La política antiterrorista propugnada por Aznar —basada en la lucha policial y judicial, y la Ley de Partidos— concitó, a diferencia de la actual, numerosos apoyos tanto en la sociedad civil como en la clase política. Hoy, gracias a investigaciones periodísticas, sabemos que algunos de aquellos apoyos eran tan falsos como el beso de Judas y así, mientras el PSOE manifestaba su total adhesión a la política de Aznar, negociaba al mismo tiempo con Batasuna en términos opuestos al Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo. Acusar ahora al PP, después de tan innoble comportamiento, de mostrase contrario a la actual negociación por meras cuestiones partidistas expresa la deriva moral y ética de Rodríguez Zapatero en esta cuestión.
Por otra parte, el respaldo obtenido por Aznar en la fallida negociación con ETA se debió probablemente a dos circunstancias: en primer lugar, se trataba del primer atisbo de esperanza en cuanto a la posibilidad del fin de ETA; en segundo lugar, los antecedentes no auguraban en modo alguno concesiones políticas. De hecho, se produjeron acercamientos de presos al País Vasco sin que la sociedad civil o la clase política protestara lo más mínimo. Nada hacía sospechar que estuvieran en juego las estructuras del Estado o el modelo territorial.
¿Cuál es la situación actual? El 7 de abril del presente año, tras la remodelación del gabinete socialista, escribía: «Rubalcaba tiene un perfil más político que Alonso pero, desde mi punto de vista, es el menos indicado. De él se puede esperar todo excepto transparencia y juego limpio. La promesa formulada por Zapatero en el sentido de no pagar un ‘precio político’ no contaba, hasta ahora, con argumentos en contra pero con este nombramiento se han encendido todas las alarmas. Espero equivocarme».
A partir de ese momento las alarmas se han disparado una detrás de otra. Primero fue el cese de Fungairiño; segundo, el giro dado por la Fiscalía y la aplicación de lo que podríamos denominar «indultos anticipatorios»; tercero, la mesa extraparlamentaria donde supuestamente se negociarán las compensaciones políticas a cambio de la paz; y cuarto, la victoria pírrica en Estrasburgo donde no se logró ni el apoyo de los conservadores irlandeses, obteniendo tan sólo trasladar la división de opiniones existente en España al resto de Europa (con ETA robando armas al mismo tiempo).
¿Qué hacer ahora? Lograr la unión de todas las fuerzas políticas en esta cuestión. ¿Cómo? Nombrando una comisión secreta formada por personalidades de distinto signo político para llevar a cabo una discreta negociación. Ésta versaría exclusivamente sobre el desarme, la reinserción de los etarras y el regreso de Batasuna a la arena política. El documento base, como ya indiqué en su momento, podría ser el siguiente:
1.- ETA-Batasuna se compromete a:
- Entregar todas las armas, explosivos y demás material susceptible de ser utilizado en actos terroristas.
- Facilitar la labor de la Justicia. Todos los componentes de la banda terrorista que hayan participado en actos delictivos se entregarán a la Justicia de forma que todas las causas judiciales pendientes de resolver se puedan esclarecer. Los que no hubieran participado en atentados donde se produjesen heridos o muertos, podrán acogerse al punto 2.4.
- Entregar tanto los recursos monetarios como cualesquiera otros – casas, pisos, vehículos,… – que hayan sido obtenidos gracias a la comisión de actos ilegales (secuestros, impuesto revolucionario, etc). Estos fondos se destinarían a las víctimas del terrorismo y a cubrir las responsabilidades civiles derivadas de los actos terroristas.
- Pedir perdón por el dolor causado a tantas familias y renunciar de forma expresa a la violencia como método para alcanzar fines políticos.
2.- El Estado, por su parte, se compromete a tomar las siguientes medidas:
- Legalizar a Batasuna.
- Aprobar medidas que faciliten la reinserción social y laboral de quienes abandonen definitivamente las armas.
- Trasladar a todos los presos de la banda terrorista a la cárcel más próxima a su domicilio habitual o a la de sus familiares, siempre y cuando rechacen de forma explícita la violencia.
- Otorgar el tercer grado penitenciario y el pase al “régimen abierto” a los presos sin delitos de sangre siempre y cuando rechacen de forma explícita la violencia y hayan cumplido, al menos, un tercio de su condena.
- Pedir perdón a la sociedad española por la “lucha sucia” (GAL) y renunciar de forma expresa a utilizar medidas contrarias a la Ley y al Estado de Derecho. El Estado, además, se compromete a indemnizar a los que sufrieron tales prácticas ilegales o a sus herederos en caso de fallecimiento.


#16 por Miguel Moliné - Martes, 31/10/06 a las 15:27
Chorche escribió: “Y sobre los juicios. no seas demagogo, evidentemente un gobierno no puede infuir en los ljueces (No debe, estaría mejor), pero…¿no vemos lo que pasa? ¿O es que el PP entonces miente cuando culpa al PSOE de las decisiones de algunos jueces? Por cierto, el acercamiento de presos es una decisión política, no judicial.”
“No seas demagogo”: ¿por qué siempre acabáis, los grandes defensores de la libertad, insultando a quienes no piensan como vosotros?
Ni el PP ni el PSOE son responsables de las actuaciones de los jueces, pero ambos los son de las instrucciones que recibe la Fiscalía, un órgano, por cierto, jerarquizado.
Pausa: me voy a comer.
#17 por Chorche - Martes, 31/10/06 a las 15:49
A ver, por partes..
FRancisco…
1. NO estamos hablando del partido nazi, sino de Batasuna. Es un ejemplo que no es válido. Por otra parte, insisto, lo que veo mal de la ley es que está hecha de propio contra un partido sin nombrarlo, y sin aplicar lo que dice salvo a ESE partido,. siendo que hay otros que lo incumplen. Si eso no molesta al menos mínimante a los demócratas, supongo que es un problema.
2. A mi me da igual también, sólo decía que decir “irreflexivo” e “incoherente” no es demasiado apostar por el debate, al menos sin pruebas.
3. Precisamente es de lo que me quejo, que no nombra a Batasuna y que, sin embargo, sólo se aplica a Batasuna. Ya hay partidos que lo incumplen y no son ilegales. Lo he explicado arriba.
4. Es una mayoría para una ley, de acuerdo. Lo cual no incluye que todos tengan que estar de acuerdo, aunque si acatarla, por cierto. Lo cual sí incluye a los partidos que sí la incumplen y no son ilegales.
MIGUEL:
Si lo consideras un insulto, lo siento. NO lo pretendía. Sólo te decía que en eso concretamente (Y sólo en eso), hablar de independencia judicial es ser demagogo porque sabemos como funciona, como tú mismo afirmas después. ¿Por qué os sentís insultados siempre que se os lleva la contraria? (Y ahora, pensando, por cierto, no se en qué plural incluirte…así que reformulo..¿Por qué te sientes insultado cuando se te lleva la contraria en ese punto concreto?.
¿Es o no el acercamiento de presos una decisión política?
ps. Y a mí que me han llamado irreflexivo e incoherente..¿qué debo pensar?
#18 por Miguel Moliné - Martes, 31/10/06 a las 18:47
A Chorche: si repasas mis comentarios no encontrarás ninguna alusión personal y por eso me molesta que alguien, tú o quien sea, las utilice. Como es lógico me molesta que alguien me llame demagogo, no que me lleven la contraria.
Acercamiento de presos: pues claro que es una medida política. Por eso mismo lo escribí en referencia a las negociaciones de Aznar con ETA.
Por otra parte, escribiste: “Yo soy demócrata y pienso que los pueblos tienen derecho a la autodeterminación. ¿SOy aberrante, entonces?” En absoluto, salvo que esa autodeterminación sea negociada a espaldas de las instituciones democráticas y se plantee como una cesión a los terroristas a cambio de que éstos dejen las armas. Por cierto, todavía no has contestado: En la negociación con ETA, ¿incluirías algún punto más de los que yo he propuesto?
En cuanto al autogobierno o autodeterminación, esta es mi opinión, ya expresada también con anterioridad:
Se plantea el derecho a cambiar sus relaciones con el Estado español de forma unilateral y si así quisieran, incluso la secesión. Además, quienes defienden tal derecho suelen apoyarse en el Derecho Internacional. Conviene, no obstante aclarar este punto porque aquél sólo lo reconoce para tres casos: situaciones coloniales, ocupación militar y violación grave de los derechos humanos. Como señala Habermas (*), la secesión «está justificada solamente cuando la violencia del Estado central priva de sus derechos a una parte de la población que está concentrada en un territorio; entonces, la exigencia de inclusión puede producirse por vía de la independencia nacional». Por ello, insiste Habermas, «la legitimidad de la secesión no se puede decidir sin plantear previamente la legitimidad del statu quo; legitimidad de que en principio disfruta todo sistema democrático basado en cargos públicos electos, elecciones libres y frecuentes, libertad de expresión, pluralidad de medios de información, autonomía de los grupos y asociaciones y una ciudadanía inclusiva.»
Por otra parte y en relación al derecho de autodeterminación como fórmula para modificar el modelo de Estado, debe quedar claro que «no hay derechos absolutos y que el ejercicio de cualquier derecho por su titular tiene que ser compatible con el ejercicio por parte de otras personas de derechos de signo diferente», tal y como señala Virgilio Zapatero. Por ello —continúa—, «no puede bastar la simple manifestación de la voluntad: tiene que ser una voluntad que se base en muy sólidas razones, tan fuertes que primen sobre el derecho de los demás a mantener la conformación del Estado vigente». Esto significa que el derecho de autodeterminación «no puede ser considerado como un derecho originario sino como un derecho compensatorio que sólo se puede plantear cuando la minoría nacional en cuestión sufre determinadas circunstancias especialmente graves (…). Ningún grupo de ciudadanos en un Estado democrático puede apropiarse el derecho a la autodeterminación bajo el pretexto de que sus atributos particulares, como la lengua, la cultura o la religión, les permiten ser considerados como una nación o un pueblo diferenciado dentro del Estado».
#19 por Francisco - Martes, 31/10/06 a las 18:56
Chorche.
Un partido político cuyo fin es hacer el mal, que trata de imponerse por la fuerza y que no sólo justifica sino que además facilita y actúa de cooperador necesario para la comisión de asesinatos, debe ser ilegalizado, aquí y en Indochina. Se llame Partido Nazi, Partido Comunista o HB.
¡Claro que comparo a los nazis con los batasunos, faltaría más!
Sus métodos son idénticos, lo único que les diferenció en su momento fue su capacidad de hacer el mal. Lo que me preocuparía es que tú no los eqipares. Tantos cientos de muertes sin sentido, de niños, mujeres, hombres….y todavía hoy discutiendo la ilegalización de HB, me preocupa, de verdad.
Creo que no has debido de leer detenidamente el artículo 9.2 de la ley. Si lo has hecho, creo que no has entendido ni su letra ni el espíritu que la inspira.
Si no eres docto en derecho, sólo comentarte que no se puede legislar para una persona o entidad concreta, porque las leyes deben regir situaciones genéricas. Por eso ninguna ley del mundo puede promulgarse contra nadie ni contra nada. Y por eso sería una burrada jurídica que se dictara una ley que se dirigiera expresamente a HB. Entonces sí que sería directamente inconstitucional.
Lo que trata la ley es de evitar precisamente que con un simple cambio de nombre o de siglas se vulnere la legalidad. Son los ACTOS lo que castiga la ley, no las organizaciones. Estaríamos entonces incurriendo en el “derecho penal de autor”, propio del régimen nazi. Mencionar expresamente a HB sería tanto como incluir un artículo en el Código Penal castigando el “asesinato cometido por Pepito Pérez”, como algo distinto del asesinato.
Es una ley perfectamente constitucional, y repito, ha sido tremendamente eficaz. Espero que si me contestas sea después de haber leído el artículo que te he mencionado, y lo debatimos tranquilamente. Si no, ésto se puede convertir en un diálogo de sordos.
Un saludo.
#20 por Francisco - Martes, 31/10/06 a las 19:11
Chorche.
Se me olvidó preguntarte ¿qué partidos incurren en los supuestos descritos por la ley para su ilegalización? Como lo has mencionado varias veces, me has dejado con la duda. ¡No vaya a resultar que yo esté votando a un partido ilegal!.
Saludos.
#21 por Chorche - Martes, 31/10/06 a las 19:22
Francisco:
Veo que no has leído lo que he puesto en otros posts. En España existen varios partidos que incumplen la Ley de Partidos.
“Si no eres docto en derecho, sólo comentarte que no se puede legislar para una persona o entidad concreta, porque las leyes deben regir situaciones genéricas. Por eso ninguna ley del mundo puede promulgarse contra nadie ni contra nada. Y por eso sería una burrada jurídica que se dictara una ley que se dirigiera expresamente a HB. Entonces sí que sería directamente inconstitucional.”
Exactamente es lo que yo denuncio que pasa con la Ley de partidos. Respecto a los partidos, pongo lo que he escrito más arriba.
“Y respecto a los partidos…TOda la ultraderecha española (AUN, DN, MSR, etc etc etc) tienen miembros condenados por actos terroristas/asesinatos/violencia…Todos esos partidos son legales y esgrimen en sus estatutos razones anticonstitucionales.
Y no incluyo otros partidos que apoyan guerras ilegales, por ejemplo, porque me parece demagógico, incluso. AUnque hilando fino, hasta se podría decir.”
Si desde el año de promulgación de la ley no se ha hecho nada contra estos partidos, es, probablemente, porque el espíritu de la ley de partidos es otro. Y aún más…abre la puerta para que en caso necesario, un gobierno directamente fascista (en cualquier sentido), lo emplee contra otras fuerzas políticas no directamente “ilegítimas”. ¿Me explico, no?. Por ejemplo, el honor de la monarquía está legislado y existe un delito de injurias contra la Corona…
Si la ley está para cumplirse…supongo que será para todos. Y si no, diga lo que diga la ley, incluido el artículo 9.2, no sirve o no quieren que sirva más que para una cosa, con lo que de espíritu conculca la igualdad de derechos de la Constitución.
#22 por Chorche - Martes, 31/10/06 a las 19:33
Miguel, lamento volver a tener que hablar de esto, pero no te he llamado demagogo a secas. He dicho que emplear el argumento que has empleado en el momento que lo has empleado lo era. Igual que lo que he dicho yo de la ley de partidos he reconocido que era demagogia. Si te ha molestado, lo siento, pero estoy empezando a creer que ya no es una cuestión de molestias, sino que simplemente, no has captado el sentido de la frase.
Respecto al derecho de la autodeterminación:
La autodeterminación no es la independencia. La autodeterminación es exactamente que un pueblo elija lo que quiere para sí. Sea la independencia o la unión a otros pueblos, o la desaparición como entidad. Tanto da. El problema radica entonces en saber de qué pueblos hablamos. “españa, como unidad de destino en lo universal”, o los pueblos que durante siglos han ido conformando, bien por guerras, bien por voluntad, lo que hoy convenimos en llamar España. En ambos dos casos no existe ningún movimiento de la historia que no pueda ser deshecho, siempre que sea la voluntad del pueblo (en genérico), la que lo elija, claro. Incluso si prefiere morir asesinado por un dictador asesino una mitad y la otra mitad vivir en un regimen fascista durante 40 años. Lamentablemente al nacionalismo (vasco, catalán, gallego o de Almendralejo) no se opone el internacionalismo (como hace creer una izquierda), sino otro nacionalismo. El nacionalismo de quienes consideran que España es una, y sólo hay un pueblo, el español, diferenciado de otros como el portugués o el francés, pero uniforme (aunque rico en matices). Así, no justifican la existencia de pueblos por su lengua, pero es el español el que dota de identidad a España. No justifican la historia como identidad, pero en cambio, hablan de los Reyes Católicos y Felipe V con alegría.
Dices que dijeron: “Ningún grupo de ciudadanos en un Estado democrático puede apropiarse el derecho a la autodeterminación bajo el pretexto de que sus atributos particulares, como la lengua, la cultura o la religión, les permiten ser considerados como una nación o un pueblo diferenciado dentro del Estado». Pero sin embargo esa misma frase lo que dice es que los atributos particulares hacen que un grupo de ciudadanos de un Estado democrático nieguen a otros la posibilidad de ser considerados como nación o pueblo en otro Estado diferente.Porque entonces..si es verdad que ningún grupo de ciudadanos puede apropiarse del derecho de otro…¿QUé hacer con quienes no quieren formar parte de España si no se les deja intentar convencer democráticamente a otros para que les apoyen y creen una mayoría? ¿Por qué vivir esta ficción identitaria que es España, no diferente de otras ficciones identitarias como Euskal Herria o Països Catalans?
Y ves…al final hemos acabado negociando políticamente, cachis.
#23 por Francisco - Martes, 31/10/06 a las 20:05
Chorche.
Creo que te vas por las ramas. Me explico.
El espíritu de la ley, lo que inspiró la ley de partidos fue sin duda la de crear un instrumento eficaz contra el terrorismo “en general”, y en particular el que hemos estado padeciendo en España durante cuatro décadas. Hasta ahí, creo que estaremos deacuerdo.
Como espero que hayas leído la ley, verás que en la misma, para incurrir en causa de ilegalidad, deben darse una serie compleja de requisitos, no sólo uno o dos. Y el único órgano que puede ilegalizar un partido es el judicial. Te animo a denunciar en los Tribunales a todos esos partidos que tú mencionas. La ley te da ese derecho como ciudadano. Y la fiscalía también puede hacerlo. ¡A ver si Conde Pumpido hace algo bien!. Si se dan todos los supuestos de la ley, con suerte para todos, esos partidos que tu mencionas desaparecerán. (Por cierto, me gustaría incluir en tu lista no sólo los partidos de ultraderecha, también los de ultraizquierda, porque a mí personalmente esas diferenciaciones me repatean).
Pero que sepas que sólo los jueces pueden ilegalizar un partido político. Por mucho que te repelan determinados partidos, sin sentencia judicial no hay ilegalización, lo siento, pero es una garantía que nos da el Estado de Derecho. Lo que esta ley ha permitido a los jueces es tener un instrumento ágil y eficaz para lograr ese objetivo, nada más.
¡Claro que si llega un gobierno de ultra derecha o ultra izquierda pueden hacer barbaridades! Pueden sin duda poner patas arriba toda nuestra legalidad, no sólo esta ley, ¡todas! hasta pueden declarar el Estado de excepción si les da la gana. Pero espero que los ciudadanos españoles nunca den su apoyo a partidos comunistas o fascistas. Gracias a Dios en España todavía rige la cordura democrática. Digo todavía, porque no sé si la vamos a perder con esto que algunos llaman equivocadamente “proceso de paz”, puesto que yo sepa no estamos en guerra. Lo único que hay es una banda de asesinos que nos llevan amenazando y asesinando casi 40 años.
Por último, me imagino que el comentario sobre la guerra ilegal se refería a la de Iraq. Si tú consideras que fue una guerra ilegal será porque conoces la legalidad internacional. Me gustaría que me comentaras en qué resolución o resoluciones de la ONU te basas para calificarla así. Lo digo porque me hace mucha gracia la ligereza con la que todo el mundo habla de legalidad o ilegalidad, y más en un derecho tan complejo como es el derecho internacional.
Un saludo.
#24 por Julián - Martes, 31/10/06 a las 20:52
Chorche dijo: “El problema radica entonces en saber de qué pueblos hablamos. “españa, como unidad de destino en lo universal”, o los pueblos que durante siglos han ido conformando, bien por guerras, bien por voluntad, lo que hoy convenimos en llamar España. En ambos dos casos no existe ningún movimiento de la historia que no pueda ser deshecho, siempre que sea la voluntad del pueblo (en genérico), la que lo elija, claro.”
Me llama curiosamente la atención ese sentido dinámico, cambiante de la historia, de “movimiento” en cualquier dirección, donde se puede “deshacer”, frente a ese sentido “evolutivo”, casi de “progreso” de los “pueblos”, que parecen ir conformándose desde el inicio de los tiempos y que es el aspecto de la historia desde el que deben pivotar el resto. ¿Y con este planteamiento dices que el internacionalismo no se opone al nacionalismo?. Claro, que como nazis, batasunos y comunistas están en el mismo saco según Francisco (y que miedo de los comunistas, o tal vez tenga en mente a los “soviéticos”. Tal vez Pinochet debe servir de referencia para “temer” a los liberales).
En este foro he defendido en muchas ocasiones el derecho a la autodeterminación. Pero para llegar a él hay mucho que estudiar y discutir. Esta claro que el concepto de pueblo y de nación no es estático, entre otras cosas porque las personas se mueven de un territorio a otro y porque, salvo para deterministas un tanto obsoletos, las culturas cambian. Dígase qué pueblos forman este Estado que llamamos España, cuáles de ellos tienen derecho a la autodeterminación, cuáles no y por qué.
La demagogia tiene muchas caras, que nadie lo dude.
#25 por Francisco - Martes, 31/10/06 a las 21:04
Julián, ¿qué diferencia encuentras entre nazis, comunistas y batasunos? Como te llama tanto la atención, ¡a lo mejor consideras a Pol Pot, Mao, Fidel Castro, Ho Chi Min etc. etc. (por ponerte ejemplos no soviéticos) mejores que Hitler u Otegi!. Creo sinceramente que deberías revisar la historia del comunismo. Documentarse siempre es saludable.
Un saludo.
#26 por Julián - Martes, 31/10/06 a las 21:31
Francisco, me bastaria con que refirieras la historia de los miles de comunistas españoles que han luchado contra el franquismo y por la democracia que tú y yo disfrutamos hoy día. O que te refirieras a estos cientos de profesionales universitarios que a través del materialismo como herramienta de conocimiento han permitido (entre otros de otras corrientes no marxistas, por supuesto) avanzar en el conocimiento.
Se debe estar en continuo estudio, pero permitemé que rechace la expresión “revisión”. En el campo de la historia, el “revisionismno” es una corriente que no recomendaré jamás. En cualquier caso la historia del comunismo tiene muchas vertientes. Yo no soy comunista en el sentido del que pareces hablar. Si me considero marxista por mi formación y te aseguro que encajo mejor en una democracia como la nuestra que muchos otros. No difiere demasiado esa simplificación de los fascistas-comunistas frente a los democratas de la que considera fascista a la derecha española. Yo rechazo ambas.
#27 por A. Espinosa - Martes, 31/10/06 a las 21:42
Chorche, vamos a negociar políticamente.
En el territorio donde ejerce su jurisdicción el estado español, existen varios pueblos, con sus respectivas lenguas y culturas. En base a eso, el estado español, es una ficción y debe fraccionarse. Donde ahora hay uno, han de haber, al menos, cuatro nuevos estados que libremente deciden o no confederarse.
En el territorio de Cataluña, País Vasco y Galicia existen dos pueblos, con sus respectivas lenguas y culturas. En base a eso, los estados, catalán, vasco o gallego, son una ficción y no deben crearse.
¿O es que lo que dijo Manzini: ya tenemos Italia, hagamos ahora a los italianos, no sirve para España, pero si para Cataluña, País Vasco y Galicia? ¿Es que España tiene que deconstruirse nacionalmente, mientras Cataluña, País Vasco y Galicia se construyen nacionalmente? Es que España ha de ser plural, o incluso desparecer, y Cataluña, País Vasco y Galicia homogenizar sus poblaciones cultural y nacionalmente diferentes?
No sé que pensará usted, pero para mí, por esta vía, la negociación parece entrar en confrontación continua de identidades, en un pulso continuo entre nacionalismos.
Voy a sugerirle un escenario distinto. Puesto que no existe correspondencia entre territorio y nación cultural que diera lugar a un parto natural de Estado-nación. ¿Porque no intentamos crear un espacio jurídico-político (Estado), donde la nación cultural o histórica, sea sustituida por la nación política? ¿Donde la nación o el pueblo no se entiende en términos, ni históricos, ni culturales, ni lingüísticos, sino políticos? Donde siguiendo las tesis de Habermas, que le aseguro que no es un nacionalista español, el pueblo o la nación sea el conjunto de ciudadanos cohesionados por su adhesión a principios de democracia, libertad e igualdad.
Espero su respuesta , para seguir negociando.
#28 por Francisco - Martes, 31/10/06 a las 22:32
Julián, siento diferir totalmente contigo. ¿Cientos de comunistas luchando contra el franquismo? Pues me parece que también hubo cientos de franquistas que lucharon contra el comunismo. Lo siento, a mi personalmente me daba más miedo Stalin que Franco. ¿Que los comunistas luchaban por la libertad y la democracia en el 36? Esa milonga histórica ya no se la creen ni los propios de izquierdas. La guerra civil fue el resultado del fracaso del Estado Liberal, sistema que despreciaban tanto fascistas como comunistas. Lo que quedó fue una lucha fraticida entre totalitarismos. Me niego a que ningún comunista o marxista me de lecciones de democracia. Sois muy nuevos en este barco para dármelas. Eso va también para los franquistas.
Respecto a la contribución del conocimiento, creo que no debemos atribuírselo en exclusiva al materialismo. El conocimiento humano es consustancial a su naturaleza, y a ello han contribuido muchos movimientos filosóficos, muchos de ellos totalmente opuestos al materialismo.
Finalmente, el derecho a la autodeterminación es un concepto tan vago, tan aleatorio, y tan manipulable, que no me extraña que lo utilicen los nacionalistas. Si se aceptara en Vascongadas o en Cataluña, por qué no se va a aceptar de una provincia, o de un municipio. ¿Y por qué no de un barrio de Barcelona, o de un caserío de Guipuzcoa?. ¿Lo aceptarían los propios nacionalistas? Todos sabemos la respuesta.
Por último, creo que nunca se debe “negociar” con una banda de asesinos, y menos directa o indirectamente la integridad territorial de un Estado. Para esas discusiones ya está el Parlamento vasco. Ése y el Parlamento español son los únicos foros de debate, porque son los foros democráticos. Si por impedir que unos hijos de puta utilizen una pistola nos debemos replantear la estructura territorial y democrática que tantos años y esfuerzo nos costó conseguir, es que no nos merecemos la democracia que hemos heredado y que otros pelearon.
Saludos.
#29 por A. Espinosa - Martes, 31/10/06 a las 22:54
Julián, permíteme el tono irónico.
¿Es que no sabes ya que los pueblos de la península ibérica son: catalán, vasco, gallego y el explotador y colonizador español?
¿Es que a estas alturas, no sabes que las naciones son pétreas y cristalizadas y no cambiantes y abiertas?
¿Es que no sabes que aquí no hay nada que discutir, que todo esta ya muy clarito: Cataluña es una nación oprimida, colonizada y explotada y por eso pide la autodeterminación?
¿Es que además no sabes que tú, por no tener la ciudadanía catalana, no tienes nada que decir en este asunto de la autodeterminación?
¡A ver si te enteras de una vez leche y no das mas la murga!
#30 por Julián - Martes, 31/10/06 a las 23:01
Francisco, quien no quiere entender…
No me refería a la Guerra Civil, sino a los años 60 y 70.
No doy lecciones de democracia a nadie. Pero tampoco me dejo embaucar por quienes creen que el ombligo del mundo está en su casa. En esto es todo el mundo tan nuevo… Pero permíteme la osadía de recomendar que cuides la “marxistofobia” te aseguro que como tal es un sintoma de ignorancia. Una parte de nuestras democracias y nuestros estados de bienestar son herederos de sus formulaciones.
Por lo que respecta al resto del comentario estamos de acuerdo en el segundo páarafo, y en lo esencial del tercero. En el cuarto no nos pondriamos de acuerdo. Si te doy la razón en cuanto a no negociar con asesinos (y cuantas democracias se han instaurado tras la negociación con asesinos de distinto ideario!) para nada comparto el final. Yo no temo replantear nada si el resultado es mejorar muestra convivencia y nuestra democracia. No me siento unido a ti, a vitruvi, a mediterrano, a protestón, a espìnosa … por ser “español” en el sentido nacional-territorial, sino por ser ciudadano del estado en el sentido político-jurídico.
Por cierto, sobre el tema de la república y la guerra civil decir que me mantengo en mi “ignorancia”, bien alejado de “revisionismos” ahistóricos. Que cada cual lea y siga a los autores que le parezca.