Publicado en Ideal de Aragón, Zaragoza.
1 de mayo de 1918.

   

El capitán Fermín Galán, primero a la izquierda.

 

SINDICALISTA, ATOCRÍTICO Y TOLERANTE  
     Como anarquista y sindicalista, nunca dejó de serlo, Ramón Acín postuló siempre por la práctica sindical reivindicativa, huyendo de enfrentamientos violentos. Siempre creyó que a través de la educación y de la formación se hacía a los hombres libres y tolerantes. Huyó de la polarización social extrema en todo momento. Si en un principio, en sus escritos hubo radicalidad y algún que otro exabrupto, con el paso de los años los fue limando y atenuando. Autocrítico, confesaba que con la trayectoria escogida en sus primeros años de militancia a pocos hubiera convencido.
     Posiblemente contactó con la CNT antes de que esta organización saliera de la clandestinidad en 1915, durante su estancia en Barcelona en 1913; pero su militancia hay que posponerla a los años 1915-1916, instalado ya definitivamente en Huesca.
     En 1919 participó como delegado de los sindicatos altoaragoneses anarquistas en el II Congreso de la CNT en el Teatro de la Comedia de Madrid. Allí defendió una ponencia sobre la prensa, se trataba de denunciar a la prensa burguesa por cómo trataba los acontecimientos y la problemática social, cada vez más intensa en España a partir de la huelga general de agosto de 1917 y de la aparición de los sindicatos amarillos y de los pistoleros de la patronal, que tantas muertes de anarcosindicalistas produjeron. El propio Acín escribió sobre el asesinato de Salvador Seguí (líder cenetista catalán).
     Por esos años, 1919-1923, participó intensamente en la creación, a instancias de la revista anarquista leridana Lucha Social, de Sindicatos de Oficios Varios en la parte oriental de la provincia de Huesca; tarea que continuó, clandestinamente, durante la dictadura primorriverista. De esta época es la relación amistosa que entabló con otro gran anarquista y pedagogo de Albalate de Cinca, Félix Carrasquer.
     Además colaboró en Solidaridad Obrera, con una serie de artículos que tituló "Florecicas", en Cultura y Acción (Zaragoza) se solían reproducir algunas de sus "Florecicas". Él mismo llegó a fundar la revista Floreal, de la que no conservamos ningún número. Uno de sus artículos "Espigas rojas" fue reproducido en la revista libertaria zaragozana El Comunista. En la prensa anarquista defendió su filosofía libertaria desde actitudes pacifistas y tolerantes.
     Durante la II República participó como delegado de la CNT en el Congreso Extraordinario de Madrid de junio de 1931 y en el del Teatro Iris de Zaragoza en 1936, representando al sindicalismo anarquista oscense y a potentes organizaciones sindicalistas como la de Huesca, Albalate de Cinca, Ayerbe, Barbastro, Grañén, Tardienta, Fraga...
     La fuerte protesta social protagonizada por la CNT de Huesca deparó algún que otro disgusto a Ramón Acín. El intento de sublevación del teniente Carlos Sanjuán, anarquista, en Jaca en 1932 causó la detención y prisión preventiva de Ramón Acín hasta que se comprobó su inocencia. Las huelgas en Huesca de 1932-1933 le ocasionaron varias detenciones; lo mismo sucedió tras el fracaso del movimiento insurreccional anarcosindicalista de diciembre de 1933.
     Tampoco prosperaron sus proyectos escultóricos a los mártires de Jaca (Fermín Galán y García Hernández), que debían instalarse en Huesca (actual plaza de Cervantes) y en Jaca.
     Si desde su juventud, los mítines y conferencias habían sido actividad habitual de Acín, ahora durante la República aumentaron. El Teatro Principal de Huesca y el local de la Asociación de Dependientes de Comercio fueron espacios habituales de Ramón Acín especialmente en las campañas electorales de junio de 1931 y en las frentepopulistas de 1936, pidiendo el voto de la CNT para la izquierda. Ramón Caín recorrió los pueblos de la provincia oscense insistentemente; colaboró también en la difusión de la cultura con las Misiones Pedagógicas.
     Nada más empezar el Alzamiento Nacional, convencido de que en cuestión de días se iba a sofocar, se dejó llevar por la actitud un tanto pusilánime del gobernador civil Carrascosa, de no armar al pueblo el 18 de julio por más que lo demandasen las organizaciones sociopolíticas. Él mismo fue víctima de su pacifismo, escondido en su propia casa, buscado por los falangistas oscenses que cada dos por tres importunaban a Conchita Monrás, fue fusilado en las tapias del cementerio de Huesca el 6 de agosto de 1936, su esposa lo sería días después.
Bibliografía
  • Felipe Alaiz, Vida y muerte de Ramón Acín, París, Umbral, (s. a.), 1 a edic., 1937.

  • José Mª Azpíroz Pascual, Fernando Elboj Brota, La sublevación de Jaca, Zaragoza, Guara Editorial, 1984.

  • José Mª Azpíroz Pascual, Poder político y conflictividad social en Huesca durante la II República, Huesca, Editorial Crónica (Ayuntamiento de Huesca), 1993.

  • Miguel Bandrés Nivela, La obra artigráfica de Ramón Acín: 1911-1936, Huesca, Colección de Estudios Altoaragoneses, n° 15, 1987.

  • José Domingo Dueñas Lorente, Costismo y anarquismo en las letras aragonesas, Huesca, Rolde-IEA, 2000.

  • Manuel García Guatas, Pintura y arte aragonés (1985-1951), Zaragoza, Librería General, 1976.

  • Sonya Torres Planells, Ramón Acín, 1888-1936. Una estética anarquista y de vanguardia, Barcelona, Virus Memoria, 1998.

   
 

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