Información básica:
- Legislación: aunque han sufrido alguna modificación posterior, las normas básicas son la LEY ORGÁNICA 7/2001, de 27 de diciembre, de modificación de la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de Financiación de las Comunidades Autónomas (LOFCA) y la LEY 21/2001, de 27 de diciembre, por la que se regulan las medidas fiscales y administrativas del nuevo sistema de financiación de las Comunidades Autónomas de régimen común y Ciudades con Estatuto de Autonomía. Tanto éstas como otras disposiciones relacionadas fueron publicadas en el B.O.E. nº 313 de 31 de diciembre de 2001 (corrección de errores).
- Sistemas de financiación. Dos sistemas: el régimen foral -País Vasco y Navarra- y el régimen común que se aplica al resto de las CCAA (Canarias tiene un régimen especial por razones históricas y geográficas).
- Impuestos autonómicos propios: sucesiones, donaciones, sobre el patrimonio, de transmisiones patrimoniales, actos jurídicos documentados, matriculación, electricidad y tasas sobre el juego.
- Participación de los impuestos estatales: 33% del IRPF, 35% del IVA y el 40% de los impuestos especiales (gasolina, alcohol y tabaco).
Fuentes de discriminación: En primer lugar, los impuestos autonómicos propios por cuanto las CCAA tienen capacidad normativa para modificarlos. En segundo lugar, el régimen foral del País Vasco y Navarra que resulta muy favorable para ambas comunidades. Para Carlos Monasterio, catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Oviedo, la ventaja consiste “en poder sustraerse a una buena parte del flujo redistributivo”. Por su parte, Alberto Recarte, Técnico Comercial y Economista del Estado en excedencia, afirma que “la negociación con Navarra nunca ha tenido problemas, aunque los supuestos utilizados no son muy sólidos. El caso del cupo vasco es considerado por los expertos como una cesión al PNV, en una vano intento de comprar su lealtad constitucional. Su cálculo, imperfecto y fruto de una negociación política, no tiene bases contables sólidas [...].” Para Ángel de la Fuente, Doctor en Ciencias Económicas, “la metodología adoptada para el cálculo del cupo vasco y la aportación Navarra ha resultado extraordinariamente favorable a estas regiones, permitiéndoles disfrutar de un volumen de recursos por habitante muy superior al del resto de los gobiernos autonómicos.” (más adelante encontrarán ustedes los análisis completos de estos expertos, los cuales van más allá de la problemática foral).
Las Balanzas Fiscales autonómicas: En los últimos meses el tripartito catalán viene aduciendo un supuesto agravio fiscal que para el 2001, último ejercicio presupuestario cerrado, se cifraría en 11.307 millones de euros. Se basa para ello en un instrumento contable denominado Balanza Fiscal, el cual permite conocer (?) la diferencia entre la suma de los impuestos de cualquier naturaleza recaudados en un territorio y los gastos e inversiones públicas realizados en el mismo territorio. Llegados a este punto, debemos preguntarnos si las pretensiones catalanas o las de cualesquiera comunidad pueden escudarse en las balanzas fiscales y en el déficit negativo resultante o, si por el contrario, tales balanzas son inaplicables. Les adelanto la conclusión: la utilización de las balanzas fiscales autonómicas es pura demagogia que se usa como cortina de humo para ocultar las verdaderas intenciones de quienes las defienden, a saber, obtener determinados privilegios económicos. La consideración de las balanzas fiscales sugieren distintos esfuerzos fiscales en función del territorio donde reside una persona, lo cual es absolutamente falso: en términos generales, todos los españoles contribuimos en función de nuestra capacidad económica y, por tanto, todos hacemos el mismo esfuerzo fiscal. En este punto es importante resaltar que unas tres cuartas partes de los saldos fiscales obtenidos en las balanzas fiscales corresponden al proceso de redistribución personal y la cuarta parte restante a flujos territoriales. Este es el primer argumento en contra de la utilización de aquéllas. Segundo argumento: si utilizamos las Balanzas Fiscales autonómicas para medir la solidaridad interregional, aceptamos implícitamente el siguiente corolario: las CCAA deficitarias, como Madrid o Cataluña, son maltratadas por el Estado y las superavitarias, como Galicia o Extremadura, resultan favorecidas por ese mismo Estado. Al parecer, una Balanza Fiscal equilibrada sería lo más justo y deseable pero, en realidad, tal equilibrio supondría justamente todo lo contrario: las CCAA con una renta personal media elevada saldrían favorecidas y las de renta media más baja perjudicadas. De hecho, las balanzas equilibradas eliminan por completo cualquier tipo de solidaridad interregional y rompen en mil trozos la cohesión del Estado. En palabras de Ángel de la Fuente: “si las CCAA tuviesen que valerse únicamente de sus propios recursos tributarios (balanzas fiscales equilibradas), la calidad de los principales servicios públicos variaría enormemente de una parte de España a otra”. Lo cual, lógicamente, es inaceptable. Tercer argumento: este instrumento contable presenta numerosos problemas metodológicos que explican los dispares resultados obtenidos por distintos investigadores. Tal es así que podemos prever su resultado final u obtener el más favorable a nuestros intereses en función de los criterios contables seleccionados.
Análisis: He seleccionado tres trabajos que permiten profundizar en la problemática financiación autonómica. Los dos primeros se publicaron en FAES (PP) y el tercero, y tal vez el más completo e interesante, en la Fundación Alternativas (PSOE).
- Balanzas fiscales: ni frío ni calor. Carlos Monasterio Escudero, catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Oviedo (FAES, Cuadernos de Pensamiento Político nº 3, junio-septiembre 2004).
- Balanzas fiscales autonómicas: callejón sin salida. Alberto Recarte, Técnico Comercial y Economista del Estado en excedencia (FAES, Cuadernos de Pensamiento Político nº 3, junio-septiembre 2004).
- Los mecanismos de cohesión territorial en España: un análisis y algunas propuestas. Ángel de la Fuente, Doctor en Ciencias Económicas (Fundación Alternativas, Documento de trabajo 62/2205).
Conclusiones personales: Si queremos realmente mantener la cohesión territorial y la redistribución fiscal, el camino pasa por un único sistema de financiación y por tanto la desaparición del régimen foral vasco y navarro. Este sistema bien pudiera basarse en la Ley 21/2001 que podría refinarse una vez cerrados los ejercicios fiscales de 2002, 2003 y 2004 ya que así dispondríamos de los datos necesarios para averiguar sus posibles deficiencias. Tal y como muestra el estudio de Ángel de la Fuente, el sector público -para el período 1990/97- ofrece un nivel aproximadamente uniforme de servicios y gasto social en todas las regiones, a cuya financiación los diferentes territorios contribuyen en proporción directa a su riqueza. No obstante, este economista señala, para el mismo período, “que se observan ciertas desviaciones difícilmente justificables cuando se compara el gasto público por habitante frente a renta per cápita para el mismo período. Dichas desviaciones se deben en parte a la existencia de un sistema específico de financiación que genera resultados extraordinariamente favorables para los territorios forales. Pero incluso dentro de las comunidades de régimen común, las diferencias de financiación son bastante superiores a lo que sería justificable [...]“. En todo caso, estas conclusiones se refieren al período 1990/97 y, por tanto, desconocemos si la Ley 21/2001 ha corregido dichas desviaciones. Convendría pues darnos un cierto margen de tiempo y esperar a disponer de resultados más consistentes para los ejercicios 2002/04.


#1 por narciso - Viernes, 10/07/09 a las 18:55
en mi modesta opinion creo que es dificil,conjugar las ideas puramente politicas y la financiacion economica.
En este panorama que considero un NUDO GORDIANO se destaca de forma radical la priviligiada y hasta insultante diferencia entre los territorios de regimen foral y los de comun.
La perversa actitud historica del PNV ha gestionado injustamente la liquidacion del CUPO,que por una razon u otra,siempre han sido beneficiosas las cuentas para los JETZALES.
Ahora le toca el turno a la singularidad catalana,que ya voraz espera el grande paquete de Zapatero. Andalucia esta en la cola.
Y el resto o ESPAÑA RESIDUAL a esperar la distribucion de forma pobre e igualitaria.
Decia mi profe de Hcienda publica.
El secreto de la financiacion no son ni los modelos ni las cifras
Son eso LA FINANCIACION
LO BUENO ES RECAUDAR TODO Y ENVIAR AL ESTADO EL RESTO
LO MALO ES ESPERAR QUE EL ESTADO DISTRIBUYA LO QUE HA RECAUDADO.
LOS MAS LISTOS VASCOS Y NAVARROS
LUEGO LOS CATALANES
Y EL RESTO LOS TONTOS DEL PELOTON
Falta claridad de modelos,transparencia de cifras
Sobra la gran injusticia.
PARA CUANDO UN ESTADO UNIFORME FISCALMENTE SR ZAPATERO?
#2 por Pegepé - Lunes, 27/07/09 a las 14:30
Decía JFMS, muy sintética mente, en su oportunísima breve glosa sobre ‘La financiación autonómica’ de hace poco: “Hablamos de posible cohecho, lo cual es lógico, en cuanto nos enteramos de que un político o un funcionario con capacidad de decidir reciben un regalo de un contratista, pero ¿qué calificativo deberíamos emplear cuando un Gobierno distribuye la financiación autonómica de forma sesgada a favor de una Comunidad Autónoma a condición de recibir en el Congreso el apoyo del correspondiente partido nacionalista? ¿Es posible que no nos demos cuenta de que hemos construido un SISTEMA político y electoral que conduce irremisiblemente al COHECHO?”
Pues eso, aquí ahora, ¿a quién le podría importar? ¡Todas esas carísimas lumbreras que tanto se andan hoy empa[n]t[an]ando sobre si otro proyecto de ley resulta o no constitucional bien podrían preocuparse, tan bien, acerca de tamaños timos!