pastorada, la lucha de moros y cristianos y la pugna entre el ángel y el diablo. Sin embargo, en la mayoría de los lugares no se representan todas. Su origen no se conoce
con exactitud. Durante la Edad Media se empezó a gestar, pero fue en los siglos XVII y XVIII cuando consolidó definitivamente. Su éxito entre las clases sociales medias y bajas hizo que la
Iglesia lo quisiese adoptar para llegar de forma más cercana a toda la sociedad (DEFIOR, E.: en prensa)
En la publicación aludida a los dances, dice D. Carmelo Lisón: "El dance, como ritual festivo, tiene una forma lúdico-deportiva que exalta al 'yo' de los que participan y hace
vibrar a todos por medio de su música, movimientos rítmicos, color, poesía y simbolismo. Bien valdría la pena revivirlo para gozarlo. Porque al actualizarlo nos conectaría con nuestros
antepasados, con nuestras raíces, con nuestro futuro también". |
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