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San Jerónimo Hacia 1530. Sevilla. Museo de Bellas Artes.
La escultura en barro se obtiene mediante el modelado. La docilidad de la materia, que obedece en todo momento a las manos del artífice, permite obtener los mayores logros en el campo realista. San Jerónimo estuvo penosamente entregado a duras penitencias y de ello da testimonio esta cabeza, fiel reflejo de un ser angustiado. A esto hay que añadirle una policromía minuciosa, que refuerza los efectos realistas.
Enlace relacionado: Torrigiano en Internet
La escultura posee cierta energía vital que se produce en ella misma y que no trata de reflejar el mundo exterior. El tema de la figura reclinada fue uno de los aciertos de Moore, en el que aborda un problema a la vez de masa y de superficie. Una fuerza interior alimenta estos seres, en los que el volumen se cubre de una aspereza que evidencia la piel. La escultura es consecuencia de una vitalidad que se percibe en el hombre, en el animal o en los minerales. No se cae en la anécdota cuando se contemplan estas esculturas, ya que no hay connotaciones realistas.

Henry Moore's 'Reclining Figure' 1969-70 (LH608)
ENLACES: “Hill Arches” y Moore en las colecciones de museos del mundo.
Dama oferente. 1933. Madrid. Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía
En 1933 realizó en yeso Pablo Picasso esta escultura también llamada La mujer del vaso, hoy fundida en bronce. Es la respuesta al arte ibérico después de dos milenios. Con su vientre abultado y sus senos henchidos, la dama busca el altar de la ofrenda para depositar el vaso. Es una forma embrionaria, cargada de emoción, donde el eterno humano manifiesta su voluntad de ser.
Enlaces: On-line Picasso Project y Lista de museos y galerías donde se pueden contemplar on-line las obras de Picasso.
Gargallo ha intentado, al contrario que la mayoría de los escultores, esculpir el vacío, el hueco. El aire penetra a través de la chapa y la llena de luz. Diríase que es el negativo del volumen. Y recorta el interior con sus concavidades. La chapa permite estas habilidades del forjador. La experiencia de unir el exterior y el interior no ha podido ir más lejos. Es un juego armonioso de volúmenes convexos y de huecos igualmente curvos.
No sólo en España rendimos culto a los toros: Picasso, “Sous le soleil de Mithra”. La Fundación Giannada presenta una exposición – hasta el 4 de noviembre – sobre el genial pintor malagueño, sobre un concepto totalmente original, ligado a la ciudad de Martigny (Suiza) y en especial a su Mithraeum, el templo dedicado al dios Mithra, cuyo icono más importante es el sacrificio del toro. Toda la obra de Picasso, tanto en su iconografía como en su estilo, revela una sorprendente fidelidad a este mito de origen prehistórico. En el espíritu de Picasso el culto al toro parece indisociable del culto al sacrificio del Hombre, que representará en su admirable Crucifixión de 1930. Además de esta obra maestra, en la exposición se podrán admirar numerosas obras mayores, entre las cuales destacan las series de Corridas, Tauromaquias y Minotauros, en pinturas, grabados, esculturas y cerámica, así como la inquietante Cabeza de Toro compuesta por un manillar y un sillín de bicicleta. Se trata de la primera exposición construida sobre un paralelismo tan preciso a partir de obras escogidas cuidadosamente: una experiencia visual e intelectual única.




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