Retrato de Antonio Beyán Monteagudo

Retrato de Antonio Beyán Monteagudo
1782
Oleo sobre lienzo
227 x 170 cm
Museo Arqueológico Provincial, Huesca

Esta obra, dada a conocer en 1987, por los investigadores Ricardo Ramón Jarne y Lourdes Ascaso Sarvisé, junto a una numerosa documentación incontestable, fue encargada a “un pintor de la Corte” por la Universidad Sertoriana de Huesca y así aparece en el acuerdo del Consejo de dicha Universidad “en la ciudad de Huesca, 5 de junio de 1782, reunidos en la Sala de Consejos de esta Universidad con el rector y cathedráticos comisionados para atender en las fiestas que se hacen por los Ilmos. S.S., que, en razón de tenerse anteriormente acordado que el retrato del Ilmo. Sr. De Antonio Beyán lo hiciese el pintor Luis Muñoz y que éste haya dificultades por no tener diseño alguno de nuestro Sr. a de ser muy costoso hacerla venir de Madrid, se le escriba a D. Jaime de Salas, residente en la Corte, encargándole se vea con alguno de estos pintores que no sean de mayor fama y se convenga con él en que haga dicho retrato, procurando la mayor conveniencia a favor de la Universidad”. Como vemos, la imposibilidad de Muñoz, ya que Beyán no se encontraba en Huesca, sino en Madrid, favorece el que se piense en un pintor de la Corte. Jaime de Salas, como representante de la Universidad de Huesca en Madrid, encargó el retrato a Goya que en estos años no era pintor “de mayor fama”.

No conocemos los motivos por los que Goya fue elegido, es posible que una relación de amistad con Jaime de Salas, al ser los dos aragoneses, facilitara el trato. El documento fundamental de mano de Goya dice “Recibió del Señor D. Jaime de Salas 30 reales de Vellón con el cajón que lleva el retrato cuyo importe di yo al carpintero. Madrid, 24 de octubre de 1782. Francisco de Goya”. Este documento junto con otros, guardados en el Archivo Histórico Provincial de Huesca, demuestran la autoría de Goya, y podemos deducir que está ya terminado para esa fecha. El 15 de noviembre, ya había llegado el cuadro a Huesca, como prueba el recibo de Tesorería de esa fecha que dice “por el porte del cajón en que vino el retrato del Sr. Veian desde Madrid a Huesca, 34 reales de vellón”. El retrato sería pintado con toda probabilidad entre el 14 y el 24 de octubre de 1782. Goya recibió 112 libras jaquesas, una cantidad nada desdeñable en un momento de penuria económica y escasez de encargos, como demuestran las cartas de este período que envía a su amigo Zapater.

Este retrato cubre una laguna muy importante en la vida de Goya, en un año de escasa producción, del que sólo se conservan el retrato de Cornelio Vandergoten y algunos bocetos para el San Bernardino de Siena que realizó para la Iglesia de San Francisco el Grande de Madrid. Goya se aparta en este cuadro de la blandura de los retratos rococós procurando una mayor agresividad y dureza en el trazo y la composición. Al ser una obra de encargo para una entidad como la Universidad Sertoriana de Huesca, se debía mantener una cierta seriedad y solemnidad que reflejara la autoridad del homenajeado y el prestigio de la entidad patrocinadora del cuadro. Goya logra plenamente ese objetivo.

El retratado Antonio Beyán Monteagudo fue miembro de una prestigiosa familia de Tamarite de Litera (Huesca) donde nació en 1710. Su carrera fue brillante, tanto en la Universidad como en la política de su época, perteneciendo plenamente al grupo de ilustres aragoneses que en esos años ocupan cargos de importancia en las instituciones nacionales. Fue colegial del Mayor de San Vicente, consiguiendo el grado de bachiller en Leyes en 1728 y el de bachiller en Cánones en 1731. En 1732 adquiere el grado de doctor en Cánones y aparece por primera vez en el Consejo de catedráticos de la Universidad Sertoriana de Huesca, donde desempeñó las cátedras de Decretales, Sexto y Vísperas. Se casó con Isabel Edmeston, natural de Berwick (Escocia), viuda de Juan Gold, sargento mayor de la plaza de Lérida. De ella tuvo un hijo, Juan Esteban de Veyán Edmeston.

El 28 de marzo de 1749 es nombrado Alcalde del Crimen de la Audiencia de Barcelona y oidor de la misma en 1752. Fue regente de la Audiencia de Asturias en julio de 1766. Cuatro años más tarde es miembro del Consejo de Castilla y finalmente asciende a la Real Cámara de Castilla el 14 de mayo de 1782, motivo por el cual la Universidad encarga a Goya su retrato. Muere el 26 de agosto de 1784.

Ricardo Ramón Jarne.