Archivo de Junio, 2005

Derecho a la información

El pasado 20 de junio, la Comisión de Justicia del Senado reunía a varios expertos para que informasen en relación con el Proyecto de Ley por la que se modifica el Código Civil en materia de derecho a contraer matrimonio y, en particular, sobre los efectos que tiene en el desarrollo de los menores la convivencia con parejas homosexuales. Pues bien, nueve días ha tardado el Senado en publicar el Diario de Sesiones correspondiente y, entre tanto, los ciudadanos nos hemos tenido que conformar con los ‘recortes’ periodísticos. Ahora, al menos, podremos criticar o alabar a los comparecientes con fundamento: http://www.senado.es/legis8/publicaciones/pdf/senado/ds/CS0189.PDF

Sentencia en EEUU contra la redes P2P

Contenido íntegro de la sentencia: METRO-GOLDWYN-MAYER STUDIOS INC. ET AL. v. GROKSTER, LTD., ET AL.
La noticia:
Justices Reinstate Suits on Internet File Sharing. Linda Greenhouse and Lorne Manly (New York Times, 28/06/05).
No Pot of Gold in Court Ruling for the Studios. By Jeff Leeds and Steve Lohr (New York Times, 28/06/05).
Sharing Culture Likely to Pause but Not Wither. By Tom Zeller Jr. (New York Times, 28/06/05).
El Supremo de EE UU prevé condenas para los sitios de intercambio gratuito en Internet. Bárbara Celis (EL PAIS, 28/06/05).
Las «web» de intercambio musical podrán ser condenadas por incitar a la piratería (ABC, 28/06/05).
La opinión: La conjura de los necios. José Manuel Nieves (ABC, 28/06/05).
La historia de la lucha contra las redes P2P en EEUU (archivo GIF. Fuente: New York Times)

Una lectura rápida de la sentencia me permite tan sólo apuntar una idea: se trata de un intento desesperado de la justicia norteamericana para eliminar las redes P2P y abre una senda muy peligrosa por cuanto pone el acento en la ‘intencionalidad’, un concepto jurídico de difícil aprehensión.

5 Tristres Tigres

He recibido la nota de prensa en la que se anuncia el concierto que este jueves 30 de junio el grupo 5 Tristes tigres dará en la Sala Galileo Galilei de Madrid. Es esta:
      «La magia sigue más viva que nunca en la sala Galileo Galilei de Madrid. Una magia que brillará de forma especial el próximo 30 de junio de la mano de Kiko Tovar, Miguel Dantart, Paco Cifuentes y Alejandro Martínez. Los Tristes Tigres estarán acompañados, como en anteriores ocasiones, por un artista consagrado; esta vez se trata de Tontxu, uno de los cantautores del momento que aportará sus personales toques de genialidad al espectáculo.
      5 Tristes Tigres está compuesto por cuatro solistas que continúan de forma paralela sus carreras individuales y confluyen en este original espectáculo junto al 5º tigre, que representa la unión del grupo con la música que le rodea y con los maestros de cuyas fuentes beben. Sus canciones narran situaciones cotidianas y urbanas con toques de protesta, ironía, humor y sentimientos a flor de piel.
      Como ya es habitual en las actuaciones de esta banda, junto con la entrada se regalará a los asistentes un CD. En este caso será el correspondiente a la actuación en Galileo Galilei del pasado 20 de mayo junto a Carlos de France, fundador del mítico grupo Objetivo Birmania, como artista invitado.
      5 Tristes Tigres lleva su música a través del mundo por el camino más rápido y universal: Internet. El concierto será retransmitido en directo a través de las webs de la sala Galileo Galilei (www.salagalileogalilei.com) y de 5 Tristes Tigres (www.5tristestigres.com), gracias al apoyo de Emisión Digital (www.emisiondigital.com). En la página oficial del grupo también se puede disfrutar del video del concierto del pasado 20 de mayo.
      Reafirmando la rápida ascensión e impacto que está causando esta original agrupación en el ámbito musical nacional, el grupo tiene confirmada su participación en la próxima edición del Mediatic Festival 2005 en Alicante, compartiendo cartel con artistas de la talla de Carlos Chaouen, Enrique Bumbury o Bebe.
      Tres de los integrantes de 5 Tristes Tigres: Kiko Tovar, Paco Cifuentes y Alejandro Martínez, forman parte del recién editado disco recopilatorio “Libertad 8” junto a renombrados cantautores como Pedro Guerra, Jorge Drexler, Javier Álvarez o Rosana. Por su parte Miguel Dantart ha publicado dos discos: ‘Miguel Dantart’ (Polydor, 1997) y ‘Bipolares’ (Naîve, 2003). En sus grabaciones han colaborado músicos como Vicente Amigo, Pepe de Lucía o Javier Campillo (Tam Tam Go).»

Semántica

En las últimas semanas, los ciudadanos hemos asistido a la confrontación ideológica entre el PP y el PSOE a cuento, por ejemplo del matrimonio homosexual o de la inclusión de la palabra ‘nación’ en los estatutos de ciertas autonomías. No entraré en el fondo de estos debates pero sí intentaré mostrar el error en que caen los que, como Rodríguez Zapatero, consideran infundada la necesidad de «disputar acerca de las palabras y sobre seudopalabras» y, por tanto, que «podemos escoger cualquier nombre que nos guste [...] [porque] ésta no es una disputa sobre palabras». La cita es de Karl Popper y en ella se hacía referencia a la palabra ‘democracia’ pero no pierde su sentido original si la aplicamos a otras como ‘matrimonio’ o ‘nación’. En todo caso, G. Sartori califica este pasaje como desafortunado y aduce, en primer lugar, la siguiente observación: «es obvio que la disputa no es sobre palabras, pero se desarrolla por medio de palabras». Para este autor es lícito y necesario «indagar sobre el significado verdadero o propio de las palabras si se entiende que el significado de éstas no es arbitrario y que no está establecido por el arbitrio de estipuladores específicos».
      Por otra parte -continua Sartori-, las palabras y particularmente las adscritas al corpus político son, como expuso Mill, memoria de experiencia histórica: «el depositario de un cuerpo de experiencias al que todas las edades han contribuido". Con ello se expresa algo obvio: el significado de las palabras no se establece en una asamblea y de forma arbitraria sino que lo adquieren a través de los tiempos. Sin embargo la acumulación y transformación histórica de los conceptos queda anulado cuando se reivindica la "libertad de definición": «un universo lingüístico es un ’sistema’ caracterizado precisamente por características sistémicas. Por lo tanto, quien echa a perder una palabra a su arbitrio, echa a perder, en consecuencia, las palabras circundantes y así, sucesivamente, va de desmantelamiento en desmantelamiento hasta llegar a la Torre de Babel».
 [Citas: SARTORI, G.: ¿Qué es la democracia? Taurus, 2003]

El fontanero polaco

PoloniaDurante la campaña en Francia sobre el proyecto de Tratado Constitucional europeo los polacos se convirtieron en el demonio ‘extranjero’ y sufrieron toda clase de descalificaciones. En concreto, la figura del «fontanero polaco» se convirtió en el símbolo de todos los males, en algo así como la plaga que destruiría el modelo social y económico francés. "Yo me quedo en Polonia. Venid todos" es la respuesta irónica que puede leerse en la web de la Oficina de Turismo polaca en París. Bajo el rótulo un guapo fontanero asiendo herramientas propias de su oficio. En estos tiempos tan crispados una nota de humor nunca viene mal y más, si de paso se combate con inteligencia las tendencias chovinistas de quienes, en el fondo, votaron ‘no’ basándose en argumentos xenófobos, excluyentes e insolidarios.

La política como compromiso

Los continuos enfrentamientos entre el PP y el PSOE a cuento de casi cualquier asunto pueden provocar, si no lo han hecho ya, una disociación más allá de lo aceptable en una democracia entre la ciudadanía y la clase política. Nuestras elites políticas pretenden imbuirnos ideas radicalmente opuestas cuyo coralario sería la imposibilidad de llegar a un acuerdo o pacto bajo ninguna circunstancia. Los dirigentes de uno y otro partido defienden, al parecer, objetivos no ya distintos sino totalmente incompatibles, negando asimismo la posibilidad de la más mínima cesión. Parece que nos encontremos en plena campaña electoral pero sin fecha fija para el veredicto y ello conduce a cuestionar tanto la fiabilidad como las verdaderas pretensiones del adversario político que, en función de la propia ideología, cada uno de nosotros identificamos como tal. Propongo, por tanto, una manifestación para exigir a los políticos que abandonen la dicotomía amigo-enemigo y la sustituyan por relaciones si no cooperativas, al menos conciliadoras. El modelo territorial, la lucha antiterrorista, la enseñanza…, en suma todas aquellos asuntos relativos al «bien común» son merecedores de tal esfuerzo. En este sentido me adhiero por completo a lo expresado por el filósofo Daniel Innerarity: «Los problemas políticos de la sociedad tienen muchas soluciones posibles o no tienen ninguna que sea realmente definitiva, pero hay remedios, acuerdos, compromisos e incluso ajustes, ninguno perfecto, pero varios, o quizá muchos, en la franja que va de lo más o menos positivamente satisfactorio a lo más o menos tolerablemente aceptable. Las divergencias reales de intereses continuarán, pero con voluntad, habilidad, recursos y buena suerte, a veces pueden hacerse menos intensas y más pacíficas. Éste es el ámbito en que se hacen valer virtudes propias de la política entendida como compromiso: la prudencia, la conciliación, los acuerdos parciales, la adaptabilidad» (La transformación de la política, Ediciones Península S.A., 2002)

Fracaso europeo

El último Consejo Europeo ha certificado lo que muchos temíamos: Europa se para por puro egoísmo. Ni siquiera el gesto de los diez nuevos socios en el sentido de aceptar recortes en las ayudas ha servido para salvar la cumbre: «El Consejo Europeo lamenta que por el momento no haya sido posible alcanzar un acuerdo general sobre las perspectivas financieras. Ha subrayado la necesidad de que exista claridad en torno a los recursos disponibles de la Unión para apoyar las políticas comunes durante el próximo periodo financiero, y se ha comprometido a seguir esforzándose por alcanzar este objetivo. Ha observado que el trabajo preparatorio realizado colectivamente ha permitido avanzar de forma significativa en esta cuestión. Ha convenido en que es necesario, en particular, seguir centrando e impulsando los debates en el marco de negociación (”negotiating box”) elaborado a iniciativa de la Presidencia.» (Conclusiones de la Presidencia).
La lección de generosidad dada por los socios más pobres contrasta con el inmovilismo de algunos países como Inglaterra y Holanda, a los que se añadió España a última hora al rechazar una propuesta que se aproximaba bastante a lo pretendido. Francia, mientras tanto, defendía a capa y espada las subvenciones agrícolas -el 40% del presupuesto comunitario- y se oponía a la reorientación presupuestaria propuesta por Blair. No es de extrañar, por tanto, las declaraciones del presidente de turno, el luxemburgués Jean-Claude Juncker: “He sentido vergüenza”.
Por otra parte, el proyecto de Constitución tampoco ha salido bien parado. A pesar de las buenas intenciones expresadas por los Jefes de Estado, la realidad es bien distinta: Reino Unido, Portugal, República Checa, Irlanda, Dinamarca, Finlandia y Suecia han aplazado sine díe la ratificación de la Constitución.

¿Discriminación positiva?

Según informó EFE la pasada semana, la Comisión para la Igualdad de oportunidades en la carrera judicial del Consejo General del Poder Judicial aprobó por unanimidad tres propuestas para fomentar una mayor presencia de mujeres jueces en cargos gubernativos, en Tribunales de oposición y en cursos de formación. Estas tres propuestas son las siguientes:

  1. Que se procure facilitar el nombramiento de mujeres cuando concurran varios candidatos con similares méritos a cargos gubernativos (presidentes de Tribunales Superiores de Justicia y sus Salas y de Audiencias Provinciales) y magistrados del Tribunal Supremo.
  2. Que se fomente la presencia de mujeres como directoras y ponentes en los cursos de formación de la carrera judicial que organizan las Comisiones de Escuela Judicial y Relaciones Internacionales, equiparándolas a los actuales niveles de representación real.
  3. Que haya una presencia mayor de mujeres en los Tribunales Calificadores de las pruebas de oposición para acceso a la carrera judicial y pruebas de especialización a fin de equipararlas con sus justos niveles de representación.

La primera propuesta -a igual de méritos, se selecciona a la mujer- es sencillamente anticonstitucional por cuanto no se puede discriminar por razón de sexo por mucho que aplaudamos la bondad de la medida. Actualmente la mujer se encuentra infrarrepresentada pero la solución no pasa por ‘castigar’ a los hombres sino por establecer procesos de selección adecuados. Como en otras áreas de la Administración Pública, el ‘favoritismo’ hacia los hombres es probablemente consecuencia de factores como la falta de planificación, la definición inadecuada o insuficiente de los puestos que se precisan cubrir, la incorrecta aplicación de criterios de selección y la ausencia de una adecuada política en la gestión de los recursos humanos. En un proceso de selección de personal la proporción entre hombres-mujeres, negros-blancos, rubios-morenos o cualesquiera otra dicotomía basada en el fenotipo es simplemente irrelevante. El objetivo principal es otro muy distinto, a saber, determinar en cada caso qué persona puede desempeñar con mayor éxito el puesto a cubrir. Aumentar los elementos objetivos en la ponderación, ocultar los datos personales al equipo seleccionador y, sobre todo, poner al frente del proceso de selección a psicólogos industriales ayudaría a solventar gran parte del problema. Para el resto de propuestas aplíquese el mismo procedimiento. Si éste es justo, poco debe importarnos la proporción hombres-mujeres en un determinado escalafón pues el resultado dependerá finalmente de los méritos y las capacidades personales de los candidatos y no del sexo de éstos.

Milagros y política

«Coniunctio maris et feminae et consortium omnis viate, divini et humani iuris communicatio». Así definieron los romanos un modelo de matrimonio que, pese a todos los avatares, ha perdurado a lo largo de los siglos. Los sociólogos suelen denominarlo matrimonio tradicional o "institucional" y lo distinguen de otros tipos que se caracterizan por su alejamiento progresivo de la indisolubilidad y por la disminución de la importancia del elemento religioso e institucional. En las sociedades occidentales predomina actualmente el llamado matrimonio «fusión» que se fundamenta en la solidaridad afectiva. El peso institucional tan apenas se hace notar salvo en las ceremonias y signos rituales externos, falta el elemento religioso y el divorcio es un simple corolario que no acarrea estigma alguno. Con la llegada de nuevos modelos familiares, la discusión se centró en el papel que la institución familiar jugaba en la reproducción biológica y social y si la sociedad podría funcionar a través de otras instituciones. Esta problemática, que arrancó en la década de los ochenta, resultó algo artificial: junto a las elevadas tasas de divorcio actuales, se da también una alta tasa de renupcialidad, lo cual nos lleva a pensar que el matrimonio goza de buena salud. Tan saludable que los homosexuales vienen reclamándolo desde hace varios años. O mejor dicho, reclaman los derechos derivados de la formalización de un contrato matrimonial. No seré yo quien les niegue el pan y la sal pero la relevancia social de los matrimonios heterosexuales -base de tales derechos- es totalmente distinta a la de los matrimonios homosexuales. Se trata, en suma, de dos realidades diferentes que bien merecerían tratamientos jurídicos distintos. Una idea nada descabellada a la vista de lo adoptado por la izquierda europea en Finlandia, Noruega, Dinamarca, Alemania, Suecia y recientemente Suiza. En este sentido, coincido con la diputada Mercedes Aroz cuando afirma que «mi crítica es a la regulación jurídica concreta por la que se ha optado para el reconocimiento de derechos a la unión de personas homosexuales» (Las seis razones aducidas por Mercedes Aroz).
      Por otra parte, ampliar los derechos de un determinado colectivo provocando al mismo tiempo la fractura social no es signo precisamente de inteligencia. Con la modificación del Código Civil propuesta por el partido socialista, Rodríguez Zapatero ha obrado varios milagros: hasta tres diputadas y un diputado romperán la disciplina de voto (Francisco Vázquez y Mercedes Aroz del PSOE votarán ‘no’; Celia Villalobos y María Pía del PP apoyarán la ley). ¿Y qué decir de la presencia de obispos en la manifestación de mañana? Pues oigan, otro milagro. Tal vez me falle la memoria pero no recuerdo otra situación semejante. Lo cual, por cierto, bien poco dice de los miembros de la Conferencia Episcopal y de ciertos obispos pues nadie les vio, por ejemplo, en las manifestaciones contra la invasión de Iraq. Ni siquiera la voz del ya difunto Juan Pablo II en contra de dicha guerra les sirvió de acicate para participar activamente en tales demandas. En cuanto al PP, ya comenté su repentino giro a favor de las movilizaciones: El PP descubre las pancartas. Nunca lo podremos saber con certeza pero probablemente ni la manifestación de mañana ni la tensión social generada se habrían producido si el PSOE hubiera regulado los innegables derechos de los homosexuales mediante una figura jurídica distinta a la del matrimonio. La razón es muy sencilla: tal actitud hubiera dejado vacua la oposición de la Iglesia Católica y de los populares.

La Historia a debate

La Guerra Civil y la represión franquista han alcanzado un notable pero desafortunado auge. Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza, pone el dedo en la llaga cuando afirma con toda la razón del mundo que «conocidos periodistas, propagandistas de la derecha y aficionados a la historia, han retomado la vieja cantinela de la manipulación franquista: fue la izquierda la que con su violencia y odio provocó la Guerra Civil, y lo que hicieron la derecha y gente de bien, con el golpe militar de julio de 1936, fue responder al "terror frentepopulista". Todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores profesionales quedan de esa forma reducidas a dos cuestiones: quién causó la guerra y quién mató más y con mayor alevosía. La propaganda sustituye de nuevo al análisis histórico.» Sin embargo, echo de menos en su artículo una mayor autocrítica pues buena parte de la responsabilidad en este desaguisado la tienen los historiadores «de verdad». Es cierto que sus investigaciones, como reconoce el propio Julián Casanova, nunca han calado en la sociedad ni han interesado a los medios de comunicación pero ello no es óbice para no exigirles un mayor compromiso. Que yo recuerde nunca han levantado la voz contra la mutilación y la manipulación que la Historia viene sufriendo desde hace más de diez años. La clase política la ha utilizado para alcanzar sus objetivos políticos en un grado desconocido hasta la fecha y así, por ejemplo, la Historia que aprenden los niños en nuestro país depende principalmente de dónde y bajo que tutela política la estudian. Encerrados entre las paredes de los congresos y las hojas de las revistas especializadas, no han sido capaces de parar los pies a los políticos y a los seudohistoriadores y mucho menos de difundir los frutos de su investigación. Para ello, es necesario denunciar y rebatir la propaganda y, al mismo tiempo, luchar con mucho mayor denuedo para poner a disposición de todos los ciudadanos rigurosos análisis históricos. En este empeño las Nuevas Tecnologías podrían desarrollar un papel importantísimo pero la mayoría de los historiadores huyen de ellas como alma que lleva el diablo. Pongamos por caso los catálogos editados por el Ministerio de Cultura, por la Real Academia de la Historia o por organismos dependientes de ellos: ni uno solo de ellos se publica en Internet. Por contra, los seudohistoriadores inundan la Red con su propaganda sin que nadie se moleste en rebatirla. Desde aquí lanzo un llamamiento a los historiadores: utilicen todos los medios a su alcance -radio, TV, prensa, Internet- para devolver a la Historia el prestigio perdido. Unan sus fuerzas, presionen al gobierno y luchen por una enseñanza acorde a los conocimientos actuales. Si no lo hicieran, la propia Historia los condenará al más absoluto olvido y su excelente trabajo de nada servirá.

Tirar la piedra y esconder la mano:

El director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Alberto Saiz, realizó el pasado sábado unas declaraciones que, en cualquier otro país, le hubiera costado el puesto de forma fulminante: "Antes del 11-S y el 11-M, las sociedades democráticas no tenían un sentimiento de falta de seguridad, pero el riesgo existía. Los servicios de inteligencia hicieron su trabajo y, a mi juicio, las autoridades políticas no fueron capaces de valorar suficientemente aquella información que, bien utilizada, podría haber servido para evitar estas masacres". Olvídense por un momento del contenido de sus declaraciones o imaginen que hubiera dicho todo lo contrario pues lo realmente importante cae fuera de lo meramente afirmado. Lo importante es dejar claro la cobardía de quien se sabe protegido por la Ley y se atreve a criticar (o alabar) la política antiterrorista de gobiernos anteriores. Es cobardía porque si le exigiéramos pruebas, acabaría alegando lo que repitió una y otra vez en la Comisión de Investigación del 11-M: "es una información que no les puedo dar". De hecho, acabó con la paciencia de todos los comisionados: comparecencia de Alberto Saiz.

El nacionalismo: un cáncer imparable

El enfrentamiento entre los distintos nacionalismos, incluido el español, que pululan a lo largo y ancho de nuestra querida ‘piel de toro’ ha traspasado con creces el ámbito político y se afianza entre la ciudadanía. Era inevitable tal trasvase pues, lejos de aunar esfuerzos, la pelea discurre por la senda de la ‘diferenciación’ y el ‘anti-otro’. No nos extrañe, por tanto, que las distintas sensibilidades nacionalistas atribuyan cada vez más valor a sus propios fines colectivos y, al mismo tiempo, olviden los derechos políticos y civiles individuales de los ciudadanos. Félix de Azua, uno de los firmantes del manifiesto Por un nuevo partido político en Cataluña, nos ofrece en su último artículo alguna pista al respecto: «Durante las fiestas de la apacible población catalana de Berga se produjo, a finales de mayo, un asesinato. [...] Ese mismo día en una radio catalana oí decir a un emocionado vecino de Berga que los agresores eran españoles "porque la navaja no forma parte de la cultura catalana".» Todo ello me lleva a reafirmarme, como vía para superar estos localismos racistas, en una idea que ya expresé hace un tiempo: El no nacionalismo.

El PP descubre las pancartas

Durante la pasada legislatura, los dirigentes populares criticaron por activa y pasiva todas y cada una de las manifestaciones que, en contra de determinadas medidas gubernamentales, se produjeron a lo largo y ancho de toda España. No sólo criticaron e insultaron a los propios manifestantes, sino también a los dirigentes políticos que participaron en ellas, especialmente al entonces líder de la oposición Rodríguez Zapatero. Ahora le han dado la vuelta a la tortilla y lo que era tan demagógico se está convirtiendo en costumbre: el pasado 4 de junio participaron en la manifestación de la AVT en contra de la negociación con ETA, mañana acudirán a la prevista en Salamanca a favor de la unidad del Archivo de la Guerra Civil y el próximo lunes sabremos si acuden a la que se realizará el día 18 de junio en Madrid en contra de la Ley de matrimonios homosexuales. Para más inri, esta última coincidirá con la ‘jornada de reflexión’ de las elecciones gallegas.

Madrid 11-M: la Comisión de Investigación

Sus Señorías se lo han tomado con calma: desde el 15 de diciembre del año pasado la Comisión de Investigación no se ha vuelto a reunir y todo parece indicar que acabará como el Rosario de la Aurora. Analizar lo sucedido en los días posteriores al atentado es tarea casi imposible ya que influyen demasiados factores. Cada uno de nosotros tendremos seguramente una opinión distinta en función de nuestra ideología que a su vez se ve influenciada por los medios de comunicación que leemos habitualmente. Además, todos vivimos aquellos días en medio de una confusión mediática y política tan tremenda que nuestros juicios de valor bien pudieran ser completamente erróneos. Para tener una idea clara de todo lo sucedido deberíamos analizar todo lo dicho en la Comisión de Investigación, leer los reportajes publicados por El Mundo y El País, ver de nuevo los videos que muchos de nosotros grabamos,… tarea hercúlea y al alcance de muy pocos -no por capacidad, sino simplemente por tiempo-. Como en muchas otras ocasiones, acabaremos creyendo a unos u otros basándonos exclusivamente en cuatro o cinco ideas que, desafortunadamente, serán más propagandísticas que informativas.
     En mi caso, guardo en la memoria tres apuntes. Primero: el empeño del Gobierno en acusar a ETA de la matanza. Segundo: el papel jugado por la COPE y, especialmente la SER; sencillamente, nauseabundo. Tercero: la rapidez con que se produjeron las primeras detenciones. Lo dije entonces de palabra y lo mantengo ahora por escrito: los asesinos estaban controlados por la policía, ésta los conocía y sabía donde buscarlos.