Miércoles, 15 de mayo de 2019

Fiesta de la Maya. Foto de Daniel Ochoa de Olza
© Daniel Ochoa de Olza

Dicen los viejos del lugar que fenicios y griegos daban la bienvenida a la primavera adornando con flores un tronco de árbol cortado. Lo llamaban «mayo», tal vez en honor de una deidad. La tradición se transmitió a romanos y celtas pero, al igual que otras fiestas paganas, fue despareciendo según se imponían las cristianas o bien cambiaba por tomar elementos prestados de aquéllas.

No obstante, en algunos pueblos se mantuvo la tradición de adornar un tronco o de colocar en una altar a una niña rodeada de flores para representar la fertilidad de la naturaleza. Uno de esos pueblos es Colmenar Viejo (Madrid) donde cada 2 de mayo se celebra la Fiesta de la Maya.

Los altares, que se decoran con flores frescas, son ocupados por niñas entre 7 y 11 años que deben permanecer inmóviles durante las dos horas que dura el acto. Se trata de una celebración efímera pero mágica y hermosa que nos recuerda el poder de la memoria colectiva y nuestra conexión con el mundo espiritual.

El fotógrafo Daniel Ochoa de Olza, que ha dedicado buena parte de su obra, a las tradiciones españolas, realizó una serie de fotografías que merecieron el reconocimiento de la organziación World Press Photo al obtener el segundo premio en la categoría People stories (edición 2016).

Podéis ver la serie completa de fotografías en su página. Aprovechad y recorrer su web de arriba a abajo porque merece la pena descubrir rincones, personas y paisajes de nuestra vieja y nueva España.