|
|
| En el conjunto escultórico de Porcuna
se han documentado ocho guerreros en actitudes diversas con
vigoroso movimiento que muestran las complejas vicisitudes de un
combate entre dos grupos, con una clara manifestación de su
triunfo y derrota respectivas. Esta diversidad de encuentros y de
formas de triunfo y de encontrar la muerte individualiza a cada
uno los héroes, vencedores y perdedores en su dignidad. El
lenguaje plástico utilizado es, por lo tanto, propio de un estilo
épico asumido por las diversas aristocracias del Mediterráneo.
Pudo existir un epos contando estas hazañas: tan
pormenorizados son los encuentros. |
 |
Guerrero
junto a su caballo y oponente herido. |
 |
|
El
infante vencedor, en el esplendor de su armadura, que
sostendría espada en mano. |
 |
Guerrero
con escudo sobre el vientre. |
 |
|
Un
guerrero ya muerto, caído sobre el suelo, junto al que se posa
un ave, anuncio de su destino. |
 |
Un
guerrero con casco adornado lateralmente con volutas, cuyo
largo penacho vemos caer sobre la espalda y su cuerpo formando un
arco, expresando la intensidad del movimiento en el combate. |
 |
|
Varón,
llamado de la espada larga, cuyo cuerpo también se inclina
hacia adelante en el ataque. |
 |
Guerrero
asido por la muñeca, muy fragmentario. |
|
| |
|
|
|
|