|
|
|
 |
|
|
Galería de imágenes |
|
|
|
|
152) Cabeza de una diosa (?) |
Hadjiabad (Fars, Sur de Irán)
S. IV d.C.
Estuco; alt. 22,5 cm, anch. 12 cm, gr. 14,5 cm
Teherán, Museo Nacional, núm. inv. 4
Bibliografía: Azarnoush 1994, núm. 34 |
|
|
La cabeza, prácticamente tridimensional, está bien
conservada, pues sólo presenta una rotura en el trenzado superior. La parte
trasera de la cabeza está totalmente alisada. La punta de la nariz y la
barbilla están algo dañadas. La zona frontal del cabello y los párpados se
pintaron de color negro. La diosa (?) lleva un peinado en forma de casco,
con el pelo repartido en cinco guedejas peinadas sobre la frente. De las
sienes cuelgan sobre las mejillas unos largos rizos en forma de espiral. A
los lados, el pelo llega hasta la nuca y está peinado en forma de rollo.
Debajo hay pequeñas trenzas que caen hasta los hombros. El trenzado superior
atado en la coronilla (globo) está roto. Los pendientes están formados por
dos perlas pequeñas y una grande. La cabeza pertenece a una de las estatuas
de unos 140 cm de altura situadas en los estrados planos y semicirculares de
los nichos del «Santuario de Anahita» (Azarnoush 1994, il. 148; aquí
[FIG. 60]). Los restos hallados, así como unas figuras de estuco
parecidas, pero más pequeñas, de la zona de la entrada
(núm. cat. 153)
permiten una reconstrucción adecuada. La estatua llevaba una vestidura de
tejido fino, larga hasta el suelo y llena de pliegues, ceñida por un
cinturón. Su mano derecha descansaba sobre el muslo de la pierna derecha,
ligeramente doblada, mientras que la mano izquierda rodeaba el pecho
izquierdo. Cada una de estas estatuas estaba compuesta de cinco piezas.
También aparecieron otras seis figuras femeninas de forma similar, pero
desnudas, que se encontraban entre los nichos. Si seguimos la interpretación
de los excavadores (Azarnoush 1994,161-163), las figuras debían de estar
relacionadas con el culto a la diosa del agua y de la fertilidad Anahita,
que gozaba de gran veneración bajo los sasánidas
(num. cat. 153). Sin
embargo, se ha especulado mucho acerca de la iconografía de Anahita en el
arte sasánida y aún queda mucho por aclarar. En los relieves rupestres y en
las monedas, Anahita aparece como divinidad de la investidura real, y las
figuras femeninas en jarras y garrafas de orfebrería en plata sasánida
también se relacionan con su culto (núm. cat. 158). La decoración mural del
«Santuario de Anahita» de Hadjiabad, reconstruida por Azarnoush, recuerda
mucho a las imágenes de dichos recipientes de plata. Pero aún no se ha
podido determinar si estas figuras representan a la propia Anahita. (M. A.) |
| |
|
|
|