Miércoles, 20 de marzo de 2019

El Greco-El licenciado Jerónimo de CevallosDomenikos Theotokopoulos, El Greco [1541-1614]: El licenciado Jerónimo de Cevallos, 1613.
Oleo sobre lienzo, 64 x 54 cm.
Madrid, Museo Nacional del Prado, P-812.

Este retrato cierra probablemente el ciclo de caballeros representados por El Greco de busto y tres cuartos de perfil ante un fondo neutro. Luciendo una gran gorguera encañonada sobre su vestimenta verdosa, Cevallos se presenta en él concentrado y alerta, y, aunque enfrentado al espectador, desvía su mirada creando una sensación casi imperceptible, pero a la vez llena de efectividad, de movimiento instantáneo. Su actitud escrutadora y su pose carente de altivez son las que corresponden al político prudente que parece haber sido. Como corresponde a sus años finales, El Greco utilizó una técnica ligera y sintética. La barba rubia y las orejas apenas están insinuadas por unos pocos toques magistrales. La pasta es fluida y escasa, dejando ver la imprimación bajo las pinceladas que delinean la gorguera. Ya Cossío lo relacionó con otros dos retratos, procedentes asimismo de la quinta del duque del Arco (los números P-810 y P-811 del Museo del Prado), y señaló que al compararlos con los del primer período toledano «puede estudiarse […] cómo se ha aligerado la técnica y cómo se ha hecho dueño el pintor, cada vez con más firme maestría, de los difíciles secretos de la sencillez en el arte». Seguir leyendo …