Jueves, 10 de mayo de 2018

¿No disponen de recursos económicos para comprar un vivienda? ¿no quieren pagar hipoteca? Pues dirijan sus miradas a la Columbia Británica, una provincia de Canadá donde podrán vivir en contacto con la Naturaleza y ajenos por completo al consumismo del mundo actual. Desde luego, no serán los únicos ni tampoco los primeros.

Esa fue la decisión que Wayne Adams y Catherine King tomaron un día de 1992 cuando comenzaron a construir su casa flotante a la que bautizaron como Freedom Cove. Lo que en un principio era tan solo una tienda de campaña y un infiernillo, se ha convertido en una “casa de lujo” con doce plataformas interconectas entre sí mediante pasarelas de madera. Cuenta con dormitorios, cocina, jardín, galería de arte, estudio, un cobertizo con un generador y hasta una sala de baile. Y además es autosuficiente; agua de lluvia y de una cascada cercana, paneles fotovoltaicos para obtener energía, pesca abundante y verduras y frutas de sus invernaderos.