A través de la Prensa

En la faceta de dibujante y escritor en prensa de Ramón Acín Aquilué, destaca su talento artístico y su compromiso ideológico. Esta actividad dura tan solo veinticinco años y no siempre será de forma continua. Dibuja y escribe entre 1911 y 1936, en distintos periódicos peninsulares siendo el Diario de Huesca el único lugar donde siempre encontrará un espacio abierto.

Desde muy temprano, ya en su niñez, su interés por el dibujo se manifiesta en una gran cantidad de caricaturas y bocetos de pueblos altoaragoneses que recogía en pequeños cuadernos de apuntes de tapas duras. . Esta inquietud, más tarde, le hará abandonar sus estudios de Ciencias Químicas en Zaragoza y vivir unos meses la bohemia madrileña de principios del siglo XX. Es aquí, en Madrid y en diciembre de 1911, donde comienza sus primeras colaboraciones para la

Don Pepito. Las víctimas de la semana. 31 de diciembre de 1911

prensa. Con la firma de «Fray Acín» realiza un dibujo humorístico e irónico para toda la portada del seminario satírico Don Pepito haciendo referencia a los disturbios sociales ocurridos en Cullera el mes de septiembre. El seudónimo con el que se presenta señala el gran interés que debieron despertarle un buen número de publicaciones satíricas, muchas editadas en Madrid desde mediados del siglo XIX, que guardaban una relación en el registro de sus títulos con el nombre de Frays, Fray Supino Claridades, Fray Tinieblas, Fray Gerundio, Fray Camándulas… Con este nombre firma sus primeros dibujos en enero de 1912 en las páginas del periódico oscense Diario de Huesca.

Este diario, en estos momentos con Luis López Allué como nuevo director, inicia una renovación de sus planas dejando un espacio para la imagen gráfica. Casi semanalmente, en la portada, Acín publica sus viñetas en la nueva sección “Notas humorísticas” dando cuenta en clave de humor de los temas de más tremenda actualidad. Sus dos primeras colaboraciones aluden a la subida de precios y abastecimientos, al nuevo sistema de impuestos indirectos que popularmente son conocidos como «supresión de los consumos».

Luis López Allué marca en las planas del periódico una imagen más popular para acercarse a sus lectores oscenses. Él mismo, bajo el nombre de «Juan del Triso» publica numerosos artículos destacadamente costumbristas aragoneses que, sin duda, influyen en los temas a tratar por Acín en las siguientes viñetas con la incorporación de personajes y situaciones de desenfadado baturrismo. Los dibujos presentan textos al pie con giros locales exagerados en su entonación, mantienen la coherencia del dibujo y dan el verdadero sentido de la escena. Los dibujos y los diálogos están tan íntimamente ligados que, sin los textos, las escenas casi siempre pierden su sentido. Ramón Acín comprende la importancia de sus notas al pie, conoce a sus paisanos que buscarán en las planas del periódico su comentario de humor y enfatiza los giros locales con el juego visual de las palabras.

Además de estas viñetas, Acín realiza dibujos para los encabezamientos de varias secciones del periódico. Son dibujos de gran viveza que anuncian y anticipan la lectura. El lector siempre buscará como primera referencia el dibujo para encontrar el artículo. Sucede en las columnas costumbristas de López Allué “Cuentos de la Tierra”, “Estafeta de amor” y “Coplas y más coplas”, y también en las columnas de otros periodistas “A través de la Prensa”, “Al pasar, Instantáneas” y la entrañable “Nota Festiva” de su amigo Mariano Añoto. Todos se publican con frecuencia, como encabezamientos, hasta los últimos ejemplares del Diario de Huesca en 1936.

Nuestros artistas. Caricatura de Joaquín Roig. Diario de Huesca, 9 de junio de 1912 (Museo de Huesca)

Entre estos dibujos de humor iniciales, también realiza diversas caricaturas de sus amigos y paisanos, de Santos Acín (su hermano), Mi Cruz Bescós (hija de Manuel Bescós, escritor y amigo de Acín), Manolo Lloréns (amigo íntimo y periodista), el profesor Casas, Manuel Camo Nogués (fundador y director del Diario de Huesca), Mosén Coronas… Algunas de estas caricaturas las publica en el Diario de Huesca como la del violinista Joaquín Roig, bajo el título “Nuestros artistas”, y las de Antonio de Caso y José María Eyaralar, con motivo de la publicación de su libro de poesías Abril. Es evidente el gran interés de sus dibujos entre los lectores y recibe por ellos numerosos elogios que son recogidos en las redacciones de los periódicos oscenses.

La Ira: «asco y cólera del pueblo»

Ahora bien, paralelamente a sus trabajos más numerosos en el Diario de Huesca, también colabora en otros periódicos con sus dibujos y artículos, aunque los personajes y situaciones están alejados del costumbrismo local de este periódico oscense.

Primer número de La Ira. Contraportada. 18 de julio de 1913 (Familia Acín)

La incidencia en una postura más radicalizada está en el comienzo de una empresa audaz al editar el propio Acín, en 1913 y junto con Ángel Samblancat, Federico Urales y Fernando Pintado entre otros, un periódico revolucionario semanal en Barcelona. Con el nombre de La Ira pretende ser Órgano de expresión del asco y de la cólera del pueblo, lema singular y curioso que figura debajo del título. Ya en el primer número, 18 de julio, Acín publica una viñeta “Hacia otros cielos” y el artículo “Id vosotros” en clara denuncia ante el traslado de soldados a Marruecos y el tema de los «soldados de cuota». Al salir a la calle el segundo y último número, el periódico es cerrado y los redactores encarcelados. Todo este número esta centrado en los acontecimientos desarrollados en Barcelona durante la Semana Trágica y el fusilamiento de Francisco Ferrer y Guardia, hechos de los que se cumple el cuarto aniversario. Los textos son tremendamente agresivos ante el descrédito hacia los protagonistas de estos sucesos por parte de determinados miembros políticos y de la Iglesia. El propio Acín unos años más tarde recordará con detalle estas peripecias:

«El primer número cayó como una bomba; Francos Rodríguez, gobernador de Barcelona a la sazón, dudando si llevarnos al manicomio o a la cárcel, son palabras suyas, nos dejó en libertad. Al segundo optaron, sin dudar, por llevarnos a la cárcel; si sale el tercer número, ya en prensa, ipum, pum! Nos fusilan, con trinos de dulces pajaritos, en mitad de la Rambla de las Flores. Desde luego un bello morir, mas mejor es poderlo contar.»

En estos momentos, Luis López Allué le encarga los ensayos de su sainete costumbrista Buen Tempero, estrenado en noviembre en el Centro Aragonés de Barcelona. Desde aquí, Acín comienza a escribir decididamente en el Diario de Huesca. Envía sus primeros artículos como cartas abiertas llenas de humor dirigidas a sus paisanos. Con un tono cordial y afectivo describe las calles barcelonesas y sus personajes. Son sus artículos “Claveles”, “Yo en Barcelona” y “Buen Tempero en Barcelona”. En este último destaca el ambiente entusiasta y la buena acogida de la obra de López Allué y reproduce algunas escenas y diálogos del sainete.

Esta corta estancia en Barcelona finaliza al concederle la Diputación Provincial de Huesca una pensión para ampliar sus estudios artísticos, consistente en una bolsa económica que Acín emplea durante 1913-1915, alternando su estancia en la capital oscense con Madrid, Toledo y Granada. Desde estas ciudades envía sus artículos comentando sus particulares vivencias y comienza a escribir casi semanalmente en la columna “Con cursiva del diez”. Lo hace de manera alternativa junto a los habituales redactores del Diario de Huesca, Manuel Ascaso, Alejandro Ber, Oclófilo, Miguel Ancil, Almogávar y Felipe Alaiz… De cuantas colaboraciones salen de su mano para los distintos periódicos, las realizadas en esta sección son las más numerosas. Recoge todas aquellas noticias curiosas e impactantes, las que generan más comentarios en la calle o en la tertulia de los cafés. También, con un segundo sentido en sus palabras, denuncia abiertamente la nefasta actuación en la restauración del claustro de la iglesia de San Pedro el Viejo y otros monumentos de la capital oscense.

Portada de El Diario de Huesca con motivo de las fiestas de San Lorenzo. Autor: Ramón Acín. 10 de agosto de 1913 (Instituto de Estudios Altoaragoneses, Huesca)

En esta columna, Acín siempre recuerda su faceta de humorista, ágil con las palabras y giros recurrentes, pero su postura cambia ante la evidencia del enfrentamiento europeo. Aunque en principio su intención no es belófoba, en sus colaboraciones hay una crítica a las posturas germanófilas y condena constantemente la guerra europea.

En Granada y en 1915, finaliza su periodo como pensionado por la Diputación y pinta el óleo de grandes dimensiones Granada vista desde el Generalife como testimonio de su labor. Las colaboraciones con el Diario de Huesca dejan de ser continuas y ya no escribe en la columna “Con cursiva del diez”. Su amigo el periodista «Fritz» le presta su sección “Día tras día” y en las tres ocasiones que escribe muestra un claro distanciamiento de la línea editorial del periódico. En estos momentos, las planas del Diario de Huesca, están centradas en grandes textos de las campañas bélicas y en un excesivo trato de los aspectos regionales con matiz folclorista, lejos de las posturas e ideales regeneracionistas que publicaban otros periódicos aragoneses.

Regionalismo federal

La actividad político-sindical de Acín a partir de 1917 comienza a ser intensa y su participación en la prensa será más notable en aquellos medios que tienen una mayor orientación política, Ideal de Aragón, El Comunista, Solidaridad Obrera, Lucha Social y Floreal. Hasta el golpe de Estado de Primo de Rivera no vuelve a escribir para el Diario de Huesca y lo hace con artículos de temática local desprovistos de todo comentario ante la nueva situación política.

Dibujo Flores de trapo. Ideal de Aragón, 1 de junio de 1918 (Hemeroteca Municipal de Zaragoza)

Con la excepción de lo publicado en el Diario de Huesca, Acín no colabora en la prensa hasta 1918. Ahora lo hace en el semanario zaragozano de tendencia republicana Ideal de Aragón. Para este periódico escribe varios artículos de carácter regionalista y popular. Recuerda la figura de Joaquín Costa y muestra una postura diferente al centralismo, en defensa de un regionalismo federal y contraria al regionalismo catalán propugnado por Cambó. El establecimiento de la jornada laboral de ocho horas en España será el motivo de nuevos artículos y dibujos y el 1 de mayo escribe “(-8-8. A Luis Bonafoux” acompañando el texto con un dibujo “Lamentaciones de un cráneo socialista” y una autocaricatura. Su última colaboración es un dibujo junto al artículo “Flores de trapo”, uniéndose a las críticas que, desde este seminario, se realizan ante ciertos festejos benéficos como la llamada Fiesta de la Flor. Con un humor mordaz y desairado reproduce el diálogo del cambio de unas monedas por una flor:

«-Toma una flor y dame unas monedas, joven ¡Por los pobres tísicos!
-Por tu donaire, tu sandunga, morucha, morucha.»
«-Calderilla siquiera. Caballero. ¡Por los héticos desgraciados!
-Por tu carne blanca, que será sabrosa como el pan moreno, gitana.»
«-¡Por los infelices tuberculosos! Una moneda chica…
-Toma, serrana, esta grande y dorada del tres de los Carlos, que pende de mi cadena.»
«¡Fiesta de la Flor! Un día al año se acuerdan de las pobres ruinas, flacuchas y febricentes, y los trescientos y pico días restantes olvidan que media Humanidad habita en pocilgas y engulle bazofia y no ve el sol y le regatean el oxígeno.»

Espigas rojas. Dic. 1919 (Museo de Huesca)

Desde 1919 a 1922, Acín colabora esporádicamente en el semanario sindicalista de Lérida Lucha Social que es dirigido por Joaquín Maurín. Firma con su nombre o en ocasiones con el seudónimo de «Espartaco». También, en 1919, Ramón Acín junto con Felipe Alaiz edita en Huesca una revista decenal de tendencia anarquista con el nombre de Floreal. Su nombre de matiz revolucionario, recuerda el octavo mes del calendario republicano francés (20 de abril-14 de mayo). La tirada es de mil ejemplares y Acín colabora con sus dibujos y en la secciones “Florecicas” y “Espigas rojas”. Hoy no se conserva ningún ejemplar de esta publicación, tan sólo un fragmento que corresponde a un artículo con el título. “Espigas rojas”.

Como colaboración de Floreal publica en el periódico zaragozano El Comunista en 1920 dos viñetas. La primera, “El pavo patronal”, testimonio de un claro enfrentamiento y radicalización de la lucha social entre grupos sindicales y trabajadores con la patronal. La segunda “Limpias en invierno” acompaña al artículo “Espigas rojas”. Con sus palabras se solidariza con el duramente reprimido movimiento espartaquista alemán y ejemplifica la situación de los periodistas de El Comunista (Zenón Canudo, Manuel Albar y Moreno García) detenidos y encarcelados por realizar campaña en defensa de los asaltantes del cuartel del Carmen.

La importancia de Ramón Acín como dibujante toma un mayor relieve en el Concurso de caricaturas, “monos” y apuntes del natural que organiza el periódico zaragozano Heraldo de Aragón en 1922. El 14 de enero, una nota en este diario anuncia las bases del concurso y el 1 de abril da cuenta de las obras recibidas en la redacción. Están las de los principales colaboradores gráficos aragoneses, entre otros Martín Durbán, Germán Gil Losilla, Mariano Ara Burgués. Ramón Acín participa en la sección de caricaturas con las realizadas a Ramón y Cajal, Sanjurjo y Piniés. También, en el apartado de “monos”, con seis dibujos humorísticos. Las caricaturas no son premiadas ni posteriormente publicadas pero los “monos” obtienen el premio de doscientas pesetas y el compromiso del Heraldo de Aragón a publicarlas en sus planas. Tras el fallo, desde abril y hasta junio el periódico va publicando los dibujos de Acín premiados.

Las viñetas presentan escenas donde Acín revive los baturros que ya había elaborado en el Diario de Huesca. Estos personajes populares adquieren ahora una nueva una mirada, presentan situaciones donde importa más la crítica social que el humor chocante de unos diálogos cargados con exagerados giros locales. En su “Nota humorística”, publicada el 7 de junio, dos labradores conversan con el dueño de unas tierras:

«-Venimos a pedile, señó amo, un cacho de tierra pa Camposanto, que ya no coge un defunto más.
-Los pobres os morís mucho y empleáis mucha tierra.
-Si le paice, que nos entierren derechos.»

Las ganancias del labriego. Heraldo de Aragón, 24 de junio de 1922 (Museo de Huesca)

El tema del caciquismo, la anunciada y nunca realizada reforma agraria son cuestiones que aparecen en estos dibujos, y en todos la constante contradicción entre humor y opresión. La viñeta “Las ganancias del labriego” presenta un agricultor sembrando un campo sin mucha esperanza en la futura cosecha:

«- La meta de los qu’echas, pa los pajaricos, y la metá de lo que recoges, pa los contrebucioneros.»

Los dibujos mantienen los mismo rasgos estéticos. Exceptuando los dos primeros publicados, todos tienen un nuevo recurso gráfico en la disposición de pequeños trazos perpendiculares a los contornos del dibujo. Varios dibujantes, Nogués, Apa y Bagaría, ya hacen uso de esta técnica gráfica. Es más, muchos de los trabajos presentados a este concurso en la sección de “Apuntes del natural”, tienen esta misma factura estética. Ramón Acín vuelve a emplear estos grafismos en los dibujos que había realizado para ilustrar el libro de Ricardo del Arco Las calles de Huesca. Estos mismos dibujos reproduce en la sección “Aragón pintoresco” de este periódico, lugar donde los dibujantes aragoneses publican sus ilustraciones sobre paisajes de Aragón.

Tras el concurso del Heraldo de Aragón y en las páginas del periódico madrileño El Sol, dibuja varias viñetas con el nombre de “Caricaturas aragonesas” con claras semejanzas a las publicadas en el diario zaragozano. También la revista zaragozana Athenaeum, en estos momentos, publica el dibujo premiado “Las ganancias del labriego”.

Los dibujos que tienen una punzante crítica son con frecuencia rechazados o aplazados en su publicación. El testimonio del periodista J. M. Casanovas del Heraldo de Aragón da cuenta de este hecho:

«Acín no se inquieta, como muchos caricaturistas, buscando “pies” para sus dibujos, sencillamente porque para él el complemento de la idea es el dibujo y no el “pie”; es la caricatura la que le sirve a la leyenda y no la leyenda a la caricatura.
De aquí que en periódicos y aún en exposiciones, vea muchas veces rechazadas sus obras, consideradas “fuertes”; es que el escritor intencionado y realista triunfa sobre el caricaturista ponderado y hábil, sin que por otra parte quepa “separarlos”, “dulcificando” el texto, porque entonces la idea truncada, desaparece y hasta es posible que nada se consiguiera, ya que ante el dibujo, tal es con frecuencia su grafismo, se adivina el otro “pie”, el “pie” suprimido o desfigurado.
Esa preocupación doctrinaria de Acín tiene un grave inconveniente: el de que se malogra la espontaneidad; y ello resta, sin duda, al pintor oscense, ambiente entre el “gran público” que siente un profundo horror por el desnudo material y espiritual.»

Pudiera ser que este articulo influyera en la redacción del Heraldo de Aragón para que los meses de junio y julio de 1923 Acín publique varias viñetas en sus planas. Son los últimos dibujos de humor publicados para los distintos periódicos. Más adelante, casi siempre, reproducirá algunos de los ya publicados con anterioridad.

“Florecicas”

Del efímero periódico que publicó en Huesca, Floreal, toma el título de su sección “Florecicas” para enviar desde esta ciudad varios artículos a Solidaridad Obrera de Barcelona. Desde marzo de 1923 y casi semanalmente, en “Florecicas. De colaboración”, comenta los cimientos políticos más destacados en España y aquellos que poseen una mayor incidencia en el mundo obrero o en la Confederación. Sus últimas colaboraciones, en agosto y septiembre, son una durísima crítica a la guerra de Marruecos.

«Piano, piano. No hay que entusiasmarse demasiado, señor ministro. No tanta Marcha Real. De Margallo acá, pasando por Pintos y Silvestre, con tres Marchas Reales mal contadas hemos tenido bastante, y aun de sobras. Por cada Marcha Real ha habido en Marruecos tres docenas de Marchas Fúnebres. Comenzando por la de Wagner, todas han sido tocadas y vueltas a tocar. Luego habrá que echar mano de la “Marcha fúnebre de las marionetas” de Gounod…»

El golpe de estado de Primo de Rivera supone el fin de sus colaboraciones en este periódico barcelonés. Desde estos momentos sus escasos artículos sólo encuentran un espacio en el Diario de Huesca. La censura militar impuesta rechaza varios de sus artículos, pero burlando su férrea mirada lograr publicar en abril de 1924 “Por estética y humanidad”, uniéndose a varios periódicos españoles que se manifestaban en contra de la condena a muerte impuesta a su amigo Juan Bautista Acher «Shum», escritor y dibujante del periódico barcelonés Solidaridad Obrera. La publicación de este artículo le supone un encarcelamiento de varios días que él mismo comentará en dos artículos, en los que se refiere tanto a este hecho como al sentido de la libertad, “Arca de Noé” y “Con mayúsculas están peor”. Su lenguaje crítico, a menudo, se expresa valiéndose de temas de sentida actualidad y así, tras la reciente derrota del equipo de fútbol español en las Olimpiadas de París, en “El foot-ball. Ni ética ni estética” cuestiona irónicamente el fútbol como espectáculo en la creencia de que es un deporte que no regenera al individuo.

Último artículo

Recuerdos de cómo fue escondido Ramón Acín, tras el levantamiento de Jaca, en diciembre de 1930, hasta su marcha a Francia. Enero de 1981. Revista Anadalán, Zaragoza (Museo de Huesca)

Las colaboraciones de Acín en estos primeros años de la dictadura son pocas. En 1925 había reproducido artículos ya publicados anteriormente. En los años siguientes, la situación no cambia, sólo escribió alguno en la columna de su amigo Mariano Añoto en 1926 y hasta 1936 publicará poco más de una decena de artículos. Su casi entera labor pedagógica y sindical, la realización de gran parte de su obra pictórica y escultórica, su participación en la Sublevación de Jaca y exilio en París reducen su dedicación periodística. Cuando escribe, sus artículos abordan asuntos de carácter local y de homenaje o recuerdo a sus amigos Manuel Bescós «Silvio Kosti», Felipe Coscolla, López Allué, Añoto o Félix Lafuente.

Únicamente cambia el sentido de sus artículos con la celebración de los actos del Centenario de la muerte de Goya en 1928, que traen mucha polémica. Escribe el artículo “En el Centenario de Goya. Unos minutos de silencio”, donde ridiculiza la pomposidad de varios de los actos realizados, destacando la postura de los artistas aragoneses, como él mismo, que han decidido no sumarse a estos actos oficiales, y en defensa del denostado e incomprendido edificio Rincón de Goya del arquitecto Fernando García Mercadal. También, en otro artículo en 1930 “Recuerdo. Diez años atrás”, manifiesta su antigua amistad personal con Andrés Nin y Joaquín Maurín, siendo en estos momentos enemigos ideológicos al defender ellos un comunismo de Estado. Es aquí, en este artículo donde se encuentra su verdadero testamento ideológico.

…Andrés Nin y Maurín marcharon a Rusia, al país de Lenin, Trostki y Stalin.
Andrés Nin y Maurín se hicieron comunistas; comunistas rusos que es decir comunistas de Estado; yo seguí con el comunismo libertario.
Con Andrés Nin, a quien me une una buena amistad y Joaquín Maurín, con quien me une una amistad más que fraternal, de hermano, hoy por hoy somos sin paradoja, enemigos irreconciliables.
Soy hombre a quien quizá le pesen demasiado los conceptos de amistad y tolerancia, el mundo a que yo aspiro es un mundo de tolerancia y amistad y cargo gustoso con la responsabilidad moral a que esos conceptos me hagan acreedor en el mundo de ahora en tanto llega el mundo de después.
Enemigo irreconciliable de Nin en ideas, me es grato saber de su buena salud.»

El 14 de junio de 1936 Ramón Acín publica su último artículo “Mi hermana Enriqueta”, donde muestra su dolor por la muerte de su hermana tres días antes.

Por Miguel Bandrés Nivela, Licenciado en Bellas Artes