ene 07 25

¿Justo o injusto?

A falta de conocer los razonamientos de quienes se han opuesto —cuatro de los doce magistrados— a que De Juana Chaos siga en prisión provisional, el auto del pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ofrece argumentos de peso en contra de la petición de la fiscalía, que se basaba en el artículo 508 de la LECr.

Por desgracia, la resolución judicial llega en uno de los momentos políticos más enrarecidos de los últimos años y los políticos se aprestan a cargar sus armas dialécticas. Azkárraga, por ejemplo, ha pedido que se le mande a casa como se hizo con el ex general Galindo. Olvida, sin embargo, que Galindo sí cumplía lo dispuesto en la ley ya que sufría una grave enfermedad y había satisfecho la responsabilidad civil a la que fue condenado. Por ello, se le permitió seguir cumpliendo la condena en su domicilio. Ambos casos, por tanto, no son comparables en modo alguno. Ni me alegré entonces de que un secuestrador y asesino como Galindo se librara de la cárcel, ni me alegro hoy porque otro vil asesino, De Juana, continúe encarcelado. Tanto en uno como en otro caso, los jueces cumplieron con el papel asignado y ambos delincuentes gozaron de las garantías jurídicas propias de una democracia. Y es precisamente de ésto de lo que debemos congratularnos y no de las simpatías u odios que nos puedan inspirar unos u otros presos en función de sus delitos.
Más lejos ha ido aún el senador Anasagasti (PNV), quien ha llegado a escribir en su bitácora lo siguiente: «Si De Juan Chaos muere se habrá aplicado la pena de muerte en España por parte de una judicatura dependiente del PP, de la extrema derecha mas rancia del país. Acebes, Astarloa, Zaplana, Aznar… serán los grandes culpables de esta situación». Sin comentarios…
Algo más moderados han estado los partidos mayoritarios. El Gobierno y el PSOE respetan y acatan en toda su extensión la decisión de la Audiencia aunque, como es obvio, no pueden negar el varapalo sufrido por el Fiscal General —otro más—.  Y Rajoy, se muestra reconfortado y satisfecho. Pero, claro, a toro pasado es fácil hablar. Si la resolución hubiera sido la contraria, el PSOE hubiera aprovechado la oportunidad para atacar a la «extrema derecha» y el PP hubiera puesto el grito en el cielo por la excarcelación de De Juana. Si al PP se le puede criticar por utilizar a los jueces como saco de boxeo en la pelea política, al PSOE debemos exigirle que abandone su política de «mano blanda» que ha impuesto al Fiscal General y deje de creer en los milagros.

Política/España ,

  1. #1 por konde - Viernes, 26/01/07 a las 07:06

    Anasagasti dice que en España se practica la pena de muerte, las “juventudes independentistas vascas” se manifiestan diciendo que la represión no es el camino… pero los únicos que aplican la pena de muerte y reprimen a los ciudadanos son los etarras.

    Si De Juana quiere morirse porque no hay solución para su enfermedad mental hay que dejarle. Yo, y creía que el PSOE también, siempre he estado a favor de la eutanasia. Su muerte será dulce en comparación con la que tuvieron aquellos a los que asesinó.

    Salud!

  2. #2 por vitruvi - Viernes, 26/01/07 a las 09:32

    me parece que hay que tener en cuenta algunad cuestiones:
    1. de Juana Chaos ya ha cumplido la pena impuesta por los asesinatos que cometió. Por lo tanto no se le puede a volver a juzgar (o prejuzgar) por lo mismo. Esto no seria justo.

    2. la actual condena (12 años) es por la autoria de dos artículos de opinión que estaria bien haberse leido antes de emitir opiniones. (os los adjunto al final porque no los he encontrado en la revista de prensa. Miguel, si estubieran los puedes substituir por el enlace correspondiente) no soy capaz e ver en ellos amenazas de ningun tipo, o por lo menos peores de las que se emiten por aguna radio episcopal o diario digital sin que, hasta el momento, hayan tenido consecuencias. La justicia, para ser justa, tiene que ser para todos igual.
    3. La condena no es firme ya que está recurrida. La demora en resolver este recurso raya lo injustificable. esta situación tampoco es “justa”.

    4. El problema de este caso es que responde a intereses políticos: fabricar un martir interesa a PP y PSOE para enquistar el problema que tan buenos reditos les da ante la opinión pública. Y a ETA para seguir justificando su existencia. Si la justicia no es independiente, tampoco es justa.

    EL ESCUDO

    Iñaki de Juana Chaos, preso político vasco
    Publicado en GARA 1-12-2004

    Veo la televisión. Escucho la radio. Leo periódicos y revistas y el bombardeo es intenso y permanente. El enemigo está crecido. Detenciones en Iparralde y Hegoalde. Redadas en los estados francés y español. Informaciones venenosas que pretenden inocular el virus de la desconfianza.

    El Lobo, un simple chivato al que la txakurrada vació antes de tirarlo al es- tercolero de lo inservible (como a todos los chivatillos) es recuperado ahora y elevado a la categoría de héroe de la infiltración y de los servicios secretos; a protagonista de películas y reportajes donde exhibe bravuconadas novelescas a golpe de guión y talonario.

    Maniobras de desánimo. Filtraciones de correspondencia y conversaciones, totales o parciales, pero en todo caso interesadas y ma- nipuladas, aun reconociendo que no debemos facilitarles el trabajo.

    Dispersión penitenciaria: carcelaria e intracarcelaria. Malos tratos, torturas renovadas en el tiempo pero permanentes en las formas y tan antiguas como lo es la represión política. Agresiones. Sufrimiento para nuestros familiares y amigos. Compañeros enfermos a los que se chantajea con la gravedad de la situación.

    Sí, la ofensiva es fuerte, en todos los frentes e innegable. ¿Quizás el enemigo está aventurando que nos puede dar la puntilla? ¿Que puede acabar con el MLNV? ¿Que va a conseguir doblegar a un pueblo o, al menos, silenciar sus pasos haciéndole pisar exclusivamente moqueta?

    No necesito ser adivino para poder chillar con toda fuerza y convicción, en una expresión políticamente incorrecta: ¡La tenéis clara! Iros a la mierda con todo lo anterior porque no vais a ganar. ¿O es que todavía no os habéis dado cuenta de que tenemos un escudo invulnerable que no es otro que la razón?

    Como todo poder totalitario, fascista o neofascista, el actual Gobierno del PSOE, como el predecesor y anteriores, se ve en la necesidad de reescribir permanentemente la historia; de manipular y mentir creando buenos y malos a conveniencia, superando con mucho los límites de la conocida ficción orwelliana. Y ello como estrategia de guerra con el único y declarado objetivo de nuestra asimilación, del logro de la renuncia a nuestros principios, valores y derechos, y nuestra integración en su sistema.

    Jueces prevaricadores, políticos corruptos, profesionales de la tortura, carceleros sin escrúpulos; sois aburridos, cansinos y previsibles. No merecéis ningún respeto ni consideración, ni siquiera el mínimo como para cuidar el tono de esta carta.

    Pero esto merece una explicación. ¿Totalitario el talante de Zapatero? ¿Fascistas esos ojitos azules y esa sonrisa angelical? ¿El mismo que ha sacado a los soldados de Irak? ¿El que va a modificar las leyes del aborto, divorcio y otras tantas para contentar a una «izquierda domesticada»? Pues sí, totalitarismo sin ninguna duda, porque tomando como prioridad preferente a Euskal Herria, como no podía ser de otra forma para los vascos, quien promulga leyes de excepción, quien crea o mantiene tribunales especiales, quien ampara la tortura, persigue y reprime los derechos de asociación, de expresión, de prensa; quien prohíbe la participación política y electoral. Y quien todo lo hace para silenciar a una nación y negarle el derecho de autodeterminación, es un fascista de manual y dejémonos de flori- turas de lenguaje.

    Técnicamente, el 25 de octubre de 2004 terminé de cumplir la condena intramuros impuesta por su sistema jurídico y penitenciario con el Código Penal de 1973, código franquista incomparablemente más «blando» que el actual de sus herederos. A partir de aquella fecha no he salido de prisión, oficialmente porque el juez Gómez Bermúdez ­otra estrella meteórica labrada sobre sufrimiento vasco­ tiene «dudas» sobre la condena cumplida. Y una vez más no deja de asombrarme ­y ojalá no pierda nunca esta capacidad­ el desprecio que de sus propias leyes tienen sus servidores. Que las rechacemos nosotros que las combatimos es natural, pero que las desprecien quienes comen de ellas es un indicador más de cuál es su función.

    Sin embargo, no se pueden ni se deben utilizar en mi caso los términos ilegalidad, secuestro… Y no me gusta que lo hagan en mi defensa, porque de forma ilegal y secuestrados por un sistema autoritario, en la cárcel y algunos desde hace bastante más tiempo que yo, estamos 700 compañeros y compañeras, y extramuros lo está toda la parte de la sociedad que no se conforma. Al fin y al cabo, hay centenares de miles de vascos y vascas que hoy están en un cuarto grado penitenciario, a la espera de que cualquier noche unos uniformados aporreen su puerta y les notifiquen la represión por mal comportamiento.

    Mucho más claro ha sido el ministro López Aguilar. A De Juana no se le puede excarcelar de ninguna manera y no hay más que hablar. ¿Motivo? No da signos de resocialización. Sin embargo, afortunadamente, de resocialización no da signos ni De Juana ni una inmensa mayoría de los 700 presos y presas, ni una gran parte de la sociedad vasca.

    Porque resocializar en el sentido utilizado por el enemigo implica la derrota y la aceptación de los contravalores que de tan magnífica manera representan todos los López Aguilar, Zapatero y Gómez Bermúdez. Pero deberían hacerse una pregunta: si 700 compañeras y compañeros con miles de años de cárcel cumplidos y por cumplir en nuestras espaldas no damos signos de «resocialización», ¿no será que algo les falla en el «tratamiento penitenciario»? Lo que les falla es que tenemos el escudo de la razón. Y que nada es insuperable, ni en lo personal ni en lo político, salvo la interiorización del fracaso.

    En todos los procesos hay altas y bajas. Las apariencias también engañan. Políticamente, el ruido no significa fortaleza ni el silencio debilidad. Vamos a ganar. Leamos historia de otros procesos triunfantes, no de los perdedores. Comparemos la aceptación de nuestro discurso político por parte de la sociedad vasca, ahora y hace 25 años. Y lo demás es fácil: trabajo, sacrificio, aprender de los errores y no meternos palos en la rueda de nuestra propia bicicleta.

    Hace años le escuché a un muy apreciado compañero chillar con fuerza «Sacad vuestras sucias manos de Euskal Herria». Sí, sacadlas, porque otro camino sólo implica más sufrimiento. O el futuro terminará demostrando, sin duda, que os quedásteis sin ellas. -

    ———————————————————————————————————-

    GALLIZO

    Iñaki de Juana Chaos, preso político vasco
    Publicado en GARA 30-12-2004

    El pasado 14 de diciembre, la señora Margarita Uria se dirigió al presidente del Gobierno en el transcurso de la Comisión de Investigación del 11-M, para preguntarle, entre otras, sobre determinadas cuestiones penitenciarias. Tras un preliminar de sonrojantes alabanzas hacia la señora Mercedes Gallizo, la comisionada interrogó al señor Rodríguez Zapatero, exclusivamente, sobre la filtración de unas imágenes y de una carta a los medios de comunicación.

    La señora Margarita Uria no preguntó sobre la tortura y malos tratos. Tampoco sobre la muerte y la enfermedad de los presos. No tuvo interés en el aislamiento y la incomunicación. Ni en los accidentes; Y mucho menos preguntó por la dispersión, quizás porque le podrían haber respondido que ésta tuvo su principal valedor en el partido político de la propia comisionada. Un PNV legitimador de la represión y de la más cruel política penitenciaria, no sólo en cuanto a su diseño teórico y cobertura en la puesta en práctica, sino como protagonista con sus propios asesores en la Dirección General de IIPP.

    Ni la señora Margarita Uria ni ninguno de los parlamentarios y parlamentarias que enarbolan los de-rechos humanos como ban- dera de combate tuvo la remota ocurrencia de interesarse por las vejaciones y agresiones sexuales sufridas por algunas de las detenidas en las últimas redadas policiales. Sobre esto no tiene interés la señora Uria, no ya como parlamentaria, sino ni siquiera como mujer. Y no se lo pregunta porque sabe que el ser detenido/a como presunto etarra en una operación represiva con la consiguiente cobertura mediática es suficiente motivo para no tener ningún derecho, incluido el de no ser torturado. Decía la hipocresía de arraigo: Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón». Dicen los nuevos referentes de la ciudadanía: violentar al agredido no es doble violencia, es justicia y silencio». Pero esto lo sabemos todos, incluida la comisionada, que alaba a la señora Gallizo.

    Y entre tanta alabanza de personas de bien (no como yo que soy vasco y rojo, además de varios istas), reflexioné si estaba equivocado. ¡Sé positivo, Iñaki!, me dije. Imaginé que los muros de hormigón eran de chocolate. Que de cabello de ángel estaba hecho el acero. Que los tres presos muertos la pasada madrugada en las cárceles de Langraitz y Zuera eran muñecos de mazapán. Pero, es curioso, no conseguí imaginarme a la señora Gallizo siendo otra cosa que lo que es, como lo eran sus predecesores.

    Cuando el PSOE ganó las últimas elecciones generales se levantaron ciertas expectativas entre quienes son dados a creárselas, ya sea por ingenuidad o por necesidad. Ilusiones que en política generalmente el tiempo las demuestra falsas. Lo mismo ocurrió con el nombramiento de la señora Gallizo como directora general de IIPP. Aunque en un principio los numerosos relevos en las direcciones de las cárceles pudieron tomarse como preludio de cambios más significativos, el conocer la relación nominal de los nombramientos me reafirmó en la convicción de que el único horizonte de justicia en las prisiones es la demolición de sus muros. Esperanza ésta que por utópica que parezca es mucho más realista, sin carga de hipocresía, que pretender o esperar que el hormigón y el hierro encierren derechos humanos en lugar de violencia y sufrimiento.

    En esta prisión de Algeciras, la señora Gallizo destituyó al director Miguel ángel Rodríguez, alias el Tragasables. Profesional culto que reaccionaba inmediatamente al escuchar el nombre de un preso político vasco. Y fluidamente hilaba un discurso elaborado: Las resoluciones judiciales de los etarras me las paso por el forro de los cojones». Todo un viejo conocido del colectivo de presos políticos vascos que no ha sido destituido por acumular montañas de denuncias e irregularidades. Ni siquiera lo ha sido por una pequeñez como la de, presuntamente, meter la mano en el cajón del dinero en el C.P. de Puerto II y por lo que fue expedientado. Ha sido destituido por no ser del mismo partido político que la señora Gallizo. ¡Hasta ahí podíamos llegar!

    Pongo la televisión. Informan sobre el festival de cine de Huelva. Junto al actor Imanol Arias, haciéndole los honores, casi babeando alrededor suyo, me parece reconocer un rostro de desagradables recuerdos. Tiene el pelo blanco y la apariencia muy envejecida, aunque no será por la conciencia que le perturba. En todo caso será por el castigo de los excesos. Siento el consuelo tonto de comprobar que, en esta ocasión, el torturador tiene peor apariencia que los torturados. No hay duda. Esa cara la tenemos marcada en nuestra memoria a golpes de malos tratos y hambre. Es Francisco Sanz. Subdirector de la prisión de Málaga. Director del Salto del Negro, de Puerto II, del C.P. de Huelva en la actualidad, donde ha organizado que algunos presos otorguen un premio cinematográfico dentro del festival. Por esto babea alrededor de Imanol Arias y lo primero que me viene a la mente ante la imagen es preguntarse si el actor habrá notado el surco de la porra y la humedad de la sangre al darle la mano. En el C.P. de Huelva no parece que haya habido cambio de director.

    La lista de los nuevos nombramientos es larga, hasta 21 nombres y 10 más por cambio de destino. Algunos apellidos me hacen rebuscar en la memoria. Era el año 1977, creo, porque el único archivo con el que cuento, mi cerebro, tampoco es un disco duro. En todo caso, eran los años posteriores a la muerte del general Franco, cuando la sociedad desbordaba ilusión y los partidos políticos conspiraban para destruirla. Caminaba por Madrid un día de aquellos muchos de manifestación en demanda de amnistía y libertad. Dejé atrás la Gran Vía. Subí por la calle de los Libreros y, a la altura del desaparecido hotel Darde, me topé con un grupo de jóvenes como yo, que bajaban corriendo y chillando han disparado». Con más curiosidad que precaución, continué hasta el final de la calle. Torcí a la derecha tomando la de La Estrella y, algunos metros más allá, estaba un joven tendido en el suelo, muerto en un charco de sangre. Aquello se llenó de grises y parece que quienes habían disparado eran argentinos de la Triple A. ¡Qué más da! Una de aquellas siglas que escondía todas lo mismo, y que reaparecen cuando es necesario.

    El joven muerto se llamaba Arturo Ruiz y tenía un hermano que empezó siendo de izquierdas y terminó siendo del PSOE y haciéndose carcelero. Funcionario de prisiones de confianza, tanto, que prestaba su despacho de madrugada en la prisión de Almería para que se celebrasen conversaciones secretas entre enviados del Gobierno y representantes de una organización revolucionaria armada que NO es ETA. De esas negociaciones que nunca existen, y si existen se niegan. Arturo Ruiz murió un día de lucha por la amnistía y la libertad y su hermano vive para cercenarla. Y vive bien como nuevo director del C.P. de Sevilla II.

    Jesús Eladio del Rey Reguillo, alias el Tirillas, nombrado nuevo director del C.P. de Valdemoro. Y lo primero que me viene a la cabeza es el motín del módulo I de Herrera de la Mancha en el año 1988 en el que de poco más de 40 presos políticos vascos la mitad pasamos por la enfermería y cinco compañeros acabaron con roturas de huesos en el hospital. Una imagen esperpéntica aquella del Tirillas con un cuchillo de monte en la mano al frente de un nutrido grupo de carceleros y guardias civiles, recorriendo las galerías del módulo de celda en celda e indicando quién debía recibir sesión de palos simple o doble.

    Manuel Martínez cano, alias el Morritos, nombrado nuevo director del C.P. de Jaén. Provocador y detonante del anterior motín referido y cuyo único recuerdo agradable que puede haber dejado en algún preso es el que se le viera totalmente acobardado y rociado de polvo blanco a golpe de extintor de un compañero en aquel mismo motín.

    Antonio Diego Martín, nombrado director del C.P. de Puerto II y procesado por torturas y rigor innecesario en la prisión de Sevilla II. Juzgado junto al ex director general de IIPP, Antonio Asunción, nunca fue apartado de su trabajo represivo, ejerciéndolo hasta ahora en la prisión de Melilla. Los presos engrilletados durante semanas a los catres. Las sesiones de tortura, desnudos y rociados de agua, los lamentos y chillidos, nunca merecieron un solo día de cese en su cargo. Al contrario, merecen un ascenso al llegar la señora Gallizo.

    Para qué continuar con el listado. Me he convencido. La nueva política penitenciaria del nuevo Gobierno del señor Rodríguez Zapatero consiste en recuperar o promocionar a los personajes de más triste recuerdo para los presos en general y para el Colectivo de presos políticos vascos en particular. O en mantener en su cargo a quienes ya cumplen aquellos requisitos.

    Las expectativas se han cumplido. O a lo mejor me equivoco y los torturadores son capaces de luchar contra la tortura. Experiencia no les falta. Y entonces, incluso yo sería capaz de imaginarme a la señora Gallizo de otra manera de la que es. -

  3. #3 por Fino Estilista Enmascarado - Viernes, 26/01/07 a las 10:52

    Bueno, pues allá va:
    1.Me es indiferente la suerte que corra el señor De Juana. Por mí, puede reventar, igual que cualquier otro carnicero.
    2. Lo que no me es indiferente es que el Sr. Anasagasti (que es de nacionalidad venezolana, por si no lo sabeis) aproveche cada oportunidad que tiene para escupir al estado que le pagará una pensión vitalicia por haber sido Diputado en Cortes. Ni que el PNV siga en las mismas de dar oxígeno a Batasuna y ETA cada vez que puede.
    Un saludo.

  4. #4 por vitruvi - Viernes, 26/01/07 a las 11:31

    1. Planteamiento del mismo nivel racional que Batasuna. Muy típico de este país y razón por la cual las cosas estan cómo estan. Disfrazar a la venganza de justicia tampoco es muy propio de gente civilizada.

    2. además de vasco, sudaca… Se puede ser algo peor? La misma pensión que recibe Blas Piñar. Usted dirá. A mi me da que el oxigeno se lo da el gobierno y el PP. Se retroalimentan cómo Bin Laden y Bush.

    Venga hombre, que usted es capaz de reflexiones mucho más lúcidas y menos viscerales.

  5. #5 por Fino Estilista Enmascarado - Viernes, 26/01/07 a las 11:35

    Si es que no tengo remedio…

  6. #6 por dmm - Viernes, 26/01/07 a las 11:59

    Aprecio aquellas discusiones donde se esgrimen los argumentos y las razones. Nada original, ¿verdad? Las que versan sobre asuntos jurídicos facilitan, por su propia naturaleza, el acercamiento a los fríos y medidos razonamientos, a la vez que imponen la huída de falsos terrenos emotivos. Pero en ésta que nos ocupa se nos mezclan, a la par que las orejeras ideológicas, desbordados apasionamientos que arrojar al contrincante. Sin olvidar la ignorancia, ese mal de nuestro tiempo, que nos hace ser más temerarios en lo discutido. Por ello, afanado tras una verdad que se nos escurre, huyo de pasiones que me enajenen y me limito a indicar las curiosidades o debilidades argumentativas que me dejan totalmente desarmado.

    Una de ellos dice que la condena del reo no es firme, que se trata de una medida provisional, se atreven incluso a afirmar algunos. Por no mencionar el brutal ejercicio de cinismo del editorial de hoy de El País, que habla de presunto delito. Aquí nos movemos en sencillo terreno jurídico, los legos o manipuladores deberían abstenerse. Veamos. Que la condena no es firme significa, ni más ni menos, que ha habido una sentencia y que ésta ha sido recurrida por una de las partes. Sencillo. Ésto es, que el individuo en cuestión ha sido juzgado por un tribunal que ha encontrado probados los hechos que se le imputaban. Y todo ello, en el marco de un proceso respetuoso con las garantías judiciales. Ni la sentencia es una medida cautelar o provisional, como quieren hacer creer, ni el individuo es un “presunto” delincuente. No, el velo de la presunción de inocencia se ha rasgado. El que esté recurrido ante una instancia superior no cambia estos hechos. El estado de derecho, en aras de una mayor protección de sus ciudadanos, pone a su disposición dos instancias y un tribunal unificador en la cúspide. Pero ha habido una sentencia, y el recurrente tendrá ahora que probar los hechos en los que basa ese recurso. Mientras no lo haga, seguirá siendo culpable según la sentencia. Que no eran amenazas, sino más bien aquello que se ha venido en llamar “delito de opinión”, es muy respetable creerlo, pero un tribunal, al que hay que conceder credibilidad, ha entendido lo contrario. Esperemos la resolución del recurso, pero mientras, el individuo es culpable.

    Otra curiosa argumentación dice que la condena a 12 años es desproporcionada. Obviemos que si esa es la condena es porque existe un código penal que la prevee. Obviemos incluso que el fiscal pidió en su momento cerca de 100 años. Hagamos nuestro ese argumento. Entonces, en beneficio de una mayor higiene lógica, por favor, habremos de aceptar al momento que también es desproporcionado el “precio” de 18 años por 25 asesinados de nada. ¿O no? Y es que al final va a resultar que unos y otros piensan igual pero se olvidan de ello a la hora de dar la razón al contrario. Ese artículo de Ramoneda de ayer…

    Tercera curiosidad que me deja desnudo a merced de prestidigitadores varios. El condenado redimió penas por buen comportamiento. Ya pagó. Cierto. Es más: lo hizo en estricto cumplimiento de lo que la legislación penal indica. Más todavía, aceptemos, lo que no obsta lo dicho en el primer punto, que los dichosos artículos perpetrados por el individuo no pueden de ninguna manera subsumirse bajo el delito de amenazas. ¿Pero como podemos moralmente justificar que se reduzcan penas a quién no muestra arrepentimiento alguno (porque amenazas no serán, según el entender de algunos, pero, hombre, arrepentimiento tampoco mostraban mucho los dos articulillos)? ¿No estábamos en que nuestro sistema penal perseguía la reinserción del condenado? ¿Qué reinserción va a tener este individuo que con brutal sinceridad avisa con tiempo de cual va a ser su posicionamiento cuando se vea en libertad?

    Mi última curiosidad me empuja casi a la hilaridad. No entro en si el Estado debe preservar la vida del reo o no. Se trata de la intelectualmente estimulante dicotomía entre vida y libertad de un individuo. Pero si el argumento consiste en que hay un deber in vigilando del Estado, que ha de velar por la salud del condenado, ¿qué mejor sitio que un hospital en el que el Estado supervise su salud (que es donde se encuentra ahora el preso)? Sin duda, aquí se me debe escapar algo… ¿Alguna bondad más de la majestuosa cocina vasca? ¿Alguna pócima mágica que este luchador va a recibir en su irreducta aldea y que le sanará mágicamente? ¿O es que obtenida la libertad se pondrá a comer como dios manda? Pero, en ese caso, desaparecido el hecho que hubiera facilitado la excarcelación, ¿no tendría que haber vuelto a la cárcel? Y entonces, ¿se pondría otra vez en huelga de hambre? O soy estúpido por no entenderlo (espero que sea ésto) o hablemos claro, desnudemos el argumento, y digamos directamente que estamos dispuestos a pagar el precio exigido -la excarcelación- con tal de que el individuo no se mate de hambre.

  7. #7 por vitruvi - Viernes, 26/01/07 a las 12:48

    apreciado dmm, creo que el debate no es sobre la legalidad, si no sobre la justicia (no la que aplican los jueces, si no el sentido primero o filosófico del término). Sin duda los acontecimientos que se han sucedido son absolutamente legales, lo que me preocupa es que los radicalmente opuestos tambien lo hubieran sido. Las leyes pueden ser un chicle, los jueces, ademas de ser humanos, no son infalibles. La Justicia es otra cosa.

  8. #8 por dmm - Viernes, 26/01/07 a las 13:09

    Vitruvi, como te comprendo perfectamente (y no voy a entrar en el precipicio al que nos abocaría ese escepticismo epistemológico que dejas entrever a propósito de las relaciones dentre derecho, moral y justicia), como comprendo lo que dices, repito, vayamos a los hechos más allá de su apariencia de legalidad: simplemente, a modo de muestra, te pregunto, en relación con lo que ya dije, ¿te parece Justo –así, con mayúscula, como tu escribes para distinguirla de la de aquí aplican los humanos jueces- que quién no se arrepiente de su delito pueda redimir penas? ¿No es un contrasentido que ofende a la Justicia a pesar de que, como escribí y tú remarcas, la redención haya sido escrupulosamente legal?

  9. #9 por golfo - Viernes, 26/01/07 a las 14:35

    12-4.

    Éste ha sido el resultado. Doce injustos magistrados que no han sabido ver el lado humano de un gran luchador por la libertad del pueblo vasco, que no tuvo más remedio que “accidentar” (terminología zetaperiana) a 25 opresores españoles.

    Injustamente condenado por los 25 accidentes, cumplió nada más y nada menos que 19 larguísimos años en las opresoras cárceles del opresor Estado español. Por suerte, los años de cárcel no le hicieron abdicar de sus ideas, que quedaron reflejadas en numerosas cartas en las que animaba a sus camaradas y aplaudía los nuevos “accidentes” (como el del matrimonio Becerril).

    Condenado por amenazas, y en espera del ansiado recurso, el gran luchador del pueblo vasco lanza un grito de libertad al que los 12 opresores jueces españoles se han mostrados sordos, sin duda movidos únicamente por una terrible sed de venganza.

    Por suerte, el diario Gara ha dado pelos y señales de la vida y la carrera opresora de estos “doce hombres sin piedad”. Deberán atenerse a las consecuencias. Es el precio de ser unos lacayos del opresor Estado español.

    Ya en serio, ¿hay alguien sensato que de verdad pueda defender el chantaje de este genocida?

    Creo que estamos definitivamente perdiendo el norte (en todos los sentidos).

    Un saludo.

  10. #10 por vitruvi - Viernes, 26/01/07 a las 14:50

    lo siento dmm, pero al reflexionar sobre el tema entro en un bucle sin salida. Sobretodo porque en la pregunta hay dos planos que pueden ser paralelos: “delito” es el quebrantamiento de la ley, y la ley, cómo ya he argumentado por encima, no tiene porqué ser Justa.
    supongamos que el delito es legal y moralmente reprobable y la falta de arrepentimiento fuera causa suficiente para no redimir la pena. Entonces, para que esto fuera Justo, deberia aplicarse en todos los casos, ya que la justicia, para ser Justa, tiene que ser universal.

  11. #11 por dmm - Viernes, 26/01/07 a las 15:16

    Vitruvi, sí, la ley no tiene porqué ser justa, pero deberíamos aspirar a que lo fuera.

    Aunque no acabo de entenderla, celebro tu sinceridad en la respuesta. Caes en una aporía sin salida porque debes de ser persona cabal y honesta: tu concepto de Justicia no puede aceptar que un criminal de tal calaña redima penas sin un ápice de arrepentimiento y como has apelado a la Justicia para poner en duda los argumentos de quienes se oponen a la excarcelación, se te viene abajo el entramado argumentativo. Pero aquí no te puedes asir a la injusticia de la ley, pues no podrías poner en duda la persecución y castigo del asesino (a no ser que cuestiones la propia posibilidad de vivir en sociedad, de la civilización misma), que de ese delito y no de otro estamos tratando. En cuanto a tu conclusión, es obvia.

  12. #12 por vitruvi - Viernes, 26/01/07 a las 16:13

    entonces, si el motivo de la actual condena es sólo una excusa (legal) para mantener en la carcel a alguien que legalmente ha cumplido su condena, no parece que sea Justo. o por lo menos Etico…
    una injusticia no justifica otra.
    Si moralmente no la ha cumplido, adaptemos el código penal.
    Deberiamos no caer en visceralidades, la línea que separa a un “criminal de tal calaña” de un héroe es demasiado difusa, y la Justicia con que sea tratado puede correrla hacia uno lado u otro.
    El problema,en este caso, es que se utiliza un delito de opinión (legalmente punible, moralemente discutible)
    perdon por el desorden. a estas horas del viernes uno da para lo que da. buen fin de semana.

  13. #13 por Julián - Viernes, 26/01/07 a las 16:42

    Me temo que en los comentarios vertidos (y en las opiniones de radio o prensa) se deja sentir un sentimiento profundamente antidemocrático:

    “Debemos > las leyes a fin de > una >: que el sr. Chaos salga de la cárcel tras cumplir su condena. Que haya redenciones legales de pena es injusto en este caso y por lo tanto lo mejor es actuar contra las reglas establecidas.”

    Pues no estoy de acuerdo, por muy “contrasentido que ofende a la justicia” que sea. Si no gusta esta situación cambiense la leyes, que hay mecanismos para ello. En este episodio contra el terrorismo algunos celebran ya la muerte (deseada, que no lo esconden) de una persona. No parece importar que a su vez le > con crear un martir de la causa etarra, aunque ello tal vez se traduzca en algún que otro muerto más en un futuro no muy lejano.

    Una vez más, Vitruvi, el fin viene a justificar los medios. Creo que te equivocas cuando apelas a la justicia, ésta es subjetiva. Se trata del concepto de la legalidad y la democracia combinados. Hace unos años muchos creíamos ingenuamente que las penas tenían como misión la finalidad de la corrección, de la reinserción, y que era preferible que las leyes permitieran que quedara libre un asesino a que fuera encarcelado un inocente. Creo que estamos utilizando el caso de este asesino etarra para cambiar toda esta filosofía. Es lógico si tenemos presente que se trata de imponer soluciones policiales.

    Espero que no me persigan judicialmente por proetarra al considerar que el Estado (que incluye al poder judicial) tiene la obligación de buscar los mecanismos para evitar una muerte en sus prisiones. Seguramente a dmm (al que sin conocer me aventuro a asegurar que no tiene nada de estúpido) no se le escapa que entre la situación actual y la excarcelación sin más hay otras muchas alternativas, como no se le escapa que la ley contempla algunas de ellas.

    La eutanasia merece mucho respeto, amigo Konde, para mezclarla en todo esto.

    En fin, esperemos a los argumentos juríricos de la sentencia y, supongo, que a la sentencia del Tribunal Supremo (imagino que el Fiscal no se dejará llevar por los comentarios políticos, y que, salvo sorpresa argumental de la sentencia de la Audiencia que nos convenza de la bondad de su postura, mantendrá su criterio y su interpretación de la legalidad).

  14. #14 por MEDITERRANEO - Viernes, 26/01/07 a las 17:23

    También y sarcásticamente lo digo, se le podría aplicar directamente el garrote vil.

    No vamos bien.

    En fín, buen fin de semana a todos.

  15. #15 por golfo - Viernes, 26/01/07 a las 22:42

    Mediterraneo, no se le aplicará el garrote vil, sino la ley. El que si pudiera te aplicaría a ti el garrote vil es él.

    Efectivamente, vamos muy mal.

    Un saludo.

1 2 3 11
(No será publicado)

Importante: el comentario no será admitido si la dirección de correo es falsa.

Notificarme los nuevos comentarios por correo electrónico. Tambien puedes suscribirte sin comentar.

  1. No hay trackbacks