Martes, 24 de mayo de 2022

Anónimo: Majestad de Cristo en la cruz, primera mitad del siglo XIII.Anónimo: Majestad de Cristo en la cruz, primera mitad del siglo XIII.
Madera policromada, 130,5 x 107 x 14,7 cm.
Museo de Bellas Artes de Bilbao, 69/388.


Esta imagen de Cristo en la cruz, tallada en madera y policromada al temple, pertenece a la variante iconográfica del Christus triumphans, conocida en Cataluña con el término «Majestad» (Majestat). Presenta la mayor parte de los componentes propios de esta modalidad, al aparecer como adosado, más que clavado, en la cruz, en actitud solemne, con los ojos abiertos, los brazos en horizontal y vestido con una túnica ceñida por el cíngulo, ricamente ornada con motivos pintados y elementos de relieve en yeso. Le acompaña la inscripción que lo señala como «Jesucristo rey de los judíos», desarrollada en la parte superior del anverso de la cruz.

Son destacables la presencia de las figuras de María y San Juan, pintadas en los extremos del travesaño, así como la de Adán resucitando en la parte inferior. De este modo, se incide en la asociación de la cruz con el árbol del Pecado Original. Dichos personajes, de dimensiones reducidas respecto al crucificado, son la versión pintada equivalente a los llamados Calvarios, con las figuras de talla y que acompañan a menudo la imagen del Cristo sufriente, vestido sólo con el perizonio. En cambio, el reverso de la cruz carece sorprendentemente de la habitual representación, en el centro, del Agnus Dei motivo que aparece de modo casi invariable en este tipo de piezas y que es sustituido en este caso por motivos ornamentales. En general, esta tipología simboliza el triunfo de Cristo sobre la muerte y su carácter regio, como soberano.

Con su policromía conservada, esta Majestad manifiesta la gran difusión de esta tipología en el románico catalán como rasgo distintivo en el ámbito hispánico a partir del siglo XII. Es muy posible que su gran referente fueran imágenes como el Volto Santo de Lucca (Toscana), cuyo culto y difusión están documentados desde finales del siglo XI, incluso hasta la época gótica. De autor desconocido, esta obra puede ser el producto, algo tardío, de un taller situado en el Pirineo catalán. Ello puede deducirse de las figuras pintadas, como la del propio Adán, cuyo estilo se aproxima a obras de la primera mitad del siglo XIII derivadas de las tendencias renovadoras del año 1200, y que convierten esta imagen en uno de los ejemplos más destacados de la continuidad de las Majestades más allá del siglo XII. [Jordi Camps i Sòria]