Archivo «2001»
Flamencos en Fuente de Piedra. Desde tiempos que desbordan la memoria, la llamada de la procreación conduce a los flamencos mediterráneos hasta la laguna malagueña de Fuente de Piedra. Entre principios de enero y finales de mayo, las aguas se visten de rosa con el continuo bullir de las garbosas zancudas. Allí permanecen, ajenas a las observaciones de los naturalistas. Pero una noche, la miradas de cientos de pares de ojos se clavarán en la masa de pollos recién nacidos. Muchos de ellos no lograrán huir … comienza el anillamiento.

Oruro: Carnaval del Diablo. Cada año, los mineros bolivianos, ataviados con complicados disfraces y demoníacas máscaras, cuajadas de serpientes y ojos saltones, rinden culto a la Virgen y al diablo. En sus frenéticas danzas callejeras representan el resultado del choque cultural entre españoles e indios, agradecen a la Virgen los dones recibidos y recompensan a la Pachamama – la madre tierra – por las buenas cosechas. Se trata de un carnaval único en el mundo que, a diferencia de las celebraciones de Haití o Brasil, está impregnado de religiosidad. En él participan conjuntos tradicionales, llamados comparsas, como los Diablos, las Morenedas, los Incas, los Tobas, la Llamerada y la Kullada. Pero también intervienen autoridades locales y eclesiásticas. Durante los festejos se representan relatos, que tienen su origen en los autos sacramentales, cuyos protagonistas son el arcángel Miguel y Lucifer, el Rey Inca y su hechicero, Huaylla Huisa. Más información: Textos sobre el Carnaval – Bolivia.com.

Antonio Gaudí: Casa Batlló. 1905-1907. Barcelona.
La Casa Batlló era una edificación preexistente en la que Antonio Gaudí intervino entre 1905 y 1907. Las dos plantas inferiores están trabajadas en piedra. Sus formas curvilíneas, casi óseas, imprimen una ondulación a los pisos superiores de la fachada. El material cerámico que recubre todo el frontis, combinado con fragmentos de vidrio, tiene como misión, además de una función decorativa, poner de manifiesto el movimiento del paramento.
En honor al equipo de investigadores coordinados por el Doctor D. Ricardo Olmos Romera (Departamento de Historia Antigua y Arqueología, Instituto de Historia, CSIC), he aquí una muestra de su trabajo:
Cabeza de un león del monumento funerario de Pozo Moro (Albacete)
Escultura ibérica. Sillar zoomorfo de esquina en piedra caliza.
Monumento turriforme de la necrópolis de Pozo Moro (Chinchilla, Albacete).
Dimensiones: Alt.: 128 cms.
Cronología: fines del siglo VI a. C.
Museo Arqueológico Nacional, Madrid.
Esta cabeza cúbica de un león, mirando al frente, con la parte delantera exenta, forma parte del sillar de esquina del monumento funerario de Pozo Moro. La imagen puede introducirnos en el ámbito de lo terrorífico, asociado al reino animal y fabuloso. Lo que produce terror, lo que es inusual, cumple una función protectora en el ámbito de la muerte.
La representación ibérica aparece como un mundo de percepciones extrañas y contrapuestas: la gran boca entreabierta y los enormes ojos del felino inspiran terror al tiempo que expresan fuerza y poderío. La melena puede aquí ser símbolo del poder aristocrático o “regio” del poseedor del monumento, que los leones sustentan.
Tanto el comentario como la fotografía se pueden econtrar en el CD-ROM “Los iberos y sus imágenes” que incluye las 2000 imágenes más representativas del legado ibérico con su correspondiente análisis e interpretación. Este CD-ROM lo distribuye la Editorial Zugarto, Arcipreste de Hita, 14, 28015 MADRID, FAX: 915491345; Tel. 91 543 14 10. Más información en Micronet
Mientras el espacio occidental es continuo y perspectivista, el espacio árabe está formado “… por la estratificación sucesiva, degradada hasta el fondo, de pantallas más o menos porosas; está producido por saltos de espacio (…), que podríamos denominar cuántico (…). En la arquitectura islámica, las que hemos llamado pantallas arquitectónicas alcanzan un papel preponderante en la formación del espacio. Suelen constituirse por arquerías sobre columnas: uno de los más nobles y significativos espacios de este género, formado por la sucesión de pantallas, es la Mezquita de Córdoba …” (Chueca Goitia).

Estatuas de Ramsés II. Hacia 1270 a.C. Egipto. Gran Templo de Abu simbel.
Estas estatuas de veinte metros de altura se justifican en función del gigantismo del templo y de los acantilados por donde discurre el Nilo. Están hechas para, en la lejanía, provocar la admiración y el respeto al soberano. La inmensidad del territorio se hace eco precisamente en estos gigantes. Guardando la distancia, existe una armoniosa proporción, que se quiebra a medida que el espectador se aproxima.
- La civilización egipcia en tiempos de Ramsés II
- Templo Abu simbel: Galería fotográfica – Vistas panorámicas – Artículo

Por Virginia Bagüés
West es original de York y nació en 1949. Estudió Bellas Artes y desde joven se interesó por la ornitología, la literatura, las ciencias ocultas y el misticismo. De carácter introvertido y tenaz, comenzó pintando en un estilo figurativo cercano al surrealismo, para acabar de lleno en él. Su mentor, John Lyle, le introdujo en la poesía, le puso en contacto con los surrealistas europeos y llegó a formar parte de un selecto y reducido grupo de contertulios.
Expuso por primera vez en 1974 con el grupo “Phases” en Bélgica y de forma individual entre 1981 y 1997, la mayoría de las veces en nuestra ciudad, Zaragoza.
Murió tempranamente, afectado por el cáncer, en 1997. Y a lo largo de su vida sólo cambió una vez de estilo, a principios de la década de los 90. Sus primeros cuadros se caracterizan por tener colores apagados, fondos opacos y un esquema básico: en un mismo cuadro se condensan varios objetos, animales y personas que subyacen de un fondo con figuras geométricas (rectángulos, triángulos…) ya sean lisas o contengan imágenes. Estas figuras geométricas cumplen la función de ventanas que nos asoman al interior del artista, a sus recuerdos ( imágenes monocromas que parecen fotografías ) o quien sabe, si a los nuestros propios.
A principios de la década de los 90, comienza a cambiar la composición de sus cuadros, subdividiendo cada lienzo con líneas horizontales y verticales indistintamente. Hasta que fija esta fórmula, agrupando en un mismo lienzo, pequeños cuadros independientes. Se aproxima al Pop Art. Y sus cuadros recuerdan a los comics por su fuerte colorido, que juega con los contrastes entre cálidos y fríos; por su carácter plano (no se preocupa por el volumen, ni por la perspectiva, y carga menos el pincel); y por tener un dibujo bien definido. Hay iconos que se repiten una y otra vez, como si de obsesiones se tratara. Para mi, algunos representan el contraste entre las culturas; el paso del tiempo; el hombre y sus ritos (la caza, los bailes, la lucha… ); el destino; el azar (cartas boca bajo otras con la imagen de un fósil); la relación entre el hombre, la mujer y los animales: “Domesticación violenta ” En cuyo caso, parece dar a entender el sometimiento que la mujer (mediante agujas) y los animales (mediante flechas y ropas de vestir que llevan sus pieles) han sufrido hasta nuestros días por parte del hombre. Claro que también hay quien lo ve como una pintura con tintes machistas. Otras figuras: parejas desnudas, siluetas erectas… aluden directamente a la sexualidad o lo hacen más sutilmente como en “Ascendiendo y Descendiendo” que se ayuda de elementos como unos zapatos de tacón, unas escaleras… que para Freud simbolizaban el acto sexual. Personalmente prefiero esta última versión más típica del romanticismo en la que también aparece una tormenta que se cierne sobre una cama. En cualquier caso, cada espectador interpreta lo que le parece, al modo del test de Rorschach. Y digo esto, porque este tipo de pintura sugestiona nuestro subconsciente para hacerlo brotar fuera.
Claro que no es recomendable buscar a estas pinturas un significado racional y único, sino que hay que abrir la mente y dejarse llevar por la imaginación. De lo contrario es fácil acabar con un fuerte dolor de cabeza. Pues hay cosas inexplicables, que no tienen un resultado concreto. La obra de Philip West no significa otra cosa que la necesidad de este artista por expresar lo que lleva dentro y rebelarse contra lo inamovible.
Enlaces relacionados: El surrealista encontrado en Zaragoza – Philip West en el Museo Granell
Desde pequeños, a los gomeros les cuentan la trágica historia de amor de dos jóvenes: la hermosa Gara y Jonay, un apuesto varón tinerfeño. La familia de ella, y todo su pueblo, se opuso con violencia a la relación, obligando a los amantes a huir monte arriba. Al llegar a la cumbre, afilaron por ambos lados una rama de laurel, la apoyaron en sus pechos y murieron al abrazarse. Así le dieron a la montaña su actual nombre Garajonay.
Numerosos barrancos, que cortan la isla en profundas entalladuras, caen desde su cima, a 1.487 metros de altitud. En su interior alberga más de 400 clases de arbustos, esparcidos por una complicada orografía. Tanto es así que sus gentes tuvieron que idear el famoso silbo gomero para comunicarse, superando de este modo las dificultades del terreno.
En 1981, fue creado el Parque Nacional de Garajonay y, desde 1986, integra el Patrimonio de la Humanidad por una razón muy clara: aquí se conserva el mayor bosque de laurisilva del mundo.
Excelente artículo de Eduardo Sanchez Moreno (Departamento de Historia Antigua, Universidad Autónoma de Madrid) del que les adelanto el resumen:
“La semblanza que del famoso jefe lusitano consagra la historiagrafía antigua sirve de paradigma para reflexionar sobre un fenómeno de hondo significado en la vida de los pueblos prerromanos, la guerra. Entre los muchos enfoques posibles, la acción bélica es revisada en tanto mecanismo de contacto cultural generador a su vez de una serie de efectos sociales y económicos en el seno de los grupos litigantes. Recurriendo además de a las fuentes literarias, a apoyos arqueológicos (distribución de riqueza en necrópolis de fines de la Edad del Hierro, con especial atención a las “tumbas de guerrero”) y a modelos antropológicos, intentaremos dilucidar el papel que la redistribución de botines y tributos guerreros -entendidos como el resultado de un intercambio violento en cualquier de sus modalidades (contienda, ataque puntual, robo…)- desempeña en la articulación socio-política de las gentes del occidente peninsular. La manera en que los “jefes militares”, que son quienes suelen dirigir estos repartos, proceden a la distribución de mercancías entre la población, se muestra en el registro literario como argumento moralizante o anecdótico según los casos. Pero al tiempo constituye un testimonio útil para refrendar la existencia de una fuerte jerarquización habida cuenta que este procedimiento camufla en sí mismo una medida de ordenamiento social. Sólo en este sentido nos permitimos calificar a Viriato con el poco ortodoxo apelativo de jefe redistributivo.”

Visita Virtual de Aínsa, villa medieval del Pirineo (Huesca, España): a diferencia de otras visitas virtuales, ésta es realmente espectacular ya que se trata de panorámicas de 360º desde distintos lugares del pueblo; cuenta además con las secciones habituales: situación, cultura, historia y una excelente galería de imágenes.
NOTA: la carga inicial puede tardar bastante (yo pensaba que se había quedado colgado el ordenador) pero después la velocidad es muy buena. Un poco de paciencia porque el resultado final lo merece. ¡Ah!, las banderitas nos permiten subir por la murallas, entrar en el castillo…



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