<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Tribuna Libre &#187; Argelia</title>
	<atom:link href="http://www.almendron.com/tribuna/etiqueta/argelia/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.almendron.com/tribuna</link>
	<description>Revista de Prensa: Tribuna Libre</description>
	<lastBuildDate>Thu, 09 Feb 2012 21:17:57 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-es</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Argelia espera su primavera</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/37461/argelia-espera-su-primavera/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/37461/argelia-espera-su-primavera/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 12 Oct 2011 16:18:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=37461</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Anwar Zibaoui</strong>, experto en asuntos árabes y mediterráneos (EL PERIÓDICO, 12/10/11):</p>
<p>Los levantamientos que estallaron en el norte de África a principios de enero y derrocaron de momento tres regímenes, en Túnez, Egipto y Libia, e impulsaron un cambio constitucional en Marruecos, sería una exageración decir que esquivaron Argelia o que este país es un remanso de paz. Miles de argelinos han salido a protestar pidiendo cambios y democracia, aunque de momento no se puede hablar de una revolución, sino de un descontento que va en aumento y que no se reducirá sin soluciones concretas</p>
<p>Existen importantes elementos &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/37461/argelia-espera-su-primavera/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Anwar Zibaoui</strong>, experto en asuntos árabes y mediterráneos (EL PERIÓDICO, 12/10/11):</p>
<p>Los levantamientos que estallaron en el norte de África a principios de enero y derrocaron de momento tres regímenes, en Túnez, Egipto y Libia, e impulsaron un cambio constitucional en Marruecos, sería una exageración decir que esquivaron Argelia o que este país es un remanso de paz. Miles de argelinos han salido a protestar pidiendo cambios y democracia, aunque de momento no se puede hablar de una revolución, sino de un descontento que va en aumento y que no se reducirá sin soluciones concretas</p>
<p>Existen importantes elementos comunes entre las circunstancias en que vive la población de Argelia y las de los países vecinos, como el alto desempleo, especialmente entre los jóvenes y los licenciados universitarios, una distribución desigual de recursos y un sistema político estancado que margina a gran parte de la población.</p>
<p>La situación se ha vuelto cada vez más difícil. La gente no acepta que un país que goza de enormes ingresos por los hidrocarburos y que acumula reservas de divisas de más de 160.000 millones de dólares, sea incapaz de traducir esa riqueza en una mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos.</p>
<p>No hay que olvidar que Argelia, a diferencia de sus vecinos, experimentó ya su periodo más dramático del cambio desde hace décadas y acaba de salir de una guerra civil de 10 años, que comenzó en 1992 y se saldó con la muerte de 200.000 personas. Antes, una generación de argelinos -se estima en 1,5 millones- perdieron la vida en la guerra por la independencia de Francia. No es ninguna sorpresa que la gente no quiera volver a revivir la violencia.</p>
<p>Otra diferencia importante es que, aunque los derechos de sus ciudadanos en gran medida están prohibidos, se permite un cierto grado de crítica. La prensa es una de las más libres de la zona y hay una cierta tolerancia para la expresión de descontento de la población, con huelgas y protestas económicas.</p>
<p>El poder está intentando apropiarse del movimiento de reforma, tratando de presentarse como el líder del cambio en lugar de defensor del status quo. Y presenta las reformas que propone como factores esenciales para la consolidación del proceso democrático.</p>
<p>El movimiento de protesta ya ha alcanzado logros, el más tangible de los cuales es el levantamiento, a principios del 2011, del estado de emergencia establecido en 1992, una medida diseñada contra los extremistas islámicos, pero que se había debilitado en los últimos años con la disminución gradual de esta amenaza. Los opositores afirman que el régimen solo mantenía el estado de emergencia como un medida para acabar con la oposición política.</p>
<p>Pero el impacto de la eliminación de este decreto es probable que sea solo simbólico, ya que el poder ha dejado claro que el Ejército continuará a cargo de la campaña para erradicar el terrorismo, y lo que el Gobierno llama subversión, un término cuya vaguedad permite al régimen luchar contra sus adversarios políticos. No parece que el régimen esté dispuesto a hacer cambios profundos o a favorecer una mayor liberalización política.</p>
<p>Muchos de los partidos políticos no están satisfechos con esta versión limitada de la democracia. Algunas fuerzas importantes se han negado a participar en los debates de reforma porque ven las propuestas como un intento del régimen de manipular la situación y perpetuarse en el poder con el apoyo de pequeños partidos coligados. Y le acusan de ofrecer concesiones con movimientos calculados para dividirles y evitar que replique en sus fronteras el terremoto que atiza los países vecinos. Tampoco está claro que los partidos de la oposición puedan movilizar el apoyo más allá de sus bases entre la población de la Cabilia y la clase media urbana liberal.</p>
<p>Hay dos factores principales que favorecen al Gobierno. El primero, los ingresos por el gas, que le permiten hacer frente a ciertas presiones sociales inmediatas. Y, para muchos, otro factor importante es el relativo éxito de los esfuerzos del presidente Buteflika para poner fin a la violencia a gran escala.</p>
<p>A pesar de las iniciativas de la amnistía y de la readmisión del Frente Islámico de Salvación en la vida política, algunas bandas siguen activas, como Al Qaeda del Magreb Islámico. Pero la violencia ha bajado en intensidad, aunque se producen de vez en cuando algunos atentados contra las fuerzas de seguridad.</p>
<p>Sin embargo, cumplir las demandas de cambio con concesiones a medias y emplear a fondo las fuerzas de seguridad no parece el camino, ya que esta actitud no hace más que acumular problemas para el futuro. La oleada de frustración es poco probable que disminuya sin ninguna modificación de fondo política y económica.</p>
<p>El proceso de cambio recién estrenado ha transformado el panorama regional en el mundo árabe, aunque las necesidades son colosales, y las esperas, enormes. El tiempo apremia para una población con un futuro incierto que sabe que tendrá que mantener la presión, si quiere que las reformas vayan hasta el final.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/37461/argelia-espera-su-primavera/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Le réveil du peuple arabe</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/33052/le-reveil-du-peuple-arabe/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/33052/le-reveil-du-peuple-arabe/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 Jan 2011 16:41:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Conflicto social]]></category>
		<category><![CDATA[Túnez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=33052</guid>
		<description><![CDATA[<p>Par <strong>Abdellah Taïa</strong>, écrivain (LE MONDE, 18/01/11):</p>
<p>La révolution que connaît en ce moment la Tunisie  est un miracle inespéré, et les troubles qui traversent l&#8217;Algérie sont à  prendre très au sérieux. On dit depuis très longtemps que le peuple  arabe est complètement endormi, soumis et incapable de crier. On dit que  le pouvoir, dans pratiquement tous les pays arabes, a réussi à museler  tout mouvement politique contestataire. La gauche n&#8217;y existe presque  plus. Le vide politique, idéologique et intellectuel a été largement  installé et maintenu comme le seul espace de vie et de mort pour les  citoyens. Tout &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/33052/le-reveil-du-peuple-arabe/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Par <strong>Abdellah Taïa</strong>, écrivain (LE MONDE, 18/01/11):</p>
<p>La révolution que connaît en ce moment la Tunisie  est un miracle inespéré, et les troubles qui traversent l&#8217;Algérie sont à  prendre très au sérieux. On dit depuis très longtemps que le peuple  arabe est complètement endormi, soumis et incapable de crier. On dit que  le pouvoir, dans pratiquement tous les pays arabes, a réussi à museler  tout mouvement politique contestataire. La gauche n&#8217;y existe presque  plus. Le vide politique, idéologique et intellectuel a été largement  installé et maintenu comme le seul espace de vie et de mort pour les  citoyens. Tout cela est sans aucun doute vrai. Tout cela résume assez  bien le mépris avec lequel le peuple arabe a été traité par ses  dirigeants durant ces cinq dernières décennies.</p>
<p>On a tout fait pour que l&#8217;Arabe ne se cultive pas, ne réfléchisse  pas, ne se sente pas concerné par le pays où il vit, par les problèmes  de la société où il évolue. Pire que tout cela : on l&#8217;a forcé à se  tourner vers une vision très radicale et moyenâgeuse de l&#8217;islam. Tout le  monde a besoin de trouver un sens à sa vie. Pour certains Arabes,  l&#8217;islamisme a été la seule voie possible. Pour la simple raison qu&#8217;il  n&#8217;y en avait pas d&#8217;autres.</p>
<p>Le vide a été total dans le monde arabe. J&#8217;ai 37 ans. Je sais de quoi  je parle. Je viens moi aussi de ce vide. En tant qu&#8217;écrivain et  individu, j&#8217;écris à partir de cet abandon. De cette impossibilité  d&#8217;exister autrement qu&#8217;en baissant la tête.</p>
<p>La fracture entre le peuple arabe et ses dirigeants est bien réelle.  Les riches, liés très étroitement au pouvoir, continuent de se comporter  comme s&#8217;ils vivaient ailleurs, sans doute en Suisse, où ils ont tous  des comptes en banque bien remplis d&#8217;argent volé sans honte. La culture,  qui pourrait donner un sens à l&#8217;existence, a été elle aussi réservée à  ceux qui en ont les moyens. Notre culture à nous, les pauvres ? Cela n&#8217;a  aucun intérêt : c&#8217;est du folklore.</p>
<p>Même les intellectuels arabes ont fini par abandonner ce peuple. A  part quelques courageux militants pour les droits de l&#8217;homme, rares sont  ceux qui ont tiré le signal d&#8217;alarme, qui ont fait leur travail, à côté  des gens, et non pas dans une autre sphère, une autre planète. C&#8217;est  triste à dire : aujourd&#8217;hui encore, ces intellectuels traitent leurs  concitoyens avec dédain, mépris, ils préfèrent parler de Marcel Proust,  de Jean-Paul Sartre, de Simone de Beauvoir et d&#8217;Albert Camus plutôt que  d&#8217;aider les Arabes à changer leur propre regard sur eux-mêmes, les aider  à reprendre leur dignité, se relever. Se relever et exister enfin par  soi-même. Manifester. Crier.</p>
<p>Ce qui se passe en ce moment en Tunisie et en Algérie est à replacer  dans ce cadre. Le peuple qui s&#8217;exprime aujourd&#8217;hui, qui brave les  interdits, qui, tout simplement, n&#8217;en peut plus, vient largement de ce  vide dans lequel on l&#8217;a sciemment maintenu. S&#8217;il crie aujourd&#8217;hui, s&#8217;il  se manifeste enfin, s&#8217;il ose défier le pouvoir et les riches, s&#8217;il sort  courageusement dans la rue, c&#8217;est qu&#8217;il n&#8217;a plus rien à perdre. La mort  et le pouvoir ne lui font plus peur. Cet Arabe, qu&#8217;on empêche de vivre,  qu&#8217;on ne cesse d&#8217;humilier, se relève, là, maintenant, devant nos yeux.  Il était mort. Il ressuscite miraculeusement. Exprimer sa solidarité  avec cet Arabe est la moindre des choses. Lui apporter ici un soutien  par des mots sincères est un devoir. Cet Arabe dans la rue, qui ne vit  pas seulement en Tunisie et en Algérie, parle pour nous. Nous parle.</p>
<p>Aimer le monde arabe, c&#8217;est d&#8217;abord aimer son peuple, vouloir pour  lui la même démocratie, la même considération. C&#8217;est cesser de dire avec  condescendance : ils ne sont pas comme nous, les Arabes, ils vivent  dans un autre siècle !</p>
<p>Entre un Occident obsédé par les islamistes et des islamistes devenus  de grands experts en communication internationale, le peuple arabe  avait été oublié. Aujourd&#8217;hui, il revient. Il tente de prendre la  parole. On lui reproche d&#8217;être désordonné, anarchique ? La révolte n&#8217;a  pas besoin de conseillers en communication. La révolte a pour but de  retourner la violence dans laquelle on a obligé ces gens à vivre, à  mourir à petit feu. La révolte a besoin d&#8217;un leader. Il tarde à se  manifester, ce leader. Il finira par apparaître, j&#8217;en suis sûr. Il  pourrait être par exemple l&#8217;avocat et opposant égyptien Ayman Nour.</p>
<p>C&#8217;est une bonne nouvelle. Vraiment. Cette révolte en Tunisie et en  Algérie rend heureux. Bien sûr, on regrette les morts. Bien sûr, on doit  condamner la répression. Bien sûr&#8230; Ce qui se passe dans ces deux pays  ramène à la mémoire des souvenirs d&#8217;autres tentatives. Au Maroc, au  début des années 1980, et aussi l&#8217;année dernière. En Egypte, où  régulièrement le peuple manifeste sans que cela arrive jusqu&#8217;à nos  oreilles. Ailleurs également, loin des caméras et des &#8220;unes&#8221; des  journaux.</p>
<p>Il est temps de considérer les Arabes autrement. Il est temps de  cesser de les assimiler tous à de dangereux islamistes, ou alors de les  voir seulement comme des êtres gentils, hospitaliers, qui nous sourient  en permanence quand on va faire dans leur beau pays du tourisme de  masse. Il est temps de cesser de s&#8217;aveugler. Les Arabes, comme n&#8217;importe  quel peuple, ont besoin de liberté. Et quand des étincelles  démocratiques voient le jour, le rôle de l&#8217;Occident est de soutenir le  peuple, pas ses dirigeants, qui, prétendument, protègent le monde  occidental de la menace islamiste. Je sais à quel point tout cela est,  aux yeux de certains, naïf, idéaliste. Le rêve commence toujours dans le  vide, dans la naïveté. A partir d&#8217;une nécessité intérieure.</p>
<p>Après la révolte, magnifique, du peuple iranien en 2009, les  mouvements qui traversent en ce moment le monde arabe sont à mes yeux un  des plus grands événements politiques et culturels de ces cinq  dernières années. Quelque chose bouge là-bas. Une conscience est en  train de renaître. Un être se relève. Cherche sa nouvelle voie. Le  combat a de nouveau un sens. Un sens vital. Nous n&#8217;avons pas le droit de  tourner le dos à ce cri, de jouer encore une fois aux cyniques. La  révolution dans le monde arabe a commencé, depuis quelques années déjà.  Certains s&#8217;en rendent compte seulement maintenant. Le peuple arabe se  réveille de plus en plus. Tendons-lui la main. Parlons avec lui. Surtout  avec lui.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/33052/le-reveil-du-peuple-arabe/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En Algérie, la normalisation politique est un leurre</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/33049/en-algerie-la-normalisation-politique-est-un-leurre/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/33049/en-algerie-la-normalisation-politique-est-un-leurre/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 Jan 2011 16:32:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Conflicto social]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=33049</guid>
		<description><![CDATA[<p>Par <strong>Amel Boubekeur</strong>, sociologue, spécialiste du Maghreb et des questions d&#8217;islam en Europe (LE MONDE, 18/01/11):</p>
<p>Depuis l&#8217;annonce de la chute de Ben Ali, quatre  jeunes chômeurs se sont immolés en Algérie. Alors que des rassemblements  pacifistes commencent à s&#8217;organiser à intervalles réguliers dans le  pays afin de canaliser la colère exprimée lors des émeutes qui ont eu  lieu au début du mois, l&#8217;assurance du gouvernement algérien à considérer  que &#8220;la page est tournée&#8221; laisse perplexe.</p>
<p>Relayée par les médias internationaux, la thèse d&#8217;&#8221;émeutes de la  faim&#8221; apaisées par la décision du conseil des ministres de baisser le  prix &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/33049/en-algerie-la-normalisation-politique-est-un-leurre/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Par <strong>Amel Boubekeur</strong>, sociologue, spécialiste du Maghreb et des questions d&#8217;islam en Europe (LE MONDE, 18/01/11):</p>
<p>Depuis l&#8217;annonce de la chute de Ben Ali, quatre  jeunes chômeurs se sont immolés en Algérie. Alors que des rassemblements  pacifistes commencent à s&#8217;organiser à intervalles réguliers dans le  pays afin de canaliser la colère exprimée lors des émeutes qui ont eu  lieu au début du mois, l&#8217;assurance du gouvernement algérien à considérer  que &#8220;la page est tournée&#8221; laisse perplexe.</p>
<p>Relayée par les médias internationaux, la thèse d&#8217;&#8221;émeutes de la  faim&#8221; apaisées par la décision du conseil des ministres de baisser le  prix de l&#8217;huile et du sucre il y a une semaine ne peut occulter  l&#8217;impossible normalisation d&#8217;un pouvoir politique fonctionnant  principalement sur la répression.</p>
<p>Certes, les jeunes émeutiers et chômeurs qui continuent de manifester  n&#8217;ont jamais prétendu être à l&#8217;avant-garde d&#8217;un printemps arabe, mais  leur action a brutalement démontré l&#8217;échec de la gouvernance  clientéliste et rentière du pays. Bien au-delà du rejet de la vie chère,  ces émeutes ont révélé l&#8217;entérinement d&#8217;un mode protestataire basé non  plus sur la négociation politique mais sur la confrontation directe avec  l&#8217;Etat.</p>
<p>Il faut dire que les autorités ne sont pas habituées à cette  assignation à rendre des comptes que sont les émeutes. Impuissantes à  trouver de vraies solutions politiques, elles commettent les mêmes  erreurs depuis dix ans. D&#8217;abord, il est inopérant, comme l&#8217;a fait  dimanche 16 janvier le ministre de l&#8217;intérieur, de considérer les  émeutiers comme des agents manipulés par des <em>&#8220;cercles économiques et politiques&#8221;</em> ici <em>&#8220;gênés&#8221;</em> dans leurs intérêts par les réformes du gouvernement. Lire ces  événements à l&#8217;aune de la lutte des clans au pouvoir en vue de  l&#8217;élection présidentielle de 2014 signe le refus de la classe dirigeante  de reconnaître ses responsabilités et ne fait qu&#8217;accroître son  illégitimité.</p>
<p>Le gouvernement refuse de reconnaître la capacité de contrainte du  peuple sur ses décisions. La thèse de la manipulation est  systématiquement accompagnée d&#8217;une délégitimation des demandes de la  rue. Sa lecture des émeutes de 1988 qui l&#8217;ont forcé à décréter le  multipartisme ? <em>&#8220;Un chahut de gamins.&#8221;</em> Celles des insurrections  du printemps noir de 2001 qui ont permis une reconnaissance timide de  l&#8217;identité berbère du pays ? Une déferlante de voyous kabyles sur Alger.  Qui sont ceux qui étaient dans la rue ces derniers jours ? Des adeptes <em>&#8220;de la rapine&#8221;.</em></p>
<p>En refusant d&#8217;inscrire ces soulèvements dans l&#8217;histoire politique du  pays, l&#8217;Etat laisse place à une dangereuse culture de la haine du  pouvoir, père et fils se révélant comment en 1988 pour l&#8217;un et en 2011  pour l&#8217;autre ils ont eu la chance d&#8217;être relâchés par la police, nus  dans les rues d&#8217;Alger. A des ministres qui les qualifient de voyous et  de voleurs, nombre des 1 100 personnes arrêtées cette fois renvoient en  effet le compliment. Certains ont même débuté une grève de la faim,  rejetant ironiquement paquets de sucre et bidons d&#8217;huile.</p>
<p>La seconde erreur est de vouloir répondre au désespoir provoqué par  les inégalités par une redistribution clientéliste de logements sociaux  ou par le subventionnement de produits importés qui, in fine, ne  profitent qu&#8217;aux spéculateurs. Les jeunes chômeurs ou employés n&#8217;ayant  perçu aucun salaire depuis plusieurs mois et qui tentent régulièrement  de se suicider lors des émeutes demandent avant tout le rétablissement  de leur dignité. Ce sont eux qui rejettent le plus violemment  l&#8217;irrationalité économique d&#8217;un Etat rentier qui, en finançant des  contrats de première embauche à hauteur de 50 euros par mois, ne fait  qu&#8217;immobiliser ses jeunes diplômés.</p>
<p>Loin de croire à la normalisation malgré l&#8217;accalmie des émeutes,  donc, les algériens attendent la suite. La grande majorité de la  population a dénoncé les vols et l&#8217;insécurité qui ont prévalu ces  derniers jours, mais a aussi clairement soutenu les protestations. Le  dilemme qui se pose aux Algériens n&#8217;est pas simple. Comment, dans un  pays toujours sous état d&#8217;urgence, envisager de descendre dans la rue  avec de vraies demandes politiques et sans violence alors que toute  marche pacifique a été interdite par décret depuis 2001 ? Sur Facebook,  les annonces de rassemblements pacifiques depuis la fin des émeutes de  janvier amènent des milliers de personnes a confirmé qu&#8217;elles  &#8220;participeront&#8221;. Par manque d&#8217;informations ou par peur, seule une  centaine se déplace réellement. Il est toutefois indéniable que la  répression des émeutes et des marches pacifiques a renforcé un sentiment  de résistance politique. Sur Internet, dans les cafés, au travail, dans  les universités, tous en appellent au changement, mais de moins en  moins à l&#8217;Etat.</p>
<p>C&#8217;est sans doute la principale leçon à tirer de la récurrence des  émeutes en Algérie. Les Algériens tentent désormais de régler leurs  problèmes de façon autonome, désintéressés par les questions de réforme  de l&#8217;Etat et de changement de régime. Il est vrai que, face à des  décideurs qui les ignorent, organisent leurs propres élections et leur  ordonnent d&#8217;être satisfaits, les citoyens ont depuis longtemps été  contraints à ne compter que sur eux-mêmes. Mais payer à ses enfants des  cours privés pour pallier un système scolaire en échec, se procurer des  médicaments introuvables ou simplement une fiche d&#8217;état civil grâce à  ses connaissances ne représentent que des solutions individuelles de  survie.</p>
<p>En parallèle, de nombreuses micro-mobilisations politiques ont éclos.  Elles tentent de faire renaître un sentiment d&#8217;appropriation des  affaires du pays sans passer par la vie politique officielle. On devrait  ainsi se pencher d&#8217;avantage sur les initiatives collectives qui  fleurissent au sein des comités de quartier ou sur le sens de ces vidéos  postées sur YouTube par de simples citoyens visant à dénoncer des  flagrants délits de corruption en caméra cachée. Ces initiatives sont  pour la plupart le fait de jeunes qui n&#8217;ont quasiment aucune  socialisation politique préalable et tentent ainsi de renverser le  rapport de force avec l&#8217;Etat.</p>
<p>De l&#8217;extérieur, les émeutes qui se sont déroulées dans la région ont  été jaugées comme un phénomène maghrébin. La même vision prévaut en  Algérie, où citoyens et partis politiques projettent sur la Tunisie leur  fantasme d&#8217;union du peuple. Du côté des partis algériens, voir  communément islamistes, gauchistes, syndicats, ligue des droits de  l&#8217;homme et étudiants tunisiens se joindre aux demandes du peuple laisse  admiratif.</p>
<p>Longtemps uniquement employée à négocier avec le pouvoir son statut  de rivale, l&#8217;opposition algérienne ainsi qu&#8217;un groupement d&#8217;avocats ont  appelé à la libération de tous les émeutiers.</p>
<p>Ainsi, les émeutes au Maghreb nous démontrent qu&#8217;il n&#8217;y a pas là des  peuples sans voix, sans envies ou sans idées, simplement des peuples  sans Etats.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/33049/en-algerie-la-normalisation-politique-est-un-leurre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Los disturbios en Túnez y Argelia</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/32984/los-disturbios-en-tunez-y-argelia/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/32984/los-disturbios-en-tunez-y-argelia/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 13 Jan 2011 22:24:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Conflicto social]]></category>
		<category><![CDATA[Túnez]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=32984</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Tahar ben Jelloun</strong>, escritor, miembro de la Academia Goncourt (LA VANGUARDIA, 13/01/10):</p>
<p>El jefe de Estado tunecino, Ben Ali, es un antiguo oficial de policía.  Su esposa, Leila Trabelsi, que desempeña un importante papel en la  sombra, al parecer fue peluquera. Un día, estando en Túnez, donde no me  sentía muy a gusto enervado por la presencia policial, y notando que el  país vive bajo alta vigilancia, se lo comenté a un amigo. Sonrió y me  dijo: &#8220;¡Qué se puede esperar de un país dirigido por un ex policía y una  ex peluquera!&#8221;. Pero, más allá de la &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/32984/los-disturbios-en-tunez-y-argelia/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Tahar ben Jelloun</strong>, escritor, miembro de la Academia Goncourt (LA VANGUARDIA, 13/01/10):</p>
<p>El jefe de Estado tunecino, Ben Ali, es un antiguo oficial de policía.  Su esposa, Leila Trabelsi, que desempeña un importante papel en la  sombra, al parecer fue peluquera. Un día, estando en Túnez, donde no me  sentía muy a gusto enervado por la presencia policial, y notando que el  país vive bajo alta vigilancia, se lo comenté a un amigo. Sonrió y me  dijo: &#8220;¡Qué se puede esperar de un país dirigido por un ex policía y una  ex peluquera!&#8221;. Pero, más allá de la anécdota, Ben Ali, que tomó el  poder en 1987 en un golpe de Estado sin violencia, comenzó a llevar a  cabo una lucha sin piedad contra los islamistas para ocuparse luego del  crecimiento del país. Para ello no toleró crítica alguna, ninguna  contestación ni oposición política. El país ha vivido bajo un puño de  hierro: la prensa, amordazada; los ciudadanos, vigilados. El crecimiento  económico del orden del 5% anual le aseguró el apoyo de los poderosos y  de gran parte de la clase media. A ello añadamos la benevolencia e  incluso las felicitaciones de Jacques Chirac y de Nicolas Sarkozy.</p>
<p>Pese a que el turismo funciona bien, el Gobierno no ha logrado reducir  la tasa de paro (14% en Túnez capital y hasta el 30% en las provincias).  Hay importantes diferencias entre una clase demasiado rica y otra  demasiado pobre.</p>
<p>Todos aquellos que han expresado públicamente su oposición al régimen  han acabado en la cárcel. Pese a las campañas de la prensa internacional  a favor de su liberación, el poder siempre ha sido insensible a estas  protestas. Lo que le daba autoridad para mantenerse en estas posiciones  duras y sin concesiones es el apoyo casi unánime de Francia en concreto y  de los países europeos en general. Todo funciona como el régimen desea:  el comercio exterior florece, los turistas acuden en masa… Entonces,  ¿por qué cambiar de política y, sobre todo, por qué ceder ante quienes  protestan, ante los licenciados universitarios en paro, ante los jóvenes  sin futuro, ante las familias pobres y sin recursos?</p>
<p>Ha hecho falta una chispa, un golpe de locura, un drama humano para que  la población salga a la calle a expresar su rechazo a este régimen  policial: el 17 de diciembre Mohamed Buazizi, un vendedor ambulante de  frutas y verduras, se roció gasolina y se prendió fuego en la plaza de  una pequeña localidad del centro del país, Sidi Buzid. Moriría tres  semanas después. Unos policías le habían confiscado su carretón por  razones arbitrarias. Indignado, quiso acabar con todo. El suyo no fue un  gesto impulsivo. Este joven de 26 años sufría desde hacía tiempo las  vejaciones y el desprecio de los policías. Y contra este desprecio se  han manifestado miles de tunecinos durante varios días.</p>
<p>El lunes 10 de enero, en unas manifestaciones en Kasserin (una pequeña  ciudad en el oeste del país) se oyó: &#8220;Todos somos Mohamed Buazizi&#8221;.  Balance: 21 muertos según el Gobierno, 50 &#8211; entre ellos un niño de 13  años-según un sindicalista. Cientos de heridos. Como durante la revuelta  del pan, en 1983, el régimen de Ben Ali no cederá. Está desacreditado  definitivamente y no debería contar con el beneplácito de los europeos.  En un mundo ideal tendría que ser juzgado por un tribunal penal  internacional, pero, como ha dicho un responsable francés, &#8220;son asuntos  internos&#8221;. No se puede permitir que una dictadura quede impune. Por  ahora los tunecinos esperan que la policía se niegue a disparar contra  el pueblo. Pero el problema político es la ausencia de alternancia. Ben  Ali ha hecho todo lo posible para ejercer el poder solo, en familia,  eliminando todo intento de organización política que se le opusiera.</p>
<p>La situación en Argelia no es mucho mejor. El contexto de los disturbios  de estos últimos días es distinto. Argelia vive en una tensión  permanente desde los disturbios del hambre (octubre de 1988), seguidos  por las elecciones de 1990, cuyos resultados no fueron respetados. El  freno del proceso electoral que había dado la victoria al Frente  Islámico de Salvación desencadenó una guerra civil que causó más de  100.000 muertos. El terrorismo islamista aún perdura y comete crímenes  entre la población civil. Actualmente, una subida brutal de los precios  del aceite y del azúcar ha provocado manifestaciones de una población  que se siente desposeída, humillada y explotada. No se entiende cómo un  país tan rico como Argelia (gracias a los recursos petroleros y  gasísticos, el Estado dispone de 155.000 millones de dólares en  reservas) tiene una población tan pobre. Últimamente una patera con 50  inmigrantes clandestinos, todos argelinos, ha sido apresada.</p>
<p>Los jóvenes, debido al paro y a la desesperación, sueñan con salir del  país que aman pero que ha sido confiscado por los militares desde julio  de 1962. El ejército nunca ha permitido a los civiles dirigir el país.  Nombra a un civil pero son los militares quienes mueven los hilos.  Cuando un presidente no militar como Mohamed Budiaf no les sigue el  juego, es asesinado (29 de junio de 1992).</p>
<p>Argelia es un país herido. Las secuelas de la guerra de liberación no  han desaparecido. El Estado se confunde con el ejército. Pese a ello, no  llega a garantizar la seguridad de los ciudadanos. Casi todas las  semanas se producen ataques de comandos llamados islamistas. Un joven de  cada tres no encuentra trabajo. Un humorista ha comparado este país con  un viejo edificio en ruinas: se sabe que hay dinero pro no funciona  nada; el ascensor se avería continuamente, la cisterna de agua no  funciona, las paredes tienen grietas, la luz se corta a menudo, cuando  se funde una bombilla no es cambiada y el conserje es un ex combatiente  que tiene ese trabajo justamente gracias al ejército.</p>
<p>Ciertamente, la metáfora es exagerada. Pero medio siglo después de la  independencia el país sufre y no ha logrado que sus inmensas riquezas  sean fuente de un desarrollo racional. Y sin embargo es un país con  intelectuales de gran nivel, periodistas valientes y de gran talento,  economistas formidables, gente buena, hospitalaria, generosa y amante de  la vida. Pero no funciona. El peso de la historia, el desmesurado  apetito de algunos militares, la corrupción, un Estado no consolidado,  la Kabilia (la parte bereber de Argelia) en constante contestación al  poder central, que siempre responde con la represión, la falta de  confianza entre políticos y ciudadanos, la progresión del islamismo  identitario y contestatario, todos estos factores han hecho posible una  situación explosiva de la que las manifestaciones de estos días han sido  una muestra. Como en Egipto, como en Túnez, la gente ya está harta de  ser humillada (la famosa hogra)y grita por las calles kifaya (basta).</p>
<p>Si el poder en Túnez y en Argelia no entra en razón, si no sabe  responder a los clamores populares más que con la represión y el  derramamiento de sangre, es que no ha entendido lo que ocurre. El futuro  está cercano al caos, una situación de desesperación que no hará más  que favorecer la expansión del extremismo religioso, el fanatismo y la  barbarie.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/32984/los-disturbios-en-tunez-y-argelia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>No se trata solo de gas</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/31780/no-se-trata-solo-de-gas/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/31780/no-se-trata-solo-de-gas/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 25 Oct 2010 09:21:36 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Política Exterior]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=31780</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Anwar Zibaoui</strong>, experto en asuntos árabes y mediterráneos (EL PERIÓDICO, 25/10/10):</p>
<p>Los litigios que enfrentan a Sonatrach con Gas Natural acerca del precio de los contratos de aprovisionamiento de gas y los presuntos reproches de Argelia a España por el supuesto pago de rescate para liberar a los cooperantes Albert Vilalta y Roque Pascual, secuestrados por Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), dada la procedencia argelina de la mayoría de miembros de esta organización, además de algunas divergencias sobre el desarrollo del conflicto del Sáhara, han hecho que algunos medios hablen de un aumento de tensión a pesar &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/31780/no-se-trata-solo-de-gas/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Anwar Zibaoui</strong>, experto en asuntos árabes y mediterráneos (EL PERIÓDICO, 25/10/10):</p>
<p>Los litigios que enfrentan a Sonatrach con Gas Natural acerca del precio de los contratos de aprovisionamiento de gas y los presuntos reproches de Argelia a España por el supuesto pago de rescate para liberar a los cooperantes Albert Vilalta y Roque Pascual, secuestrados por Al Qaeda del Magreb Islámico (AQMI), dada la procedencia argelina de la mayoría de miembros de esta organización, además de algunas divergencias sobre el desarrollo del conflicto del Sáhara, han hecho que algunos medios hablen de un aumento de tensión a pesar de que ambos gobiernos lo han negado. Sin embargo, es importante que actúen de forma rápida para que no se contaminen las relaciones y ayuden a buscar soluciones a los litigios o desencuentros, y a resaltar los beneficios que las relaciones históricas han aportado a ambos no solo a propósito del gas. Es un hecho lógico, por la proximidad geográfica: España ha desempeñado un papel decisivo en el desarrollo de la política mediterránea de la UE y en la articulación de unas relaciones bilaterales más sólidas con Argelia, además de la lucha común contra el terrorismo y la emigración ilegal.</p>
<p>La apuesta de Pere Duran Farell por el gas argelino, tejiendo una relación muy estrecha con los dirigentes Huari Bumedian y Abdelaziz Buteflika, abrieron las puertas a unas relaciones privilegiadas. Eran tiempos de una economía argelina planificada en la órbita del bloque socialista y el monopolio de Sonatrach, pero el país inicio cambios radicales a finales de los 90, después de la terrible guerra civil. Sus alianzas exteriores empezaron a cambiar, pasando a ser un socio estratégico de Estados Unidos. El punto de inflexión fue la denominada guerra contra el terrorismo. Tras los atentados contra las Torres Gemelas del 2001 y la coincidencia de los intereses en la lucha contra el terrorismo de Estados Unidos con los de Argelia, tuvo la necesidad de salir de su aislamiento, lo que ofreció muchas ventajas a los grandes grupos del sector de los hidrocarburos. En España, Argelia multiplicó sus socios y los gaseoductos que transportan su gas a la UE, adonde va el 70% de su producción. Es el tercer exportador mundial de gas y las autoridades intentan jugar esta carta en la escena regional como en los años 70; además, el gas es un factor de cohesión interna, al crear un fondo para las generaciones futuras, gracias a sus ingresos récord.</p>
<p>Argelia vive actualmente una situación financiera muy favorable. El precio del petróleo y la gestión eficaz de la deuda exterior han permitido llenar las arcas del Estado (cerca de 144.000 millones de dólares de reservas en el 2009), con un tímido aumento del poder adquisitivo de los argelinos. En este contexto, el Gobierno se esfuerza en relanzar la actividad y diversificar la economía, pero con tímidos pasos, a veces, insuficientes.</p>
<p>El peso del Estado ha disminuido y numerosos sectores han sido privatizados: telecomunicaciones, transporte marítimo y aéreo, agricultura, turismo y minas. El último bastión, el energético, está en un proceso lento, pero aparentemente irreversible de liberalización. El progreso económico dependerá de la capacidad de las autoridades de mejorar el clima social, de atraer a los inversores y del desarrollo de las pymes. Para consolidar las reformas y crecer es prioritario salir de la dependencia energética así como reformar la banca y reestructurar el tejido industrial.</p>
<p>El Gobierno ha emprendido un Plan Marshall para el periodo 2010-2014 con un presupuesto de 286.000 millones de dólares con el objetivo de crear tres millones de puestos de trabajo y fuertes inversiones en infraestructuras, y la construcción de dos millones de viviendas, así como la mejora de los servicios sociales en salud, educación y servicios públicos. Lo nunca visto en un país emergente.</p>
<p>Argelia se consolida como un importante socio de España, con 6.000 millones de euros de intercambios comerciales, el 35% del gas consumido en España y la presencia de numerosas empresas españolas instaladas y presentes en decenas de proyectos de energía, desalación de aguas, transporte ferroviario , alimentación y las grandes oportunidades que ofrecen para las empresas españolas el sector turístico, el medio ambiente, la construcción y la gestión hospitalaria, entre otros sectores prioritarios para el país.</p>
<p>Con estas grandes sumas para financiar su plan, el Gobierno está en condiciones de cumplir sus promesas y evitar la escalada de tensión social. Las necesidades hoy en día son colosales y las esperanzas, enormes. El tiempo apremia para una población que lucha contra el desempleo, los bajos salarios y la inflación. Además, están por ver las repercusiones de la reorganización del Gabinete, con la salida de los ministros más liberales y afines al presidente, y de la lucha contra la corrupción, que ha salpicado a la cúpula de Sonatrach: si es señal del final del coqueteo con la apertura económica o es una lucha soterrado por el poder.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/31780/no-se-trata-solo-de-gas/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El Sáhara y la seguridad de España</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/28932/el-sahara-y-la-seguridad-de-espana/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/28932/el-sahara-y-la-seguridad-de-espana/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 12 Feb 2010 22:05:53 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Política Exterior]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Marruecos]]></category>
		<category><![CDATA[Sahara Occidental]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=28932</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Ahmed Bujari</strong>, representante del Frente Polisario ante la ONU (EL PAÍS, 12/02/10):</p>
<p>El conflicto del Sáhara occidental causado por la ocupación marroquí es  de acuciante actualidad para los países de nuestra región, para la ONU y  para las grandes y medianas potencias que buscan incidir en el curso de  los acontecimientos que determinarán de una forma u otra la  configuración futura del Magreb.</p>
<p>Tras el regreso de Aminetu Haidar a El Aaiún y teniendo en mente la  próxima ronda de negociaciones saharaui-marroquíes, aparecieron de forma  sincronizada artículos de &#8220;opinión&#8221; en diferentes medios de prensa  españoles, de los que &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/28932/el-sahara-y-la-seguridad-de-espana/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Ahmed Bujari</strong>, representante del Frente Polisario ante la ONU (EL PAÍS, 12/02/10):</p>
<p>El conflicto del Sáhara occidental causado por la ocupación marroquí es  de acuciante actualidad para los países de nuestra región, para la ONU y  para las grandes y medianas potencias que buscan incidir en el curso de  los acontecimientos que determinarán de una forma u otra la  configuración futura del Magreb.</p>
<p>Tras el regreso de Aminetu Haidar a El Aaiún y teniendo en mente la  próxima ronda de negociaciones saharaui-marroquíes, aparecieron de forma  sincronizada artículos de &#8220;opinión&#8221; en diferentes medios de prensa  españoles, de los que sobresale el firmado por Máximo Cajal, <em>(El  Sáhara y la razón de Estado;</em> El PAÍS, 11 de enero de 2010), que  ofrecen al lector argumentos y profecías para justificar el intento  marroquí de anexionar el Sáhara Occidental.</p>
<p>Llama la atención el  recurso a la profecía sobre la inseguridad futura que se derivaría de la  independencia saharaui. Como elemento de juicio y análisis para  escudriñar el futuro en busca de la certeza, la profecía es algo que los  grandes profetas han evitado, dejando sin respuesta preguntas cruciales  planteadas por los fieles acerca del futuro de la humanidad.</p>
<p>La  inseguridad es algo que ha acompañado al hombre desde sus orígenes. El  hombre es un lobo para el hombre que podríamos extrapolar a las  naciones. Las sociedades organizadas en un marco nacional o  internacional han invertido enormes esfuerzos para lidiar con el caos  creado por la inseguridad. Se han articulado sistemas nacionales  -llamados Estado de derecho- e internacionales, hoy representados por la  Carta de la ONU, que convergen en la idea esencial resumida por Benito  Juárez cuando dijo aquello de &#8220;entre los individuos como entre las  naciones, la paz es el respeto al derecho ajeno&#8221;.</p>
<p>Marruecos se  resiste a aceptar esta verdad y recurre a una táctica de diversión, al  argumento de la seguridad, espoleando el temor de otros, presentándose  como la garantía absoluta ante el miedo, en la esperanza de que sea  considerado como factor exclusivo y determinante en la solución del  conflicto del Sáhara Occidental. Marruecos, como cualquier otro país en  estos tiempos, tiene problemas de seguridad, pero éstos no son  evidentemente fruto o resultado de la independencia del Sáhara  Occidental, ya que sigue estando bajo ocupación, ni están relacionados  con dicha independencia.</p>
<p>Resulta obvio también que los esfuerzos  que Marruecos ha venido haciendo para convencer a ciertas capitales  sobre una relación entre el Frente Polisario y cualquier conato de  inseguridad en la llamada región del Sahel no son creíbles. Es arar en  el mar.</p>
<p>Debemos sin embargo ser ecuánimes. Marruecos agrava su  propia inseguridad y la de la vecindad geográfica al perseverar en el  prolongado y costoso intento de modificar por la fuerza las fronteras  heredadas de la época colonial, que es el principio básico sobre el que  descansaba la seguridad y estabilidad del conjunto regional. La  propuesta de autonomía que ofrece como la &#8220;única solución&#8221; al conflicto  significa legitimar esa modificación de las fronteras y hacer tabla rasa  del principio de autodeterminación para una cuestión de  descolonización, sin darse cuenta tal vez de que con ella no hace sino  abrir una caja de Pandora dentro del propio Marruecos que haría verídico  aquello de ir por lana y regresar trasquilado.</p>
<p>No es por tanto la  vía más apropiada para resolver el conflicto actual ni para afianzar la  seguridad tanto de Marruecos como de la región y por consiguiente de  España. El reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática  (RASD) por la Unión Africana y particularmente por los países de la  región -Argelia, Mauritania y Malí- no ha podido ser zarandeado por la  diplomacia marroquí porque a través de ese reconocimiento el Continente y  la región insisten en subrayar la íntima relación entre la seguridad,  la libre autodeterminación y la intangibilidad de las fronteras que cada  país heredó de la época colonial.</p>
<p>Es más fácil volver al  compromiso inicial que Marruecos había suscrito ante el Consejo de  Seguridad de las Naciones Unidas consistente en cooperar con la  Comunidad Internacional en la organización de un referéndum de  autodeterminación abierto a todas las opciones reconocidas por la ONU,  que incluyen la independencia del Sáhara Occidental, y trabajar con los  ojos puestos en el futuro para que las relaciones con la RASD sean de  amistad y cooperación privilegiada, incluido el ámbito de la seguridad  regional. Esto fue lo que hemos ofrecido a Marruecos a través de la  propuesta de solución de la que tomó nota el Consejo de Seguridad en  abril de 2007.</p>
<p>Marruecos finge que no ha firmado varios planes de  paz, que no ha visto nada, que no ha oído nada, porque en el fondo no  está interesado en una solución del conflicto. Parece insinuar que la no  solución es la mejor solución ya que sus dividendos internos son por  ahora tangibles, hasta el día en que el cántaro de la lechera se rompa.  Es en reflejo de ello como se explica la insistencia en otra operación  de diversión. La acusación a Argelia, que algunos en España asumen como  propia. Tal acusación es cuanto menos infantil, poco seria, y  particularmente contraproducente para Marruecos y para los intereses  estratégicos de España.</p>
<p>De un lado, España obtiene de Argelia  parte esencial de la energía que protege a millones de familias del  crudo invierno. La relación de confianza existente entre los dos países  se refleja en el acuerdo sobre un nuevo gasoducto que llegará a Almería.  Grandes empresas españolas se benefician de suculentos contratos  firmados con este país que por sus riquezas naturales tiene medios para  sufragar grandes proyectos económicos. Argelia no tiene ningún  contencioso territorial con España ni ha enviado, ni amenaza con  hacerlo, a miles de &#8220;emigrantes&#8221; a las costas españolas. Su contribución  a la seguridad regional e internacional es reconocida y apreciada por  las grandes potencias. Argelia es, se quiera o no, la potencia regional  indispensable sin cuyo consentimiento y aprobación nada podrá ser  considerado como definitivo en la región del Magreb.</p>
<p>De otro, el  primer gasoducto que llevó gas argelino a España pasa todavía por  territorio marroquí. Fue una decisión política de amistad hacia  Marruecos que le sigue permitiendo a Rabat percibir anualmente 100  millones de dólares. Fue una invitación al futuro, de apuesta concreta  por el proyecto magrebino que no fue correctamente apreciada por las  autoridades marroquíes.</p>
<p>La amistad de Argelia con la RASD no es un  secreto; pero insinuar que de esa amistad y de la densidad actual de  sus relaciones con Madrid emergería un peligro para Marruecos o para  España cuando la Historia, los hechos y las intenciones prueban lo  contrario, es una insinuación que no concuerda con la lógica.</p>
<p>Nadie  está más interesado por la seguridad en el área que la RASD y sus  amigos en la región, y tenemos experiencia y voluntad política para  asumir la parte que nos corresponde para contribuir, hoy y mañana, a la  seguridad de todos, en el marco de una seguridad compartida, en perfecta  consonancia con el principio de legalidad internacional.</p>
<p>Éstos  son hechos e intenciones verificables. No profecías.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/28932/el-sahara-y-la-seguridad-de-espana/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>España, entre Argelia y Marruecos</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/28782/espana-entre-argelia-y-marruecos/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/28782/espana-entre-argelia-y-marruecos/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 02 Feb 2010 21:17:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Política Exterior]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Conflicto territorial]]></category>
		<category><![CDATA[Marruecos]]></category>
		<category><![CDATA[Sahara Occidental]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=28782</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Tahar Ben Jelloun</strong>, escritor, miembro de la Academia Goncourt (LA VANGUARDIA, 02/02/10):</p>
<p>¿Por qué un conflicto como el del Sáhara Occidental no encuentra solución? Hace 30 años que dura y promete hacerlo aún mucho tiempo. Este conflicto, que opone a Marruecos con el movimiento de liberación de este territorio, es de hecho una pequeña guerra sorda pero real entre dos estados: Argelia y Marruecos. Y es la razón principal que hace que no se haya encontrado ninguna solución que sobre todo sea aceptada por&#8230; Argelia, pues es este Estado quien mueve los hilos.</p>
<p>España, antigua potencia ocupante del &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/28782/espana-entre-argelia-y-marruecos/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Tahar Ben Jelloun</strong>, escritor, miembro de la Academia Goncourt (LA VANGUARDIA, 02/02/10):</p>
<p>¿Por qué un conflicto como el del Sáhara Occidental no encuentra solución? Hace 30 años que dura y promete hacerlo aún mucho tiempo. Este conflicto, que opone a Marruecos con el movimiento de liberación de este territorio, es de hecho una pequeña guerra sorda pero real entre dos estados: Argelia y Marruecos. Y es la razón principal que hace que no se haya encontrado ninguna solución que sobre todo sea aceptada por&#8230; Argelia, pues es este Estado quien mueve los hilos.</p>
<p>España, antigua potencia ocupante del Sáhara Occidental que Marruecos recuperó en 1975 con la marcha verde, nunca ha reconocido la soberanía de Marruecos sobre ese territorio. España apoyó el principio de la organización de un referéndum de autodeterminación en el marco de las Naciones Unidas. Pero Argel exige más a España: una neutralidad absoluta sin tener en cuenta los vínculos históricos con Marruecos y su responsabilidad en este problema.</p>
<p>Yendo a lo esencial, Argel busca por todos los medios aislar a Marruecos. La población saharaui, el movimiento del Frente Polisario creado por Argelia o, para ser más exactos, que Argelia ayudó a crear, no son más que una mala nube llena de polvo negro y malentendidos entre los &#8220;dos países hermanos&#8221;, como se hacían llamar cuando Argelia combatía por su independencia y recibía una importante ayuda de Marruecos, que le servía de retaguardia. Esta fraternidad existe realmente entre los pueblos argelino y marroquí. En la época en que las fronteras entre los dos países estaban abiertas, millones de argelinos apreciaban poder disfrutar sus vacaciones en Marruecos. Lo cual enervaba en grado sumo a los dirigentes argelinos, que no soportaban que sus ciudadanos estuvieran a gusto al otro lado de sus fronteras, en una monarquía moderna y popular.</p>
<p>Entre los dos países, uno colonizado y el otro no habiendo sufrido más que un protectorado, Francia siempre se sintió como en casa en territorio argelino. En 1932 Francia halló hierro en la región marroquí de Tinduf. Se anexionó esta ciudad y privó así a Marruecos de una riqueza natural que le correspondía. Argelinos y marroquíes abordaron este problema en una reunión en Tánger en 1958 entre militantes del FLN y los partidos nacionalistas marroquíes; se pusieron de acuerdo en que, tras la liberación de Argelia, esta devolvería la ciudad a Marruecos. En ese momento no había desconfianza entre ambos países puesto que el apoyo marroquí a la guerra de liberación argelina era total y sin ambigüedades. Una vez independiente, Argelia no respetó su promesa, lo que provocó una guerra de unos pocos días en octubre de 1963 entre los ejércitos de ambos países. Desde entonces la animosidad no ha hecho más que aumentar entre la Argelia de los militares y Marruecos. El asunto del Sáhara apareció como el pretexto ideal para que Argelia diera una especie de &#8220;legitimidad&#8221; a su profundo desacuerdo con Marruecos. En la cumbre islámica de Casablanca en 1974, Marruecos anunció su intención de recuperar el territorio del Sáhara que ocupaba España. Argelia, representada por su entonces ministro de Asuntos Exteriores, Abdelaziz Buteflika &#8211; nacido en Marruecos-aplaudió esta decisión. De vuelta a Argel, el presidente Huari Bumedien (que llegó al poder por un golpe de Estado contra Ben Bella), le desautorizó y afirmó que el Sáhara pertenece &#8220;al pueblo saharaui&#8221;. Y decidió apadrinar y ayudar financiera y militarmente al Polisario, creado el 10 de mayo de 1973. Desde entonces, España se ha retirado del Sáhara (mayo de 1975) que ocupaba desde 1884; el 16 de octubre de 1975 el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya, a instancias de Marruecos, reconocía la existencia de lazos de relación entre la población saharaui y el rey de Marruecos antes de la colonización española; se produjo la marchaverde (6 de noviembre de 1975); una guerra de guerrilla causó miles de muertos por ambas partes y otros tantos prisioneros. En 1991 se firmó un alto el fuego. Tras diversos informes de la ONU, el 21 de abril del 2008 el enviado especial del secretario general de la ONU, Meter van Walsum, declaraba: &#8220;Un Sáhara Occidental independiente no es una propuesta realista&#8221;. La prensa argelina entró en cólera y criticó ese informe.Cada vez que Marruecos propone una solución, no hay dudas de que Argelia se opondrá. Este escenario simplista es lamentablemente cierto. Lo que está en juego no es ni la autodeterminación del pueblo saharaui, que vive bajo la presión argelina en tiendas en Tinduf, ni el respeto de los principios y valores democráticos, sino el rechazo sistemático a Marruecos, un vecino molesto y del que no puede desembarazarse y que tiene la suerte de tener dos salidas al mar y la ventaja de ser un país pacífico que no busca el conflicto con sus vecinos.</p>
<p>Por otra parte, Marruecos ha abierto sus fronteras con Argelia, ya no exige visados a los argelinos, no deja de hacer propuestas para que la región viva en cooperación, solidaridad y se pueda resucitar la Unión del Magreb, que existe sobre el papel pero que se ve dificultada por esta agresiva animosidad argelina. En Manhasset, en las afueras de Nueva York, han tenido lugar cuatro tandas de negociaciones entre marroquíes y saharauis bajo los auspicios de la ONU. Pero cuando se está cerca de una solución, Argel interviene y pone obstáculos. Eso es lo que hizo que el rey Mohamed VI, en un discurso el 6 de noviembre del 2009, dijera, sin nombrar a Argelia, que esta &#8220;va contra la dinámica de la negociación&#8221;.</p>
<p>Argel rechaza abrir sus fronteras, rehúsa cooperar con Marruecos y utiliza el arma del petróleo y del gas para presionar a sus socios europeos y que retiren su apoyo a Marruecos. Eso es lo que Buteflika dio a entender a Zapatero al posponer la reunión de Madrid que debía haberse celebrado en febrero del 2008.</p>
<p>¿Qué ha ocurrido para que este país muy rico en gas y petróleo, que tiene unas reservas monumentales, con unas potencialidades formidables y una juventud viva y enérgica, se haya convertido en un país del que la gente se marcha arriesgando su vida, un país del que se emigra clandestinamente hacia España u otros países europeos?</p>
<p>En lugar de constituir una entidad sólida y fiable sobre la base de una unión de los países del Magreb, en lugar de usar sus medios financieros gigantescos para dar trabajo a su juventud y apaciguar un país con problemas, en lugar de ser un líder de la paz y de la libertad, Argelia se dedica a crear problemas de todo tipo a Marruecos, su vecino y antiguo hermano. Es deplorable y quizá cuando el país ya no esté dominado por los militares se encontrará una solución a este conflicto que arruina al Magreb y su unidad. En cuanto a la población saharaui, Marruecos le ha propuesto vivir bajo un estatuto de autonomía según el modelo de las regiones españolas. Pero incluso aunque algunos dirigentes saharauis ven con buenos ojos este proyecto, no podrán aceptar nada sin la luz verde de Argel, que detenta las finanzas y el armamento.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/28782/espana-entre-argelia-y-marruecos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Atentados suicidas en Argelia, 2007-2008</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/24090/atentados-suicidas-en-argelia-2007-2008/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/24090/atentados-suicidas-en-argelia-2007-2008/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Feb 2009 21:34:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=24090</guid>
		<description><![CDATA[<p><strong>Atentados suicidas en Argelia, 2007-2008: Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI)</strong></p>
<p>Por <strong>Anneli Botha</strong>, investigadora sobre terrorismo en el Institute for Security Studies (ISS) de Pretoria, Sudáfrica (REAL INSTITUTO ELCANO, 26/02/09):</p>
<p><strong>Tema: </strong>Argelia ha sido escenario de 18 atentados suicidas entre 2007 y 2008. A pesar de la devastación causada por esos atentados, ha quedado claro que al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) está creciendo en sofisticación, quizá para venderse, cada vez más, como representante de al-Qaeda en la región.</p>
<p><strong>Resumen: </strong>El 19 de agosto de 2008, Argelia sufrió su atentado suicida más devastador hasta ese momento, cuando un &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/24090/atentados-suicidas-en-argelia-2007-2008/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Atentados suicidas en Argelia, 2007-2008: Al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI)</strong></p>
<p>Por <strong>Anneli Botha</strong>, investigadora sobre terrorismo en el Institute for Security Studies (ISS) de Pretoria, Sudáfrica (REAL INSTITUTO ELCANO, 26/02/09):</p>
<p><strong>Tema: </strong>Argelia ha sido escenario de 18 atentados suicidas entre 2007 y 2008. A pesar de la devastación causada por esos atentados, ha quedado claro que al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) está creciendo en sofisticación, quizá para venderse, cada vez más, como representante de al-Qaeda en la región.</p>
<p><strong>Resumen: </strong>El 19 de agosto de 2008, Argelia sufrió su atentado suicida más devastador hasta ese momento, cuando un terrorista eligió como blanco a nuevos reclutas de la policía. A pesar de que al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) mantuvo la selección de objetivos del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), centrando sus atentados predominantemente en el Estado y sus representantes, aquel atentado dejó traslucir un cambio importante: la elección de reclutas de policía (y civiles) como objetivo recuerda a los devastadores atentados perpetrados contra reclutas de la policía en Irak. Además de esto, la comunidad internacional también está siendo testigo de un aumento del número de atentados cometidos contra representantes extranjeros de Francia, pero también de EEUU y de sus aliados en la guerra contra el terrorismo en Afganistán. Si se tiene en cuenta que los atentados suicidas son de por sí un concepto foráneo para un país que ya lleva dos decenios experimentando las devastadoras consecuencias del terrorismo, ¿qué otras tendencias y evoluciones son evidentes?</p>
<p><strong>Análisis: </strong>El alineamiento oficial del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) con al-Qaeda en enero de 2007 suscitó un enorme interés entre los analistas. Como ya se mencionó en un análisis previo [1] publicado el 2 de febrero de 2007, aquella decisión no supuso una total sorpresa si se tiene en cuenta que, desde 2004, el GSPC había ido mostrando gradualmente una afinidad cada vez mayor con al-Qaeda, además de que al-Qaeda influyó en su separación del Grupo Islámico Armado (GIA) en 1998. En aquel análisis se mencionó ya que ese alineamiento con al-Qaeda evidenciaba lo siguiente:</p>
<ul>
<li> El compromiso del GSPC con la causa de al-Qaeda en los actuales puntos conflictivos (Irak y Afganistán), entre otras cosas mediante la realización de tareas de reclutamiento.</li>
<li> La utilización de la red del GSPC en Europa, y particularmente en Francia.</li>
<li> La posibilidad cada vez mayor de que se llevaran a cabo operaciones suicidas, algo que quedó claramente de manifiesto en la retórica empleada en los últimos tiempos por el GSPC, en que se adhiere a la estrategia y los principios filosóficos de al-Qaeda.</li>
<li> La creciente influencia del GSPC en la región del Magreb, a pesar del descenso del número de atentados en Argelia. El GSPC integra a yihadistas argelinos, libios, marroquíes, libios, tunecinos y mauritanos, y por tanto ha dejado de ser una organización exclusivamente argelina para convertirse más bien en una organización terrorista transnacional.</li>
</ul>
<p><em>Sinopsis de las operaciones suicidas</em></p>
<p>Resultaba particularmente importante que este alineamiento con al-Qaeda supondría, entre otras cosas, una “posibilidad cada vez mayor de que se llevaran a cabo operaciones suicidas”. Los hechos ocurridos en Argelia desde entonces respaldan esta triste conclusión, ya que el país ha sufrido los siguientes atentados suicidas:</p>
<ul>
<li> 11 de abril de 2007 – Tres terroristas suicidas eligieron como blanco de su ataque la oficina del primer ministro y una comisaría de Bab Ezzouar, en Argel.</li>
<li> 11 de julio de 2007 – Diez soldados murieron y otras 35 personas resultaron heridas cuando un terrorista suicida empotró un camión cargado de explosivos contra un cuartel cercano a Lakhdaria, a unos 80 kilómetros de Argel.</li>
<li> 6 de septiembre de 2007 – Un terrorista suicida a pie detonó un dispositivo explosivo junto a una multitud que aguardaba al presidente Bouteflika en Batna.</li>
<li> 8 de septiembre de 2007 – Un camión bomba conducido por un suicida se empotró contra un cuartel de la guardia costera en Dellys, a unos 100 kilómetros al este de Argel.</li>
<li> 21 de septiembre de 2007 – Un terrorista suicida se inmoló contra un convoy de trabajadores extranjeros contratados por una empresa francesa cerca de Lakhdaria.</li>
<li> 11 de diciembre de 2007 – Dos camiones conducidos por suicidas atentaron contra el Consejo Constitucional de Argelia y el edificio de las Naciones Unidas que albergaba el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Argel.</li>
<li> 2 de enero de 2008 – Un terrorista suicida empotró un camión contra la comisaría de Naciria, a 50 kilómetros de Argel.</li>
<li> 29 de enero de 2008 – La comisaría de Thenia, al este de Argel, fue atacada por un camión conducido por un suicida.</li>
<li> 4 de junio de 2008 – Un terrorista suicida detonó el dispositivo explosivo que portaba junto a la verja de un cuartel militar. Aunque los militares le dispararon, consiguió detonar el dispositivo. En un segundo atentado, un terrorista colocó un dispositivo explosivo cerca de un café en Bordj El Kiffan, posiblemente en un intento de llamar la atención del personal militar (aunque AQMI declaró que los responsables de los atentados habían sido dos terroristas suicidas, sólo el atentado contra el cuartel fue perpetrado por un terrorista suicida). Dos días más tarde, el 6 de junio, seis soldados perdieron la vida al estallar una bomba al borde de la carretera cerca de Cap Djinet. Ese atentado se vio seguido de otros dos el 8 de junio: el primero se dirigió contra una estación de tren de Beni Amrane, y el segundo contra el personal de primeros auxilios. El objetivo del primer atentado eran un ingeniero francés que trabajaba para Razel (una empresa francesa) y los soldados que lo acompañaban.</li>
<li> 24 de julio de 2008 – Un terrorista suicida en una motocicleta atentó contra un vehículo militar cerca de Lakhdaria.</li>
<li> 3 de agosto de 2008 – Un coche bomba suicida que estalló cerca de una comisaría en Tizi Ouzou causó 25 heridos, entre ellos 21 civiles y cuatro agentes de policía.</li>
<li> 9 de agosto de 2008 – Un terrorista suicida empotró una furgoneta cargada con entre 200 y 300 kilos de explosivos contra un puesto de la policía en Zemmouri El Bahri, en la zona oriental de Argelia, matando a ocho personas e hiriendo a otras 19. Sin embargo, aquel ataque se produjo de noche, a diferencia de la mayoría de los demás atentados. Los documentos recuperados en la escena de la explosión sirvieron para identificar al terrorista suicida de Tizi Ouzou, lo que demuestra que ambos atentados fueron cometidos por el mismo grupo.</li>
<li> 19 de agosto de 2008 – Un coche bomba suicida explotó junto a un grupo de personas que hacían cola para inscribirse en la academia de policía en el distrito de Issers de la región de Boumerdes, a 56 kilómetros al este de Argel, matando al menos a 43 personas e hiriendo a otras 45. Cuarenta y dos de los muertos y 32 de los heridos en el atentado eran civiles. También resultó muerto un policía y otros 13 resultaron heridos. La mayoría de los civiles asesinados eran personas que esperaban para inscribirse en la academia, aunque según los testigos también murieron varios automovilistas que pasaban por allí en el momento de la explosión. Este atentado es el que más víctimas ha producido por sí solo hasta el momento.</li>
<li> 20 de agosto de 2008 – Dos atentados con coche bomba en el este de Argelia mataron al menos a 12 personas: una de las bombas fue detonada cerca del cuartel general de Bouira, mientras que el principal ataque se dirigió contra empleados de SNC-Lavalin, empresa canadiense de ingeniería. El terrorista suicida, que posteriormente fue identificado como Abdul Rahman Abu Zeinab Al Mauritani, atentó contra un autobús que transportaba a empleados de SNC-Lavalin cerca del Hotel Sophie. Aunque, al reivindicar la autoría del atentado, AQMI se refirió a los empleados de SNC-Lavalin como canadienses, en realidad eran ciudadanos argelinos que trabajaban para la empresa. Otro elemento importante de este atentado fue la nacionalidad mauritana de su autor, ya que los autores de los otros 17 atentados suicidas cometidos anteriormente en Argelia habían sido ciudadanos argelinos. En otras palabras, implicar a otras nacionalidades en los atentados cometidos en Argelia, frente a la utilización de Argelia como campo de reclutamiento y adiestramiento de combatientes extranjeros con destino a Irak y, en menor medida, Afganistán, podría ser reflejo de importantes aspectos de las posibles desastrosas consecuencias para la estabilidad, no sólo de Argelia, sino de toda la región en su conjunto:</li>
</ul>
<ul>
<li> AQMI consiguió venderse como organización regional y representante de al-Qaeda.</li>
<li> En vez de usar Argelia o la región en general para adiestrar a posibles combatientes extranjeros, mientras Irak experimenta una reducción de los éxitos y la influencia de al-Qaeda (que ha llevado a que la estructura se establezca en Pakistán y Afganistán), AQMI podría argüir que, en vez de luchar contra el mismo enemigo (véase el párrafo siguiente) en un país extranjero, las operaciones debería más bien dirigirse contra objetivos dentro de Argelia.</li>
</ul>
<ul>
<li> 28 de septiembre de 2008 – Un coche bomba suicida mata a tres personas y hiere a otras seis. El atentado tuvo lugar en el distrito de Takdemt, cerca de la localidad costera de Dellys, unos 100 kilómetros al este de la capital. El suicida tenía como blanco un control conjunto del Ejército y la policía que protegía unos barracones militares cercanos.</li>
</ul>
<p><em>Tendencias y posibles cambios en las operaciones suicidas</em></p>
<p>Aunque los atentados suicidas son una nueva táctica en Argelia (un país que ya ha experimentado 17 años de terrorismo), estos atentados siguen estando dirigidos principalmente contra las fuerzas de seguridad (policía y ejército), considerados representantes del gobierno argelino. La novedad en cuanto a la selección de objetivos es que ahora los atentados se dirigen también contra empresas y representantes extranjeros:</p>
<ul>
<li> Los empleados franceses se consideran un objetivo históricamente justificado por la violenta guerra de liberación que Argelia mantuvo con Francia para obtener su independencia.</li>
<li> Los atentados dirigidos contra representantes estadounidenses (el atentado contra la empresa Brown and Root-Condor el 9 de diciembre de 2006 podría considerarse un ejemplo) están motivados fundamentalmente por la idea de que EEUU es el principal objetivo como consecuencia de la guerra que libra contra el terrorismo.</li>
<li> Entre los atentados contra aliados de EEUU en su guerra contra el terrorismo en Irak y Afganistán se incluye el reciente intento de atentado contra intereses canadienses. Estos atentados podrían tener que ver con el mayor número de llamamientos a atentar contra representantes canadienses en Afganistán, en particular tras la advertencia de los talibán a Canadá, el 17 de agosto, de que si no retiraba sus tropas de Afganistán, los canadienses en el país seguirían siendo blanco de los insurgentes. El mismo día en que se produjo el atentado en Argelia, la explosión de una bomba al borde de un camino en el sur de Afganistán acabó con la vida de tres soldados canadienses (dos días más tarde, 10 soldados franceses murieron en una emboscada talibán). Aunque podría pensarse en una relación entre ambos atentados, AQMI declaró, sin embargo, que su atentado había requerido una planificación de tres meses antes de ser perpetrado. Aun así, la condición de Canadá como aliado de EEUU en Afganistán, en particular en el sur del país (el centro de las operaciones contra los talibán en las zonas tribales de Pakistán) apuntaría a la posibilidad de que AQMI estuviera imitando en Argelia las operaciones llevadas a cabo por los talibán y al-Qaeda en Afganistán y, en menor medida, en Irak, para “vender” aún más su alianza con esta organización.</li>
</ul>
<p>La elección de intereses extranjeros, y en particular franceses, como objetivo casi podría describirse como un regreso al objetivo primigenio del GIA. El primer atentado contra extranjeros tuvo lugar el 21 de septiembre de 1993, cuando se encontró a dos topógrafos franceses degollados cerca de Sidi Bel Abbès. El atentado contra las Naciones Unidas sorprendió a todos, si bien podía haberse previsto aunque sólo fuera por lo que la ONU representa para los islamistas: “un enemigo del islam controlado por EEUU”.</p>
<p>Además de los objetivos seleccionados, hay otro elemento que merece atención: el modo de ejecución. Hasta ahora, la mayoría de los atentados suicidas se habían llevado a cabo con vehículos (muchos de ellos, coches y camiones robados y, últimamente, por primera vez, una motocicleta). Una novedad preocupante es que el atentado de Batna del 6 se septiembre y el atentado del 4 de junio fueron cometidos por terroristas suicidas con “chalecos bomba”, que también se han incautado en operaciones de contraterrorismo. A medida que se fue dificultando el acceso a los objetivos, por el uso de barreras y el acordonamiento de zonas de seguridad, los terroristas empezaron a aproximarse a sus objetivos a pie, con la ventaja de que, de esta forma, pueden acercarse a ellos todo lo que quieran. Al intentar combatir esta tendencia, la mayoría de los países definieron como perfil del posible terrorista suicida a un hombre, lo que hizo que los terroristas empezaran a reclutar a mujeres para llevar a cabo este tipo de atentados. Aunque ninguna mujer ha cometido un atentado suicida en Argelia todavía, este hecho merece ser tenido en cuenta, dados los escasos (o incluso, en algunas áreas estratégicas, inexistentes) controles de seguridad efectuados a las mujeres. Los siguientes dos ejemplos muestran cómo se está alentando a las mujeres a aumentar su participación en estos atentados:</p>
<ul>
<li> El 23 de enero de 2008 las fuerzas de seguridad argelinas detuvieron en Nedroma a un sospechoso de querer cometer un atentado suicida. Al registrar su vivienda se encontró un ordenador que había sido escondido por su hermana. Su propietario había dañado deliberadamente el teclado y el sistema operativo del microordenador en cuestión, así como los componentes electrónicos del ordenador de escritorio principal, para borrar sus contenidos. A pesar de sus esfuerzos, con la ayuda de programas de recuperación de datos, las fuerzas de seguridad consiguieron recuperar la información. Para el presente análisis resulta importante que, en muchos de los documentos, se instaba a las mujeres a tomar parte en la guerra en Irak y en actividades terroristas en Argelia. Entre los ficheros recuperados también se encontraron manuales de capacitación sobre el manejo de armas y explosivos, así como documentos en que se enseñaba a los nuevos reclutas métodos que les permitirían resistir los interrogatorios de los organismos de seguridad argelinos. [2]</li>
<li> El 13 de febrero de 2008 un hombre y dos mujeres fueron detenidos por la policía en Lakhdaria después de que el hombre (identificado por sus iniciales B.T., de 31 años) amenazara con cometer un atentado suicida en una de las comisarías de los organismos de seguridad. Dos mujeres jóvenes que vivían en Lakhdaria, una de ellas de 21 años, llamada Sabrina, fueron arrestadas. B.T., conocido por la policía, fue detenido en 1996 y pasó 15 años en prisión antes de ser liberado el 25 de julio de 2004 como parte de un proceso de amnistía. Como miembro del GIA, se le consideraba un experto en explosivos y especialista en la fabricación de bombas caseras.[3]</li>
</ul>
<p>Un posible motivo del cambio de táctica puede tener que ver con su valor propagandístico y con la fortaleza real de la organización. Cabe esperar que una organización que no deja de perder combatientes experimentados termine optando por una estrategia de menor confrontación. Esto explicaría el creciente uso de explosivos en vez de armas de fuego, puesto que en el segundo caso el terrorista puede morir durante el tiroteo. El uso de explosivos también permite que un pequeño núcleo de extremistas experimentados se dedique a crear los dispositivos y deje la parte ejecutiva a terroristas suicidas o combatientes menos expertos, y por tanto más fáciles de reemplazar. Asimismo, el impacto que provoca la muerte de un terrorista suicida en un área densamente poblada es mayor que el provocado por la muerte de unos cuantos miembros de las fuerzas de seguridad en áreas remotas. Tras la pérdida de miembros experimentados del GSPC como consecuencia de rendiciones y detenciones, o de su eliminación por las fuerzas de seguridad, el GSPC/AQMI está incrementando sus esfuerzos por atraer tanto a combatientes extranjeros como a jóvenes voluntarios (de entre 16 y 25 años), a menudo inexpertos pero idealistas. Básicamente, la fortaleza de la organización, medida por el número de combatientes, ha dejado de ser indicativa de su nivel de amenaza. La capacidad para reclutar a potenciales terroristas suicidas resulta ahora más indicativa que el número de combatientes dispuestos a enfrentarse a las fuerzas de seguridad en actos de insurgencia o guerras de guerrillas.</p>
<p>Las nuevas técnicas de reclutamiento también han planteado un nuevo desafío para las fuerzas de seguridad, en el sentido de que resulta más difícil aplicar medidas proactivas contra individuos sin antecedentes penales o que no han levantado sospechas y, por lo tanto, resultan desconocidos para las fuerzas de seguridad. Los nuevos reclutas se buscan sobre todo en las mezquitas, aunque Internet es también una herramienta extremadamente eficaz para llegar a los jóvenes y radicalizarlos, tanto en Argelia como en otras partes del mundo. Muchos jóvenes, incluso de entornos socioeconómicos pobres, frecuentan los cibercafés, donde tienen acceso a material de vídeo, manuales de capacitación y mensajes de carácter terrorista. Además de este interés en los jóvenes, el perfil de los terroristas suicidas que cometieron los atentados del 11 de abril de 2007 plantea además otra preocupación: el reclutamiento de antiguos delincuentes, en particular de personas implicadas en delitos de narcotráfico y alcohol. Por ejemplo, Benchihab Mouloud Hossine, alias Abu Dujanah, había cumplido penas de prisión en los correccionales de Serkaji, Berouaghia y Ouargla, por múltiples delitos, entre ellos “la promoción y el consumo de drogas”, mientras que Marwan Boudina, alias Nabil o Muadz bin Jabal, que había atentado contra el Palacio del Gobierno, también había participado en delitos, hasta que en enero de 2007 se convirtió en musulmán devoto. [4] Es bien sabido que la ingesta de alcohol y drogas está prohibida por el islam. Tanto Argelia como Marruecos están registrando aumentos en el consumo de drogas, lo que proporciona una importante fuente de posibles terroristas suicidas, explotados por los extremistas en beneficio propio.</p>
<p>El adiestramiento de los terroristas suicidas tiene lugar tras un breve período de radicalización, relativamente cerca de la zona donde fueron reclutados, a diferencia de los campos de adiestramiento móviles que se emplean fundamentalmente para individuos (tanto locales como extranjeros) de camino a Irak. A este respecto, Argelia sirve como base de combatientes extranjeros con destino a Irak, especialmente procedentes de Marruecos, Túnez, Libia, Nigeria, Níger, Malí y Senegal. Sin embargo, el ejemplo del nacional mauritano que participó en el atentado del 20 de agosto puede apuntar a que esta táctica podría cambiar en el futuro.</p>
<p>Resulta igualmente importante señalar que los atentados suicidas se han venido produciendo en conjunción con atentados con bombas al borde de caminos (que no son una nueva táctica), dirigidos fundamentalmente a los miembros de las fuerzas de seguridad. Otro motivo de preocupación es que, aunque la mayor parte de los atentados se cometen en localidades de menor tamaño al este de Argel, los operativos de AQMI también han demostrado ser capaces de ejecutar atentados con éxito en grandes ciudades como Argel. Aunque la parte occidental de Argelia se considera a menudo “tranquila”, a pesar de que la región fronteriza con Marruecos se utiliza para pasar de contrabando armas y explosivos hacia la parte oriental del país (el 24 de agosto de 2008 las fuerzas de seguridad argelinas acabaron con 10 militantes en un tiroteo cerca de Tarek Ibn Ziad, a 250 kilómetros al oeste de Argel),[5] esta zona podría empezar a escogerse como objetivo de atentados en el futuro, en particular tras la adopción de nuevas medidas de seguridad, más duras, en el centro y el este del país. Según el diario <em>Echourouk El Youmi</em>,[6] las Fuerzas Armadas han aumentado y reforzado sus controles en los pueblos y las ciudades del este de Argelia y en sus alrededores. También se ha equipado con escáneres móviles a las unidades combinadas de seguridad antiterrorista, para que puedan registrar los contenidos de las bolsas, las maletas y los maleteros de los vehículos en la región oriental del país. En otras palabras, aunque cabe esperar que los atentados suicidas se produzcan en Argel, Boumerdes y Tizi Ouzou, no deben descartarse otras zonas altamente pobladas al oeste de Argel.</p>
<p>A pesar del devastador impacto de los atentados suicidas, este nuevo <em>modus operandi</em> tiene dos consecuencias “positivas”: la indignación de la opinión pública y la disensión, dentro de la propia organización, de individuos contrarios a que se asesine indiscriminadamente a civiles inocentes. Aunque un objetivo pueda considerarse “legítimo”, detonar un dispositivo explosivo en un área pública no mata o hiere solamente a aquéllos contra quienes va dirigido el atentado. En otras palabras, siempre habrá “víctimas no buscadas”. En respuesta, en su última declaración tras los atentados del 20 de agosto, AQMI afirmó que sus autores “se aseguraron de que los pasajeros del autobús escoltado eran ciudadanos canadienses. Por tanto, el objetivo era el autobús y no, como afirman los apóstatas, nuestros hermanos, trabajadores musulmanes&#8230; escogemos nuestros objetivos con mucho cuidado y siempre nos preocupamos de no derramar vuestra sangre. No atacamos a inocentes”.[7]</p>
<p><strong>Conclusión: </strong>Lamentablemente, la experiencia de Argelia no puede resumirse en pocas palabras, pero sí que convendría aprender una lección. Ésta es que los terroristas siempre adaptarán su objetivo y su estrategia para lograr sus fines, o incluso para no perder relevancia. La lección que deben extraer las fuerzas de seguridad es no dejar de pensar nunca y prepararse siempre para lo inimaginable, puesto que los terroristas tienen que estar siempre un paso por delante para ser capaces de lograr sus objetivos.</p>
<p style="text-align: center;">********************</p>
<p>NOTAS:</p>
<p>[1] Véase <a href="http://www.issafrica.org/index.php?link_id=5&amp;slink_id=4046&amp;link_type=12&amp;slink_type=12&amp;tmpl_id=3" target="_blank">http://www.issafrica.org/</a></p>
<p>[2] “Algerian would-be suicide bomber arrested in Nedroma”, BBC Middle East, 25/I/2008.</p>
<p>[3] “Algerian security forces foil suicide bombing attempt in Lakhdaria”, BBC Middle East, 13/II/2008.</p>
<p>[4] Echourouk El Youmi, 16-17/IV/2007.</p>
<p>[5] A. de Montesquiou, “10 suspected militants killed in Algeria”, Associated Press, 24/VIII/2008.</p>
<p>[6] Véase <a href="http://www.echoroukonline.com/fra/selection/1872.html" target="_blank">http://www.echoroukonline.com/fra/selection/1872.html</a>.</p>
<p>[7] “Months of planning to kill Canadians brought only Algerian deaths in blast”, Edmonton Journal, 23/VIII/2008.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/24090/atentados-suicidas-en-argelia-2007-2008/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Argel 11-D: violencia en un contexto social explosivo</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/18031/argel-11-d-violencia-en-un-contexto-social-explosivo/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/18031/argel-11-d-violencia-en-un-contexto-social-explosivo/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 13 Dec 2007 22:53:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=18031</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Laurence Thieux</strong> (EL CORREO DIGITAL, 13/12/07):</p>
<p>Después de unos meses de aparente calma, los dos atentados perpetrados el martes en Argel por Al-Qaida en el Magreb islámico vuelven a mostrar la fragilidad y vulnerabilidad de un país que hasta hace poco parecía estar bajo el control absoluto de los generales y de la poderosa seguridad militar. No deja de ser sorprendente que fuera precisamente en las zonas más vigiladas donde se produjeron los dos atentados: el barrio residencial Hydra, donde se encuentran las sedes de numerosas representaciones diplomáticas (como la de las agencias de Naciones Unidas, blanco principal del &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/18031/argel-11-d-violencia-en-un-contexto-social-explosivo/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Laurence Thieux</strong> (EL CORREO DIGITAL, 13/12/07):</p>
<p>Después de unos meses de aparente calma, los dos atentados perpetrados el martes en Argel por Al-Qaida en el Magreb islámico vuelven a mostrar la fragilidad y vulnerabilidad de un país que hasta hace poco parecía estar bajo el control absoluto de los generales y de la poderosa seguridad militar. No deja de ser sorprendente que fuera precisamente en las zonas más vigiladas donde se produjeron los dos atentados: el barrio residencial Hydra, donde se encuentran las sedes de numerosas representaciones diplomáticas (como la de las agencias de Naciones Unidas, blanco principal del atentado) y el barrio de Ben Aknoun, donde se hallan el Tribunal Supremo y el Consejo Constitucional.</p>
<p>Una vez más, el pueblo argelino ha sido la principal víctima de la violencia terrorista, aunque el blanco simbólico de sendos atentados fueran las instituciones del Estado y las Naciones Unidas (en los últimos comunicados de Al-Qaida, la ONU aparece como un objetivo directo al ser considerada como un instrumento al servicio de los intereses judíos en la región).</p>
<p>El último año ha sido particularmente sangriento para Argelia. El pasado 11 de abril, otros dos atentados con coche bomba en la capital se cobraron 30 muertos y más de 200 heridos. El 6 de septiembre, un atentado suicida contra el séquito del presidente argelino en Batna provocaba la muerte de otras 22 personas y causaba heridas a más de 100. El último atentado con impacto mediático tuvo lugar también en septiembre (el día <img src='http://www.almendron.com/tribuna/wp-includes/images/smilies/icon_cool.gif' alt='8)' class='wp-smiley' /> y el objetivo fue esta vez un cuartel de la Marina en Dellys (32 muertos y 45 heridos).</p>
<p>En el comunicado con el que Al-Qaida en el Magreb islámico reivindica los atentados, se expresan claramente los objetivos: «Defender la nación del Islam y humillar a los cruzados y a sus agentes; los esclavos de Estados Unidos y los hijos de Francia».</p>
<p>El discurso del grupo terrorista para movilizar a nuevos reclutas no puede ser más sencillo y más eficaz en el contexto económico, social y político de Argelia. Diez años después de producirse las peores masacres de civiles en las llanuras de la Mitidja (en el contexto de la guerra civil que enfrentó a los grupos armados islamistas con los generales golpistas), la violencia ha ido adquiriendo nuevas formas.</p>
<p>En el proceso de reconciliación nacional llevado a cabo desde la presidencia a partir de 1999, quizás no se ha prestado suficiente atención a los estragos que haya podido tener esta violencia extrema sobre una generación que sólo ha vivido violencia, penurias económicas y la absoluta falta de expectativas de mejora en su situación.</p>
<p>Entre los reclutas de los grupos terroristas argelinos se encuentran muchos adolescentes (en septiembre fueron condenados trece menores a tres años de cárcel por haber mantenido contactos con la organización terrorista). Y es que la situación de la infancia en Argelia es particularmente preocupante. Según datos de la Fundación nacional para la promoción de la salud y el desarrollo de la investigación (Forem), un millón de niños de menos de 16 años trabajan (entre ellos, 300.000 no acuden a la escuela) y cerca de 600.000 sufren malnutrición.</p>
<p>Desde el final de la guerra civil argelina y el proceso de reconciliación nacional iniciado por el presidente Buteflika en 1999, no ha habido mejoras sustanciales de las condiciones de vida de los argelinos, aunque sí han aumentado de forma sustanciosa las rentas generadas por el sector de los hidrocarburos. Gracias al incremento del precio de éstos y un aumento de la producción de gas, la balanza comercial de Argelia registra un importante superávit y las reservas de divisas del país alcanzan ya más de 70.000 millones de dólares.</p>
<p>El aumento de la renta ha permitido al Estado argelino reducir su deuda externa (que ha pasado de 25.900 millones de dólares en el año 2000 a 6.400 millones en la actualidad) y financiar proyectos de gran envergadura para mejorar las infraestructuras. El gasto militar también ha aumentado de forma considerable y en 2006 ya era del 2,63% del PIB.</p>
<p>Los beneficios sociales de tales estrategias han sido escasos, pues en Argelia sigue habiendo una alta tasa de desempleo. En muchas localidades la falta de servicios básicos (agua, carreteras, etcétera) sigue produciendo revueltas espontáneas, como las que tuvieron lugar en noviembre en la ciudad de Uargla.</p>
<p>Otro indicador del grado de desafección profundo del pueblo argelino respecto a la clase dirigente, que sigue beneficiándose egoístamente del patrimonio del Estado, es el nivel de abstención que ha caracterizado las últimas consultas electorales. En los comicios locales y provinciales de noviembre pasado, la tasa de participación fue del 44,09% en las elecciones a las asambleas populares comunales (APC) y del 43,45% en las elecciones de las asambleas populares de Wilaya.</p>
<p>Finalmente, el contexto ideológico también es propicio para fomentar las derivas fanáticas del discurso de los terroristas. Las declaraciones corrosivas sobre el giro dado por la diplomacia francesa y la posición proisraelí por parte de miembros del Gobierno argelino a escasos días de la visita del presidente francés a Argelia, el pasado 5 de diciembre, es un ejemplo del tipo de discurso maniqueo que sigue prevaleciendo en la cúpula dirigente del país.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/18031/argel-11-d-violencia-en-un-contexto-social-explosivo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El terror islámico se ceba en Argelia</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/18013/el-terror-islamico-se-ceba-en-argelia/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/18013/el-terror-islamico-se-ceba-en-argelia/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 12 Dec 2007 18:42:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=18013</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Mateo Madridejos</strong>, periodista e historiador (EL PERIÓDICO, 12/12/07):</p>
<p>El tremendo desafío del islam político, dentro y fuera de los países musulmanes, conoció ayer una nueva y sangrienta manifestación con los dos atentados en el corazón de Argel, dirigidos no solo contra el Gobierno argelino sino contra la sede de un organismo de las Naciones Unidas, como ya ocurriera en Irak en el 2003, recordatorio sangriento de que Al Qaeda y los grupos afines libran una guerra santa (<em>yihad</em>) global que pretende subvertir el orden mundial, restablecer el califato teocrático y extender el imperio de la sharia &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/18013/el-terror-islamico-se-ceba-en-argelia/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Mateo Madridejos</strong>, periodista e historiador (EL PERIÓDICO, 12/12/07):</p>
<p>El tremendo desafío del islam político, dentro y fuera de los países musulmanes, conoció ayer una nueva y sangrienta manifestación con los dos atentados en el corazón de Argel, dirigidos no solo contra el Gobierno argelino sino contra la sede de un organismo de las Naciones Unidas, como ya ocurriera en Irak en el 2003, recordatorio sangriento de que Al Qaeda y los grupos afines libran una guerra santa (<em>yihad</em>) global que pretende subvertir el orden mundial, restablecer el califato teocrático y extender el imperio de la sharia o ley coránica.<br />
No recuperada aún de la guerra civil iniciada en 1992 y que causó más de 150.000 muertos durante un decenio de inusitada violencia, Argelia se ha convertido en la metrópoli del terror, el foco desde donde se expande el terrorismo islámico hacia todo el Magreb, los frágiles estados del sur del Sáhara (Sahel) y, por supuesto, los países europeos con minorías de origen sarraceno. La dirección de la guerra santa corresponde a Al Qaeda en el Magreb, nombre adoptado en enero de este año por el Grupo Salafista de la Predicación y el Combate (GSPC), originariamente argelino, cuyos miembros aprendieron la técnica del coche bomba suicida en Irak y Afganistán.</p>
<p>DESDE LOS atentados del 11 de abril de este año, en dos operaciones suicidas que causaron 33 muertos en Argel, los argelinos viven bajo la pesadilla de un retorno de &#8220;los años de sangre&#8221;, de la lucha sin cuartel y salvaje del Ejército contra los grupos islamistas armados, ya entonces apoyados por Al Qaeda, con el país virtualmente aislado y los europeos mirando para lugares menos conflictivos para no tomar conciencia de las atrocidades de unos y otros y preservar sus intereses petrolíferos o geoestratégicos.<br />
La violencia se recrudeció en mayo, coincidiendo con la campaña para las elecciones legislativas, y de nuevo golpeó el 6 y el 8 de septiembre, cuando Al Qaeda asesinó a casi 60 personas en sendos atentados en Dellys y Batna. El Gobierno argelino, no obstante, insistió en subrayar el supuesto carácter residual del terrorismo, sin parangón posible con el de los años de la guerra civil, pero no cabe duda de que el país se ha convertido en una caja de resonancia, de efectos inmediatos en el universo árabe-musulmán, y en sede del banderín de enganche de los terroristas, secuela de la inestabilidad social y la cerrazón política.<br />
Los atentados de Argel plantean una vez más el gravísimo problema de cómo impedir que los secuaces de Osama bin Laden ataquen en Europa. Pese a la nebulosa característica del fenómeno terrorista, la existencia de grupos radicales en Túnez, Marruecos, Mauritania, Chad y Níger, así como las detenciones de activistas en París y Londres o la desarticulación de una célula en Fráncfort que estaba en posesión de armas y productos químicos, sugieren que Al Qaeda en el Magreb, probablemente en conexión con el Grupo Islámico Combatiente marroquí, es el movimiento más peligroso y amenazante. Algo parecido se deduce de las estadísticas que tiene Europol sobre los detenidos en Europa.<br />
Las informaciones y los análisis de los especialistas coinciden en que el terrorismo en el norte de África parece en auge, pese a que el Magreb está geográfica y culturalmente alejado de los países del Oriente Próximo donde el islamismo alcanzó sus expresiones más rigurosas, como Arabia Saudí o Irán. Mas el arcaísmo de las estructuras sociales, la conversión de la democracia en un simulacro y el bloqueo de los sistemas políticos, ya se trate de la monarquía marroquí o de los militares secularizados de Argel, siembran la desilusión entre la clase media y alimentan la crítica devastadora de los islamistas. Paradójicamente, los más retrógrados actúan como un fermento revolucionario que mantiene en vilo a las exiguas minorías en el poder.<br />
La ola de violencia en Argelia incide sobre una situación estratégica bastante degradada por la rivalidad histórica con Marruecos, económica y militar, y la ambición de los uniformados argelinos de transformar al país en una potencia regional, armada por Rusia, pero que recibe importantes inversiones norteamericanas para la explotación de los hidrocarburos. Esa rivalidad, congelada en el Sáhara desde hace 32 años, frena el desarrollo e impide o condiciona el proceso democrático o la reconciliación nacional.</p>
<p>ANTE LO QUEparece un nuevo ciclo histórico presidido por el integrismo musulmán más sombrío y virulento, debido en gran parte a que los regímenes dictatoriales permitieron durante años que las mezquitas se convirtieran en los únicos centros de actividad política tolerada, los europeos siguen enzarzados en una estéril polémica sobre el multiculturalismo, en cómo tratar al islam y cómo superar la marginación y a veces la discriminación que hacinan a sus minorías musulmanas, acosadas por un vertiginoso ascenso demográfico, en guetos de pobreza y fanatismo.<br />
Los más pesimistas, como el politólogo italiano Giovanni Sartori o el historiador británico Niall Ferguson en su último libro (<em>La guerra del mundo</em>), llaman la atención sobre la marcha incontenible del islam en Europa (¿Eurabia?) y deploran la aparente complacencia ante el chantaje. Ferguson lanza con acento español una advertencia tan solemne como alarmista, pero verosímil y hasta prudente: &#8220;Ceuta ya no es la plaza de un agresivo imperialismo europeo, sino un baluarte defensivo mantenido por un continente sitiado&#8221;.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/18013/el-terror-islamico-se-ceba-en-argelia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Boom inversor en Argelia: ¿hacia un modelo de desarrollo sostenible?</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/17311/boom-inversor-en-argelia-%c2%bfhacia-un-modelo-de-desarrollo-sostenible/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/17311/boom-inversor-en-argelia-%c2%bfhacia-un-modelo-de-desarrollo-sostenible/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Oct 2007 21:03:43 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=17311</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Sofiane Khatib</strong>, Global Leadership Fellow y responsable para África del Norte en el Foro Económico Mundial (REAL INSTITUTO ELCANO, 22/10/07):</p>
<p><strong>Tema:</strong> En este análisis se aboga por dar un mayor peso al sector privado en la economía argelina para poder sostener el ritmo de crecimiento actual y abordar los retos a los que se enfrenta el país. Para ello se insiste en la urgente necesidad de modernizar las instituciones financieras argelinas.</p>
<p><strong>Resumen:</strong> Argelia se encuentra en uno de sus mejores momentos en términos económicos, con tasas de crecimiento que no se habían visto en tres décadas. El país &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/17311/boom-inversor-en-argelia-%c2%bfhacia-un-modelo-de-desarrollo-sostenible/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Sofiane Khatib</strong>, Global Leadership Fellow y responsable para África del Norte en el Foro Económico Mundial (REAL INSTITUTO ELCANO, 22/10/07):</p>
<p><strong>Tema:</strong> En este análisis se aboga por dar un mayor peso al sector privado en la economía argelina para poder sostener el ritmo de crecimiento actual y abordar los retos a los que se enfrenta el país. Para ello se insiste en la urgente necesidad de modernizar las instituciones financieras argelinas.</p>
<p><strong>Resumen:</strong> Argelia se encuentra en uno de sus mejores momentos en términos económicos, con tasas de crecimiento que no se habían visto en tres décadas. El país vuelve a disfrutar de estabilidad política y la violencia terrorista, aunque todavía presente, está bajo control. Hoy existen la oportunidad y los recursos necesarios para acelerar el ritmo de reformas con vistas a modernizar y diversificar la economía argelina. En la actualidad el sector público constituye casi exclusivamente el motor de desarrollo del país, pero éste no tiene los medios para abordar por sí solo los retos a los que se enfrentará Argelia en las próximas décadas. Para modernizar la economía argelina se debe dar un mayor peso a la iniciativa privada. Sin embargo, el inadecuado sistema financiero argelino ha frenado el desarrollo de un sector privado dinámico y ha limitado el crecimiento del país. Por ello es necesario modernizar las instituciones financieras argelinas y asegurar una regulación más eficaz de estas entidades. Estas medidas son ineludibles si se pretenden aprovechar los beneficios de la eventual integración de Argelia en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de la entrada en vigor del acuerdo de libre cambio entre Argelia y la Unión Europea (UE).</p>
<p><strong>Análisis:</strong> Argelia es hoy un país muy distinto al que, en la década de los noventa, padecía una terrible guerra civil, sufría una marcada inestabilidad política y soportaba una situación económica desastrosa. A pesar del recrudecimiento de los ataques terroristas desde abril pasado debido a la creciente actividad del Grupo al-Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), la violencia está muy lejos de los niveles de la pasada década. Como resultado del efecto conjunto de un proceso de paz, de la incorporación de las corrientes islamistas moderadas en los círculos de poder y de la mayor eficacia de los cuerpos de seguridad,se ha conseguido debilitar de forma significativa la insurgencia islamista.</p>
<p>Gracias a los altos precios alcanzados por los hidrocarburos en los últimos años y a un aumento de su producción de gas, Argelia disfruta desde el año 2002 de una situación económica envidiable. En los cinco últimos años, el PIB real creció una media del 4,9% anual,[2] y se estima que crecerá un 4,8% en 2007 y un 5,7% en 2008. Las balanzas comercial y por cuenta corriente registran un fuerte superávit, las reservas de divisas del país alcanzan más de 70.000 millones de dólares y se espera que lleguen hasta los 80.000 millones en 2008.[3] Una buena disciplina monetaria ha permitido mantener la inflación bajo control a pesar de las fuertes tasas de crecimiento, por lo que el Foro Económico Mundial considera que la situación macroeconómica del país es excelente.[4]</p>
<p>Esta riqueza se está canalizando principalmente a reducir la deuda externa, que ha pasado de 25.900 millones de dólares en 2000 a 6.400 mil millones en 2006 y a financiar un ambicioso programa de infraestructuras públicas y de construcción de vivienda, para el que se prevén inversiones por valor de 60.000 millones de dólares entre 2005 y 2009. Mediante este plan el ejecutivo argelino busca abordar tres grandes retos:[5]</p>
<p>(1)   Reducir un nivel de desempleo que, según datos oficiales, alcanzaba en 2005 el 15,3% de la población activa, incluyendo prácticamente la mitad de los jóvenes de entre 15 y 24 años, y también la mitad de la población activa femenina.</p>
<p>(2)   Resolver la grave crisis de la vivienda, que coloca a Argelia, con 7,6 habitantes por hogar, entre los países con mayor tasa de ocupación del mundo.</p>
<p>(3)   Reducir los desequilibrios regionales enfocando las inversiones en infraestructuras, educación y servicios sanitarios en las regiones más pobres del centro y sur del país.</p>
<p><em>El sector público argelino ante los retos a los que se enfrenta el país</em><br />
Los retos a los que se enfrenta el Gobierno para cumplir los objetivos marcados en su plan de desarrollo reflejan cómo la actual estructura de la economía argelina y del sistema administrativo lastra el crecimiento del país. Esto queda patente en cuestiones como el incumplimiento de plazos en los grandes proyectos de infraestructura e inmobiliarios provocado por la limitada oferta de insumos. Asimismo, numerosos proyectos se ven frenados, no por falta de recursos financieros, sino por un sistema administrativo centralizado, poco transparente y burocratizado. A esto se suma la falta de capacidad de la administración para realizar un seguimiento activo de los cientos de proyectos en marcha, tanto por falta de personal cualificado como por la inexistencia de procesos adecuados. Esto tiende a producir un sobre-coste de los proyectos, no favorece el cumplimiento de plazos e incide negativamente en la calidad del trabajo realizado.[6]</p>
<p>Las empresas públicas de construcción están desbordadas, y en muchos grandes proyectos se acaban importando tanto los insumos como la mano de obra, y esto a pesar de la alta tasa de desempleo del país. Esto sin duda reduce la capacidad de arrastre del programa de inversiones sobre el desarrollo de sectores clave de la economía argelina y limita el impacto positivo del plan sobre la sociedad en general, y sobre los niveles de desempleo en particular. El sector privado sólo puede asumir un papel limitado en el plan de desarrollo debido, entre otras razones, al difícil acceso al sistema financiero.</p>
<p>Así pues, el Gobierno está perdiendo la oportunidad de aprovechar la buena coyuntura económica y el boom inversor para dar un fuerte empuje al desarrollo del sector privado. Esto contribuiría a la diversificación de la economía argelina, que en la actualidad sigue dominada por empresas públicas y depende casi totalmente de las exportaciones de hidrocarburos. Una estrategia de desarrollo que diese más espacio a la iniciativa privada sentaría las bases para que un sector privado fuerte y dinámico fuese capaz de contribuir de forma sostenible al crecimiento del país, creando empleo y riqueza en los sectores más competitivos de la economía argelina.</p>
<p>Este es el caso por ejemplo de las industrias intensivas en energía como la siderurgia y las industrias químicas (en particular la fabricación de fertilizantes) que podrían aprovechar dos claras ventajas competitivas de la economía argelina: precios de la energía por debajo de los mercados internacionales y cercanía geográfica a la UE. El sector servicios, particularmente la banca y los seguros, tiene un enorme potencial de desarrollo. Cabe también destacar que, con las medidas adecuadas, la demanda generada por el programa de desarrollo del Gobierno puede beneficiar el crecimiento de empresas privadas de construcción.</p>
<p>El Estado no puede asumir por sí solo los retos que el país deberá afrontar en las próximas décadas. Se estima que la economía argelina tendrá que crecer entre un 6% y un 8% hasta 2020 para absorber la mano de obra que cada año se incorpora al mercado del trabajo. En estos últimos cinco años, gracias principalmente a la creación de empleo público, el desempleo ha pasado de un 30% de la población activa a un 15%. Pero este ritmo de absorción no es sostenible a medio plazo; el Estado está financiando la creación de empleo gracias a los ingentes recursos generados por la venta de hidrocarburos, redistribuyendo así la renta petrolífera entre sus ciudadanos. Pero ni el gas es eterno, ni nadie asegura que su precio se mantendrá en los niveles actuales. Se está perdiendo la oportunidad de crear las condiciones para generar riqueza, en vez de consumirla.[7]</p>
<p><em>Modernizar el sistema financiero: una necesidad urgente[8]</em><br />
El Estado debe retirarse paulatinamente de los sectores económicos en los que la iniciativa privada pueda contribuir de forma más significativa al crecimiento de la economía. Las experiencias de otros países árabes aconsejan liberalizar los sectores de servicios, y en particular la banca y el sector asegurador. En efecto, la modernización del sector financiero es la piedra angular del proceso de liberalización de la economía argelina. En la actualidad, según datos del Foro Económico Mundial, la sofisticación del sistema financiero argelino se sitúa a la cola de 128 economías analizadas.</p>
<p>El sector bancario argelino está totalmente dominado por instituciones públicas, y la gran mayoría de los créditos se otorgan a empresas públicas deficitarias, quedando sólo el remanente para la empresa privada. El sistema financiero argelino no cumple con su labor de intermediación financiera; no se canalizan eficazmente fondos a las empresas, que ven su crecimiento frenado por falta de acceso a créditos y a otros servicios financieros. Una encuesta realizada por el Foro Económico Mundial a empresarios argelinos reveló que el difícil acceso al sistema financiero constituye el principal impedimento para hacer negocios en el país.<br />
Así pues, es urgente aumentar el flujo de crédito hacia el sector privado, asegurándose que estos recursos se asignan siguiendo un criterio de rentabilidad económica y no de amiguismo o interés político. Para ello es importante reformar los bancos públicos y los organismos reguladores del sector. También es urgente introducir mejores capacidades de gestión y tecnología en el sistema financiero argelino. Esto implica abrir el capital de los grandes bancos públicos argelinos a socios que puedan aportar las herramientas y los conocimientos necesarios para la modernización del sistema financiero.</p>
<p>Por otro lado, la liberalización del sector asegurador permitirá una mejor gestión del riesgo, incentivando así la inversión a largo plazo del sector privado. Además, con un marco regulatorio adecuado, un sector asegurador liberalizado fomentaría el ahorro y canalizaría los ingresos por primas a oportunidades de inversión en el país. Sin embargo, es de vital importancia que la liberalización del sector financiero venga acompañada de un refuerzo de la capacidad de control de los entes reguladores.</p>
<p><em>Sin Estado eficaz no habrá un sector privado dinámico y transparente</em><br />
El descontrol de la administración argelina en materia de regulación de los mercados financieros quedó patente con la quiebra de la mayor empresa privada del país, el Grupo Khalifa, en 2003. A partir de 1998, el Grupo Khalifa se desarrolló de forma fulgurante, abarcando actividades como servicios financieros, transporte aéreo, comercialización de medicamentos, construcción y medios de comunicación. A partir de 2000 el grupo empezó a invertir en Europa, dándose a conocer fuera de las fronteras del país.</p>
<p>Sin embargo, este modelo de crecimiento estaba abocado al fracaso; el banco del grupo comercializó depósitos con unas condiciones extremadamente atractivas, ofreciendo tipos de interés cinco veces más altos que el mercado. Los depósitos, provenientes sobre todo de empresas e instituciones públicas argelinas, se dedicaron a financiar el crecimiento de las otras empresas del grupo en Argelia y Europa, la mayoría no rentables. El banco también realizó préstamos a particulares guiados más por criterios de orden político y mediático que económico, ganándose así simpatías y evitando controles demasiado minuciosos.</p>
<p>La situación se hizo insostenible en 2003, cuando el banco se quedó sin liquidez suficiente para hacer frente a las obligaciones contraídas. En todo este tiempo el Banco Khalifa no sólo no comunicó información financiera fiable, sino que en algunos casos ni siquiera transmitió la información que por ley debía entregar al Banco Central y al Ministerio de Finanzas. Esto fue posible gracias a una red de connivencias con personas clave de los círculos de poder y a la falta de sistemas de control adecuados. La quiebra del Grupo Khalifa costo al Estado argelino cerca de 3.000 millones de dólares, y un sonado escándalo político, con juicio público incluido.[9]</p>
<p>Argelia no es un caso aislado. Las crisis bancarias son fenómenos relativamente frecuentes en las economías que se liberalizan y este “error de juventud” del capitalismo argelino tuvo algunas consecuencias positivas: el Estado reforzó los controles sobre el sector bancario, lo cual llevó al cierre de cinco bancos privados que no contaban con unas cuentas saneadas. Pero la magnitud política del escándalo y el coste económico asumido hicieron que el ejecutivo paralizase bruscamente todo intento de liberalización del sector financiero. La privatización del tercer banco del país, el Crédit Populaire d’Algérie (CPA), que cuenta con el 14% de los depósitos nacionales, lleva retrasándose varios años. Los bancos interesados, entre los cuales figura el Banco Santander, deberán esperar, como mínimo, hasta finales de 2007. Tampoco hay planes para privatizar los otros grandes bancos públicos: Banque de Developpement Locale (BDL), Banque Nationale D’Algerie (BNA), Banque de L’Agriculture et du Développemment Rural (BADR) y Banque Exterieure d’Algerie (BEA).[10]</p>
<p>El escándalo Khalifa redujo a mínimos la confianza del ejecutivo en la propia capacidad del Estado para controlar el proceso de liberalización y, de hecho, reforzó la voluntad del Gobierno de mantener el control sobre el sistema financiero. Las medidas de control impuestas a los bancos redujeron drásticamente el acceso al crédito de las empresas privadas, lo cual está frenando el crecimiento de sectores clave de la economía argelina. Con el fin de evitar situaciones como la del Grupo Khalifa, se han de reforzar los requisitos de transparencia de las empresas, sean estas públicas o privadas. La falta de transparencia constituye un freno al desarrollo de un entorno competitivo sano y reduce la capacidad de control de los entes reguladores. De hecho, los datos del Foro Económico Mundial indican que se deben de modernizar los sistemas de control interno de las empresas argelinas, por ejemplo promoviendo una mejor regulación del funcionamiento de los consejos de administración y mediante la realización de auditorías regulares e independientes.</p>
<p>Cabe también mencionar que 40 años de dominio estatal de la economía argelina han tenido otros efectos que hoy en día también lastran la iniciativa privada y que sólo pueden corregirse paulatinamente. La falta de ejecutivos con conocimientos de gestión actualizados, particularmente en los niveles de responsabilidad media, el uso limitado de tecnologías de la información y la baja sofisticación de las estrategias y operaciones limitan el impacto que el sector privado puede tener en el desarrollo del país. Sin embargo, este panorama está cambiando; a medida que se avance en la liberalización y se abra la economía argelina al exterior, cada vez más ejecutivos argelinos se verán expuestos a nuevas tecnologías y técnicas de gestión. Por otro lado, son cada vez más frecuentes los programas de educación empresarial con participación de escuelas de negocios de primer orden. Un buen ejemplo de ello es la Escuela Superior Argelina de Negocios (ESAA), creada en 2004 con el apoyo de las prestigiosas escuelas de negocios francesas HEC y ESCP. Adicionalmente, a medida que el crecimiento económico y la liberalización ofrezcan nuevas oportunidades es de esperar que cada vez más ejecutivos y cargos intermedios argelinos expatriados vuelvan a su país de origen llevándose de vuelta los conocimientos y las relaciones de negocios que han adquirido en Europa o América del Norte. Según un estudio del Centro Argelino de Investigación en Economía Aplicada para el Desarrollo (CREAD), cerca de 6.000 emigrantes argelinos que volvieron a Argelia en 2006 respondían a este perfil.[11]</p>
<p><em>La entrada de Argelia en la OMC y el Acuerdo de Asociación con la UE</em><br />
En caso de confirmarse el ingreso del país en la Organización Mundial del Comercio, el desarrollo de un nuevo modelo de crecimiento económico para Argelia, con mayor participación de la iniciativa privada, será ineluctable. El Gobierno lleva negociando desde 1998 el desmantelamiento progresivo de aranceles y la apertura al capital extranjero del sector industrial y de servicios. Sin embargo, sin un sistema financiero eficaz, el débil sector privado argelino no podrá sobrevivir a la competencia internacional. Por ejemplo, el Gobierno se verá obligado a bajar las tarifas arancelarias de la mayoría de bienes industriales desde el actual 45% de media hasta un 15% como máximo. A día de hoy, los productores de bienes industriales argelinos son en general poco competitivos en los mercados internacionales, y tampoco cuentan con financiación adecuada para modernizar sus procesos de producción y sistemas de gestión. Por ello, sin un sistema financiero moderno, la incipiente industria privada argelina difícilmente sobrevivirá a la apertura del mercado.[12]</p>
<p>Asimismo, la progresiva entrada en vigor de un área de libre cambio con la UE durante los próximos 10 años, según lo previsto en el Acuerdo de Asociación entre Argelia y la UE, firmado en Valencia en 2002, supondrá una mayor exposición de las empresas argelinas a la competencia internacional. Un sistema financiero moderno permitiría a la economía argelina sacar el máximo provecho de esta oportunidad, canalizando los recursos para que los sectores más competitivos de la economía argelina se beneficiende nuevas oportunidades de expansión.</p>
<p><strong>Conclusión:</strong> Las reformas preconizadas contribuirán a que el sector financiero se convierta en el pulmón de la iniciativa privada. La disponibilidad de financiación, la existencia de una fuerte demanda nacional, y la posibilidad de acceder a los mercados de la UE,serán elementos claves en el desarrollo de un tejido de pequeñas y medianas empresas y de grupos industriales en los sectores más competitivos de la economía. Gracias al tamaño del mercado argelino, algunas empresas del sector de la construcción y del agroalimentario pueden alcanzar una masa crítica que les permita competir en los mercados internacionales. El bajo coste de la energía también puedefomentar la creación de grandes grupos industriales privados en la rama de la química y la siderurgia, principalmente enfocados a la exportación. Una mayor participaciónde la iniciativa privada en el desarrollo del país permitirá a su vez al Estado liberar recursos y canalizarlos hacia áreas que puedan contribuir a mantener una dinámica de crecimiento como es el desarrollo de las infraestructuras modernas y de un sistema educativo universitario de calidad.</p>
<p>La modernización del sistema financiero argelino implica entre otras medidas, abrir el capital de los grandes bancos públicos argelinos a socios que puedan aportar, sobre todo, tecnología y buena experiencia en gestión. Pero ninguna reforma será eficaz sin una batería de medidas que aumenten la transparencia del sector financiero y doten al Estado de los instrumentos necesarios para una regulación eficaz de la banca. Algunos indicadores permiten ser optimistas: en estos últimos cinco años se han saneado las cuentas de los bancos públicos, se ha producido un aumento significativo del flujo de crédito hacia el sector privado y la calidad de las instituciones argelinas ha mejorado sustancialmente.[13] Hoy existen los recursos económicos y las condiciones políticas para acelerar el ritmo de las reformas. Es de esperar que también exista la suficiente voluntad política para realizarlas.</p>
<blockquote><p>[1] Las opiniones expresadas en este artículo no reflejan la posición del Foro Económico Mundial.[2] World Economic Outlook Database, Fondo Monetario Internacional, abril de 2007, <a href="http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2007/01/data/index.aspx" target="_blank">http://www.imf.org/external/pubs/ft/weo/2007/01/data/index.aspx</a></p>
<p>[3] Algeria Country Reports 2006 y 2007, The Economist Intelligence Unit.</p>
<p>[4] Margareta Drzeniek Hanouz &amp; Tarik Yousef, “Assessing the Competitiveness in the Arab World: Strategies for Sustaining the Growth Momentum”, Arab World Competitiveness Report 2007, World Economic Forum, pp. 3-20.</p>
<p>[5] Programme Complémentaire de Soutien à la Croissance – Plan de Développement 2005-2009, République Algérienne Démocratique et Populaire.</p>
<p>[6] José R. Lopez Calix, “Revue des Dépense Publiques 2005-2006 en Algérie”, Nawafid: La lettre d’information trimestrielle du Groupe de la Banque Mondiale au Maghreb, junio de 2007.</p>
<p>[7] Paul Dyer y Tarek Yousef, “Will the Current Oil Boom Solve the Employment Crisis in the Middle East?”, Arab World Competitiveness Report 2007, World Economic Forum.</p>
<p>[8] Sofiane Khatib, “Algeria: Stability Sets Basis for Transition to Efficiency-Driven Economy”, Arab World Competitiveness Report 2007, World Economic Forum, p. 152.</p>
<p>[9] Ihsane el Kadi, “Khalifa, plus qu’une ‘erreur de jeunesse du capitalisme algérien”, AFKAR/IDEES, verano de 2007.</p>
<p>[10] Chérif Bennaceur, “Libéralisation du secteur bancaire. Les banques françaises favorisées”, Le Soir d’Algérie, 19/III/2007.</p>
<p>[11] Dossier de Prensa del “Réseau des algériens diplômés des grandes écoles françaises”, <a href="http://www.reage.org/docs/DOSSIER_DE_PRESSE_FORUM.pdf" target="_blank">http://www.reage.org/docs/DOSSIER_DE_PRESSE_FORUM.pdf</a></p>
<p>[12] Ali Benyahia, “L’accession de l’Algérie à l’OMC retardée d’une année”, El Watan, 31/X/2004.</p>
<p>[13] Governance Matters 2007: Worldwide Governance Indicators 1996-2006, World Bank Policy Research Working Paper 4280, julio de 2007, <a href="http://info.worldbank.org/governance/wgi2007/sc_country.asp" target="_blank">http://info.worldbank.org/governance/wgi2007/sc_country.asp</a></p>
<p>El gráfico al que alude el texto no se incluye por una sencilla razón: es ilegible.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/17311/boom-inversor-en-argelia-%c2%bfhacia-un-modelo-de-desarrollo-sostenible/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La fractura lingüística del Magreb</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/16962/la-fractura-linguistica-del-magreb/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/16962/la-fractura-linguistica-del-magreb/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 24 Sep 2007 20:51:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Lenguas]]></category>
		<category><![CDATA[Magreb]]></category>
		<category><![CDATA[Marruecos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=16962</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Juan Goytisolo, </strong>escritor (EL PAÍS, 24/09/07):</p>
<p>El reciente proceso de Ahmed Benschemi, director de los semanarios marroquíes <em>Nichán </em>y <em>Tel Quel, </em>por la publicación en el primero de una carta abierta al rey Mohamed VI ha hecho correr mucha tinta y provocado polémica, tanto en su país como fuera de él. Sin entrar en su valoración del sistema constitucional marroquí, me limitaré a exponer algunas consideraciones en torno a la lengua en la que fue escrita: la <em>darixa, </em>llamada condescendientemente por los doctos y las &#8220;fuerzas vivas&#8221;, árabe dialectal o coloquial, por no decir &#8220;vulgar&#8221;.</p>
<p>Una pregunta me viene &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/16962/la-fractura-linguistica-del-magreb/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Juan Goytisolo, </strong>escritor (EL PAÍS, 24/09/07):</p>
<p>El reciente proceso de Ahmed Benschemi, director de los semanarios marroquíes <em>Nichán </em>y <em>Tel Quel, </em>por la publicación en el primero de una carta abierta al rey Mohamed VI ha hecho correr mucha tinta y provocado polémica, tanto en su país como fuera de él. Sin entrar en su valoración del sistema constitucional marroquí, me limitaré a exponer algunas consideraciones en torno a la lengua en la que fue escrita: la <em>darixa, </em>llamada condescendientemente por los doctos y las &#8220;fuerzas vivas&#8221;, árabe dialectal o coloquial, por no decir &#8220;vulgar&#8221;.</p>
<p>Una pregunta me viene inmediatamente a los labios: ¿puede ser &#8220;plebeya&#8221;, sólo &#8220;zafia&#8221;, una lengua hablada por el 99% de la población magrebí, tanto en Marruecos como en Argelia? Yo creo que no, y mi conocimiento desde hace décadas de los dos grandes países norteafricanos me ha permitido apreciar su constante creatividad lo mismo en el campo de la oralidad popular que en el de sus manifestaciones musicales, teatrales y artísticas. Como las lenguas neolatinas de la Baja Edad Media -castellano, catalán, portugués, italiano, francés, etcétera-, se ha ido separando de su matriz, el árabe clásico, sin renunciar por ello a sus raíces, y añadiéndole elementos de otros idiomas <em>-tamazigh, </em>andalusí, francés, español- en un continuo ejercicio de mestizaje y mutación que, para alguien apasionado como yo con el viaje de las palabras, es motivo diario de estímulo y admiración. Con una aptitud de asimilación que debería causar envidia, juega con los diferentes registros del habla, crea giros y palabras, inventa refranes, chistes y cuentos accesibles a la casi totalidad de la población. Yo tengo una sabrosa antología de ellos, claro exponente de un humor y de una emotividad incapaces de expresarse en el árabe que sólo una minoría escribe y lee, pero no habla.</p>
<p>Esta lengua popular -peyorativamente tildada de vulgar- integra felizmente los distintos componentes de unas identidades complejas, como lo son la marroquí y la argelina. Identidad a la vez árabe y bereber, y enriquecida por las aportaciones idiomáticas de los antiguos colonizadores. El desfase entre la lengua culta y la hablada afecta a todos los órdenes de la vida social, política y cultural. ¿Cómo escribir en efecto una novela u obra teatral presuntamente descriptiva del ámbito urbano o rural del Marruecos o de la Argelia de hoy en una lengua que nadie habla? Tal dificultad explica por qué medio siglo después de la independencia, gran número de escritores de los dos países se expresan todavía en francés y no en un idioma que no es el materno sino el que se aprende en las escuelas. El afán de lucro y visibilidad en el mercado editorial europeo no aclara dicho fenómeno. El marroquí y argelino hablados no son el árabe oficial consagrado en las Constituciones de ambos países. Consciente de ello, un gran escritor como Kateb Yasín pasó en los últimos años de su vida del francés en el que compuso su bellísima novela <em>Nedjma </em>a la <em>darixa </em>de su país, indiferente a la esquinada desaprobación de los doctos y de la cúpula militar, política y financiera instalada en el poder desde 1965.</p>
<p>Lo ocurrido en Argelia en la década de los setenta y ochenta del pasado siglo con la política de arabización impuesta por Bumedián -política fundada en ese mito de la Unión Árabe desmentido a diario y objeto de chistes crueles tanto en el Magreb como en Egipto-, muestra el estrepitoso fracaso de dicha tentativa, que no consiguió &#8220;educar&#8221; ni arabizar a la población que se sigue expresando en <em>darixa </em>y cabila, pero bajó en cambio el nivel de conocimiento de francés y sembró las semillas, a través de los profesores reclutados en Oriente Próximo, del salafismo que desembocaría, tras el golpe militar contra la victoria electoral del FIS, en las atrocidades de la guerra civil de los años noventa.</p>
<p>Los pueblos del Magreb, insisto, no se reconocen en una lengua oficial de solemnidad huera. La sienten, al revés, como un freno o bozal a sus aspiraciones a una libre expresión democrática. Excluida del saber literario y científico, la <em>darixa </em>tampoco tiene acceso al mundo político, salvo en los mítines electorales a la caza de votos. Tal divorcio desemboca, como he oído denunciar en algunos coloquios sobre el tema, en el autodesprecio y esquizofrenia. En un ensayo publicado hace unos años en la revista <em>Transeuropéennes de Culture </em>y de cuyo título me he apropiado para encabezar éste, el universitario tunecino Yadh Ben Achour, resumía la situación en unos términos que merecen su reproducción <em>in extenso:</em></p>
<p>&#8220;En las asambleas parlamentarias, tribunas políticas, e incluso, salvo excepciones, en las ceremonias oficiales, el lenguaje se transforma en lectura, pues nadie, en parte alguna, es capaz de hablar el árabe clásico. Eso da al lenguaje político el aspecto paródico y acartonado de la <em>lengue de bois. </em>En dicho contexto, la libertad de expresión se ve profundamente afectada. La substitución del habla por la lectura se transforma en traba. Nuestros diputados, presentadores de televisión, jefes, políticos, adoptan un tono engolado y retórico. Informaciones radiofónicas o televisivas, discursos de jefes de Estado pasan de lado de una gran parte de la población, sin rozarla apenas. Nuestros políticos, en general, no hablan: leen. El temor a hablar suscita y revela en ellos el miedo de pensar&#8221;.</p>
<p>¿Puede durar indefinidamente tal estado de cosas? Yo creo que no. Los jóvenes con quienes hablo no comparten el menosprecio oficial o erudito por su lengua materna. Esta se abre ya lentamente paso, como el <em>tamazigh, </em>en los medios informativos y, previsiblemente, se extenderá cada vez más. Dado que la identidad magrebí es múltiple y mutante -como lo son todas las identidades, digan lo que digan las constituciones y textos oficiales-, la <em>darixa </em>y el bereber común al Atlas y la Cabilia arraigarán más temprano que tarde en el campo del saber y de la cultura, por dura que sea la resistencia de los letrados y de los poderes fácticos. El árabe clásico permanecerá, claro está, en el ámbito religioso y en el interestatal. Pero la comunicación en marroquí y argelino abarcará el contenido de los periódicos, del espacio escénico, del cine y de la creación literaria. Poner en boca de un personaje marrakchi o tangerino el habla estereotipada del Oriente Próximo provoca y provocará inevitablemente el efecto saludable de la risa. Y ésta ha marcado siempre la dirección hacia la que se encaminan los pueblos ansiosos de libertad y de progreso cualesquiera que sean los obstáculos que se interpongan en su camino.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/16962/la-fractura-linguistica-del-magreb/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Sarko, el argelino</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/16486/sarko-el-argelino/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/16486/sarko-el-argelino/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Jul 2007 09:11:47 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Europa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Francia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=16486</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Jean Daniel</strong>, director de <em>Nouvel Observateur.  </em>Traducción de José Luis Sánchez-Silva (EL PAÍS, 26/07/07):</p>
<p>En el avión que le lleva a Argel, el martes 10 de este mes, Nicolas Sarkozy evoca la celebración del 14 de julio. Normal. Sólo que no se trata de la que está a punto de presidir, cuatro días después, y que va a incluir un homenaje a la Unión Europea fervoroso y sin precedentes. El presidente francés está pensando en el 14 de julio&#8230; ¡de 2008! Casi nada. Y ante esta idea el rostro se le ilumina con una excitación infantil. Imagínense, esa &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/16486/sarko-el-argelino/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Jean Daniel</strong>, director de <em>Nouvel Observateur.  </em>Traducción de José Luis Sánchez-Silva (EL PAÍS, 26/07/07):</p>
<p>En el avión que le lleva a Argel, el martes 10 de este mes, Nicolas Sarkozy evoca la celebración del 14 de julio. Normal. Sólo que no se trata de la que está a punto de presidir, cuatro días después, y que va a incluir un homenaje a la Unión Europea fervoroso y sin precedentes. El presidente francés está pensando en el 14 de julio&#8230; ¡de 2008! Casi nada. Y ante esta idea el rostro se le ilumina con una excitación infantil. Imagínense, esa celebración podría ser y, de hecho, será &#8220;formidable&#8221;, pues reunirá a los países de ambas orillas del Mediterráneo: Europa y África. Ni más ni menos. &#8220;Por encima de todo, creo en la fuerza de los símbolos. Después de la Unión Europea vendrá la Unión Mediterránea&#8221;.</p>
<p>Esa es la gran idea que pretende &#8220;vender&#8221; a los argelinos al escoger su capital como destino para su primer viaje oficial fuera de Europa. El primer socio de Francia debería ser el presidente Abdelaziz Bouteflika, con el que Sarkozy tomó la iniciativa, hace mucho tiempo y a espaldas de todos, de establecer lazos de simpatía. Tenía sus planes. El presidente argelino fue el primero en felicitar al francés, a las 20.10 horas de la noche de su elección.</p>
<p>¿La Unión Mediterránea en un año? ¿No es soñar con un imposible cuando el Líbano está en llamas, Israel es inestable y hay dos Palestinas, dos Sáharas y dos Chipres? ¿Soñar con un imposible? El presidente dice que él no hace otra cosa. Sus dos enemigos han sido siempre la duda y la resignación. Lo imposible es lo único que vale la pena intentar. Pero, en este caso, ¿cree realmente en lo que dice? Respuesta: para actuar hay que creer o hacer como que se cree. ¿Dar tiempo al tiempo? Eso es para los que quieren durar, no para los que quieren reformar. Una evidente complacencia le empuja a extraer una ley global de cada uno de sus comportamientos, a teorizar, y de manera sentenciosa, todos sus impulsos. ¿Que no ha tenido tiempo para reflexionar? Pero si durante cinco años, observa, no ha hecho otra cosa. ¿Que se extralimita? Los demás no hicieron lo bastante.</p>
<p>Si intuye que la fórmula no da en el blanco, recurre a esa sonrisa que se supone capaz de granjear la indulgencia para con las inevitables servidumbres de su oficio. Pero también tiene una astuta manera de replicar. Cuando el presidente tunecino, Zine El Abidine Ben Ali, se queja amargamente del trato que le reserva la prensa francesa, Nicolas Sarkozy le responde que eso no es nada, pero nada de nada, comparado con lo que él mismo ha tenido que soportar. Al tunecino no le queda más remedio que pasar de las quejas a la conmiseración.</p>
<p>El jueves siguiente, 12 de julio, tiene que pronunciar en Épinal, como antaño De Gaulle -de nuevo la fuerza de los símbolos-, su gran discurso sobre las instituciones. &#8220;Voy a sorprender a la oposición y a la mayoría con los poderes que quiero conceder al Parlamento. El presidente tiene que gobernar, pero, por una parte, debe rendir cuentas continuamente y, por otra, someterse a un control constante&#8221;.</p>
<p>Este tipo de aseveraciones me lleva a evocar el recuerdo de Mendès France. Pero con Mendès France uno no tenía que preguntarse constantemente si su estrategia de persuasión lo exponía al riesgo de parecer un malabarista y un mercachifle, si su simplicidad estaba hecha de demagogia y si era popular sólo porque era populista. En realidad, Sarkozy tiene más de Bonaparte; se ha convertido en el jefe de una derecha realmente bonapartista.</p>
<p>¿Qué hago yo en este avión? He votado a Ségolène y no me arrepiento. Me horroriza el júbilo masoquista de las jerarquías del Partido Socialista ante el fracaso de su candidata. Después de todo, el socialismo no ha quedado deshonrado frente a la derecha. Con Mauroy, con Jospin, con Rocard, ocurrió todo lo contrario. En cuanto al mismo Nicolas Sarkozy, yo critiqué severamente un viaje que hizo a Estados Unidos para cuestionar la política de su propio país cuando era el número dos del Gobierno, y a riesgo de desacreditar el cargo al que aspiraba. Y si nunca me he permitido decir que el ex ministro del Interior de Jacques Chirac fuese ni remotamente racista, xenófobo o filofascista, en cambio, la orientación de su política exterior siempre me ha inspirado serias dudas.</p>
<p>Pero en este avión no oigo nada que no hubiera podido decir Hubert Védrine. Ni una nota discordante entre Nicolas Sarkozy, Bernard Kouchner, Jean-DavidLevitte, Henri Guaino y Rama Yade. ¿Qué dicen de Oriente Próximo, por ejemplo? ¿Y de la seguridad de Israel? Una prioridad. Pero ahora depende sobre todo de la ayuda más o menos masiva que los israelíes proporcionen a la Autoridad Palestina. Además, de todas formas, la paz sólo se hace con los enemigos. Y desde el momento en que Estados Unidos se ha arrogado el derecho a hablar con los iraníes, poco puede decir del hecho de que otros se planteen hablar con Hamás, Hezbolá o incluso los sirios. &#8220;¿Habría usted enviado tropas a Irak junto a los norteamericanos, si hubiera estado en Exteriores?&#8221;, le pregunto a Sarkozy. Él se esperaba la pregunta y responde sin dilación: &#8220;¡De ninguna manera! Ni se me hubiera ocurrido, conociendo el final de todas las ocupaciones. En cambio, hubiera estado mil veces más cerca de Estados Unidos que antes&#8221;.</p>
<p>Habrá pues cierta continuidad en la política exterior. Y, como tengo a mis espaldas una larga vida de familiaridad con el Magreb y el Mediterráneo, me han invitado a presenciar cómo reciben allí los ambiciosos proyectos del nuevo presidente.</p>
<p>Si con Sarkozy comienza una nueva era, es sobre todo gracias a la ruptura que está marcando con el estilo, los métodos, el lenguaje y los gestos de sus predecesores. Todos aquellos que se hacen una idea reverencial de la presidencia de la República Francesa deberían revisar sus puntos de vista. Si usted piensa que el presidente no debe renunciar a cierta soberbia, que su autoridad debe estar rodeada de secreto, que sus declaraciones deben revelar una conciencia un poco suficiente del rango que su país ocupa en el concierto de las naciones, en resumen, si tiene usted en mente a De Gaulle, a Giscard d&#8217;Estaing o a Mitterrand, debería ir preparándose (es lo que he hecho yo) para quedarse de piedra más de una vez y acabar saliendo de su error.</p>
<p>Tengo que decir que los interlocutores argelinos y tunecinos de Nicolas Sarkozy no han sido los menos sorprendidos, ni a los que menos ha divertido, e incluso seducido, el espectáculo de un presidente de la República Francesa que expresa, con las palabras de todo el mundo y una cordialidad igual de natural, la defensa no de la <em>grandeur,</em> sino de los intereses de su país. En su diálogo con el presidente Bouteflika, Sarkozy se ha presentado como un joven jefe de Estado que no participó en ninguna de las tragedias que separaron a Francia y a Argelia, que de todos aquellos sufrimientos sólo tiene un conocimiento indirecto y nada más piensa, aunque de manera obsesiva, en el futuro. Este nuevo presidente francés se ha propuesto dejar atrás la &#8220;cursilería&#8221; del arrepentimiento y los buenos sentimientos con la firma de un &#8220;pacto de amistad&#8221;. No se anda por las ramas. &#8220;Estoy por el reconocimiento de los hechos, no por el arrepentimiento, que es una noción religiosa y no tiene cabida en las relaciones de Estado a Estado&#8221;.</p>
<p>¿Cuáles son los hechos? Argelia es el primer interlocutor económico de Francia en el continente africano. Los franceses son los primeros inversores, hidrocarburos al margen, y los segundos, hidrocarburos incluidos, detrás de Estados Unidos. Ahora bien, el pasado 10 de junio, Estados Unidos y Argelia firmaron un protocolo para un acuerdo en el terreno de la energía nuclear para uso civil. La firma de ese protocolo llevó a Sarkozy a trazar inmediatamente una estrategia ofensiva que preconiza, además del acercamiento entre GDF -Gas de Francia- y Suez con la compañía argelina de hidrocarburos Sonatrach, la aportación francesa de los equipamientos indispensables para la edificación de una infraestructura nuclear para uso civil en Argelia.</p>
<p>Éstas son las variables que rigen el futuro de las relaciones francoargelinas, francomagrebíes y euromediterráneas. Nicolas Sarkozy declara con tranquilidad que pretende establecer con los magrebíes una asociación tan privilegiada y excepcional, beneficiosa para las dos partes por igual, que disuadirá a las otras grandes potencias de sus ambiciones competitivas.</p>
<p>Dicho esto, los argelinos tienen serias dificultades de gobernabilidad. La audaz política de &#8220;reconciliación nacional&#8221; aún no ha agotado definitivamente las fuentes del terrorismo islámico. Los generales están lejos de haber perdido toda su influencia. La autoridad del presidente Bouteflika extrae una parte de su fuerza del hecho de que no existe ningún otro recurso político en el país. Sin embargo, la vitalidad de los jóvenes argelinos y su capacidad de adaptación al mundo moderno no dejan de impresionar a los extranjeros. En un futuro próximo, ellos serán seguramente los verdaderos interlocutores de Sarkozy. A buen seguro que, como me han confiado varios responsables argelinos, si el presidente francés mantiene su promesa de implicarse personalmente en una cooperación magrebí y mediterránea cuyo eje sería de algún modo París-Argel, y esto -¡he aquí un verdadero reto!- sin menoscabar el orgullo nacional ni los intereses de Marruecos y Túnez, el viaje de Estado que Sarkozy tiene previsto para diciembre podría desembocar en un acuerdo histórico.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/16486/sarko-el-argelino/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Entre el renacer y la resignación</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/15731/entre-el-renacer-y-la-resignacion/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/15731/entre-el-renacer-y-la-resignacion/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 01 Jun 2007 09:29:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=15731</guid>
		<description><![CDATA[<p><strong>Yasmina Khadra</strong> es el seudónimo literario del escritor argelino Mohamed Moulessehoul. <em>El atentado</em> (Alianza) es su último libro publicado en castellano. Traducción de Valentina Valverde (EL PAÍS, 01/06/07):</p>
<p>¿Qué es lo que más añoran los monjes?&#8230; Un nuevo repique de campanas. En este monasterio triste e inerme en que se ha convertido Argelia, todas las campanas están mudas. Con su sonido desgastado, lastimoso y grotesco, están acabando con nuestras esperanzas. Es la fanfarria preferida de nuestros gobernantes, siempre rogando, arrodillados ante el único dios al que reconocen: el Poder.</p>
<p>Desde la independencia del país el 5 de julio de 1962, &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/15731/entre-el-renacer-y-la-resignacion/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Yasmina Khadra</strong> es el seudónimo literario del escritor argelino Mohamed Moulessehoul. <em>El atentado</em> (Alianza) es su último libro publicado en castellano. Traducción de Valentina Valverde (EL PAÍS, 01/06/07):</p>
<p>¿Qué es lo que más añoran los monjes?&#8230; Un nuevo repique de campanas. En este monasterio triste e inerme en que se ha convertido Argelia, todas las campanas están mudas. Con su sonido desgastado, lastimoso y grotesco, están acabando con nuestras esperanzas. Es la fanfarria preferida de nuestros gobernantes, siempre rogando, arrodillados ante el único dios al que reconocen: el Poder.</p>
<p>Desde la independencia del país el 5 de julio de 1962, los falsos adictos al régimen rechazan rectificar, alzar la cabeza para ver el atolladero que han producido por su empecinamiento en imponer una conducta obsoleta y estéril que todos rechazan. Rechazan cuestionarse y ponerse a trabajar. Pero, ¿qué trabajo? Nunca han sabido lo que significa eso. Como buenos hipócritas, son especialistas en taparnos los oídos a base de eslóganes estúpidos; nos infantilizan, nos embrutecen año tras año, conjugando elecciones vacías con elecciones falsas, hasta volvernos locos.</p>
<p>Estos artífices de nuestra derrota nunca dejan de decepcionarnos. Tras cada bancarrota nos prometen revisar sus copias y corregirlas, olvidando lo esencial: no son sus copias lo que está en cuestión, sino ELLOS mismos.</p>
<p>En las últimas legislativas, el pueblo argelino ha sido claro. No yendo a votar ha querido demostrar que ya no los quieren. Nunca un nivel de abstención había sido tan expeditivo. ¿Se ha entendido ese grito de desesperación? &#8230; ¡No! El sistema esclerotizado trata de mantenerse a flote cueste lo que cueste, gracias a su hipocresía. Los mismos incompetentes nos proponen las mismas desgracias. Los mismos oportunistas amenazan nuestro hipotético devenir. ¿Qué se puede hacer? ¿Dónde darse de cabezazos? ¿A qué santo invocar? Lo que transita por nuestras calles es la perplejidad, el hastío, la rabia. ¿Qué esperar de un sistema en desfase total con la globalización desenfrenada a punto de tragarse todo el planeta? ¿Qué esperar de un sistema de gobierno que ha deteriorado nuestras escuelas y universidades; ha puesto de rodillas a nuestras instituciones y empresas; ha agravado la fuga hemorrágica de cerebros; ha ampliado las fracturas sociales; ha corrompido las relaciones humanas; ha envilecido a la ciudadanía; ha tergiversado nuestros sueños y ha desnaturalizado nuestras aspiraciones antes de potenciar la marejada islamista y arrojar al país a la crecida de los horrores y de la sangre? Los años de terror y de asesinatos, los millares de muertos y de atentados no han servido para que nuestros gobernantes recapaciten sobre la realidad. Al final, nuestras aldeas masacradas, nuestras ciudades envilecidas, nuestros ídolos inmolados como los corderos en la Aid el Kebir no han servido para nada. Las mismas bocas nos hablan desde lo alto de las tribunas, la misma espada de Damocles pende sobre nuestras cervices inclinadas. Después de tantos duelos y laceraciones, el pueblo argelino se encuentra en el punto de partida, rehén de un sistema podrido y ante las mismas incertidumbres. La corrupción ha alcanzado proporciones sin precedentes. Para conseguir un certificado de nacimiento o el documento más nimio para casarse, es imprescindible untar al funcionario de turno. Todos chantajean a todos: el funcionario de prisiones, el policía, el administrativo, el fontanero, el carnicero, el basurero. Los atropellos, las injusticias y las humillaciones cotidianas están a punto de convertir a nuestro país en una jungla inextricable y mortal. Ante un fiasco de tal naturaleza, la rabia alimenta otros discursos sediciosos que pretenden sumergir de nuevo a la sociedad en un nuevo decenio negro cuando aún no se ha extinguido el duelo por el terrorismo.</p>
<p>Los argelinos están cansados. Son conscientes de las desgracias que les acechan, pero al sistema eso le importa un bledo. Nuestros gobernantes sólo piensan en sus negocios, en sus chanchullos y en sus tráficos de influencias. Incluso las alimañas se dan cuenta del peligro, pero no nuestros gobernantes. Son insaciables, siempre al acecho del beneficio, sin preocuparse por sus abusos o la peligrosidad de su irresponsabilidad.</p>
<p>Nuestra juventud ha tocado fondo. No vislumbra nada más que dos salidas: irse a Europa o unirse al terrorismo. No tiene otra alternativa porque permanecer en el país, entre cuatro paredes, es aceptar pudrirse como la fruta que cae del árbol antes de madurar. Todas las tardes, grupos de adolescentes suben a embarcaciones improvisadas y ponen rumbo hacia España o hacia Italia, listos para morir ahogados en el mar oscuro antes que soportar un día más el estado de desolación múltiple que reina en la aldea o en el barrio. Todos los días, una administración estalinista se encarga de aplastar iniciativas positivas. Jóvenes emprendedores proponen proyectos de inversión, estudios para el relanzamiento económico, que son verdaderas bocanadas de aire fresco y, todas las veces, el sistema logra desalentarles con trabas burocráticas insensatas y sobornos.</p>
<p>Es evidente que Argelia no está muerta. Rebosa de talentos, incluso de genios. Sigue siendo amada por sus ciudadanos que no piden nada más que ayudar al país. He hallado a estas personas en Europa, en Asia, en EE UU, en cualquier parte. Son hombres y mujeres espléndidos, con una energía inmensa, que sólo sueñan con devolver a Argelia su belleza, su dignidad, sus sueños perdidos. Tenemos un país magnífico, rico y todavía virgen, un Eldorado en barbecho, un futuro gran Estado capaz de resplandecer en el Mediterráneo. Argelia es una América ignorada. Reúne todas las capacidades para rivalizar con los países de la otra orilla, para participar en el desarrollo de la cuenca mediterránea y contribuir a la emancipación del Magreb. Es una realidad evidente, pero existe otra incuestionable: el sistema debe desaparecer. Nuestros gobernantes deben saber que su puesto está en el museo de la necedad humana. Es imprescindible que den paso a la frescura de energías nuevas, modernas, a esas élites que han sido expulsadas o descalificadas, a esos argelinos portadores de esperanza y de competencia, bellos como sus sueños, puros como sus convicciones. Sólo entonces surgirá una era resplandeciente en nuestro país, en donde el islamismo, producto de la decadencia y de las humillaciones, no tendrá razón de ser, en donde la democracia, el trabajo, la libertad y la inteligencia serán los grandes puntos de referencia de los argelinos de mañana y de siempre.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/15731/entre-el-renacer-y-la-resignacion/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Al-Qaida en el Magreb</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/15630/al-qaida-en-el-magreb/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/15630/al-qaida-en-el-magreb/#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 26 May 2007 11:48:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Magreb]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=15630</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Lianne Kennedy</strong>, investigadora en el <a href="http://www.ctc.usma.edu/" target="_blank">Combating Terrorism Center</a> en West Point (EL CORREO DIGITAL, 26/05/07):</p>
<p>Los atentados del pasado abril en Argel y las recientes revindicaciones de un Al-Andalus islámico han generado un caudal de especulaciones sobre el interés de Al-Qaida por extender su influencia en el Magreb. Aunque pueda parecer que los yihadistas están ganando posiciones rápidamente en el norte de África, existe una serie de factores que disminuyen la habilidad de los diversos grupos para coordinar sus actividades.</p>
<p>La decisión del argelino Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) de cambiar su nombre por &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/15630/al-qaida-en-el-magreb/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Lianne Kennedy</strong>, investigadora en el <a href="http://www.ctc.usma.edu/" target="_blank">Combating Terrorism Center</a> en West Point (EL CORREO DIGITAL, 26/05/07):</p>
<p>Los atentados del pasado abril en Argel y las recientes revindicaciones de un Al-Andalus islámico han generado un caudal de especulaciones sobre el interés de Al-Qaida por extender su influencia en el Magreb. Aunque pueda parecer que los yihadistas están ganando posiciones rápidamente en el norte de África, existe una serie de factores que disminuyen la habilidad de los diversos grupos para coordinar sus actividades.</p>
<p>La decisión del argelino Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) de cambiar su nombre por el de &#8216;Al-Qaida en el Magreb Islámico&#8217; (AQM) es sólo el último paso en una transición que venía produciéndose por lo menos desde 2003. Las medidas antiterroristas del Gobierno argelino habían degradado significativamente la capacidad del GSPC de entrenar a sus activistas y ejecutar operaciones. Al mismo tiempo, el Acuerdo Civil impulsado por el presidente Buteflika -que permite a los militantes desmovilizarse sin enfrentarse a consecuencias legales- convenció a un buen número de miembros del grupo para regresar a la vida civil. Al GSPC no le quedó sino contemplar impotente cómo se reducía su base de apoyo, a medida que otros yihadistas volvían su atención hacia la insurgencia iraquí. Al borde de la desaparición, la organización buscó en su asociación con Al-Qaida la manera de dotarse de una nueva imagen y de atraer a una nueva generación de posibles reclutas.</p>
<p>Las razones de Al-Qaida para dar su beneplácito a esta relación son pragmáticas. En su estrategia, la yihad global tiene prioridad sobre la &#8216;guerra santa&#8217; contra enemigos locales. Por ello, que un reputado grupo nacionalista como el GSPC reconozca el liderazgo de Al-Qaida mejora las credenciales de la red terrorista. La alianza permite al grupo de Bin Laden presentarse como una organización realmente global, capaz de combatir en diferentes frentes, y que representa los intereses de los musulmanes en todo el mundo. La declaración de fidelidad del GSPC reforzó también la posición personal de Ayman Al-Zawahiri y de Osama Bin Laden como líderes de Al-Qaida, en un momento en que gran parte de la yihad internacional parece estar fuera de su control directo. Que esta asociación vaya a aportar beneficio alguno a Al-Qaida está aún por ver. La reacción pública contra los últimos atentados ha sido negativa, e incluso los chats y foros yihadistas están divididos sobre si se pueden justificar las operaciones en las que hay musulmanes entre las víctimas.</p>
<p>La metamorfosis del GSPC ha desatado las alarmas a ambos lados del Atlántico, pero no debiéramos exagerar las capacidades de este grupo. Se ha discutido mucho sobre el aparente interés de Abu Musaab Abdelwadud, líder del GSPC-AQM, de unificar a los grupos magrebíes bajo su liderazgo, una pretensión poco probable. El GSPC no se situaba a la vanguardia del terrorismo internacional. Operaba más bien como una guerrilla clásica, buscando refugio en bastiones seguros en las montañas, con lo que la actividad del grupo salafista argelino tenía poco, o nada, en común con las operaciones de Al-Qaida en Irak u otros lugares. Las peleas internas entre los líderes del grupo eran legendarias, y son escasos los indicios de que Abdelwadud cuente con la capacidad de liderazgo necesaria para mantener su organización cohesionada; qué decir ya de la posibilidad de unificar bajo su mando a las otras redes que operan en el norte de África.</p>
<p>Numerosos yihadistas miran con desconfianza a los grupos argelinos, al considerarlos infiltrados por las fuerzas de seguridad. Por esta razón fundamental, no parece muy probable que AQM logre formar un supergrupo terrorista en el Magreb. Aún así, los atentados de Argel del pasado abril suponen un significativo cambio en las tácticas operativas del GSPC, que se separó del GIA (grupo yihadista que representa a su vez una escisión violenta del Frente Islámico de Salvación que ganó las elecciones argelinas en 1992) en 1998 con la promesa de no atacar a civiles. Al detonar dos coches bomba en una calle llena de gente, AQM parece haber dado la espalda a los principios fundadores del GSPC. Esta indiferencia hacia la vida de civiles tiene reminiscencias del GIA, cuyas brutales tácticas en los 90 fueron repudiadas no sólo por el pueblo argelino, sino por otros grupos terroristas de la época, incluido el propio Bin Laden.</p>
<p>Es instructivo recordar que las sangrientas tácticas de Abu Musab Al-Zarqawi, el difunto líder de Al-Qaida en Irak, empujaron a Al-Zawahiri y a otros miembros de la red de Bin Laden a criticar las operaciones en las que mataban a musulmanes, por lo que cabría cuestionar que los atentados de Argel hayan ayudado a los objetivos estratégicos de Al-Qaida. Por muy espectaculares que fueran, las bombas no tenían otra finalidad que anotar una protesta contra el Gobierno y reafirmar que AQM habla en serio cuando aspira a aumentar sus niveles de violencia. Pero el régimen argelino no dudará en desarticular un grupo que podría haber precipitado su propio fin con los atentados de hace siete semanas.</p>
<p>Para permanecer activas, las organizaciones terroristas están obligadas a reabastecer sus filas. El GSPC sufría un periodo de declive por la falta de apoyo popular, y es poco probable que AQM sea capaz ahora de reclutar activistas en Argelia, a no ser explotando los resentimientos locales. Es posible que la nueva estructura atraiga a jóvenes yihadistas que han viajado a Irak a combatir a las fuerzas estadounidenses. Esto supondría un desarollo preocupante, puesto que es de suponer que los insurgentes que regresan traerán consigo tácticas y procedimientos eficaces en el combate urbano. Estas nuevas técnicas causarían más víctimas civiles que el repertorio clásico del GSPC.</p>
<p>Los grupos yihadistas que operan en Marruecos, por el contrario, son organizaciones de base que no parecen estar dirigidas por influencias externas. Los yihadistas marroquíes aprovechan el descontento social para reclutar a jóvenes desencantados para sus misiones suicidas, y emplean la retórica de Al-Qaida para justificar acciones violentas que resultan repulsivas para la mayoría de la sociedad marroquí. Los activistas parecen provenir de instancias locales muy aisladas y, teniendo en cuenta la pobre ejecución de los atentados de Casablanca de mayo de 2003, no debieron de contar con ayuda &#8216;profesional&#8217;.</p>
<p>Es verdad que ha habido numerosos casos de agentes de Al-Qaida detenidos en Marruecos, y que muchos marroquíes han estado involucrados en actos terroristas en Europa; sin embargo, la amenaza que constituyen debería ser desagregada, no acumulada. Si bien la participación del GICM (Grupo Islámico Combatiente Marroquí) en atentados yihadistas en Europa está demostrada, no parece que la organización esté firmemente enraizada en Marruecos mismo. En este punto, por lo tanto, parece que la amenaza que supone para el país magrebí sigue siendo todavía de naturaleza interna más que internacional.</p>
<p>La protección de la sociedad y la derrota del enemigo terrorista exigen comprender que no todos los grupos yihadistas comparten objetivos y motivaciones. Las pautas de reclutamiento son diferentes, los perfiles operacionales son diversos, y existen importantes diferencias de parecer entre sus líderes. Todos estos factores abren ventanas de oportunidad para los profesionales del antiterrorismo que les permitirían aislar cada grupo para destruirlos uno a uno. Todas estas organizaciones son peligrosas, pero ninguna tiene la capacidad suficiente para amenazar la estabilidad de los gobiernos magrebíes. Exagerar el nivel de la amenaza sólo logra alimentar sus esfuerzos propagandísticos, atribuyéndoles más influencia de la que realmente tienen.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/15630/al-qaida-en-el-magreb/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La amenaza del activismo terrorista del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) argelino</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/14200/la-amenaza-del-activismo-terrorista-del-grupo-salafista-para-la-predicacion-y-el-combate-gspc-argelino/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/14200/la-amenaza-del-activismo-terrorista-del-grupo-salafista-para-la-predicacion-y-el-combate-gspc-argelino/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 14 Feb 2007 22:22:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Magreb]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=14200</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Carlos Echeverría Jesús</strong>, profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y Subdirector de la Unidad de Investigación en Seguridad y Cooperación Internacional (REAL INSTITUTO ELCANO, 14/02/07):</p>
<p><strong>Tema:</strong> La aplicación de distintas medidas de gracia en el Magreb, y sobre todo en Argelia, a miembros de grupos yihadistas salafistas puede incentivar aún más el terrorismo en lugar de combatirlo.</p>
<p><strong>Resumen:</strong> El Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) argelino destaca por ser un grupo yihadista con carácter transmagrebí, que se presenta como franquicia de al-Qaeda en el Magreb, y cuya acción también se extiende a países de &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/14200/la-amenaza-del-activismo-terrorista-del-grupo-salafista-para-la-predicacion-y-el-combate-gspc-argelino/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Carlos Echeverría Jesús</strong>, profesor de Relaciones Internacionales de la UNED y Subdirector de la Unidad de Investigación en Seguridad y Cooperación Internacional (REAL INSTITUTO ELCANO, 14/02/07):</p>
<p><strong>Tema:</strong> La aplicación de distintas medidas de gracia en el Magreb, y sobre todo en Argelia, a miembros de grupos yihadistas salafistas puede incentivar aún más el terrorismo en lugar de combatirlo.</p>
<p><strong>Resumen:</strong> El Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) argelino destaca por ser un grupo yihadista con carácter transmagrebí, que se presenta como franquicia de al-Qaeda en el Magreb, y cuya acción también se extiende a países de Europa y el Sahel, así como a Irak y Afganistán. El GSPC ha renovado en la segunda semana de enero su rechazo a acogerse a la Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional promulgada por el presidente de Argelia y aprobada en referéndum popular el 29 de septiembre de 2005, cuya generosa aplicación ha permitido liberar en Argelia a lo largo de 2006 a más de 2.600 condenados por terrorismo, dando lugar con ello a un escenario que lejos de apagar puede incentivar más aún el terrorismo.</p>
<p><strong>Análisis:</strong> El GSPC como federador y hábil exportador de terrorismo que es, en la línea de su inspiradora la red al-Qaeda, no sólo está obligando a blindar el Rally Lisboa-Dakar 2007 a su paso por suelo magrebí y continúa golpeando cotidianamente en Argelia, sino que es cada vez más temido en Marruecos, donde los atentados suicidas del 16 de mayo de 2003 y acciones terroristas ejecutadas o abortadas previas y posteriores a dicha fecha dan fe de la existencia de un terrorismo autóctono. Asimismo, el GSPC acaba de reaparecer con enorme crudeza en Túnez, un Estado donde la férrea política de control de su presidente, Zine El Abidine Ben Alí, había neutralizado dicha actividad durante tres lustros, con la única excepción del atentado suicida contra la sinagoga de La Ghriba, producido en la isla de Yerba en abril de 2002 y que provocó 22 muertos, de los cuales 14 eran turistas alemanes. Ahora, un enfrentamiento entre fuerzas de seguridad y terroristas yihadistas tunecinos que se habrían entrenado con el GSPC en Argelia se saldaba el 3 de enero en la localidad de Soliman con entre 25 muertos –según la agencia británica Reuters y que era la cifra ofrecida por el diario Al Hayat el 5 de enero– y 12 –según unas fuentes oficiales tunecinas que también ahora, como ya lo hicieran respecto al atentado suicida de Yerba, han tratado de ocultar la gravedad del hecho hasta que un discreto comunicado del Ministerio del Interior del 4 de enero, primero, y las explícitas declaraciones del titular del mismo, Rafik Haj Kacem, después, lo hicieran ya público–. Más lejos del escenario magrebí, el GSPC se ha hecho sentir tanto en suelo europeo como en Irak, donde su activismo permite que los argelinos constituyan más del 20% de todos los yihadistas extranjeros que combaten contra el Gobierno nacional iraquí y contra las fuerzas de la Coalición, la comunidad extranjera más numerosa dentro de la nebulosa terrorista internacional allí desplazada [1].</p>
<p>En esa línea de un activismo cada vez más ambicioso, los salafistas argelinos terminaban el mes de enero confirmando sus juramentos de fidelidad a al-Qaeda y anunciando en su página web el cambio oficial de denominación, pasando a llamarse “al-Qaeda en la Tierra del Magreb Islámico”. Con ello pretenden mostrar “la vitalidad del grupo, la fortaleza de su coalición [con Osama Bin Laden] y la sinceridad del vínculo entre los muyahidín en Argelia y otros hermanos de la organización al-Qaeda”. Inquietante también es aprehender a través de la lectura de dicho mensaje que, si tal paso no se había dado en el juramento de fidelidad anterior realizada el 14 de septiembre pasado, fue porque se estaba a la espera de recibir el consentimiento del propio Bin Laden para dicho cambio de denominación y lo que ello pueda conllevar en el futuro.[2]</p>
<p><em>Medidas de gracia en Argelia</em></p>
<p>El hecho de que esta ofensiva terrorista que más adelante describiremos con más detalle coincida con la aplicación de la última de las tres grandes medidas de gracia concedidas en Argelia en una década lleva a plantear una serie de preguntas que requieren de respuestas rápidas y de medidas correctoras para evitar consecuencias perniciosas para la seguridad no sólo de Argelia y de los demás países magrebíes, sino también para otros vecinos como son los Estados europeos, donde las células terroristas argelinas están bien asentadas, y en un círculo mucho más amplio para la lucha contra el yihadismo salafista a escala global. ¿Tiene la aplicación de la Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional alguna similitud con las medidas de gracia otorgadas anteriormente, en 1997 y 1999, o cuenta con algún elemento novedoso? ¿Constituye esta aplicación, a la que el GSPC se ha opuesto desde un principio, un elemento positivo en el marco de la lucha antiterrorista o puede dar lugar a un escenario contrario en el que la flexibilidad del Estado sea interpretada por los terroristas como muestra de debilidad, llevándoles a intensificar su activismo letal? ¿Puede esta práctica argelina ampliarse a los demás países magrebíes, extendiendo con ello sus potenciales debilidades para la lucha global contra el terrorismo?</p>
<p>Si la primera medida de gracia –la Ley de la Rahma bajo la presidencia del general Liamine Zeroual– tuvo como objetivo prioritario, y logrado, la disolución del brazo terrorista del Frente Islámico de Salvación (FIS) –el Ejército Islámico de Salvación (EIS) nacido en Jartum (Sudán) en diciembre de 1993–, la segunda, conocida como Ley de Concordia Civil, y ahora la tercera –ambas propiciadas por el presidente Abdelaziz Buteflika tras su primera elección en abril de 1999 y legitimadas por sendas consultas a la población en referéndum el 16 de septiembre de 1999 y el 29 de septiembre de 2005, respectivamente– han tratado de arrancar a miembros de los múltiples grupos terroristas encuadrados tras una larga lista de siglas (GIA, GSPC, FIDA, MIA, MEA, DHDS, DSM, GSPD y otros) de su activismo criminal y devolverles a la vida civil bajo unas determinadas condiciones. Desde el MIA, que surgiera entre 1981 y 1982, hasta el GSPC, nacido como franquicia de al-Qaeda el 14 de septiembre de 1998, y pasando por el sanguinario Grupo Islámico Armado (GIA), creado en octubre de 1992, la nebulosa terrorista de origen argelino ha estado marcada siempre por profundas divisiones internas –fruto de rebuscadas interpretaciones pseudoteológicas y políticas o de luchas por el liderazgo entre distintos emires– que a veces han facilitado el combatirla (los enfrentamientos entre el EIS y el GIA a mediados de los noventa lo atestiguan) pero que en general dificulta su erradicación y explica su perduración en el tiempo a pesar de la creciente eficacia en la lucha antiterrorista. Las negociaciones entre el emir nacional del EIS, Madani Mezrag, designado como líder en marzo de 1995, y el Ejército argelino pasaron por diversas fases pero permitieron llegar a un resultado óptimo en la medida en que apartaron a un grupo terrorista disciplinado de la circulación. Por otro lado, en 1999 Abdelaziz Buteflika accedía a la Presidencia de la República e impulsaba como segunda medida de gracia la Ley de Concordia Civil, logrando su aprobación en referéndum. Con ella 1.200 terroristas se rindieron durante los seis meses de vigencia de la Ley y los miembros del EIS se desmovilizaron definitivamente tras llevar dos años de inactividad a raíz de la tregua negociada con el Ejército entre 1996 y 1997 y efectiva desde octubre de 1997.[3] Estas dos amnistías se produjeron en momentos en los que, en el orden interno, crecía la fortaleza del Estado frente al terrorismo y, en el orden internacional, la ofensiva yihadista salafista no era en absoluto equiparable a la actual.</p>
<p><em>La Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional</em></p>
<p>La aprobación en referéndum el 29 de septiembre de 2005 de la Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional y su aplicación a lo largo de 2006 ha sido contestada por círculos cívicos por su extrema generosidad en un momento en el que el terrorismo comenzaba de nuevo a ocupar posiciones centrales entre las preocupaciones de los ciudadanos, y era también vista con recelo desde fuera de Argelia en el contexto del recrudecimiento del terrorismo yihadista salafista a escala mundial. El hecho de que un individuo como Abdelhak Layada (alias Abou Adlane), primer emir del GIA entre mediados de octubre de 1992 y el 21 de julio de 1993 (cuando fue detenido en Marruecos y posteriormente extraditado a Argelia el 24 de septiembre de 1993, y que fue juzgado y condenado a muerte), saliera libre en la primavera del año pasado y comenzara a hacer declaraciones a los medios en términos victoriosos aparecía como una burla a las decenas de miles de víctimas del GIA y de los demás grupos terroristas. Lo mismo es aplicable para el caso de Alí Belhadj, antiguo número dos del FIS, quien ya cumpliera 12 años de prisión y que en julio de 2005 era de nuevo encarcelado tras justificar en una entrevista telefónica con la cadena qatarí al-Yazira el secuestro y posterior asesinato en Bagdad de dos diplomáticos argelinos por la red de Abu Mussab al-Zarqawi. Belhadj fue condenado por apología del terrorismo, aunque poco después fue liberado en la primavera de 2006 gracias a la Carta. Ahora, tales liberaciones masivas se dan además en un momento definido por el efecto combinado de tres realidades: por un lado, el islamismo está bien asentado en Argelia, tanto en círculos de poder presentes en el Gobierno de coalición como en el poder legislativo; en segundo lugar, y siempre dentro de Argelia, el GSPC cobra fuerza cada día bajo el liderazgo de su emir Abdelmalek Droukdal (alias Abu Musab Abd El-Wadoud) e hizo en el verano de 2006 su tercer juramento de fidelidad a al-Qaeda tras los dos anteriores realizados uno tras el 11-S y el otro en 2005; y, finalmente, se produce cuando el yihadismo salafista multiplica sus frentes de combate en el mundo y perfecciona sus instrumentos de propaganda y de captación. Entre estos instrumentos siguen siendo extremadamente útiles los mensajes emitidos por los líderes de al-Qaeda. Aquí cabe recordar que, en el vídeo de Ayman al-Zawahiri emitido a través de la cadena al-Yazira el 11 de septiembre de 2006, éste definía al GSPC como un instrumento ideal para “destruir los pilares de la alianza de cruzados”, citando expresamente a estadounidenses y franceses. En un mensaje anterior, del 7 de junio de 2006, al-Zawahiri había llamado al activismo “desde Al Andalus hasta Irak” en un escenario de actuación privilegiada para el GSPC.</p>
<p><em>El GSPC en Argelia</em></p>
<p>Sobre el activismo terrorista del GSPC en suelo argelino en los últimos años destacaremos tan sólo algunas acciones que reflejan sus capacidades y sus múltiples frentes de batalla. Si ya en el año 2000 Osama Bin Laden consideraba al GSPC como el grupo mejor estructurado de la región, en 2001 enviaba a Argelia a un adjunto suyo, un yemení, para reunirse con la cúpula del GSPC y coordinar esfuerzos, pero fue eliminado por el Ejército argelino. En 2003 el GSPC secuestraba a 32 turistas occidentales en el sur de Argelia y aunque la mitad de ellos fueron liberados por el Ejército el resto lo fueron en Malí tras el pago de un fuerte rescate por parte del Gobierno alemán. El 8 de junio de 2005 el GSPC asesinaba a 13 miembros de la Guardia Comunal en Ain Rich, y el 30 de junio un grupo del GSPC que trataba de introducir armas desde Malí mantenía duros enfrentamientos con el Ejército argelino que se saldaban con la muerte de 13 terroristas. Más recientemente, el 15 de octubre de 2006 el GSPC asesinaba a siete guardias comunales en Ain Defla; el 19 de octubre colocaba una bomba en el Cuartel militar de Beaulieu en el barrio de El Harrach, en Argel, hiriendo de gravedad a seis militares y a dos civiles; el 21 de octubre tendía una emboscada a una patrulla de la Gendarmería Nacional en Beni Belaid, a 40 kilómetros de Jijel, matando a tres gendarmes; y el 23 de octubre el GSPC mataba en la región de Taoudenit, en el norte de Malí, a siete rebeldes Tuareg de la Alianza Democrática del 23 de Mayo por el Cambio (un grupo enfrentado con el Gobierno de Bamako, pero en proceso de negociaciones con éste, gracias a la mediación diplomática argelina y con el que el GSPC rivaliza sobre el terreno por diversos motivos). Aunque sus múltiples enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y con el Ejército provocan muchas bajas en sus filas –destacaremos la importante detención el 26 de diciembre de 2005 de tres cuadros del GSPC en la provincia de Medea, al sur de Argel, entre ellos Abu Bilal Al-Albani, responsable de relaciones exteriores del Grupo y Abu Omar Abd Al-Bir, responsable de comunicación, y que conllevó además la intervención de 23 millones de dólares en metálico– el GSPC se regenera aprovechando indudablemente la salida masiva de presos a lo largo de 2006.</p>
<p>Dentro del GSPC se ha luchado en estos últimos meses contra los intentos aislados de deserción para acogerse a las medidas de gracia de la Carta. Se puede afirmar que esta organización salafista, merced tanto a su férrea disciplina interna como a su propia ideología yihadista salafista que rechaza de partida cualquier diálogo, negociación o rendición frente a sus enemigos, no se ha visto afectada negativamente por la puesta en marcha de esta tercera amnistía, sino más bien al contrario. Para ilustrar lo primero, el 27 de noviembre de 2006 las fuerzas de seguridad detenían a seis sospechosos de pertenecer al GSPC en Si Mustafa cuando trataban de asesinar a un antiguo emir del mismo que se había acogido a dichas medidas, mientras que la rendición constatada por los medios de comunicación de dos miembros del GSPC en Bumerdes el 5 de enero de 2007 es una entre las poquísimas que se han producido entre sus filas.</p>
<p><em>El GSPC en Europa</em></p>
<p>Algunas operaciones policiales llevadas a cabo por las fuerzas de seguridad en España, Francia e Italia entre fines de 2005 y principios de 2007 vienen demostrando que la capacidad de captación de miembros así como la organización interna del GSPC siguen intactas e incluso se están reforzando en pleno período de aplicación de la susodicha Carta en Argelia. Sin ánimo de ser exhaustivos, citaremos entre dichas operaciones las siguientes para el caso de España: en junio de 2005 la Operación Tigris; en noviembre de 2005 la Operación Gamo; en diciembre de 2005 la Operación Green; en enero de 2006 la Operación Chacal; y en enero de 2007 la Operación Sello II. La citada Operación Chacal permitió desarticular parte de la red de captación de combatientes para Irak que había permitido al argelino residente en España Belkacem Bellil provocar 35 muertos en su ataque suicida al acuartelamiento de los Carabinieri en Nasiriya el 12 de noviembre de 2003. A finales de julio de 2005 Francia había deportado a Argelia a dos imames radicales defensores de un discurso yihadista, Abdelhamid Aissaui y Reda Ameurud, y en 2006 abría una investigación sobre 11 imames radicales –cinco de ellos argelinos próximos al GSPC– y expulsaba a una decena de sospechosos a Argelia. Finalmente, en Italia la Operación Tuareg de la Guardia di Finanza, dirigida contra círculos próximos al GSPC y hecha pública el 3 de octubre de 2006, permitía realizar detenciones tanto en Italia como en Suiza. Tal actividad transfronteriza del GSPC se ponía también de manifiesto cuando en abril de 2006 una operación coordinada entre las policías de Francia e Italia permitía la detención en Nápoles de un grupo de argelinos vinculados al GSPC para el que elaboraban documentación falsificada.</p>
<p><em>El GSPC en el Magreb</em></p>
<p>Hay que destacar la actividad exportadora de terrorismo por parte del GSPC en los países del Magreb, en especial en Mauritania, Marruecos y más recientemente en Túnez. La reaparición con tal intensidad de la amenaza terrorista en suelo tunecino alarma en extremo a sus autoridades. Si bien un primer enfrentamiento producido el 24 de diciembre cerca del barrio de Hamman Chott, en la capital, se había saldado con dos muertos, y otro choque entre fuerzas del orden y terroristas había tenido lugar el 31 de diciembre ya en el centro de Túnez City, en pleno barrio de Bad Sadoun, el Gobierno había guardado un inquietante silencio hasta que el luctuoso enfrentamiento de Soliman obligó al Ministerio del Interior a hacer público un comunicado el 4 de enero en el que reconocía 12 “peligrosos criminales” muertos y 15 detenidos. El texto no hacía referencia a terroristas ni tampoco daba detalles sobre la utilización por parte de estos de fusiles de asalto y de lanzagranadas RPG-7, en un último intento, vano, por desdramatizar la realidad. A partir de ahí la fluidez de la información fuera de las fronteras tunecinas, incluyendo a la prensa argelina, ha llevado al poder a ir filtrando a los medios tunecinos, poco a poco, importantes datos sobre el grupo yihadista. El 9 de enero el diario privado progubernamental Echourouk hablaba ya de un grupo salafista y se refería a que el jefe del mismo había sido herido en Soliman y que falleció después. El 5 de enero el diario francés Libération daba el nombre del fallecido, Lassad Sassi, al parecer un antiguo gendarme tunecino que se habría entrenado en Afganistán y en Argelia.</p>
<p>Por otro lado, la detención a fines de diciembre de varios terroristas tunecinos en Argel había confirmado el papel federador del GSPC, intensificado tras su tercera declaración de fidelidad a al-Qaeda. Según la agencia Reuters, los muertos y los detenidos en los enfrentamientos del 25 de diciembre y del 3 de enero en Túnez venían de Argelia y su preparación y el material de guerra empleado demostraban que habían recibido formación del GSPC. De hecho, tras su entrada en Túnez se habían ocultado en la región boscosa de Hamman Lif, situada a 45 kilómetros al sur de la capital, para desde allí llevar adelante su empresa criminal. Ya en una nota fechada el 1 de septiembre de 2006 la Unidad de Coordinación para la Lucha Antiterrorista (UCLAT) francesa destacaba la gravedad de la amenaza representada por el GSPC, añadiendo que “elementos originarios de otros países del Magreb, tunecinos, libios, marroquíes y mauritanos son formados en los grupos argelinos del GSPC”. Algo más atrás en el tiempo, el 5 de junio de 2005, seis estudiantes yemeníes eran detenidos en el este de Argelia acusados de conformar una célula yihadista y ello tan sólo un mes después de que, el 8 de mayo, se anunciara la creación del grupo Qa‘idat Al Yihad fi Al-Jaza’ir (“base del yihad en Argelia”) para estimular el combate yihadista en el país. En Mauritania en aquellos momentos se sufría el peor ataque del GSPC en su suelo: el 4 de junio de 2005 un grupo de unos 150 terroristas mataban a 17 militares mauritanos en Lemgheity y en julio se producía un enfrentamiento entre soldados mauritanos y yihadistas federados por el GSPC en el desierto de Malí.</p>
<p>En las últimas semanas el activismo del GSPC en suelo argelino ha ganado impacto mediático internacional con su emboscada contra trabajadores de la compañía petrolera estadounidense Halliburton en el bosque de Bouchaui, en las proximidades de Argel, realizada el 10 de diciembre de 2006, y que se saldó con dos muertos, un libanés y un argelino, y ocho heridos (dos estadounidenses, un británico, un holandés y un libanés, entre otros) y ello tras haber hecho estallar dos camiones-bomba junto a dos comisarías en Argel el 30 de octubre, provocando tres muertos y 24 heridos, o tras el asesinato de diez militares en Lakhdaria en noviembre, en una diezmada región que vio nacer en 1989 las primeras células terroristas del entonces legal FIS. Junto al llamamiento colgado en páginas yihadistas el 9 de enero en el que el líder del GSPC, Abdelmalek Droukdal, llama a “combatir a los residentes de Francia y a los agentes de los cruzados que ocupan nuestra tierra” son frecuentes los enfrentamientos en estos días y en varias regiones: junto a varios atentados en la región de Bumerdes –una bomba mataba a un policía el 28 de diciembre y otro policía era asesinado a tiros el 2 de enero–, destaca el enfrentamiento el 10 de enero entre fuerzas de seguridad y terroristas del GSPC en Oued Zeguère, en la región de Skikda, que se saldó con la muerte de seis terroristas y la detención de dos tras verse obligadas las fuerzas de seguridad a utilizar cuatro helicópteros de combate para atacar su refugio en las montañas de Collo.</p>
<p>En la susodicha nota de la UCLAT francesa se ubica a las células terroristas en el Magreb pero también se destacan sus conexiones con escenarios como Irak, el eje afgano-paquistaní y la región del Sahel. El 3 de diciembre un tribunal de Argel condenaba a 12 personas por canalizar el envío de combatientes a Irak y es sabido que los argelinos constituyen el porcentaje más alto de terroristas yihadistas actuando en suelo iraquí, pero ello sin menospreciar la creciente importancia de los marroquíes en dicha empresa. En efecto, en el vecino Marruecos diversas operaciones antiterroristas llevadas a cabo a lo largo de 2006 atestiguan la gravedad de la amenaza. En marzo de 2006 la policía de Casablanca detenía a ocho marroquíes y a un tunecino acusándoles de preparar atentados en Italia –contra el Metro de Milán y contra una iglesia en Bolonia– por encargo del GSPC. Por otro lado, tanto las detenciones de agosto como otras producidas el 20 de noviembre, con 17 detenidos, y el 4 de enero –contra una red que reclutaba combatientes para Irak con más de 40 detenidos y cuyo epicentro estaba en Tetuán– están en el centro del debate actual sobre el creciente activismo yihadista en y a partir del reino alauí. Respecto a las detenciones realizadas en la región tetuaní, el ministro marroquí de Justicia, Nabil Benabdalá, sólo reconocía 26 detenidos en declaraciones realizadas el 4 de enero en las que aludía a la conexión de los mismos con al-Qaeda y con el GSPC. Antes de estas, otras operaciones han sido también ilustrativas del activismo terrorista yihadista en suelo marroquí, como la que en julio de 2005 permitía la detención de una treintena de radicales en Casablanca y otras ciudades.</p>
<p>Ante la evolución de la situación, es probable que las autoridades de los países magrebíes adopten medidas cautelares y que incluso el Gobierno argelino asuma por sí mismo o reciba invitaciones de vecinos y aliados para que corrija algunas de las derivas de la política aplicada hasta ahora. Por otro lado, también los demás países del Magreb han iniciado en los últimos tiempos la aplicación de medidas de gracia hacia islamistas condenados en causas de terrorismo: en Marruecos, Mohamed VI indultaba el 20 de agosto de 2005 a seis condenados por terrorismo en 2004, previa petición de perdón de éstos y en el marco de una liberación de 347 presos para celebrar el cumpleaños del monarca; en Libia, un proceso de reconciliación nacional en marcha desde 2005 permitía también en el verano de ese año vislumbrar medidas de flexibilización como las que se dieron en el marco de la liberación de 131 presos políticos, con miembros de grupos islamistas entre ellos; en Mauritania el régimen surgido del golpe de Estado del 3 de agosto de 2005 aprobaba medidas beneficiosas para islamistas detenidos por el presidente depuesto, Maauiya Uld Sid Ahmed Taya, liberando el 7 de agosto de ese año a 21 islamistas radicales de los 81 que estaban encarcelados por haber recibido entrenamiento del GSPC para luchar en el Magreb o ser enviados a Irak o a Afganistán. Tales medidas de gracia, simbólicas si las comparamos con las concedidas en 2006 en Argelia o las otorgadas en el mismo año en Egipto a terroristas de la Gama’a Al Islamiya, indican no obstante una tendencia marcada por la generosidad hacia militantes y grupos que pueden hacer y hacen una lectura muy particular de tales decisiones y que debería ser revisada de inmediato.</p>
<p><strong>Conclusiones:</strong> Aunque el yihadismo salafista tiene múltiples frentes, no hay que olvidar que lo que el terrorismo en Argelia ha supuesto en términos de referencia y lo que los grupos terroristas argelinos, y en especial el GSPC, aún representan en términos de modelo a emular o de maestros de los que aprender sigue y seguirá siendo muy importante. Es por ello que la amnistía ofrecida por el régimen argelino a la nebulosa terrorista es, a pesar de su legitimidad por basarse en una ley aprobada en referéndum y a pesar también de la eficacia que pueda tener respecto a algunos individuos y células, motivo de preocupación para muchos dentro y fuera del país.</p>
<p>El que EEUU haya querido establecer en Argelia su mando regional para África (US African Command o Africom) dice mucho sobre la importancia que Washington concede a la experiencia argelina y la confianza con que ven a sus autoridades políticas. Sin embargo, el hecho de que la Presidencia y el Gobierno argelinos se hayan negado a ello dice también mucho en clave de percepciones nacionalistas, así como de sensibilidades arabo-musulmanas y tercermundistas. Por otro lado, tal negativa es también reflejo de los difíciles equilibrios internos que se viven en el país y de cómo la elite política percibe que puede acabar con el terrorismo. Tal realidad refleja de nuevo las dificultades que conlleva combatir a un terrorismo yihadista salafista que aprovecha su elaboración ideológica islamista para impedir, o dificultar en extremo, determinadas aproximaciones y alianzas por parte de los Estados arabo-musulmanes con el resto de actores estatales de la sociedad internacional, presentándolas como contradictorias con la religión y con la política y ralentizando en consecuencia un combate que debería ser más multinacional, multidireccional y sostenido contra un enemigo muy determinado. Mientras tanto, el GSPC sigue cobrándose múltiples vidas, en su inmensa mayoría musulmanas, aprovechando eficazmente lo que considera como muestras de debilidad de sus adversarios.</p>
<blockquote><p>Notas</p>
<p>[1] Nawaf Obaid y Anthony H. Cordesman, Saudi Militants in Iraq: Assessment and Kingdom’s Response, Center for Strategic and International Studies (CSIS), Washington DC, 19/IX/2005, p. 5.</p>
<p>[2] Evan Kohlmann, “GSPC in Algeria Announces New Name: ‘Al-Qaida in the Land of the Islamic Maghrib”, Counterterrorism Blog, 26 de enero de 2006. Disponible en: <a href="http://counterterrorismblog.org/2007/01/gspc_in_algeria_announces_new.php" target="_blank">http://counterterrorismblog.org/2007/01/gspc_in_algeria_announces_new.php</a>.</p>
<p>[3] La aplicación de las leyes de la Rahma y de la Concordia Civil permitieron la liberación de unos 6.000 terroristas. Véase Carlos Echeverría Jesús, Las Fuerzas Armadas argelinas: desafíos nacionales e internacionales, Documento de Trabajo 2004/3, Real Instituto Elcano, Madrid, 1/III/2004, pp. 17-18, <a href="http://www.realinstitutoelcano.org/documentos/178.asp" target="_blank">http://www.realinstitutoelcano.org/documentos/178.asp</a>.</p></blockquote>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/14200/la-amenaza-del-activismo-terrorista-del-grupo-salafista-para-la-predicacion-y-el-combate-gspc-argelino/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Argelia, ¿retorno al nacionalismo energético?</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/11681/argelia-%c2%bfretorno-al-nacionalismo-energetico/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/11681/argelia-%c2%bfretorno-al-nacionalismo-energetico/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 20 Sep 2006 14:57:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Energía]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=11681</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Aurèlia Mañé Estrada</strong>, G.A.T.E., Universidad de Barcelona (REAL INSTITUTO ELCANO, 20/09/06):</p>
<p><strong>Tema: </strong>Este ARI plantea si los cambios anunciados en la política energética argelina tendrán repercusiones para las empresas españolas.</p>
<p><strong>Resumen:</strong> Hasta 1986, la política energética argelina se basó en una legislación “nacionalista”. Desde esa fecha, la legislación se hizo más aperturista. Ello ha llevado a un nuevo tipo de alianzas integradas, como las que se están desarrollando con las empresas españolas. La Ley 05-07 parecía querer promover este tipo de alianzas. Sin embargo, los cambios anunciados en el verano de 2006 hacen temer un retroceso en la &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/11681/argelia-%c2%bfretorno-al-nacionalismo-energetico/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Aurèlia Mañé Estrada</strong>, G.A.T.E., Universidad de Barcelona (REAL INSTITUTO ELCANO, 20/09/06):</p>
<p><strong>Tema: </strong>Este ARI plantea si los cambios anunciados en la política energética argelina tendrán repercusiones para las empresas españolas.</p>
<p><strong>Resumen:</strong> Hasta 1986, la política energética argelina se basó en una legislación “nacionalista”. Desde esa fecha, la legislación se hizo más aperturista. Ello ha llevado a un nuevo tipo de alianzas integradas, como las que se están desarrollando con las empresas españolas. La Ley 05-07 parecía querer promover este tipo de alianzas. Sin embargo, los cambios anunciados en el verano de 2006 hacen temer un retroceso en la política internacionalizadora argelina. En el corto plazo estos cambios no tendrán mayores efectos en las empresas españolas, pero son un aviso para que España defina, ante el reto de un espacio energético europeo, una política energética clara.</p>
<p>Leer <a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2006/8813.pdf">artículo completo</a> (PDF). Disponible también enel <a target="_blank" href="http://www.realinstitutoelcano.org/analisis/1043.asp">Real Instituto Elcano</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/11681/argelia-%c2%bfretorno-al-nacionalismo-energetico/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El precio de la libertad</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/10351/el-precio-de-la-libertad/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/10351/el-precio-de-la-libertad/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 10 Jul 2006 19:40:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Derechos Humanos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=10351</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Boualem Sansal</strong>, escritor argelino (EL PAÍS, 10/07/06):</p>
<p>En el momento en que el régimen dictatorial de Buteflika puso en libertad al periodista Mohamed Benchicou, tras cumplir dos años de cárcel por delito de expresión, mandó que se prohibiera la difusión en Argelia de mi último libro, editado en Francia con el titulo <em>Lista de correos: Argel</em> y el subtítulo <em>Carta airada y esperanzada a mis compatriotas</em>.</p>
<p>En su libro, titulado <em>Buteflika, una impostura argelina </em>y también editado en Francia, Benchicou, periodista y propietario del periódico <em>Le Matin,</em> denunciaba el pasado y presente ignominiosos de Buteflika, que llegó &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/10351/el-precio-de-la-libertad/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Boualem Sansal</strong>, escritor argelino (EL PAÍS, 10/07/06):</p>
<p>En el momento en que el régimen dictatorial de Buteflika puso en libertad al periodista Mohamed Benchicou, tras cumplir dos años de cárcel por delito de expresión, mandó que se prohibiera la difusión en Argelia de mi último libro, editado en Francia con el titulo <em>Lista de correos: Argel</em> y el subtítulo <em>Carta airada y esperanzada a mis compatriotas</em>.</p>
<p>En su libro, titulado <em>Buteflika, una impostura argelina </em>y también editado en Francia, Benchicou, periodista y propietario del periódico <em>Le Matin,</em> denunciaba el pasado y presente ignominiosos de Buteflika, que llegó al poder a hombros de generales facciosos. Por este crimen de lesa majestad, su periódico fue cerrado y él mismo fue condenado a dos años de prisión firme, condena que cumplió entera a pesar de la presión de grupos nacionales e internacionales de derechos humanos.</p>
<p>En mi libro me dirijo a mis compatriotas para recordarles la verdad de una realidad tan vieja como el mundo: las dictaduras se imponen y gobiernan con la mentira. Es a los pueblos que quieren liberarse a quienes corresponde convertir la búsqueda de la verdad en una virtud republicana. Me he esforzado en desmontar las trampas mentales a las que estaba sometido el pueblo desde que Argelia alcanzó la independencia en 1962 y vio como le arrebataban la libertad para siempre. El poder argelino utiliza las mismas viejas artimañas que tristemente han servido en otras partes: la exaltación caricaturesca de la raza, el abuso de la religión, el nacionalismo exacerbado, la denuncia permanente del complot internacional contra el pueblo unido detrás de sus dirigentes, el lanzar pestes contra los intelectuales a los que se califica de enemigos de la nación y de la religión, la manipulación de la historia, el culto a la personalidad, las amenazas, y llegado el caso, el encarcelamiento y el asesinato.</p>
<p>No me hago ilusiones, las numerosas reacciones que ha levantado la censura de mi libro en Europa, y concretamente en Francia, no cambiarán nada. Gracias al maná del petróleo, el régimen cuenta con considerables medios financieros para acallar a toda la oposición. Con la nueva Constitución que se someterá a referéndum en septiembre y que naturalmente será plebiscitada, Buteflika dispondrá de poderes que nunca ha detentado un presidente, y probablemente el mandato de por vida que tanto desea. La comunidad internacional tomará nota sin mayor escándalo, y no habrá más que hablar.</p>
<p>No podemos evitar hacer esta constatación: la etiqueta de <em>país democrático</em> se compra hoy en el mercado. China, Argelia, Libia, países totalitarios donde los haya, han obtenido esta carta de honorabilidad. Les miman, les cortejan, les felicitan. Ya no se habla del Partido Comunista Chino, de la plaza de Tiananmen, de las ejecuciones en cadena, de la ocupación del Tíbet. Ya no se habla de las masacres en Argelia, de la implicación del Ejército en las matanzas, de los disturbios populares reprimidos con sangre, de la represión que afecta a los periodistas, a los intelectuales y a los sindicatos independientes, de la pervivencia del estado de emergencia que permite todos los excesos. Ya no se habla de la locura exterminadora de Gaddafi y de las miserias que ocasiona a sus vecinos del Chad y de Darfur. Estos tres países disponen de considerables recursos financieros y han sido inteligentes al abrir su mercado a los países de vieja tradición democrática. Por poco que Irán acepte renunciar a su programa nuclear militar, se le entregará en seguida la acreditación y será una visa oro. La Rusia de Putin está en camino de hacerse con ella. El precio del gas sube, su gasoducto pasa por los sitios adecuados y su recuperación económica es evidente. ¿Quién piensa en Chechenia?</p>
<p>Otros países, que están lejos de ser modelos de democracia, están en la buena vía para ser admitidos en el círculo virtuoso: Túnez, Tailandia, Turquía&#8230;</p>
<p>Pronto estas dictaduras serán mayoría en el <em>Club de la Democracia Mundial</em> y podrán discutir, de manera natural, la calidad de la democracia de países como Francia, cuyos resultados económicos no son brillantes, Alemania, que tiene dificultades en recuperar su potencial económico, o Italia, que se hunde en el déficit. Cuando un club de gente seria abre sus puertas a granujas, cambian los criterios de admisión y los recién llegados acaban por echar a los propietarios del lugar.</p>
<p>El mundo está cambiando y parece que no podemos hacer nada. Democracia rima con negocios y sólo se presta a los ricos. Se ha inventado una palabra para designar nuestra impotencia ante la evolución paradójica del mundo: mundialización. La honorabilidad no es más que un producto que se negocia en el mercado. Si todo tiene un precio, ¿por qué no la honorabilidad, la libertad y los derechos humanos?</p>
<p>Pienso en la respuesta de Isabel la Católica al sultán Boabdil cuando éste le entregó las llaves de la Alambra diciéndole: &#8220;O gran reina, te entrego las llaves de mi ciudad y me entrego a ti, así lo ha querido Alá&#8221;, y la reina le respondió: &#8220;Ahora puedes llorar como una mujer la ciudad que no supiste defender como un hombre&#8221;. Nos hemos dejado vencer por los nuestros tras siglos de lucha contra los invasores extranjeros; somos nosotros los que tenemos que librarnos de nuestra propia tiranía. Al escribirles, sólo pretendemos informarles y que sean testigos de nuestra lucha por la libertad.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/10351/el-precio-de-la-libertad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Argelia, las verdaderas causas de un rechazo</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/6483/argelia-las-verdaderas-causas-de-un-rechazo/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/6483/argelia-las-verdaderas-causas-de-un-rechazo/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 28 Apr 2006 12:03:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=6483</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Jean Daniel</strong>, director de <em>Le Nouvel Observateur </em>(EL PAÍS, 28/04/06):</p>
<p>Con pacto de amistad o sin él, con el consentimiento o no de los presidentes Buteflika y Chirac, ya existe una realidad franco-argelina forjada, gracias o a pesar de la historia, por innumerables intercambios. De las poblaciones musulmanas y magrebíes de Francia, los argelinos son los más numerosos y los que mejor se han implantado. Viajan sin cesar y el Mediterráneo no los separa de su país más de lo que el Sena separa a los habitantes de sus dos orillas.</p>
<p>A pesar de la codicia de estadounidenses &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/6483/argelia-las-verdaderas-causas-de-un-rechazo/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Jean Daniel</strong>, director de <em>Le Nouvel Observateur </em>(EL PAÍS, 28/04/06):</p>
<p>Con pacto de amistad o sin él, con el consentimiento o no de los presidentes Buteflika y Chirac, ya existe una realidad franco-argelina forjada, gracias o a pesar de la historia, por innumerables intercambios. De las poblaciones musulmanas y magrebíes de Francia, los argelinos son los más numerosos y los que mejor se han implantado. Viajan sin cesar y el Mediterráneo no los separa de su país más de lo que el Sena separa a los habitantes de sus dos orillas.</p>
<p>A pesar de la codicia de estadounidenses y chinos, todos los grandes grupos industriales franceses están presentes en Argelia. Exceptuando el sector de los hidrocarburos, Francia sigue siendo el principal proveedor y cliente de Argelia. Finalmente, el viaje a Francia sigue siendo el objetivo de gran parte de la juventud argelina. Además, a partir de ahora, ya no se trata únicamente de ir a Francia, sino de integrarse en las sociedades argelinas que ya existen allí. En cuanto a los franceses que van o vuelven de Argelia, se maravillan del trato que reciben.</p>
<p>Ante esta dinámica irresistible, en ocasiones aparecen crispaciones en Francia. A los conservadores de la &#8220;nación blanca, europea y cristiana&#8221; amada por De Gaulle -concepción que contribuyó a su decisión inicial de oponerse a la Argelia francesa- no les queda más que desear que no se reniegue del recuerdo de la antigua Francia: la anterior al famoso multiculturalismo. Posiblemente fuese un sentimiento como ése el que, entre otros, llevó al Gobierno francés a promulgar esta conflictiva ley que recomendaba a los profesores poner de relieve los &#8220;aspectos positivos&#8221; de la colonización. Los primeros en indignarse, antes incluso que los antillanos, fueron los profesores de historia. Se oponían al hecho de que el Estado pudiese otorgarse el poder de recomendar una forma de interpretar el pasado y de decretar que existieron &#8220;aspectos positivos&#8221; en la colonización.</p>
<p>Este proyecto de ley fue una de las razones principales esgrimidas por los argelinos para oponerse al pacto de amistad. ¿Había abrogado el presidente francés esta ley? Desde luego, pero el Parlamento, es decir el pueblo, la había votado. Por tanto, esperamos de nuestros diputados un gesto, como simple señal de arrepentimiento. ¿Desfachatez? Efectivamente, se podría mencionar que no se pidió ese arrepentimiento a los islamistas argelinos, que sin embargo eran genocidas de su propio pueblo.</p>
<p>De hecho, mis últimas conversaciones con el presidente Abdelaziz Buteflika me han hecho comprender otra cosa. El presidente argelino, superviviente de una enfermedad temible, resplandeciente en su convalecencia pero al que ha habido que disuadir de peregrinar a la Meca, ha decidido no abandonar la escena sin marcar históricamente el destino de su país. Con Moisés y Camus de su parte, me pareció más convencido que nunca de la validez del proyecto de reafirmación de la autonomía cultural e histórica de Argelia, de su pertenencia espiritual al Islam, de las dimensiones misericordiosas y proféticas del Corán y del respeto a la lengua en la que se expresó Alá a través de Mahoma. Eso explica la deplorable decisión de cerrar temporalmente unos cuarenta colegios privados y franceses, de introducir inesperadamente en televisión la llamada al rezo cinco veces al día, y el proyecto de construcción de una de las mayores mezquitas del mundo. ¿Cómo es posible que uno de los hombres de Estado argelinos más francófonos, más francófilos y más laicos haya sido llevado a tal punto de inflexión en su misión?</p>
<p>Las relaciones entre Francia y Argelia siempre han sido propias de enemigos complementarios o de amantes destrozados. Los argelinos nunca le han perdonado a Francia -y esto es algo que Buteflika recuerda con una vehemencia vindicativa- el haber decidido un buen día no crear en Argelia ese &#8220;Reino de Argel&#8221; deseado por Napoleón III sino tres departamentos franceses.</p>
<p>Nacido en Ujda, en la frontera, pero del lado marroquí, el joven Abdelaziz Buteflika estuvo atento a todo lo que el estatuto del protectorado le otorgaba a Marruecos y a Túnez en lo relativo al respeto, al Estado y a la identidad. &#8220;Mientras, nuestra identidad argelina fue alienada, pisoteada, abofeteada y, de hecho, víctima de genocidio&#8221;. De ahí surge la necesidad de luchar violentamente contra esta expropiación infamante.De acuerdo. Pero Argelia es independiente desde hace medio siglo. Su extensión es cinco veces superior a la de Francia. Su población ha pasado de 10 a 34 millones de habitantes. Es un país financieramente rico gracias a sus recursos de hidrocarburos. Es una potencia militar que acaba de firmar contratos de armamento gigantescos con los rusos. Es respetada en todo el mundo. ¿Y Argelia no ha tenido el tiempo, el espacio y el poder necesarios para superar la humillación? ¿Hasta cuándo va a servir de coartada la colonización? ¿No sería más bien a la incuria de los sucesivos gobiernos, al despotismo del partido único, a las opciones industriales y militares elegidas y a su conservadurismo social a los que habría que imputar la responsabilidad de los ataques a la identidad? Esto parece ser lo que piensa una nueva generación. Buteflika no lo ignora. Pero da la impresión de que prefiere intentar que esa juventud se acerque a él, más que acercarse él a ella.</p>
<p>Sobre todo, hay que dejar muy claro que son las 200.000 víctimas de la atroz y fratricida guerra civil, de 1992 a 1999, las que han contaminado -por lo menos en la misma medida que la colonización- la identidad argelina. De hecho, el presidente Buteflika está convencido de ello. Por eso se ha identificado con la lucha a favor de la &#8220;reconciliación nacional&#8221;. Esta guerra ha sido una de las heridas más graves que ha sufrido el honor argelino desde la conquista. Los argelinos que volvieron a su patria después de haber sido indoctrinados en el extranjero hicieron que se matasen entre sí los hermanos de una misma familia. Una mancha indeleble. Era necesario hacer todo lo posible por borrarla. La nación fue consciente de ello. Se resignó a la política de reconciliación nacional.</p>
<p>Claro que era necesario que fuese precedida principalmente por una Carta más explícita y que proclamase que los enemigos se reconciliaban en torno a principios intangibles y solemnes. Estos principios llevaban sin duda a condenar el rumbo de la represión, pero aún más los destrozos causados por el fanatismo. Sin embargo, una coincidencia, desafortunada en mi opinión, hizo que en nombre de esta reconciliación fuesen puestos en libertad 2.000 islamistas no arrepentidos, justo en el momento en que Buteflika creía indispensable reinyectar más Islam en la identidad argelina. Con el resultado de que el discurso oficial pareció más indulgente con los &#8220;desviados&#8221; del islamismo que con sus víctimas.</p>
<p>Existe hoy en día, ya lo hemos dicho, una nueva realidad franco-argelina. Y quedaría preguntarse si la identidad, la singularidad nacional y, en resumen, la argelinidad de Argelia, pueden ser definidas nada más que por la religión islámica y el árabe. Después de una conversación con el escritor Yacine Kateb, resumimos nuestros intercambios de la siguiente manera: &#8220;Deseo ser&#8221;, decía Kateb, &#8220;un argelino enriquecido por todas las diversidades y que no se parece a nadie, antes que ser un árabe forzosamente unitario y que se parece a todos los demás&#8221;. Elegir el idioma del antiguo colonizador puede ser una experiencia de humillante expropiación, casi un exilio. Salvo si, cambiándola y usándola, uno consigue integrarla en su universo.</p>
<p>Lo digo con pena, inquietud y fidelidad: no creo que esté justificado pedir arrepentimiento cuando esta exigencia se hace en nombre de lo que habría sido un genocidio. Este término se emplea en el caso de que exista una voluntad de exterminio como la que se manifestó durante el nazismo y, más recientemente, en Ruanda. He denunciado suficientemente la colonización francesa como para poder observar que, incluso en los peores momentos, no existió jamás voluntad de exterminio. Una ofensa a un pueblo no puede compararse con la voluntad de hacerlo desaparecer de la faz de la tierra. Por otra parte, se corre el riesgo de que esta operación de salvaguarda y de resurrección de la identidad nacional exclusivamente a través del retorno a la lengua y a la religión se lleve a cabo en detrimento de la especificidad argelina, tal como fue descrita magníficamente en los discursos de apertura y de universalidad pronunciados por el presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, tras su llegada al poder. Deseo por encima de todo mantener la esperanza en que Buteflika, al recordar su pasado reciente, se dé cuenta de ello.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/6483/argelia-las-verdaderas-causas-de-un-rechazo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>L&#8217;Algérie, un pays saigné au profit des clans</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/2621/lalgerie-un-pays-saigne-au-profit-des-clans/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/2621/lalgerie-un-pays-saigne-au-profit-des-clans/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 13 Mar 2006 22:25:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=2621</guid>
		<description><![CDATA[<p><strong>Hocine Aït-Ahmed</strong> est président du Front des forces socialistes (LE MONDE, 13/03/06):</p>
<p>La maladie du président Abdelaziz Bouteflika, évacué en urgence vers l&#8217;hôpital parisien du Val-de-Grâce le 26 novembre 2005 et rentré triomphalement à Alger le 31 décembre, a constitué un rude moment de vérité pour un régime jusque-là passé maître dans l&#8217;art de la dissimulation. Répondant dans une langue de bois du plus pur style stalinien aux interrogations légitimes sur la maladie du président, les officiels algériens ont &#8220;naturellement&#8221; opté pour la dénonciation des &#8220;ennemis&#8221;, là où seule était en cause l&#8217;incompétence à communiquer sereinement et sincèrement.</p>
<p>Mais cette &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/2621/lalgerie-un-pays-saigne-au-profit-des-clans/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Hocine Aït-Ahmed</strong> est président du Front des forces socialistes (LE MONDE, 13/03/06):</p>
<p>La maladie du président Abdelaziz Bouteflika, évacué en urgence vers l&#8217;hôpital parisien du Val-de-Grâce le 26 novembre 2005 et rentré triomphalement à Alger le 31 décembre, a constitué un rude moment de vérité pour un régime jusque-là passé maître dans l&#8217;art de la dissimulation. Répondant dans une langue de bois du plus pur style stalinien aux interrogations légitimes sur la maladie du président, les officiels algériens ont &#8220;naturellement&#8221; opté pour la dénonciation des &#8220;ennemis&#8221;, là où seule était en cause l&#8217;incompétence à communiquer sereinement et sincèrement.</p>
<p>Mais cette opacité n&#8217;a rien à voir avec celle qui a pu être entretenue en France autour de la maladie de certains chefs d&#8217;Etat. Elle est le symptôme d&#8217;un système politique qui a de longue date sombré dans les méandres de l&#8217;informel, où les mensonges officiels ne se comptent plus, où culte de la personnalité, népotisme et coups de Jarnac sont les seuls guides de ceux qui exercent des fonctions institutionnelles. Plus personne en Algérie, du général le plus gradé au citoyen lambda, n&#8217;ignore qu&#8217;aucune information publique n&#8217;est fiable, et qu&#8217;elle peut tout juste être labélisée par tel ou tel décideur de l&#8217;ombre, tirant les ficelles des divers officiels, marionnettes chargées d&#8217;animer la façade démocratique. Dans ce théâtre d&#8217;ombres, le chef de l&#8217;Etat occupe le rôle de chef d&#8217;orchestre des apparences, et sa défaillance imprévue explique la soudaine sidération de l&#8217;Algérie officielle.</p>
<p>Mis à mal par les choix désastreux opérés à la faveur d&#8217;une &#8220;sale guerre&#8221; qui, depuis 1992, a fait 200 000 morts et des milliers de disparus, piégés dans des alliances douteuses avec la lie de la société, englués dans d&#8217;inextricables affaires de corruption, ne sachant plus comment répondre aux problèmes du pays, les vrais responsables algériens ont confié en 1999 l&#8217;obligation de communiquer à un président capable de toutes les outrances verbales et n&#8217;ayant aucun scrupule à dire une chose et son contraire. Avant même que la maladie du président ne vienne dévoiler les dysfonctionnements du système, ce choix tactique d&#8217;attribuer le rôle de &#8220;diseur public&#8221; à un homme surtout soucieux de paraître allait se révéler un facteur aggravant de la crise.</p>
<p>Quand les scandales et les révélations d&#8217;anciens officiers de l&#8217;armée sur la &#8220;sale guerre&#8221; ont commencé à éclabousser la hiérarchie militaire, les détenteurs du pouvoir réel ont mis en cause la &#8220;mauvaise communication&#8221;. Ces hommes coupables à la fois de crimes contre l&#8217;humanité, de prédation à grande échelle et de gestion catastrophique d&#8217;un pays riche en ressources naturelles et humaines, ont alors redoublé d&#8217;efforts pour occulter ces vérités, en s&#8217;appuyant sur deux piliers. Le premier est le système de désinformation construit de longue date par les chefs des services secrets militaires, le DRS, coeur du pouvoir &#8211; un système qui a étendu des métastases profondes à l&#8217;extérieur du pays. Le second est la fonction tribunicienne confiée à M. Bouteflika, réputé pour ses capacités oratoires et ses relations internationales.</p>
<p>Mais passés les premiers effets d&#8217;annonce, la crise s&#8217;est poursuivie, et le discours a montré ses limites. Dépourvu en pratique de tout pouvoir, le président adoubé à deux reprises (1999 et 2004) par les généraux n&#8217;a pu que gérer la paralysie, qu&#8217;il s&#8217;agisse des modalités de la &#8220;réconciliation&#8221; ou des dossiers lourds comme ceux des hydrocarbures, de la justice, de l&#8217;école, de la paupérisation ou des privatisations. Avec des affaires de plus en plus encombrantes de corruption, un front social en ébullition, des grèves à répétition et des émeutes dans tous les coins du pays, le système qui, des années durant, a assuré sa survie au prix d&#8217;un terrible coût humain, montre des signes évidents d&#8217;essoufflement.</p>
<p>Dans un tableau aussi peu reluisant, la maladie du président a fait l&#8217;effet d&#8217;une bombe. Non que quiconque se fasse des illusions sur ses capacités à apporter des réponses. Mais parce que la routine qui maintenait les fameux &#8220;équilibres internes&#8221; précaires dont il parlait a été profondément ébranlée. Le système algérien est tellement usé par le poids de la guerre, la fatigue des hommes et le rôle croissant des clans mafieux qu&#8217;il n&#8217;est plus à l&#8217;abri d&#8217;une brusque accélération du processus de délitement à l&#8217;oeuvre depuis plus d&#8217;une décennie. Trop occupés à déstabiliser la société, les institutions et les hommes pour assurer la pérennité du régime (et du contrôle de leurs sources d&#8217;enrichissement, les commissions occultes sur les échanges commerciaux), les responsables algériens n&#8217;ont pas vu venir la panne.</p>
<p>En faisant de la présidence de la République et des institutions dites représentatives une simple façade, les &#8220;décideurs&#8221; ont vidé l&#8217;Etat de toute substance &#8211; s&#8217;inscrivant ainsi dans la droite ligne du &#8220;crime fondateur&#8221; commis contre le peuple algérien en juillet 1962 par les militaires, qui ont confisqué à leur profit la lutte du peuple algérien pour son indépendance. Ces &#8220;décideurs&#8221;, pour discrets qu&#8217;ils soient, ne sont toutefois pas anonymes : aucun Algérien n&#8217;ignore l&#8217;identité du vrai patron de l&#8217;Algérie, le général-major Mohamed Mediène qui, depuis septembre 1990, dirige la police politique qui quadrille société et institutions avec la complicité de ses pairs généraux. Outre les &#8220;élites&#8221; chargées d&#8217;occuper la devanture politique et de &#8220;gérer&#8221; l&#8217;administration, sa principale &#8220;base sociale&#8221; est désormais constituée de seigneurs de guerre, de chefs de confréries religieuses, de barons du crime et de voyous notoires.</p>
<p>Les généraux qui ont fait la &#8220;sale guerre&#8221; écartés ou observant une réserve prudente, le président d&#8217;abord soucieux des apparences du pouvoir et de quelques vieux comptes à régler, puis de sa maladie, le champ a été pleinement libéré pour ce pur produit du despotisme, de la guerre et de la prédation que sont les mafias.</p>
<p>Le pays n&#8217;est plus au bord du gouffre, il y est bien enfoncé. Avec la complaisance de ses principaux partenaires étrangers, aussi aveugles au chaos actuel qu&#8217;aux souffrances du peuple algérien durant toute une décennie d&#8217;horreurs. Le traité d&#8217;amitié que les autorités françaises s&#8217;apprêtent à signer avec le pouvoir, elles le signeront avec la seule Algérie qu&#8217;elles soient capables d&#8217;envisager : celle des forbans.</p>
<p>L&#8217;autre Algérie, celle du peuple, des résistants à l&#8217;oppression coloniale, de la lutte contre la dictature et de l&#8217;espoir démocratique en la liberté, la justice et la prospérité, étant ignorée.</p>
<p>Elle constitue pourtant la seule garantie capable de donner sens, consistance et durabilité à un vrai traité d&#8217;amitié entre nos deux peuples.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/2621/lalgerie-un-pays-saigne-au-profit-des-clans/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La mujer en Argelia</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/3278/la-mujer-en-argelia/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/3278/la-mujer-en-argelia/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 15 Nov 2005 19:41:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Moliné Escalona</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Igualdad de género]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=3278</guid>
		<description><![CDATA[<p>Por <strong>Paula San Pedro</strong>, Investigadora Junior, Programa de Acción Humanitaria y Desarrollo, FRIDE (FRIDE, NOV/05):</p>
<p><strong>Papel de la mujer argelina en la historia reciente</strong></p>
<p>En la tradición argelina la mujer ha tenido un papel activo y en primera línea en los diferentes cambios que ha atravesado el país. La historia reciente de Argelia demuestra que ya durante la guerra de la independencia frente a Francia (1954-1962) la mujer se implicó sin reservas a todos los niveles cuando tomó conciencia de su situación de debilidad y vulnerabilidad. Pero la recompensa por su inestimable rol en esta lucha se disipó ante &#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/3278/la-mujer-en-argelia/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Por <strong>Paula San Pedro</strong>, Investigadora Junior, Programa de Acción Humanitaria y Desarrollo, FRIDE (FRIDE, NOV/05):</p>
<p><strong>Papel de la mujer argelina en la historia reciente</strong></p>
<p>En la tradición argelina la mujer ha tenido un papel activo y en primera línea en los diferentes cambios que ha atravesado el país. La historia reciente de Argelia demuestra que ya durante la guerra de la independencia frente a Francia (1954-1962) la mujer se implicó sin reservas a todos los niveles cuando tomó conciencia de su situación de debilidad y vulnerabilidad. Pero la recompensa por su inestimable rol en esta lucha se disipó ante la influencia del movimiento islamista que logró su mayor victoria política con la aprobación del Código de Familia en 1984. Este Código, basado en una interpretación patriarcal de las leyes islámicas, significó la legitimación de las restricciones a las libertades de la mujer que ya existían sin consentimiento legal. La mayor de las privaciones fue perpetuar a la mujer argelina a ser menor de edad dependiente del padre, del marido o del hermano. Además, otorgó plenos derechos al hombre frente a la mujer en caso de divorcio hasta el punto de que mujer e hijos estaban obligados a dejar la casa familiar aunque fuese el marido quien tuviese la tutela de los hijos. Admitía la poligamia y obligaba a la mujer a tener un tutor (wali) para casarse. La mujer casada tenía el deber de obedecer a su marido lo que se traducía, entre otras cosas, en pedirle permiso para trabajar. Así pues, todas estas restricciones a la libertad personal de la mujer ante la ley han servido para reforzar el status de inferioridad de la mujer en la sociedad argelina. Tras su promulgación, el Código suscitó numerosas críticas, especialmente de los movimientos feministas nacionales. Esta oposición se basó en la ambivalencia de la postura del poder político argelino. Por un lado, el gobierno defendía un código que contraviene la legislación dado que la Constitución argelina preconiza el principio de igualdad. Por otra parte, las autoridades reconocían los derechos constitucionales de las mujeres tales como el derecho al voto (1) y el derecho a trabajar sin necesidad de consentimiento.</p>
<p>Pero el Código resultó ser la punta del iceberg de la involución social femenina. A partir de la llegada del partido Frente Islámico de Salvación (FIS) al poder en 1991, la violencia fundamentalista contra la mujer se intensificó. El FIS pretendía hacer cambios rápidos y notorios tras décadas de corrupción del partido único (Frente de Liberación Nacional- FLN) e impuso la discriminación sexista a través de medidas legales y del uso de la fuerza llegando a situaciones de apartheid de género. Decretaron el uso obligatorio del velo (hidjab), la separación de niños y niñas en el colegio, hombres y mujeres en los medios de transporte e incluso en algunas zonas de trabajo. Tras la cancelación de las elecciones y la consecuente ilegalización del partido islámico en 1992, la escalada de violencia fue extrema. El primer objetivo terrorista fueron las mujeres vinculadas a las fuerzas de seguridad, la policía y el gobierno. En 1993, los fundamentalistas empezaron a atacar y torturar a mujeres intelectuales, profesionales y feministas. Hubo numerosos casos de jóvenes secuestradas y llevadas a los campamentos militares donde eran utilizadas como esclavas sexuales (denominado matrimonio mutaa). Las amenazas de muerte a mujeres corrientes que no seguían los dictados de los grupos armados, tales como no llevar velo o no ir maquilladas, eran constantes. A partir de 1994, los ataques comenzaron a ser aún más indiscriminados masacrando pueblos enteros con efectos desproporcionados sobre mujeres y niños.</p>
<p>Tras más de una década de violencia marcada por un conflicto sangriento generado por el terrorismo islamista y las fuerzas de seguridad, Argelia está iniciando una nueva etapa de transformaciones. Esta situación de relativa paz y estabilidad política, y las constantes reivindicaciones de los grupos feministas han permitido dar una solución legal al controvertido debate que se inició en 1984 entorno a la reforma del Código de Familia. En términos generales la propuesta de enmienda busca la consolidación del principio de igualdad entre el hombre y la mujer, y el restablecimiento del equilibrio en lo que concierne a los derechos y obligaciones de los esposos. En términos concretos se exige la sumisión de la poligamia a la autorización del juez, la unificación de la mayoría legal (19 años) para los dos sexos, la derogación del matrimonio por procuración a través del wali (tutor) y la posibilidad de la esposa de solicitar el divorcio. Dos enmiendas se han considerado especialmente revolucionarias para la sociedad argelina; la posibilidad de que los dos cónyuges incluyan cláusulas específicas en el contrato matrimonial y la introducción de condiciones contractuales para luchar contra la repudiación. Por último, se exige el derecho de guardia a los dos padres, lo que permite a la mujer mantener el domicilio conyugal. En marzo de 2005, se aprobó el anteproyecto de ley que modifica 52 artículos del Código. Pero el significativo avance de estas enmiendas se ha visto empañado al establecer la primacía de la ley coránica sobre la legislación nacional e internacional. Esto implica que el principio de igualdad hombre-mujer, reconocido por la Constitución, quedará como letra muerta. Además, el Gobierno presionado por la oposición fundamentalista se ha visto obligado a continuar con el matrimonio por procuración, a mantener intactos los derechos de herencia y conservar el derecho del hombre a repudiar a la esposa. Parece claro que esta reforma legal no sólo es insuficiente, tal y como consideran las asociaciones feministas (2), sino que además va a permitir continuar con la violación de los derechos humanos de la mujer.</p>
<p>El último acontecimiento de gran relevancia nacional ha sido el referéndum sobre la paz y la reconciliación celebrado a finales de septiembre de 2005 con el que se pretende cerrar la larga etapa de violencia. El presidente Bouteflika en su empeño en dar continuidad al proceso que inició con la Ley de la Concordia Civil en 1999, publicó una Carta en agosto de 2005 en la que se garantizaba el indulto a todos los que participaron en el conflicto a excepción de aquellos que fueron responsables de masacres, violaciones o bombardeos en lugares públicos. Tras una extensa campaña liderada por el mismo Presidente y monopolizada por su partido en la que se silenció a la oposición, los resultados (3) dieron un rotundo y sorprendente apoyo a la amnistía.</p>
<p>A pesar de que esta amnistía parcial podría ser considerada como un paso adelante para alcanzar la paz nacional, las disposiciones de la Carta no permiten borrar las heridas de una terrible guerra ni garantizar el fin de la violencia (4). La Carta niega específicamente la responsabilidad del Estado en las desapariciones, y afirma que se han castigado todos los actos indebidos que han cometido los agentes del Estado. Además, las disposiciones contradicen las obligaciones contraídas por Argelia en virtud del derecho internacional. Para las víctimas y sus familias el mayor temor es que estas disposiciones pueden constituir una negación de la verdad y la justicia al no establecerse ninguna comisión de la verdad y que, por tanto, cualquier persona que participase en el conflicto pueda adherirse a la amnistía sin una previa confesión. Esta falta de compromiso a investigar los graves abusos cometidos durante el conflicto armado suscita una honda preocupación por la posibilidad de que las medidas propuestas perpetúen un clima de impunidad y, en última instancia, alienten nuevos abusos en el país.</p>
<p><strong>Participación de la mujer en el ámbito económico, político y social</strong></p>
<p>Desde la independencia, el Gobierno ha realizado una fuerte inversión en el sistema educativo. El resultado ha sido una importante caída de la tasa de analfabetismo y especialmente de las mujeres que ha pasado del 85 por ciento en los años 60 al 40 por ciento en la actualidad. A pesar de ello, esta cifra aún sigue siendo alta sobre todo si se compara con la masculina, que ronda el 20 por ciento. Uno de los factores claves de la evolución positiva ha sido el carácter obligatorio de la educación primaria y el acceso de la mujer a todos los niveles del sistema educativo. Esta política ha tenido un impacto directo sobre la tasa de escolarización femenina que ha alcanzado la paridad en la escuela primaria y representa más del 50 por ciento de los estudiantes universitarios. La discriminación de género está muy arraigada en la sociedad y empaña a otros ámbitos (educación, cultura) más allá de la propia legislación. En consecuencia esta exclusión también opera en el ámbito profesional ya que las mujeres, siguiendo el Código de Familia, han de obtener la autorización de sus maridos para poder desempeñar cualquier actividad profesional (5). A pesar de ello, las mujeres siguen luchando por su reconocimiento y poco a poco han logrado insertarse en el mercado laboral. Esto se refleja en una población activa femenina que crece cuatro veces más rápido que la población activa total con tasas que actualmente rondan el 15 por ciento (6). Esta mano de obra se caracteriza por la juventud de sus integrantes y por su elevado nivel de instrucción. El porcentaje de universitarias asciende ya al 50 por ciento aunque no representan ni el 10 por ciento de los trabajadores en el mercado laboral. Paralelamente, y como consecuencia de los problemas macroeconómicos que han provocado una disminución importante de la creación de empleo a nivel nacional, la tasa de desempleo femenina ha crecido rápidamente desde la independencia siendo actualmente del 32 por ciento (7). Por lo tanto, actualmente, se está destruyendo más empleo del que se crea. Tanto el empleo como el desempleo femenino se concentra en las urbes (tasas del 75 y del 45 por ciento respectivamente) donde las mujeres copan los servicios sociales frente a sectores como la construcción y las obras públicas donde no hay mano de obra femenina. Esta situación se corresponde con la ineficaz y limitada política de empleo femenino, especialmente en el ámbito rural. El derrumbamiento del sector público y el desempleo masivo junto con la llegada de mujeres al mercado laboral ha provocado la expansión del sector informal. A pesar de que no hay datos oficiales, las estadísticas estiman que una de cada tres mujeres trabaja en la actividad informal. La precariedad laboral y la discriminación salarial que caracteriza a este sector impone a las mujeres sórdidas condiciones que a menudo se asemejan a su &#8220;encierro&#8221; tradicional. La legislación argelina reconoce los derechos políticos de la mujer. A pesar de ello, la mujer está poco representada en los cargos políticos y gubernamentales directivos. De la misma manera, en teoría no hay restricciones a la participación de la mujer argelina en la política, pero aquellas que quieren mejorar su posición dentro de su partido político se enfrentan a la resistencia de los miembros masculinos (8). Sólo hay un ámbito donde la mujer está bien representada; el sistema judicial, en el que el 25 por ciento de los jueces son mujeres. Gracias a ello, se podrán reducir las sentencias sexistas, y se facilitará el acceso de la mujer a los tribunales. En la esfera social, la mujer aun no tiene la información suficiente para ser autónoma en su vida civil y política. Según una encuesta nacional reciente (9), sólo el 9 por ciento de las mujeres entre 9 y 49 años lee el periódico diariamente y sólo el 7 por ciento de las mujeres participa activamente en la vida política. Algunos de los factores que intervienen sobre la participación de la mujer en la vida política incluyen el control ejercido por el miembro masculino de la familia y la falta de información específica sobre la mujer.</p>
<p>Según la Constitución, las mujeres argelinas tienen los mismos derechos sociales y culturales que los hombres, pero en realidad no tienen el mismo acceso ni la posibilidad de ejercerlos. Estas restricciones tienen su raíz en el Código de Familia en el que se estipula el inferior rango de la mujer. En general, las actividades de la mujer se limitan a la esfera doméstica y son escasas las oportunidades que tienen de salir a la calle. Con este panorama, es muy difícil tomar decisiones independientes al hombre, influir en la vida comunitaria o alcanzar el desarrollo personal pleno.</p>
<p>Los extremistas religiosos preconizan que el compartimiento social de la mujer sea una aseveración de la identidad política y religiosa. Esta línea de pensamiento está teniendo un fuerte impacto sobre la autonomía de la mujer, especialmente en las comunidades rurales. Algunos casos testimonian que hay hombres que restringen a sus mujeres salir de casa y les prohíben ser examinadas por médicos hombres. Además, el maltrato doméstico es otra dramática realidad que cada vez se hace patente gracias al cambio de actitud de las mujeres. Pese a las trabas que tienen para acceder a la justicia, las mujeres se atreven a denunciar este tipo de violencia aunque el número de denuncias aún es bajo con respecto a los casos existentes.</p>
<p>El derecho de la mujer a la vivienda no está reconocido ni en la práctica ni en los textos legales. Esto ha permitido que desde 1984 se hayan visto casos de mujeres divorciadas con sus hijos vagabundeando al quedarse sin casa. Gracias a la reforma del Código de Familia, la mujer tendrá el mismo derecho que el hombre a mantener su vivienda. Este amparo legal no asegura que vaya a ser puesto en práctica como tampoco se sabe si las viudas y las solteras podrán mantener su vivienda a pesar de que no haya un hombre a la cabeza de familia.</p>
<p>Esta situación de desigualdad amparada en la legalidad ha sido la principal causa del gradual empobrecimiento de la mujer. Desde 1992, miles de mujeres han perdido miembros de su familia a manos de terroristas y han tenido que ponerse a la cabeza de la familia a pesar de que muchas tenían escasa experiencia más allá de sus tareas domésticas. El largo proceso hasta obtener el certificado de defunción ha provocado que muchas mujeres junto a sus familias sobrevivan en una situación muy precaria al no tener derecho a la pensión, a los ahorros familiares ni a la vivienda. Por otra parte, cientos de mujeres han sufrido la marginación social y la pobreza tras haber sido raptadas o violadas por los grupos armados. Las familias han rechazado a estas mujeres viéndose obligadas a vivir en la calle con una ayuda gubernamental muy limitada.</p>
<p><strong>El papel de la cooperación internacional</strong></p>
<p>Bajo esta realidad, la cooperación internacional puede jugar un papel muy importante en el desarrollo de la mujer en Argelia. El hecho de que sea una cooperación joven (10) y con poca experiencia explica porqué hasta ahora su actuación ha sido tímida, caracterizada por actuaciones puntuales pero sin una estrategia definida ni con un objetivo a largo plazo. Además, esta inexperiencia conlleva un desconocimiento generalizado del país, sobre todo de las zonas rurales. Por tanto, el primer paso para asegurar la eficacia de la ayuda internacional es realizar un análisis a nivel nacional en el que se identifique a la población femenina más vulnerable. Para ello hay que contar con la extensa experiencia de las asociaciones de mujeres cuya labor se ha centrado en ámbitos como la educación en valores igualitarios, la formación para aumentar la participación femenina en la esfera política y económica, el apoyo psicológico y la defensa de los derechos de la mujer. Los logros de estas asociaciones a lo largo de la reciente historia argelina han sido múltiples, a pesar de que durante mucho tiempo su trabajo se ha desarrollado bajo las amenazas y los ataques de los grupos violentos.</p>
<p>Los escasos estudios que se han realizado a nivel nacional hasta la fecha indican que las necesidades más apremiantes de las mujeres argelinas se concentran en las zonas rurales donde las bolsas de pobreza son mayores, el acceso a los servicios es muy limitado, las libertades personales están muy deterioradas y sobreviven en una situación de represión fomentada por el fundamentalismo religioso. Más allá del ámbito rural, la ayuda internacional puede incentivar el empleo femenino y su inserción en la economía, favorecer su desarrollo social, y apoyar actividades de formación y sensibilización que contribuyan a un cambio de actitudes en las relaciones de género. En el plano institucional, países como España pueden ofrecer una valiosa aportación en relación a la inclusión de la Ley de Violencia de Género en su Constitución y dar una respuesta legal a este fenómeno que está alcanzando graves proporciones. En términos generales, estos programas deben ser multidimensionales dado que la discriminación sexual está fuertemente arraigada en la sociedad y luchar contra ella supone incluir aspectos sociales, culturales y educativos además de legislativos.</p>
<p>Así pues, la cooperación internacional tiene la oportunidad de ser un actor clave en el desarrollo de la mujer argelina y ser el punto de inflexión hacia una nueva etapa que abra sus posibilidades. Pero ello sólo será posible si las agencias de desarrollo trabajan de forma coordinada y se cuenta con el apoyo del Gobierno argelino. Hasta la fecha, la Administración sólo se ha mostrado abierta a la ayuda internacional en su discurso ya que en términos prácticos siguen habiendo numerosos obstáculos que no permiten a la cooperación internacional trabajar con flexibilidad y eficacia.</p>
<p>Invertir en el desarrollo de la mujer tiene un efecto dinamizador sobre el resto de la población dado que la mayor parte de las responsabilidades dentro y fuera del hogar recaen sobre ella. En otras palabras, potenciar a la mujer sienta las bases de una sociedad más próspera, libre y democrática.</p>
<p><strong>Notas:</strong></p>
<p>1 En las elecciones locales de 1991 y en las elecciones parlamentarias de 1992 se estableció una ley de &#8220;procuraduría&#8221; que daba el derecho a los hombres a votar por todas las mujeres de su familia. En las elecciones presidencialistas de 1995 se otorgó a la mujer el derecho a votar por si misma.</p>
<p>2 Las reivindicaciones de las asociaciones feministas son: la derogación o enmienda del Código de Familia, la consagración de la monogamia, el derecho incondicional de la mujer a trabajar, la igualdad en materia de divorcio y el reparto igualitario del patrimonio. 3 Según fuentes oficiales la participación alcanzó el 79,6 por ciento y de ellos el 97,3 apoyó el proceso para la paz y la reconciliación.</p>
<p>4 Tres personas fallecieron al día siguiente de la celebración del referéndum como consecuencia de dos atentados atribuidos al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC). Esta organización islamista rechaza la propuesta de amnistía parcial lanzada por el Gobierno de Argel.</p>
<p>5 En base a la reforma del Código, los cónyuges deberán incluir esta cláusula en el contrato matrimonial.</p>
<p>6 Datos estimativos ya que no existen fuentes fiables. Las fuentes oficiales y no oficiales no coinciden.</p>
<p>7 Idem pie de pagina 4</p>
<p>8 Los partidos políticos no tuvieron representación femenina hasta 1997 pero en el 2002 gracias a la presión de las asociaciones de mujeres y otras organizaciones se logró que 19 mujeres fueran miembros de partidos políticos. De la misma manera, en el 2002, el número de mujeres en el Parlamento incrementó de 13 a 2.</p>
<p>9 Encuesta cualitativa sobre la sanidad de la familia, 2002</p>
<p>10 Argelia ha comenzado recientemente un flujo más constante e intenso de relaciones con los países donantes ya que durante la época de conflicto solo algunos donantes continuaron su actividad en el país. Esta situación ha supuesto que países como España, Bélgica, Alemania o Italia tengan una experiencia muy reciente con Argelia.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/3278/la-mujer-en-argelia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Argelia, la vida o la justicia</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/3280/argelia-la-vida-o-la-justicia/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/3280/argelia-la-vida-o-la-justicia/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 17 Oct 2005 19:45:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Moliné Escalona</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=3280</guid>
		<description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1418.pdf">Argelia, la vida o la justicia</a>. <strong>Jean Daniel</strong> es director de Le Nouvel Observateur (EL PAÍS, 17/10/05). En el artículo se hace referencia al referéndum por el que se aprobó la &#8216;Carta para la Paz y la Reconciliación Nacional&#8217;, la cual prevé prácticamente una amnistía para todos los terroristas islamistas, encarcelados, huidos o que están aún alzados en armas, que no hayan perpetrado matanzas colectivas. Los miembros de las fuerzas de seguridad que hayan secuestrado y asesinado a simpatizantes islamistas se libran también de la justicia, aunque el Estado indemnizará a los familias de las víctimas.&#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/3280/argelia-la-vida-o-la-justicia/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1418.pdf">Argelia, la vida o la justicia</a>. <strong>Jean Daniel</strong> es director de Le Nouvel Observateur (EL PAÍS, 17/10/05). En el artículo se hace referencia al referéndum por el que se aprobó la &#8216;Carta para la Paz y la Reconciliación Nacional&#8217;, la cual prevé prácticamente una amnistía para todos los terroristas islamistas, encarcelados, huidos o que están aún alzados en armas, que no hayan perpetrado matanzas colectivas. Los miembros de las fuerzas de seguridad que hayan secuestrado y asesinado a simpatizantes islamistas se libran también de la justicia, aunque el Estado indemnizará a los familias de las víctimas.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/3280/argelia-la-vida-o-la-justicia/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Charte pour la paix et la reconciliation natinale</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/3279/charte-pour-la-paix-et-la-reconciliation-natinale/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/3279/charte-pour-la-paix-et-la-reconciliation-natinale/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Sep 2005 19:44:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Moliné Escalona</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=3279</guid>
		<description><![CDATA[<p>Documento: <a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1428.pdf">Charte pour la paix et la reconciliation natinale</a>, incluyendo los resultados definitivos del referéndum celebrado el 29 de septiembre. Fue aprobada con el 97,38% de los votos emitidos (Ministère des Affaires Etrangères &#8211; Algerie).&#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/3279/charte-pour-la-paix-et-la-reconciliation-natinale/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Documento: <a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1428.pdf">Charte pour la paix et la reconciliation natinale</a>, incluyendo los resultados definitivos del referéndum celebrado el 29 de septiembre. Fue aprobada con el 97,38% de los votos emitidos (Ministère des Affaires Etrangères &#8211; Algerie).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/3279/charte-pour-la-paix-et-la-reconciliation-natinale/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Argelia, entre los desafíos internos y el cortejo internacional</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/3281/argelia-entre-los-desafios-internos-y-el-cortejo-internacional/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/3281/argelia-entre-los-desafios-internos-y-el-cortejo-internacional/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 26 Sep 2005 19:46:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Moliné Escalona</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=3281</guid>
		<description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1373.pdf">Argelia, entre los desafíos internos y el cortejo internacional</a>. <strong>Natalia Sancha</strong>, ayudante de investigación,  				Real Instituto Elcano (REAL INSTITUTO ELCANO, 26/09/05).&#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/3281/argelia-entre-los-desafios-internos-y-el-cortejo-internacional/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1373.pdf">Argelia, entre los desafíos internos y el cortejo internacional</a>. <strong>Natalia Sancha</strong>, ayudante de investigación,  				Real Instituto Elcano (REAL INSTITUTO ELCANO, 26/09/05).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/3281/argelia-entre-los-desafios-internos-y-el-cortejo-internacional/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>La cuestión bereber en Argelia y Marruecos</title>
		<link>http://www.almendron.com/tribuna/2488/la-cuestion-bereber-en-argelia-y-marruecos/</link>
		<comments>http://www.almendron.com/tribuna/2488/la-cuestion-bereber-en-argelia-y-marruecos/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 22 Aug 2005 17:37:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Miguel</dc:creator>
				<category><![CDATA[Africa]]></category>
		<category><![CDATA[Argelia]]></category>
		<category><![CDATA[Identidad cultural]]></category>
		<category><![CDATA[Marruecos]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.almendron.com/tribuna/?p=2488</guid>
		<description><![CDATA[<p><a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1271.pdf">La cuestión bereber en Argelia y Marruecos</a>. <strong>Ángel Pérez González</strong>, analista de política internacional  				(REAL INSTITUTO ELCANO, 22/08/05).&#8230; <a href="http://www.almendron.com/tribuna/2488/la-cuestion-bereber-en-argelia-y-marruecos/" class="read_more">Seguir leyendo</a></p>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a target="_blank" href="http://www.almendron.com/politica/pdf/2005/int/int_1271.pdf">La cuestión bereber en Argelia y Marruecos</a>. <strong>Ángel Pérez González</strong>, analista de política internacional  				(REAL INSTITUTO ELCANO, 22/08/05).</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.almendron.com/tribuna/2488/la-cuestion-bereber-en-argelia-y-marruecos/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

