LA INSTITUCION LIBRE DE ENSEÑANZA

 

III.- PRESUPUESTOS FILOSOFICOS: EL KRAUSISMO

INTRODUCCION

EL VIAJE DE SANZ DEL RIO

BUSQUEDA FUNDAMENTO

CONCEPTO DE ORGANISMO

FILOSOFIA DE LA HISTORIA

 

 

 

Pedro Gómez de la Serna

 

 

 

Julián Sanz del Río

 

 

     Sanz del Río, ya por entonces conocido como experto en temas alemanes por diferentes artículos publicados en revistas de la época, es enviado en 1843 a Alemania por Pedro Gómez de la Serna, catedrático de Derecho Político y en ese momento ministro de la Gobernación, con el encargo de estudiar durante dos años las doctrinas que han hecho de ese país una potencia en todos los terrenos, pero sobre todo en el científico y el universitario.
     Don Julián se apresura a visitar a Ahrens en Bruselas para exponerle su proyecto, y éste le advierte de la profundidad de su misión: No basta con una teoría política, ni siquiera con una teoría social. Antes de entrar en las ramas particulares de la Filosofía, es preciso exponer en una introducción general las cuestiones relativas a la Filosofía, y la primera cuestión es ¿qué es filosofía? La respuesta, naturalmente, la tiene Ahrens y es, en síntesis, el planteamiento del Sistema de Krause: La investigación ordenada y sistemática de las causas sucesivas, de los hechos que están al alcance de nuestro conocimiento, y el conocimiento por medio de estas causas de una causa suprema. Esto es filosofía. (Esta conversación se halla reseñada en un cuaderno, Diario de viaje a Alemania, de los Manuscritos Inéditos de Sanz del Río, que se conservan en la Real Academia de la Historia.)
     Sanz del Río capta, en efecto, la amplitud de la tarea que asume. A partir de entonces y ya durante toda su vida, inicia la elaboración de una filosofía que, fundamentalmente basada en Krause, pero también en Hegel y Fichte, dará como fruto su propio sistema personal, al que modestamente denominará «krausista». Y ya es paradoja que un sistema filosófico, trabajado y elaborado por un español a lo largo de veinticinco años, pueda recibir el calificativo de extranjerizante cuando proporcionó a nuestro país una escuela filosófica de hasta tres generaciones de discípulos, que siempre tuvo la obsesión de la aplicación práctica a la realidad y al momento histórico de su patria.
     Porque el krausismo no tiene de alemán sino apenas el nombre. Sanz del Río tomó las corrientes de filosofía alemanas y las reelaboró y dió forma para que fueran aplicables a España, y que lo consiguió parece obvio dado lo dilatado de su influencia.
     Lo que le atrae de la Filosofía del Derecho de Ahrens, lo que le hace considerar a Krause como maestro estriba, principalmente, en la actitud moral con que se aborda el sistema y que es la constante en su desarrollo. No se construye un sistema filosófico con independencia de sus resultados. No es posible la definición de un concepto, la trabazón de un razonamiento, que no contenga en sí un cierto sentido moral, o por lo menos, que pueda afectar negativamente a la visión moral de un conjunto. Este es el gran reproche de Sanz del Río a Hegel. La identificación hegeliana de metafísica y lógica deja de lado, a su juicio, el estudio de la realidad y, por tanto, la aleja de ella.
     Desde un principio se rechaza en el sistema la división de las ciencias filosóficas en filosofía teórica o ciencia del ser y filosofía práctica o filosofía de la acción. Toda ciencia es como tal, teórica, y toda acción es, al mismo tiempo, ser; así que toda verdad tiene una necesaria relación con la vida.
 
     

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