|
|
|
LA CRIA DEL GANADO (IX)
|
|
|
|
| EL PERRO (idi, pl. iyedan): |
| Cuando uno se acerca a un campamento no es raro ser "atacado" por un perro guardián adiestrado para alertar a la comunidad de la presencia de fieras o de forasteros y que ladra por nada. De constitución robusta, es distinto al perro de raza sloughi, un lebrel de fina estampa y largas
patas, utilizado en la caza y objeto de una cría esmerada. Se evita la mezcla de razas anillando a las perras. El lebrel se alimenta con leche, carne y gachas de mijo. Es un animal precioso pero con el que no se comercia. No es capaz de esfuerzos prolongados y no es adiestrado para guardar el rebaño. Su única utilización es la caza, y cumple
de maravilla, no por su olfato sino exclusivamente por su gracia y velocidad. Una vez el forastero ha sido olfateado por los perros del campamento y reconocido por ellos como un huésped de paso, puede pasearse a sus anchas, tanto de día como en plena noche, sin volver a ser inquietado. |
| |
|
|
|