|
Botella de cuerpo piriforme con un cuello estrecho
que culmina en una boca aplanada. Tiene una sencilla base de apoyo cóncava
completamente redondeada, mientras que en la parte inferior no se aprecia
ningún ombligo. El recipiente es de vidrio grueso de color verde, sin
burbujas de aire visibles. Posee una pátina desconchada con irisaciones en
naranja y nácar. Aunque la forma de este recipiente es muy simple, las
botellas piriformes de paredes gruesas, cuellos cortos curvados hacia fuera
y sencillas bases de apoyo, suavemente redondeadas, no son frecuentes entre
las vasijas romanas. Por tanto, este tipo de recipientes parece ser más
característico de la región irano-mesopotámica. Posiblemente esta pieza sea
el equivalente en vidrio de las botellas de alabastro y de barro vidriado en
verde que presentan la misma forma y que todavía aparecen frecuentemente
como ofrendas en tumbas de los siglos II y III d.C. (cf., p. ej., un objeto
procedente de Bahrain del siglo II d.C., en: Salles - Lombard 1999, num.
257). En la región mesopotámica se conocen piezas análogas procedentes de
Uruk (una variante de menor tamaño; Pedde 1985, 194-195, tab. 264 C, gr.
702), de Tell Mahuz (norte de Mesopotamia; siglos III-IV d.C.; Negro Ponzi
1968-1969,159, núm. 17, il. 153 y 159) y de excavaciones en Nínive, pieza no
publicada y del siglo XIX (Museo Británico, núm. inv. WAA 91467, núm. exc.
S2355; Smith 1874), así como probablemente de Babilonia (Museo Británico,
núm. inv. WAA 911 11-31894). Se conocen variantes con las paredes más
delgadas procedentes de Abu Skhair en Mesopotamia central (Negro Ponzi 1972,
núms. 30-32). Uno de estos ejemplos es una pequeña botella que no está
documentada en ninguna publicación y que fue hallada durante las
excavaciones de Layard en Nínive y Babilonia (Museo Británico, núm. inv. WAA,
N 829). Todas estas variantes datan del período parto tardío o de la época
sasánida inicial.
Para más información general sobre formas de botellas
de Oriente Próximo, véase Negro Ponzi 1968-1969, 329-330. También es digna
de consideración una botella originaria de Turquía que data de finales del
siglo I o principios del siglo II d.C. (de Saldern 1980, 26, núm. 117, tab.
5), insólita como pieza de vidrio romano. También existen vasijas de la
región mediterránea oriental, cuyo origen permanece desconocido (Matheson
1980, núm. 183, datada en el siglo II d.C., y Matheson 1980, 98-99, núm.
264, datada en el siglo III d.C. Matheson establece vínculos con la región
romana, donde, no obstante, el tipo de vasija tenía un cuerpo más ancho, una
boca diferente y a menudo presentaba un aro de apoyo). También se conocen
piezas análogas posteriores, tanto en variantes lisas como decoradas. Para
vasijas de tipo liso, compárese, por ejemplo, algunas botellas de Qasr-i Abu
Nasr, en los alrededores de la antigua Shiraz (Whitcomb 1985, il. 58 e-h, y
principalmente F-187 en el Metropolitan Museum of Art, Rogers Fund, 1932).
Para la variante decorada, véase una botella de Bahrain con cenefas trazadas
en vertical y que data de un periodo posterior a los siglos III-IV d.C. (Nenna
1999, núm. 301). Las variantes sasánidas tardías y del período islámico
inicial muestran formas diferentes y ornamentos añadidos en relieve (Kroger
1984, núm. 1, de los siglos VIII-IX d.C., y Lamm 1931, tab. LXXVI, 3 y 6,
siglo VI? d.C.). (M. N. P.) |