Historia blog Principal Arte Culturas
 
Indice
 
Capítulo anterior
 
Indice Catálogo Piezas
Prehistoria
El arte aqueménida
El arte griego antes de la época parta
Introducción
Galería de imágenes
El arte en la época parta
El arte en el Imperio Sasánida
El arte al inicio de la época musulmana
Bibliografía
  III. Catálogo: el arte griego antes de la época parta  

Introducción (y V)

         
Página 1 Página 2 Página 3 Página 4 Página 5
         

...viene de la página anterior
Como contrapartida, la «tetrapolis» al norte de Siria, con las cuatro ciudades que los seléucidas fundaron en el centro occidental de su imperio, refleja una situación totalmente distinta. En Antioquía del Orontes los estratos helenísticos se encuentran a 13 m de profundidad, enterrados bajo construcciones que van desde el período romano hasta la actualidad. Cerca de aquí se encuentra la ciudad portuaria, todavía por excavar, de Seleucida de Pieria con el mausoleo de Seleuco I. Laodicea se encuentra enterrada bajo su asentamiento sucesor, la actual Lataquia, mientras que la edificación helenística de Apamea fue en gran parte planificada por los romanos. En las cuatro ciudades se conservó, al igual que en la vecina Alepo (Halab), el modelo urbano de inicios del helenismo que todavía conserva el actual plano de la ciudad. Por el contrario, los restos de los edificios helenísticos que daban forma a este mapa urbano y sus correspondientes hallazgos permanecen hasta hoy desconocidos. Si no fuera por las fuentes bibliográficas que informan sobre la gran importancia que estas ciudades supusieron para el período helenístico, la pobreza de hallazgos nos llevaría equivocadamente a creer todo lo contrario. Esto nos hace pensar que si todavía no hemos encontrado en Irán las ruinas de la cultura material del período seléucida, esto se debe a un vacío en la planificación de excavaciones como las que sí se llevaron a cabo en Seleucida del Tigris, Uruk, Dura Europos, Ai Khanum y otros emplazamientos. Se supone que este tipo de ruinas se encuentra probablemente en la zona sudoccidental de Irán, en el área de influencia de Susa y cerca de los centros seléucidas de Mesopotamia. Aquí es donde también se encuentran los emplazamientos de los hallazgos mencionados anteriormente de procedencia probablemente seléucida.

Los distintos enfoques actuales que mencionábamos anteriormente acerca del período seléucida en Irán han terminado repercutiendo, como es natural, en la valoración del arte. E. Herzfeld(28) resaltó en sus investigaciones la ruptura que la conquista macedonia supuso para el desarrollo del territorio sometido y cuyas consecuencias llegaron a perjudicar gravemente el arte de dicho territorio. D. Schlumberger(29), aunque se alejó del punto de vista helenocentrista imperante, veía el «Oriente helenizado» como una unidad demasiado independiente en relación a Grecia y, más tarde, Roma. Por el contrario, R. Ghirshman(30) defendía una tripartición que se dividía entre el arte helenístico, el greco-iranio y el originalmente iranio. Hoy en día conocemos las complicadas condiciones que se dieron en países como Fenicia y Lidia durante el «prehelenismo» del siglo IV a.C. y hemos podido constatar la existencia de talleres mixtos donde griegos y extranjeros trabajaban codo con codo. Los últimos hallazgos en el Yemen han puesto al descubierto que incluso en este país, jamás sometido al poder macedonio o romano, se llegó a dar la circunstancia de que un griego llamado Focas y un árabe llamado Lahay'amm trabajaran juntos la colosal estatua de bronce de un rey(31). Hay que pensar que en otras regiones también pudieron existir talleres mixtos y un intercambio de estilos diferentes. De este modo, ciertas asignaciones un tanto artificiales, tales como arte «griego», «indígena» o «importado», otrora en boga hasta el abuso, ahora sólo pueden aplicarse en un menor número de casos. Durante el helenismo y en el período romano existían muchos artistas que cambiaban constantemente de lugar según donde se encontraran las ofertas de trabajo. También es necesario relativizar las denominaciones que designan la pertenencia a un país en concreto. ¿Dónde se encuentra la frontera entre los griegos y macedonios -que se dejaron empapar completamente por la cultura de su entorno y que en ocasiones, como en la Bactriana, llegaron incluso a quedar del todo aislados de sus compatriotas— y las poblaciones fuertemente helenizadas de Irán, Asia Menor, Siria y Mesopotamia?

Actualmente se están estudiando los procesos de la «aculturación» en varias regiones, es decir, las nuevas formas culturales nacidas del contacto entre diferentes grupos étnicos. Debido a la falta de hallazgos convincentes, todavía no es posible dibujar un panorama semejante para el arte del Irán seléucida. Teniendo en cuenta las políticas desarrolladas por Alejandro y los seléucidas, es bastante probable que se diera una mezcla de influencias recíprocas entre el arte griego e iranio, pero hasta ahora no se han encontrado los testimonios que avalen este intercambio. Los ejemplos que existen de tal fusión corresponden a fechas más tardías y se sitúan fuera de los límites de Irán: podemos citar los complejos funerarios y de culto dedicados a los reyes de Commagene, del siglo I a.C., especialmente la construcción sobre el monte Nemrut Dagi; otros de fecha aún más reciente en el norte de Siria y Mesopotamia, en Palmira y en Hatra, se remontan a la época de los emperadores romanos.

   
 
Indice
Página anterior Página siguiente
Arriba
Esta página existe gracias al mecenazgo del
Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén
 
 

Principal Contactar