Historia blog Principal Arte Culturas
 
Indice
 
Capítulo anterior
 
Indice Catálogo Piezas
Prehistoria
El arte aqueménida
El arte griego antes de la época parta
El arte en la época parta
El arte en el Imperio Sasánida
El arte al inicio de la época musulmana
Introducción
Galería de imágenes
Bibliografía


Figura 65
Jarra con medallón
Ampliar

 

Figura 66
Panel de estuco
Ampliar

 

  III. Catálogo: el arte al inicio de la época musulmana  

Introducción (y IV)

         
Página 1 Página 2 Página 3 Página 4 Bibliografía
         

...viene de la página anterior
El arte islámico adoptó del Irán preislámico numerosos motivos iconográficos, algunos de los cuales, a su vez, procedían del helenismo griego-bactriano; el arte islámico, pues, absorbió y se apropió de estos modelos. Interesante es, por ejemplo, la iconografía de un águila bicéfala que incorpora un personaje alado sobre su cuerpo, que se encuentra en el arte preislámico: por ejemplo, un plato sasánida del Museo Ermitage de San Petersburgo (núm. inv. S-217) y varios objetos del tesoro de Nagyszentmiklós que se conservan en el Kunsthistorisches Museum de Viena [FIG. 65]. De Nishapur procede un sello de terracota (Teherán, Museo Islámico) cuya iconografía guarda relación con las anteriores. Escenas parecidas también pueden observarse en otros objetos iranios de inicios del Islam. Tras su adopción por el arte islámico, este motivo se volvió a emplear en una placa ortoquida del Louvre (Departamento Islámico, núm. inv. 5016) y en las pinturas de la Cappella Palatina de Palermo, de la época normanda, donde aparece en dos ocasiones: en un panel el águila sostiene un personaje masculino; en el otro, un personaje femenino.

Otro motivo iconográfico de origen preislámico iranio que confluye en el arte islámico iranio y también en el de otras regiones es la representación de una partida de caza del rey sasánida Bahram V (421-439 d.C.), apodado Bahram Gor, con su doncella favorita, Azadeh. Los primeros ejemplos proceden de varios sellos de finales de la época sasánida (Shiraz, Instituto Asiático, Universidad Pahlevi; Kassel, Staatliche Museen, colección antigua) y de un ejemplar que data, probablemente, de los inicios del Islam (San Petersburgo, Ermitage). De la misma época son las decoraciones en estuco con este tema procedentes de Chai Tarkhan 'Ishqabad, cerca de Raga (Philadelphia Museum of Art, núm. inv. 40-51-1; Teherán, Museo Islámico; [FIG. 66]). Algunos cuencos de plata bañados en oro con esta representación suelen atribuirse al período postsasánida (París, Museo del Louvre, Departamento Islámico, núm. inv. 431; San Petersburgo, Ermitage, núm. inv. S-252; Nueva York, Metropolitan Museum of Art, núm. inv. L 63.10.2). El motivo de la partida de caza de Bahram V también se encuentra en trabajos de orfebrería y cerámica persas de los siglos XII y XIII d.C., en piezas de orfebrería mesopotámica, así como en cerámicas y piezas de metal de Anatolia, todas del mismo período.

Los buyíes (932-1062 d.C.) fueron una de las dinastías que lograron subir al poder durante el período que Vladimir Minorsky ha denominado «intermedio dailamaní» de la historia persa. Los buyíes entraron en Bagdad en el año 945 y destronaron de facto al califa abbasí; hasta la llegada de los selyúcidas (1038-1194 d.C.) se atribuyeron el título de amir al-umara (comandante supremo). Los buyíes eran chiítas y en el año 963 d.C., en Bagdad, declararon el 10 de Muharram día de luto en recuerdo de la tragedia de Kerbela. El día de la fiesta nacional, Ghadir Khum, pasó a ser el 10 de Dhu'l hijja, puesto que ese día 'Alí había recibido la investidura de Mahoma. No se conoce ninguna representación figurativa de la ahl al-bayt, la familia del profeta, que date del siglo X, pero sí nos ha llegado la narración de Masudi (muerto en el año 956 d.C.), según la cual el emperador de China se encontró con un curaichita, un miembro de la tribu del profeta Mahoma: «El rey mandó que trajeran un cofre ante él. Entonces sacó un libro y le dijo al traductor: "Enséñaselo a su señor". En el libro vi las imágenes de los profetas, [...] Noé, [...] Moisés, [...] Jesús [...]. Y (el curaichita) añadió: "Al final reconocí la figura de nuestro profeta"».

A partir del siglo XIII aparecen en el arte islámico de Irán imágenes del profeta Mahoma, a las que se unirán las de miembros de su familia (Alí, Fátima, Hasán y Huseín). La primera representación figurativa conocida del profeta Mahoma es la ilustración de un manuscrito del Varqa va Gulshāh, una obra de Ayyuqi (Estambul, Hazine 841, fol. 69V), en la que se puede ver el profeta con los cuatro califas legítimos. En el manuscrito no se aprecia ni la fecha ni el lugar en que se realizó, aunque puede situarse a mediados del siglo XIII en Irán o en la Anatolia selyúcida.

Para terminar, puede decirse que la contribución de Irán fue significativa no sólo para la formación y el desarrollo del arte en los inicios del Islam, sino que también fue importante para la codificación y determinación de las características del arte islámico de épocas posteriores. Un impresionante ejemplo de ello lo constituye el frontispicio de una copia mameluca del Maqamat de Hariri (Egipto, 1334; Viena, österreichische Nationalbibliothek, Handschriftensammlung, A.F.9, Ir; [FIG.67]). La composición frontal de la escena, con la clásica actitud estática del príncipe sentado en el trono y flanqueado por varias personas, así como los dos personajes alados que sostienen una cinta sobre la cabeza del príncipe son elementos que proceden del antiguo repertorio iranio y centroasiático.

   
 
Indice
Página anterior Página siguiente
Arriba
Esta página existe gracias al mecenazgo del
Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén
 
 

Principal Contactar