Los conflictos entre la Europa laica y el Islam a cuenta de tradiciones, símbolos y prácticas culturales no cesan. El pasado viernes se conoció, por ejemplo, que el gobierno holandés había dado el visto bueno a un proyecto de ley que prohíbe llevar velos que cubran la cara en los lugares públicos y semipúblicos (escuelas, ministerios, tribunales o trenes). La medida, en la misma dirección que la aprobada en Francia, se justifica por «razones de seguridad, orden público y protección de los ciudadanos», según informa El Mundo.
Tales razones no son nuevas; en España ya se produjo una situación parecida en 1776 cuando Carlos III prohibió el uso del manteo (capa larga), el sombrero y el embozo alegando razones de seguridad ya que, vestido de esta guisa, era fácil ocultar el rostro y esconder armas, y facilitaba las fechorías. También los símbolos han ocasionado tensiones, la más reciente en Francia, donde acabó en una salomónica decisión al prohibir la exhibición de cualquier signo religioso «ostentoso» en las escuelas. Incluso en América Latina se dieron casos en el pasado. Recordemos, por ejemplo, el debate suscitado en Uruguay allá por 1906 cuando el gobierno propuso suprimir los crucifijos de los hospitales públicos. En cualquier caso, las disposiciones legales varían según los países (PDF) y no existe una norma común.
En el último siglo, las distintas confesionalidades fueron perdiendo terreno en Europa mientras que el Estado reforzaba su carácter laico. Sin embargo, la masiva afluencia de musulmanes provenientes de países donde la religión abarca tanto el orden político como el social, ha provocado la reedición del viejo debate en el que los crucifijos han sido sustituidos por el velo. Un velo, por cierto, de reciente aparición entre las mujeres musulmanas y cuya extensión se debe a la cada vez más poderosa influencia del pensamiento radical wahhabí que, a su vez, penetra en Occidente gracias a los petrodolares saudís. En realidad, el Corán no establece expresamente tal comportamiento: “Di a las creyentes que bajen la vista con recato, que sean castas y no muestren más adorno que los que están a la vista, que cubran su escote con el velo y no exhiban sus adornos sino a sus esposos…”. (Azora XXIV, La luz, aleya 31). Sin embargo, las corrientes más radicales prácticamente lo sitúan al mismo nivel que la oración, el ayuno, la caridad o el peregrinaje.

Podríamos, sin duda, adoptar el punto de vista del liberalismo clásico y respetar el derecho individual a vestirse como uno quiera y, por tanto, considerar cualquier prohibición como una injerencia inadmisible. Sin embargo, el velo va más allá de una simple moda. Se trata, en primer lugar, de un símbolo político y religioso detrás del que, en los casos más extremos como el chador y el burka, no se esconden espadas y pistolas como en tiempos de Carlos III sino algo mucho más grave como es el sometimiento de la mujer al hombre, su inferioridad social y su condición de ser impuro y pecaminoso.
En segundo lugar, el velo es la punta del iceberg; debajo se ocultan las verdaderas intenciones de los integristas, a saber, la conquista para sus prácticas culturales y religiosas de una parte del espacio público ajena, cuando no contraria, a la libertad y a la igualdad. Por ello, la intervención del Estado es necesaria y está plenamente justificada la prohibición del velo islámico que cubre toda la cara en cualquier organismo público, incluyendo las escuelas, en nombre de la libertad y la igualdad.


#16 por konde - Jueves, 23/11/06 a las 18:34
Ops.
Completo la frase: Es de sentido común que preservando estos derechos se preserven, de paso, el 99% de las creencias de los católicos, musulmanes o budistas.
#17 por MEDITERRANEO - Jueves, 23/11/06 a las 19:12
Buen amigo Konde:
Discúlpame con todo el respeto tu comentario de ” El Estado debe educar ciudadanos “.
Para mí la “educación” de nuestros ciudadanos ( aún hoy pequeños, y que no sabrán cómo afrontar un problema mayor (Ellos son felices teniendo saldo en el móbil y comprándose ropa de marca), nos corresponde a los Padres y su familia.
El Estado debe dar “Formación” y Enseñanza, y en esto último el direccionar lo que enseña para la mejor “Formación” del ciudadano.
Posiblemente el llamado fracaso escolar, que hoy por hoy es una tontería comparado con las brutales y vergonzosas agresiones físicas que sufren los formadores y enseñantes, se deba a un INCUMPLIMIENTO de la obligación de los padres en la educación de sus Hijos.
Pero eso si: Que no falte el canal que sea de pago para ver todos los acontecimientos deportivos al uso, películas de estreno, móviles de última generación, y si sólo fuera esto ya firmaría.
En Conclusión:
1.- La EDUCACION corresponde a los Padres.
2.- La ENSEÑANZA corresponde al Estado.
3.- Y la FORMACION es la eficaz suma de las anteriores.
Esto es sólo una apreciación personal,aunque en mi caso personal dogma y norma de obligado cumplimiento.
PD. Tengo un nuevo teléfono móbil que me ha regalado Vodafone por la acumulación de puntos. El anterior me costo 9 meses el saber cómo funcionaba, y sólo llegué a la mitad. Este último que me han dicho que es mejor, pues me costará el doble. Y cuando llegue a conocer la mitad de su funcionamiento, pues supongo que por los dichosos puntos me regalarán otro, ¡ Y VOLVEMOS A COMENZAR ¡
Es lo que hay.
Saludos.
#18 por Julián - Viernes, 24/11/06 a las 08:03
No sólo no han funcionado los modelos de “integración”-”asimilacionismo” modernos, sino que a lo largo de la historia podemos corroborar que la regla general ha sido la violencia, cuando no la exterminación, el método elegido para solucionar este tipo de conflictos.
La cosa no pinta bien. Occidente se enfrenta a una vía de retroceso de las libertades al introduirse determinados elementos culturales y religiosos, como bien apunta Konde. Pero también se enfrenta a un retroceso de las liberades en el intento de solucionar lo anterior (en ocasiones bien parece que los inmigrantes son una excusa para limitar libertades).
Integrar, asimilar… son términos con connotaciones que implican el cambio del que llega, o de la minoría para que acepte las tesis o formas de la mayoría. La educación democrática (sea lo que sea esto) y el repeto y la convivencia parecen fórmulas adecuadas. Pero no hay un modelo eficaz que permita alcanzar este objetivo sin costes enormes para nuestro sistema político.
Tampoco hay mucho tiempo para madurar soluciones. Los problemas han aflorado desde hace unos años, y todos tenemos la sensación de que muchas dificultades estan gestándose ya en el seno de nuestra sociedad. La incorporación de pasises del Este surte a la Europa más occidental de mano de obra barata y en muchas ocasiones especializada, pero la transición del “comunismo” al “liberalismo” ha permitido el desarrollo de redes mafiosas que abarcan muchos ámbitos de estas socieades y que se extiende como problema hacia nuestros estados. No es permisible intentar soluciones a costa de un plazo para cuestiones como las prácticas de ablación, o la marginación de la mujer en el Islam, o la violencia de género en nuestro país. No puede continuar la provisionalidad de soluciones en una enseñanza “multicultural”…
En nuestras ciudades se están creando ghetos, pero también grupos amplios que no estando marginados alimentan un sentimiento de diferencia.
#19 por MEDITERRANEO - Viernes, 24/11/06 a las 10:32
Pero los países menos poblados de Europa (Suecia, Dinamarca, Suíza, etc) tienen basante bien resuelto el tema de la inmigración-asimilación, debido a su eficaz política restrictiva en ello, donde no se niega la residencia a un inmigrante, pero ésta se concede en cuentagotas y normalmente a ciudadanos con cierto “”pedigree” (artistas, escritores, deportistas, etc).
Francia, tiene hoy a mi modo de ver, un grave problema por haber resuelto con decisión, la inmigración de hace 50 años, y eso lo sufriendo las generaciones siguientes, es decir los jóvenes (hijos de aquellos primeros inmigrantes) insatisfechos que queman coches y los jóvenes “franceses de siempre” quejosos con los anteriores.
Con ello quiero decir, y es lo que me preocupa, que el verdadero problema de la inmigración, lo padecerá nuestra generación siguiente, es decir nuestros hijos y los hijos de los inmigrados, por eso creo que debemos afrontar el tema con el rigor y determinación necesaria para que ello no ocurra.
Francia hoy tiene un problema con la inmigración mal asimilada de Argelia, y Alemania con los Turcos también, aunque quizás en menor medida, por eso debemos fijarnos bien en nuestros vecinos para no caer en sus mismos errores.
Así es como lo veo yo.
#20 por MEDITERRANEO - Viernes, 24/11/06 a las 10:35
Aclaro: donde dice “por haber resuelto con decisión” debe decir ” por haber resuelto SIN decisión”.
Pido disculpas.
#21 por MEDITERRANEO - Lunes, 27/11/06 a las 19:16
Tengo una gran decepción.
Cada vez que hago una entrada se acaba la tertulia, y eso sólo puede ser por dos cosas:
1.- Por que no aporto nada a ningún tema de interés.
2.- O porque parezca que mi entrada es de “punto y final”, cuando no es este mi interés.
Estoy seguro, sinceramente, que es por lo primero.
Saludos
#22 por Miguel Moliné - Lunes, 27/11/06 a las 19:56
Yo no creo que sea ni por una u otra razón. Simplemente, no todos los días se tiene tiempo para contestar con los debidos argumentos. Por otra parte, no todas las cuestiones suscitan la misma controversia y algunas, como la presente, son de tal complejidad y caben tantas matizaciones que no es fácil plantear las propuestas.
#23 por MEDITERRANEO - Martes, 28/11/06 a las 00:34
Tienes toda la razon Miguel en tu entrada 14022.
Me quedo más tranquilo.
Un abrazo.