Principal Arte Culturas Bitácora Historia

III. Economía
 
Índice
 
Capítulo anterior
 
III. Economía
Ganado
Agropastores
La caza
 
Capítulo siguiente


SILLA
SILLA
Ampliar

 

 

LA CRIA DEL GANADO (VII)

 
| INTRODUCCION | LAS TECNICAS | LA SAL | EL DROMEDARIO | LA VACA | LA CABRA | EL CABALLO | EL ASNO | EL PERRO | LAS MARCAS |
EL CABALLO (aïs, pl. iggesan):
Menos adaptado a las zonas desérticas, el caballo se encuentra raramente, salvo en las zonas próximas a los macizos montañosos o en las regiones meridionales del país tuareg. En el África occidental se hallan cuatro tipos de caballos: el ario, el árabe, el dongola (del nombre de una antigua provincia del Sudán septentrional) y el poney. En Níger, el tipo ario está representado por el caballo árabe denominado bagzan, raza nacida en el macizo del Ayr y fuente de prestigio y valor entre los tuareg de esa zona. El tipo dongola (efarkey), fruto de múltiples cruzamientos, es una bestia no tan apreciada, dado que tiene fama de ser de origen meridional y sedentario. Es un caballo pequeño (1,40 m de media), bien proporcionado, elegante y enérgico. De pelaje gris, su cuello está provisto de crines abundantes, sedosas, a veces ensortijadas. Es un caballo sobrio, rápido, de aire vivaz y objeto de constantes cuidados. Es alimentado con leche durante la estación de las lluvias y con mijo durante la estación en que el mijo escasea. Es uno de los animales domésticos, con el perro, que es alimentado regularmente: tiene su morral de cuero, que se le ata al cuello y se llena de cereales cada día. La obligación de reservar de la ración familiar una porción de mijo o de sorgo limita la difusión del caballo en general y del bagzan en particular. Este animal es tan precioso que es muy raro que un criador sea su propietario exclusivo. Lo más frecuente es que el animal se divida en partes. Cada pata se divide simbólicamente en tres huesos (aduf, pl. idufen), de modo que cada animal tiene doce partes. Los copropietarios comparten el disfrute del animal, que permanece rotativamente con cada uno de ellos, de modo que el propietario de una parte puede guardar el caballo durante un mes, mientras que el que posee tres partes lo guarda durante un trimestre. Cuando pare una yegua, el potro es distribuido de manera idéntica. Finalmente, una o varias partes pueden formar parte de la taggalt (dote) además de los camellos, indivisos. Las cualidades de este caballo hacen que posea virtudes casi mágicas. Se considera que su jinete es invulnerable. Sus cruces y reproducción son, por otra parte, celosamente vigilados: las yeguas son anilladas para evitar que sean cubiertas por un caballo bastardo. Cada campamento de jefatura debe poseer uno de estos animales y es un placer ver a los jóvenes tuareg desquitarse a galope tendido durante el atardecer después de un día pasado a lomos de un camello. Las crines del caballo son además necesarias para las tañedoras de la vihuela de una cuerda, anzad.
   
 
Índice
Página anterior Página siguiente
Arriba

Esta página existe gracias al mecenazgo del
Ayuntamiento de La Puebla de Alfindén

Valid HTML 4.01 Transitional ¡CSS Válido!