PRINCIPAL » ARTE » ARQUITECTURA

| BITÁCORA | HISTORIA |

 
Románico: ciudades, catedrales y monasterios
IV. Arquitectura civil y militar. La ciudad: Italia e Inglaterra
         
 
  INDICE  
  CAPITULO ANTERIOR  
  IV. ARQUITECTURA CIVIL Y MILITAR  
  La ciudad  
Introducción
Francia
Península Ibérica
Italia e Inglaterra
  Palacios Imperiales  
  Obras de defensa  
  CAPITULO SIGUIENTE  
  GLOSARIO  

 

FIGURA 1:
San Gimignano

Ampliar

 

FIGURA 2: VENECIA

Ampliar

 

  ITALIA
     En Italia se puede hablar de continuidad urbana a partir del siglo XI, y las grandes ciudades se encuentran en su mayor parte en el norte. Algunas murallas no se construyeron hasta el siglo XIII, forzadas por la inestabilidad militar pero también para simbolizar el poder de las ciudades y sus prerrogativas. De todas formas, la mayoría de las ciudades conservaron los recintos de la Antigüedad tardía. Caserta Vecchia en Campania y San Gimignano en Toscana [FIGURA 1] constituyen ejemplos de ciudades medievales de importancia intermedia.
     La ciudad medieval conservó, en general, la planta rectangular o cuadrada del último período de la Edad Antigua, aunque en ocasiones se inscribía en una planta concéntrica. Al igual que en Tréveris, la catedral, el conjunto episcopal y los monasterios constituían núcleos autónomos dentro de la población. En el siglo XIII, la ciudad adoptó forma circular, con una estructura central en forma de octógono. Se conservó la idea del foro clásico, por lo que en la ciudad encontramos una plaza central con edificios religiosos y administrativos a su alrededor. Los habitantes de los grandes núcleos preferían organizarse en barrios según su oficio o etnia.
     En Italia, Venecia constituye la única creación medieval importante [FIGURA 2], pues todas las otras ciudades ya existían en la Antigüedad. Las de tamaño medio presentan, en cambio, todas las posibilidades urbanas y suelen datar del siglo XIII. Unas se desarrollaron en las colinas, otras en las llanuras; entre estas últimas, algunas crecieron radialmente como Aversa, cerca de Nápoles. Otras seguían un esquema lineal (Castel San Pietro, en Emilia) o presentaban dos ejes que se entrecruzaban (Massa Lombarda).
     En Roma, la densidad y la nueva importancia que tomaba la ciudad se superponían a la tradición y a los monumentos antiguos. El peso del papado y las órdenes monásticas, así como el prestigio ligado a su reputación de caput mundi, llevaron a su transformación, pero también a conservaciones no desprovistas de interés. El siglo XII fue un período de renacimiento en el que Roma ocupó un papel mítico para el occidente de la cristiandad, en una época de construcciones y desarrollo urbano. Se erigieron nuevos barrios e iglesias entre San Pedro de Roma y el castillo de Sant'Angelo. El Capitolio volvió a ser un lugar habitado desde el que se dominaba el Foro. Por último, la estructura de la ciudad quedó prácticamente intacta y, con ella, el recinto romano que la rodeaba.
     Conocemos el plano de Roma del primer cuarto de siglo XIII a través de dos versiones. La ciudad, orientada hacia el este, se hallaba rodeada por una muralla elíptica jalonada por torres. En el interior se encontraba el Tíber, la isla, las siete colinas en la orilla izquierda y el Janículo a la derecha. Los monumentos y las calles aparecen marcados con claridad, entre los que destacan el castillo de Sant'Aneglo, el Panteón y el Coliseo. Una calle recta flanqueada de arcadas unía San Juan de Letrán con el Coliseo. Las casa solían contar con pórticos abiertos a la calle, con arquitrabes y capiteles que se estilaban mucho en el siglo XII. Por último, cabe destacar la importancia del aprovechamiento de material antiguo en la plástica urbana, como ilustra a la perfección la casa llamada «Casa di Crescenzio», de principios del siglo XII, emplazada entre el Capitolio y el Tíber.
 
      INGLATERRA
     El urbanismo se desarrolló en Inglaterra a partir de 1066, con numerosas anexiones al abrigo de monasterios y castillos. Las ciudades también adoptaron mayoritariamente un plano lineal o radial, pero este último tipo (como en Sarum) se halla, en proporción, menos extendido que el primero. En Oxford, la plaza del mercado está unida a la calle, por lo que tuvo que alargarse. Las ciudades monásticas de Peterborough y Bury Saint Edmuns (Suffolk) ilustran la yuxtaposición del monasterio y la ciudad. La localidad feudal de Ludlow presenta un trazado longitudinal en cuyos extremos se sitúan, en un lado, el castillo y en el otro, la iglesia, unidos por una calle que se alargó para incluir el mercado. Bristol y Durham se instalaron en el meandro de un río. En las pequeñas ciudades inglesas construidas en una encrucijada de caminos, el mercado ostentaba un lugar destacado. El trazado radial permitía la edificación de fachadas en los caminos que conducían a él, así como a la plaza del mercado, lo que explica en gran medida el éxito de este tipo de trazado.
 

 

INDICE PAGINA ANTERIOR - PAGINA SIGUIENTE ARRIBA