El infante vencedor

 

La cabeza de proporciones cúbicas se ha asociado a un cuerpo de guerrero, junto al cual hoy se reconstruye. Cubre su cabeza un elaborado casco: lo ensalzaba un alto penacho, hoy desaparecido, el cual se elevaba sobre el cuerpo de un cuadrúpedo, probablemente un felino: quedan sólo los restos de las patas que vemos en la tira central, sobre la frente. Los laterales iban decorados con espirales, tal vez a modo de unos cuernos de animal, y con probables adornos metálicos, hoy desaparecidos, del que quedan las hendiduras. Se exalta la cabeza serena del varón: el cuadrúpedo una pantera o un león, le infundirían fuerza y vigor como en el marfil de Bencarrón. La seriedad del varón, impasible ante el dramatismo e intensidad de la lucha, es propio también del lenguaje heroico mediterráneo en una época temprana.
Escultura ibérica. Cabeza de guerrero en piedra caliza. Conjunto monumental del Cerrillo Blanco, Porcuna (Jaén).
Dimensiones: Alt.: 37 cms. Cronología: primera mitad del siglo V a. C.
Foto: Proyecto Escultura ibérica, UAM, cortesía de J. Blánquez.
Fuente: CD-ROM "Los iberos y sus imágenes"