Cabeza de grifo

 

     En los grifos, como en este ejemplar de Porcuna, se sintetizan diferentes elementos de animales que confluyen en la imagen terrorífica de este ser mítico y monstruoso.
     Del grifo griego arcaico asume aquí los principales rasgos: gran boca abierta, amenazante y picuda, de ave (el extremo del pico está perdido); cabeza de león con la línea múltiple de las cejas que enmarcan y acentúan unos ojos dramáticos con la pupila saliente; orejas puntiagudas y erguidas que subrayan su carácter vigilante. Pero aquí se desarrolla, como un rasgo ya más peculiar, una alta cresta y los mechones ondulados y planos de unas melenas que caen, por delante y detrás de las orejas, a ambos lados de las sienes.
Escultura ibérica. Cabeza de grifo en piedra caliza.
Conjunto monumental del Cerrillo Blanco, Porcuna (Jaén).
Dimensiones: Alt.: 46 cms.
Cronología: primera mitad del siglo V a. C.
Museo Arqueológico de Jaén.
Foto: CEH, Madrid
Fuente: CD-ROM "Los iberos y sus imágenes"