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Escultura ibérica. Ave en piedra
caliza.
Conjunto monumental de Cerrillo Blanco de Porcuna (Jaén).
Dimensiones: Alt.: 60 cms.
Cronología: siglo V a. C.
Museo Arqueológico de Jaén.
Foto: D.A.I. (P. Witte), Madrid.
Fuente: CD-ROM "Los iberos y sus imágenes" |
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Es éste el torso, con la
cabeza arrancada, de un ave, posiblemente erguida sobre sus patas y
con las alas desplegadas. Se conserva un amplio fragmento del ala
izquierda. Determinados rasgos de esta pieza parecen combinar y
confundir el ropaje de las plumas con el vestido humano. El plumón
bajo la cabeza, en ligero relieve, forma escote "en v", como el cuello
de las túnicas humanas. En la parte inferior del cuerpo, las plumas
arrancan como de un cinturón, formando pliegues paralelos, al modo de
una túnica humana.
Es posible que estemos ante un ser mixto (se propone
una cabeza femenina, en su día coronándolo). La ambigüedad de las
plumas que, como un vestido, arropan el arranque anterior del cuerpo,
recuerda el el ropaje de otros seres híbridos, como las esfinges con
túnica y la misma figura femenina, similar a Tanit, que precede el
grupo escultórico del Parque Infantil de Elche (Alicante). La
ambigüedad con lo humano no es casual sino pretendida. Forma parte de
la intencionalidad plástica de estas figuras. Pues en Porcuna todos
los seres híbridos pertenecen al universo mítico del aristócrata. Son
ellos parte de este entorno superior del poderoso. La riqueza del
príncipe es también multiplicidad mítica. La diversidad imaginativa le
pertenece, le conviene, le exalta. Su apropiación extiende el tiempo
humano a los orígenes y distancia al linaje representado en estos
grupos de las otras generaciones de los hombres. |
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