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163) Corán
163) Corán
Relicario del jeque Safi ad-Din de Ardabil (Azerbadján, Irán noroccidental)
S. IX-X d.C.
Pergamino, tinta negra para el texto y roja para los símbolos de vocalización; decoración dorada en la portada y en las separaciones del texto. Encuadernación de cuero no original, con impresión del medallón (turanj) en el centro y triángulos (lacaki) en las cuatro esquinas de la sobrecubierta; cubierta.
Formato apaisado; alt. 240 mm, anch. (abierto) 660 mm, 154 págs., con 7 líneas por página
Teherán, Museo Islámico, núm. inv. 4293
Bibliografía: cat. exp. Teherán 1375,23, il. pág. 22

Los ejemplares del Corán en formato apaisado son muy frecuentes en los primeros siglos posteriores a la islamización y se consideran una de las obras más hermosas del arte de confección de libros islámicos. La escritura de estos códices se denomina tradicionalmente cúfica, un término derivado del nombre de la ciudad mesopotámica de Kufa. Esta denominación se empleaba para cualquier escritura de los primeros siglos tras la islamización, no obstante las últimas investigaciones han demostrado que el término «cúfico» debe definirse de nuevo de manera que permita distinguir esta escritura empleada en los libros de otras escrituras diferentes. Por razones de comodidad, sin embargo, puede emplearse para una escritura que destaque por líneas gruesas y trazos verticales, o una escritura que parezca inspirada en inscripciones, como es el caso de este Corán.

Los coranes más antiguos raras veces se han datado y ubicado. A menudo presentan, como también sucede con este ejemplar de Teherán, falsos colofones que asignan la copia del texto a una conocida personalidad del mundo árabe, por ejemplo, los califas 'Ali y 'Uthman (s. I de la Hégira/s. VII d.C.). Muchos eruditos proponen Egipto como país de origen de los coranes en escritura «cúfica», si bien la cuestión sigue siendo debatida.

El volumen contiene el 29.º juz', una «parte» de la división canónica del texto del Corán en 30 juz'. Unos ornamentos especiales separan las diferentes partes del texto del Corán, de modo que una banda horizontal con decoración de oro y una palmeta que se prolonga hasta el margen derecho marcan el inicio de una nueva sura. Aquí se puede ver una banda de este tipo en el lado derecho. La escritura dorada indica el título de la sura (al-Mursalāt) y el número de versos que la componen (50: khamsāna āya). El final de cada verso está marcado por una decoración de seis puntos formando un triángulo enmarcado en tinta. (Cf. cat. dep. París 1983, tipo 2.2.4.6; fragmentos del Corán de la Bibliothèque Nationale de France, cat. dep. París 1983, núm. cat. 186, 188 y 201, redactados en caracteres del «grupo D».) Los grupos de cinco versos se marcan con los caracteres estilizados hā', correspondientes a la cifra 5 (cf. el lado izquierdo, línea 6). Esta es la forma tradicional de indicar los grupos de cinco versos. Para marcar grupos de diez versos, tradicionalmente se emplea un pequeño medallón en el que puede ir escrita la cifra 10. Sin embargo, en las dos páginas abiertas del presente códice no aparece este símbolo.

En las páginas que hay abiertas, a la derecha se encuentra el final de la sura 76 (al-lnsān, verso 31) y el inicio de la sura 77 (al-Mursalāt, versos 1-2), mientras que el texto se prolonga a la izquierda con los versos 12-17 de la misma sura. Esto permite concluir que entre ambas páginas falta una hoja. Las vocales se reproducen mediante puntos en tinta roja, en el caso de una fath a se encuentran sobre las letras, en el caso de una kasra, debajo de las letras, y en el caso de una damma, en las letras o a su lado. Las barras por encima o por debajo de las letras poseen una función diacrítica, es decir, permiten diferenciar las letras que tienen la misma forma.

La escritura de este Corán pertenece al grupo de escrituras coránicas definido por Déroche (cat. dep. París 1983) como «grupo D I»; presenta una estilización especialmente hermosa y está bien representada en las colecciones de escrituras coránicas. Una de las características especiales del grupo DI es la forma de la alif, más gruesa en la zona superior, aunque de una gran fuerza, amplia y redonda (cf. el inicio de la primera línea en el lado izquierdo). Encontramos caracteres similares en los manuscritos del Corán de la Bibliothèque Nationale de France (cf. cat. dep. París 1983, núm. cat. 58-112) y en la Nasser D. Khalili Collection of Islamic Art (cf. cat. dep. Londres 1992, núm. cat. 20-23). (P. 0.)

   
 
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