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Galería de imágenes |
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La figura masculina se presenta en posición completamente frontal. El brazo derecho está acodado y muestra la palma de la mano, mientras que el brazo izquierdo discurre a lo largo del tronco y en la mano lleva un atributo vegetal. El hombre viste la indumentaria típica elamita, que consta de una túnica de manga larga, el sash, y un pantalón (núm. cat. 136). El cuerpo es de proporciones delgadas aunque la ausencia de las piernas produce la impresión de que la cabeza es demasiado grande. El rostro oval, totalmente frontal, está dominado por una gran nariz y los ojos. Estos últimos son almendrados y sobresalen del amplio arco de las cejas grabadas. Los párpados y los iris están grabados en relieve. La nariz es muy prominente y presenta un afilado perfil aguileño y puntiagudo. Las ventanas nasales están cinceladas y las aletas insinuadas mediante un surco en forma de media luna que se prolonga hasta los pliegues de la boca, que aparece cerrada; los labios son delgados y las comisuras se hallan ocultas bajo el bigote curvado hacia abajo. La barba puntiaguda es compacta. Los mechones de rizos son largos y ligeramente ondulados, mientras que las puntas del bigote sobresalen un poco. La frente está dotada de gran viveza plástica. Las orejas son planas y están situadas a los lados de la cabeza. El cabello forma un gorro oval compacto, sobre el que se distribuyen apretadas hileras de grandes rizos ondulados enganchados entre sí, creando un dibujo bastante libre. Hacia la parte posterior, los detalles se simplifican bastante y los rizos apenas están insinuados. En general se puede apreciar una evolución de los rizos serpentinos, ampliamente conocidos tanto en el repertorio iranio como en el griego, hacia una forma lineal establecida por el gusto parto, aunque el principio de la estructura variada remita más bien a un modelo griego. La barba, sin embargo, reproduce los remotos modelos aqueménidas, tanto por su forma como por su confección. El ancho cuello se ve acentuado por el gran escote redondo de la túnica que, a su vez, se encuentra ceñida a la cintura por un cinturón plano con forma de cinta. A primera vista, la conformación de los pliegues parece estereotipada, no obstante, está sometida a una lógica interna muy precisa y, a pesar de la ejecución esquemática, respeta la anatomía del cuerpo que oculta. Sobre el pecho, la túnica forma una hilera de gruesos frunces verticales, pero debajo del cinturón aparecen variaciones: existen pliegues verticales a los lados y en el tramo central inferior, mientras que unas pequeñas curvas y frunces oblicuos forman un triángulo que reproduce la forma de la región inguinal. Los pliegues contiguos alrededor de los muslos realzan la impresión de redondez de los mismos. La ligera asimetría de los frunces en torno a las piernas hace pensar en la vaga reproducción de una postura con pierna de apoyo y pierna libre, con la pierna izquierda levemente flexionada. La impresión de una ligera variación de la pose frontal también se ve reforzada por las diferencias en la ejecución de ambos brazos: el brazo izquierdo está pegado al torso, mientras que el brazo derecho goza de más espacio. Las largas mangas están adornadas con gruesos pliegues longitudinales. Los tres aros lisos a la altura de las muñecas podrían representar un reborde muy elaborado o una pulsera o ambas cosas. La parte posterior de la escultura es secundaria, por lo que apenas ha sido trabajada plásticamente. Casi se podría describir este lado de la figura como dos superficies lisas, en las que se han cincelado rígidos surcos formando pliegues por encima y por debajo del cinto horizontal. Mientras que la espalda y el cinto están a un mismo nivel, los frunces situados por debajo presentan una ligera redondez que marca la pelvis de manera convencional. La unión entre la parte posterior y el costado derecho se halla un poco redondeada, mientras que el largo sash oculta la transición al costado izquierdo, donde los pliegues oblicuos entre el rollo y el brazo ligeramente extendido se vuelven verticales en el tramo inferior. Estos últimos pliegues se juntan con los frunces, también verticales, del extremo del sash, que sólo se encuentra retorcido por encima del hombro, de la espalda y del pecho. La superficie del costado derecho, entre la mano y el brazo arqueado, no ha sido labrada con esmero, sino sólo toscamente cincelada. Los atributos de la figura son de especial interés. La mano izquierda sostiene un elemento vegetal, lo cual no es infrecuente en el mundo parto: a menudo en las manos de los devotos se encuentran hojas de palma u otro tipo de ramas. Sin embargo, en este caso lo inusual es la forma en que la figura sostiene el atributo: el hombre no mantiene el objeto agarrado, sino que éste tan sólo ha sido colocado sobre la palma de la mano abierta. También es inusual el reducido tamaño de la rama; casi parece una hoja, pero su estructura es la de una rama pequeña. Aún más excepcional es el atributo sujeto al cinturón. Tiene la forma de una pequeña tablilla rectangular con un mango en su lado inferior. En la parte izquierda su superficie es lisa, mientras que a lo largo del borde derecho se caracteriza por una hilera vertical de pequeños huecos. Este atributo ha sido interpretado como una especie de llave, aunque se diferencia de las llaves de otras figuras procedentes del mundo parto. Esta estatua fue hallada junto a monedas seléucidas y partas, durante unas excavaciones realizadas por la Iran Petroleum Company en Kalgah, algunos kilómetros al sur de Masjid-i Sulaiman, en un lugar en el que probablemente se encontraba un santuario, si partimos de la postura de la estatua, que alude a un contexto religioso. Seguramente fue fabricada en un taller elamita cercano al que creó las esculturas encontradas en Bard-e Neshandeh y en Masjid-i Sulaiman. La comparación estilística e iconográfica con esas estatuas permite establecer una datación para la estatua de Kalgah entre mediados del siglo I d.C. y finales del siglo II d.C. Faltan las piernas de la estatua, fabricadas por separado y unidas al tronco mediante dos espigas de hierro introducidas en las dos cavidades situadas en la parte inferior. Los dedos de la mano derecha están dañados. (A. I.) |
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