Historia blog Principal Arte Culturas
 
Indice
 
Capítulo anterior
 
Indice Catálogo Piezas
Prehistoria
El arte aqueménida
El arte griego antes de la época parta
El arte en la época parta
El arte en el Imperio Sasánida
El arte al inicio de la época musulmana
Introducción
Galería de imágenes
Bibliografía


Figura 63
Mausoleo
Ampliar

 

Figura 64
Tejido de seda
Ampliar
  III. Catálogo: el arte al inicio de la época musulmana  

Introducción (III)

         
Página 1 Página 2 Página 3 Página 4 Bibliografía
         

...viene de la página anterior
Otro yacimiento de importancia es Siraf, en la costa del golfo Pérsico, donde se realizaron excavaciones con ayuda del British Institute of Persian Studies de Londres. Imponente resulta la Mezquita del Viernes, construida en dos fases sobre restos de una fortaleza sasánida; posee un patio central decorado en estuco con motivos florales, donde encontramos algunos paneles de cornisas al estilo de las «almenas de Persépolis». Durante las excavaciones también se descubrió una vivienda y gran cantidad de objetos: piezas de cerámica, hornos para cocer cerámica, vidrios, utensilios de esteatita y porcelana importada de China. En un pequeño cementerio situado al nordeste de la mezquita se halló un sarcófago de piedra en el que figura una inscripción detallada en símbolos cúficos adornada con arabescos y elementos florales. Dicho sarcófago data de «Jumada II338 H.», 993 d.C., y es de gran importancia para las investigaciones sobre el origen y el desarrollo de las formas cúficas.

En el siglo XI d.C. aparecen por primera vez en territorio iranio mezquitas con una construcción central cubierta por una cúpula, las denominadas mezquitas de cúpula, cuyas fuentes de inspiración son claramente sasánidas. Ya se encuentran ejemplos de estas construcciones en los mausoleos del siglo precedente: un ejemplo es el mausoleo del samaní Isma'il (892-907 d.C.) [FIG. 63], en Bujara (Transoxiana, actualmente Uzbekistán). La mezquita de cúpula siguió utilizándose en Irán durante el período selyúcida (1038-1194 d.C.), pero bajo esta dinastía de origen turco se desarrolló un nuevo tipo de construcción que pasaría a ser muy típico de la arquitectura religiosa irania: la mezquita con cuatro iwanes, es decir, con espacios abiertos completamente en un lado y por lo general en forma de bóveda de cañón. Uno de ellos, el qibli, conduce a una sala con una cúpula en la que se encuentra el mihrab, que indica la dirección de la alquibla, la oración que se practica colocándose en dirección a La Meca. El iwan es un elemento típico de la arquitectura parta, al igual que el patio al que se abren los cuatro iwanes: sólo hay que pensar en el palacio de Assur. De influencia sasánida es, en cambio, la planta en la que una sala con una cúpula sucede al iwan, tal como ocurre en el palacio de Sarvistán. El esquema principal de sala cuadrada cubierta por una cúpula y con cuatro iwanes abiertos cada uno a un lado del espacio central ya se había utilizado en la construcción de palacios islámicos. Ejemplos de este tipo son el palacio de Merv (750-755 d.C.) y el de Balkuwara en Samarra.

Constituye un hecho interesante la difusión por todo el territorio islámico de un elemento arquitectónico aparecido por primera vez en Irán (en Sabz Pushán, Nishapur; siglo IX d.C.): se trata de los muqarnas (mocárabes) que se emplean en los nichos de oración y como decoración del portal. La obra más antigua datada que contiene mocárabes es la del mausoleo de 'Arab Ata en Tim, en Tayikistán (977-978 d.C.).

Los artesanos iranios de los inicios del Islam prosiguieron la tradición sasánida de la orfebrería, produciendo, sobre todo, platos (núm. cat. 164), jarrones y aguamaniles zoomórficos. Por otro lado, una de las obras maestras de la artesanía textil islámica es, probablemente, producto de una tejeduría persa de esta época: se trata de un paño de seda y algodón que se ha conservado en un relicario de la antigua abadía de Saint-Josse-sur-Mer (Pas-de-Calais, Caen; [FIG. 64]; París, Museo del Louvre, Departamento Islámico, núm. inv. 7502). A partir de la inscripción pudo datarse como de la primera mitad del año 961 d.C. En el paño pueden verse dos elefantes situados uno frente al otro y varios camellos bactrianos en los bordes. El capítulo relativo a los paños buyíes ha sido objeto de discusiones y de polémica a principios de la década de los años setenta, cuando los primeros análisis efectuados con el método del carbono 14 demostraron que algunos ejemplares no eran sino falsificaciones.
continúa en la página siguiente ...

   
 
Indice
Página anterior Página siguiente
Arriba
Esta página existe gracias al mecenazgo del
Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén
 
 

Principal Contactar