Archivo categoría «Lengua y Literatura»
El portal del ISFTIC incorpora un nuevo material educativo orientado a los alumnos de Educación Infantil y primer ciclo de Educación Primaria, relacionado con el proceso de aprendizaje de las competencias lectoras y escritoras básicas de la lengua española. El recurso, creado por Juan García Moreno, recibió el tercer premio de la convocatoria a Premios a Materiales Educativos Curriculares 2007 [Vía MEC].
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El portal del ISFTIC incorpora un nuevo material educativo orientado a alumnos de Educación Infantil y de los primeros cursos de Educación Primaria, relacionado con el aprendizaje y el refuerzo del proceso lectoescritor (Descarga). El recurso, creado por José Bustillo Rendón, recibió el segundo premio de la convocatoria a Premios a Materiales Educativos Curriculares 2007 [Vía MEC].
Dice el refrán que “más sabe el diablo por viejo que por diablo”. A Francisco Ayala se le puede, desde luego, aplicar ese dicho pues no en vano acaba de cumplir 103 años. Su experiencia vital es, sin duda, impresionante. Testigo del nacimiento del nazismo —vivió en Berlín entre 1929 y 1931—, trabaja para las Cortes de la II República como letrado del Estado y participa en la Guerra Civil, primero como soldado y después realizando funciones diplomáticas. Tras la derrota republicana abandona España, a la que no volverá hasta 1960. Durante algunos años pasa los veranos en el país que lo vio nacer y solo en 1976 fija su residencia en Madrid. Argentina, Puerto Rico y EEUU fueron otros tantos países en los que desarrolló su talento como escritor en su doble vertiente, narrativa y ensayo.
Como homenaje a Francisco Ayala les dejo un breve ensayo suyo —Función social de la literatura—, publicado en la Revista de Occidente, 2ª época nº 10, enero 1964:
Existe hoy bastante discusión en España acerca de cuál debe ser el fin de la actividad literaria o, en otros términos, cuál es la función que a la literatura corresponde cumplir en el seno de la sociedad. (Sin ir más lejos, véase en el número 4 de esta revista el artículo que Guillermo de Torre dedica a comentar el libro de Marra-López sobre la narrativa del exilio.) Este tipo de discusiones, cualquiera sea su empaque doctrinal, apuntan siempre hacia la práctica y tienen un fuerte carácter preceptivo; las posiciones que en ellas se enuncian suelen ser postulaciones programáticas. Si nos proponemos el esfuerzo de tomar alguna distancia ampliando así nuestra perspectiva histórica —a lo cual nos invita el planteamiento mismo del tema en la forma en que se nos ha dado— quizá descubriremos que, en el terreno de los hechos, y a lo largo del tiempo, la literatura ha cumplido las funciones sociales más diversas, aunque, en cuanto arte, sus productos hayan siempre de salvarse o sucumban en el olvido según la calidad estética lograda, que es en definitiva el criterio de toda creación artística. Ese esfuerzo de alejamiento que propongo en busca de una cierta objetividad no ha de ser, por lo demás, hazaña difícil para quienes, en el curso de su vida, han tenido la experiencia de dos épocas muy diversas, y aún se han asomado a otras fases históricas de signo distinto —penoso privilegio concedido a los hombres de mi generación por el aceleramiento casi vertiginoso del cambio social, una de cuyas mutaciones críticas por sí sola hubiera bastado ya para desconcentrar una existencia humana, cuanto más los virajes tremendos impuestos al proceso histórico por obra de dos guerras mundiales y, ahora, esta portentosa postguerra. Seguir leyendo… (PDF).
Unos 200 idiomas han desparecido de la faz de del mundo en el lapso de tres generaciones, según la última edición del “Atlas UNESCO de las Lenguas en Peligro en el Mundo”.
Cuando una lengua muere no sólo desaparecen sus palabras, sino también una visión del mundo, una forma de comunicar, un saber valioso y todo un universo de pensamiento.
Correo de la UNESCO núm. 2/2009.
El portal del CNICE acoge La Cueva de Tragapalabras (descarga), un material de apoyo al proceso de enseñanza y aprendizaje de la lectoescritura en la Educación Infantil y el primer ciclo de Educación Primaria. A través de sus actividades adaptadas, sirve también de herramienta de apoyo a niños cuya lengua materna no sea la castellana. El recurso, creado por Irene Antuña Suárez y Diego Fernández Ochoa, recibió el segundo premio de la convocatoria de Premios a Materiales Educativos Curriculares 2007 [Vía MEC].
(In)Constantes: La Lluvia Amarilla (1 de Febrero en la Sala Miguel Fleta, La Puebla de Alfindén).
La lluvia amarilla es el monólogo del último habitante de un pueblo abandonado del Pirineo aragonés. Entre «la lluvia amarilla» de las hojas del otoño que se equipara al fluir del tiempo y la memoria, o en la blancura alucinante de la nieve, la voz del narrador, a las puertas de la muerte, nos evoca a otros habitantes desaparecidos del pueblo, que lo abandonaron o murieron, y nos enfrenta a los extravíos de su mente y a las discontinuidades de su percepción en el pueblo fantasma del que se ha enseñoreado la soledad.
En el pueblo de Ainielle ya sólo quedan Andrés y Sabina. Poco a poco el matrimonio se ha visto obligado a ver cómo los demás habitantes, espoleados por la miseria o por la promesa de un mundo mejor, han abandonado gradualmente las duras condiciones de vida. Una noche, sin embargo, Andrés descubre a Sabina ahorcada en el molino. Ahora ya no queda nadie que pueda llevar con él el peso insoportable del pasado.
Artículo de Jordi Pardo Pastor en la revista Espéculo: Significación metafórica en La lluvia amarilla de Julio Llamazares (PDF).
Teatro Meridional: Calisto (8 de Febrero en la Sala Miguel Fleta, La Puebla de Alfindén).
Calisto, el joven mozo de La Celestina rememora sus quinientos años de existencia, transcurridos a medias recorriendo Europa y sus escenarios, y a medias encerrado en el limbo donde los personajes imaginarios reflexionan. Mientras intenta comprender su existencia y la del actor que cada vez lo encarna, nos relata los momentos cruciales de su andadura, las anécdotas cómicas y trágicas, los personajes reales o fantásticos que dieron sentido a su vida y a todo el período histórico que va desde la Celestina a Shakespeare. Su historia es también la del teatro, pero sobre todo, la del conflicto entre los sueños y las realidades, entre el espíritu y la carne, visto desde un tono fundamentalmente irónico y humorístico.
Por Carlos Muñoz, profesor de Traducción Técnica del Institut Libre Marie Haps (ILMH) de Traductores e Intérpretes de Bruselas.
Una noción que está desapareciendo por razones de cortesía política y equidad cultural entre Autonomías es aquella de « pronunciar bien », es decir de acuerdo a la fonética normativa tal y como puede encontrarse descrita en la obra de Navarro Tomás o de Quilis. Pero esta norma culta madrileña universitaria, hoy, ni se aprende ni se exige. Es obvio que el castellano no posee el monopolio de la fonética española, pero cuando el español se enseña o se aprende como lengua extranjera, no se puede obviar la cuestión, y hay que tomar partido.
El tal caso, el profesor de ELE debe plantearse qué modelo fonético enseña a sus alumnos. En las destrezas orales parece evidente que hay que adoptar un estándar, un mismo modelo de pronunciación de los elementos segmentales y suprasegmentales que permita a la persona comunicarse adecuadamente en cualquier entorno territorial hispánico en que se encuentre. Podrían enseñarse las variantes diatópicas, claro está, sensibilizar a los alumnos a los diferentes dejes, pero más bien como destrezas pasivas de comprensión que como modelo para incorporar a su manera de pronunciar. Cuando un extranjero quiere aprender español, no persigue dominar todos los aspectos fonológicos, ortoépicos, etc, de todas las variantes dialectales, diatópicas, sociológicas. En su mente hay un solo idioma.
El profesor de ELE que enseña en el extranjero a franceses, griegos o finlandeses sólo puede tener un modelo de referencia, no diecisiete, ni treinta y siete. Es imposible e inútil enseñar las variantes sincrónicas de la lengua, sencillamente, porque no tenemos tiempo.
De igual manera que la transcripción fonética de los diccionarios tiene como fin didáctico indicar la pronunciación correcta de las palabras desde una concepción normativa, esto es, mostrar un registro de habla más general, y no pueden lógicamente contemplar la variación diatópica planetaria del español, los profesores de fonética debemos evitar el enfoque descriptivo y dar preferencia al prescriptivo, que caracteriza a los modelos de “buena pronunciación”, que existen en otros idiomas: la dicción de los hablantes cultos parisinos (Vihanta, 1993) y la Received Pronunciation de los hablantes cultos británicos, de uso en las escuelas de prestigio y en la BBC. Bien es cierto que mas vale decir cosas inteligentes con un acento extranjero que tonterías con un acento nativo. Ahora bien, estamos hablando de “acento nativo”, pero ¿“nativo” de dónde? Leer el resto de la entrada »
Les transcribo un artículo de Carlos Muñoz Mendoza, profesor de Traducción Técnica del Institut Libre Marie Haps (ILMH) de Traductores e Intérpretes de Bruselas, con quien ya tuvimos el gusto de compartir y discutir sus ideas en otro artículo titulado Lenguaje y sexo.
La madre de todos los corderos: la televisión
La evolución del idioma es un tenue equilibrio entre conservadurismo y novedad -a veces moda-, entre lenguaje patrimonial y neologismo. Estamos ahora en una fase donde el péndulo oscila hacia el «todo vale ¿por qué no ?» No hay rigor, como tampoco hay competencia lingüística por parte de algunos profesionales de la televisión, que viven de darle a la lengua, precisamente en la televisión, que da carta de legitimidad a tantas tonterías idiomáticas. Es lo que defino como “virus lingüístico”, un microorganismo agramatical que penetra en la frase y la infecta formal o nocionalmente, pudiendo extenderse a otras y reproducirse por falta de intervención autorizada, no es mortal para el idioma pero lo afea o empobrece. Estos virus pueden ser fonéticos, léxicos o gramaticales. Algunos son más virulentos que otros y su capacidad de reproducción es asombrosa. Uno de sus medios de predilección es la televisión (donde prolifera el laísmo, el leguaje pueril, los calcos y barbarismos innecesarios importados por traducciones poco profesionales, la moda de la feminización de vocablos, etc. Leer el resto de la entrada »
Aprovechando una visita a Cabañas de Ebro, un pequeño pueblo de la ribera del Ebro, para conocer de primera mano la restauración del retablo barroco de su Iglesia, nos acercamos a Alcalá de Ebro. Aquí sitúan la ínsula Barataria, es decir, la que fue entregada a Sancho Panza para su disfrute y gozo como gobernador. De ahí la estatua levantada en honor de tan famoso escudero.
Recordé casi de inmediato el pasaje porque era el favorito de mi abuelo Pedro, quien, en más de una ocasión, nos repetía los sabios consejos con que Don Quijote regaló los oídos de su fiel servidor.
Si Sancho Panza no cabía de gozo por «probar á qué sabe el ser gobernador», mayor alborozo le produjo al valiente caballero Don Quijote tal buenaventura. Sentó a Sancho a su lado y le aconsejó «como se habia de haber en su oficio». Un buen rato pasó el hidalgo instruyendo a su vasallo, y tanto es así que no reproduciremos todos los consejos para evitar aburrir al amable lector. Aunque no menos importantes, dejamos a un lado los referidos a «los que han de servir para adorno del cuerpo» para transcribir algunos de los que «han de adornar tu alma»:
Nunca te guies por la ley del encaje, que suele tener mucha cabida con los ignorantes que presumen de agudos.
Hallen en tí mas compasión las lágrimas del pobre; pero no mas justicia que las informaciones del rico.
Procura descubrir la verdad por entre las promesas y dádivas del rico, como por entre los sollozos é importunidades del pobre.
Cuando pudiere y debiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delincuente, que no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo.
Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia.
Cuando te sucediese juzgar algun pleito de algun enemigo, aparta las mientes de tu injuria, y pónlas en la verdad del caso.
No te ciegue la pasión propia en la causa agena, que los yerros que en ella hicieres las mas veces serán sin remedio, y si le tuviere será á costa de tu crédito y aun de tu hacienda.
Si alguna mujer hermosa viniere á pedirte justicia, quita los ojos de sus lágrimas y los oidos de sus gemidos, y considera despacio la sustancia de lo que pide, si no quieres que se anegue tu razon en su llanto y tu bondad en tus suspiros.
Al que has de castigar con obras no trates mal con palabras, pues le basta al desdichado la pena del suplicio, sin la añadidura de las malas razones.
Que cada cual saque sus propias enseñanzas.
Nota: No, no he olvidado las reglas ortográficas. El texto pertenece a una edición del Don Quijote del año 1887.
Desde el otro lado del charco una revista cultural que cuenta ya con dos años de presencia en la Red: destiempos. Su último número incluye, por ejemplo, un artículo de Pamela H. Long —profesora de estudios internacionales en Auburn University Montgomery, Alabama, EEUU— sobre el papel de Rocinante en nuestra novela más célebre, El Quijote: Eguus ex machina: Rocinante desensillado. También encontrarán una reflexión de Irma Elizabeth Gómez Rodríguez —estudiante del doctorado en literatura hispánica en el Colegio de México— sobre un género casi olvidado hoy en día, el epistolar: la diversidad discursiva en el género epistolar.


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