Viernes, 17 de noviembre de 2017

Templo budista Gu Guanyin en las montañas Zhongnan (China): las hojas verdes de un ginkgo de 1.400 años, al llegar el otoño, se convierten en oro. Se trata de un árbol muy especial ya que no tiene parientes vivos siendo uno de los mejores ejemplos de fósil vivo. Fue plantado por Li Shimin (598-649), segundo emperador de la dinastía Tang de China.