Año 2024

Artículos más leídos en los últimos 7 días (semana 20-2024)1. País Vaco: Con vascuense y cupo se hase dinero. Andrés Trapiello, escritor.
2. Universidad: 'Don't be' Crue. José Luis Pardo, filósofo y ensayista, es catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid.
3. Iglesia Católica: Las monjas cismáticas. Juan Manuel de Prada.
4. Elecciones: Cataluña, el fin de una etapa. Joaquim Coll es historiador.
5. Conflicto palestino-israelí: República islámica de Palestina. Andrés Montero Gómez, expresidente de la Sociedad Española de Psicología de la Violencia.
6. Nicaragua: La más colosal de las mentiras. Sergio Ramírez es escritor y premio Cervantes. Su último libro publicado es El caballo dorado (Alfaguara).
7. Conflicto palestino-israelí: Cada generación tiene su mitología. Guy Sorman.
8. Elecciones Cataluña: Feijóo, entre Sánchez e Illa. Pedro J. Ramírez, director de El Español.
9. Tauromaquia: La bendita paradoja de los antitaurinos. David González Romero es editor del sello El Paseo y coeditor de El Paseíllo.
10. Elecciones Cataluña: Fin de ciclo para Puigdemont y Junqueras. Jordi Amat, filólogo y escritor.

Los casos de odio, racismo, intransigencia y otros tipos de comportamientos deleznables no son nuevos. Llevan con nosotros desde el mismo momento en el que nos convertimos en Homo socialis, pero en la actualidad las redes sociales los han elevado a la enésima potencia.

La última famosa es sufrir en sus carnes la intolerancia ha sido Larissa de Macedo Machado, conocida por su nombre artístico Anitta. Según anunció en su canal de Instagram, perdió más de 200 mil seguidores tras el lanzamiento del videoclip de su canción 'Aceita', en el que hace un homenaje a la religión afrobrasileña del candomblé y en el que también se incluyó elementos del catolicismo como rosarios o imágenes de vírgenes. Por si no fuera suficiente, recibió cientos de mensajes de «repudio e intolerancia religiosa» lo que le llevo a afirmar que si la sociedad continúa «exigiendo que el otro piense de la misma forma», el mundo «acabará en una guerra».

O qué decir de esos energúmenos que, espoleados por los mensajes supremacistas que inundan Cataluña desde hace muchos años, llegaron a publicar en la red social X (antes Twitter) un mensaje en el que se llamaba a «hacer bullying hasta que se vaya» en referencia a una niña de tan solo cinco años de edad. Su único delito fue el que su familia lograse en diciembre de 2021 que recibiese un 25% de clases en castellano. Esperemos que la justicia lo ponga detrás de unas rejas durante una buena temporada. No fue el único que acosó a la niña y a su familia, pero finalmente solo cuatro se sentarán en el banquillo por los delitos de odio y contra la integridad moral.

Menos mal que Mafalda tiene fe en el futuro. Debe ser la única.

Mafalda

Ladysmith Black Mambazo en 1998; el grupo sudafricano canta habitualmente 'Nkosi Sikelel' iAfrika' © Redferns
Ladysmith Black Mambazo en 1998; el grupo sudafricano canta habitualmente 'Nkosi Sikelel' iAfrika' © Redferns

Hace cien años, Sol Plaatje entró en un estudio de grabación de HMV en Hayes, Middlesex. Plaatje, intelectual y activista polifacético, había sido secretario fundador del movimiento de liberación sudafricano, que acababa de ser rebautizado como Congreso Nacional Africano. Acompañado al piano por Sylvia Colenso, cantó y grabó seis canciones, una de ellas anotada en los registros de HMV como «Nkosi Sikelel' i'Afrika (Himno nacional nativo en zulú)».

Esa canción (en realidad, en xhosa) fue escrita como himno en 1897 por Enoch Sontonga, un clérigo metodista. Se cantó públicamente por primera vez un par de años más tarde, y posteriormente fue popularizada por el CNA. La de Plaatje fue su primera grabación, pero ni mucho menos la última. «Nkosi Sikelel' iAfrika» se conoce hoy como el himno nacional de Sudáfrica, pero su función es a la vez más limitada y más amplia que eso.

«Nkosi Sikelel'» se convirtió en un himno de la lucha contra el apartheid y fue prohibida por las autoridades. Yvonne Huskisson, la etnomusicóloga que actuó de hecho como censora de las radios negras sudafricanas, deploró el «intento frustrado» del CNA de cerrar sus encuentros con él «para insinuar que los bantúes de a pie que cantaban este himno lo hacían en apoyo de su organización». La radio blanca estaba menos vigilada: en 1987, en pleno estado de emergencia, el grupo sudafricano Bright Blue grabó un ataque al servicio militar obligatorio, «Weeping», cuyo estribillo incluía una importante cita musical de «Nkosi Sikelel'»; esto pasó desapercibido para todos, excepto para sus oyentes.

Fue adoptada por revolucionarios de todo el sur de África y más allá. Cuando en 1987 la gira Graceland de Paul Simon llegó al estadio Rufaro de Harare (Zimbabue) —lo más cerca que estuvo de ese país esta celebración de la música de los townships sudafricanos—, se cerró con la interpretación de lo que Simon anunció como «el himno nacional africano». Con Hugh Masekela tocando una fanfarria de fliscorno que sonó como «The Last Post», y cantantes como Miriam Makeba y Ladysmith Black Mambazo, éste fue posiblemente el reparto más estelar de la historia. Entre el público, los puños negros se alzaban en un saludo de poder negro, y las manos blancas se entrelazaban en solidaridad.

En 1994, mientras informaba en directo de la transición de Sudáfrica a la democracia, un arrogante presentador de la BBC preguntó al presidente de Zimbabue qué opinaba del nuevo himno sudafricano. Robert Mugabe respondió con comprensible aspereza que también era el himno nacional de Zimbabue (por no mencionar el de Tanzania y, durante un tiempo, los de Zambia y Namibia): ya en 1980, el zimbabuense Oliver Mtukudzi and the Black Spirits había grabado una animada versión chimurenga como «África». Zim Ngqawana, director musical de las ceremonias de transición sudafricanas, la reelaboró más tarde en forma de jazz melancólico como «Anthem», parte de su Liberation Suite.

El predicador metodista Enoch Sontonga escribió «Nkosi Sikelel' iAfrika» en 1897.
El predicador metodista Enoch Sontonga escribió «Nkosi Sikelel' iAfrika» en 1897.

La canción también fue adoptada por los brasileños de izquierdas bajo el régimen militar: el cantante Djavan la grabó en 1986 y el grupo de percusión bahiana Olodum la versionó con una declamación incendiaria y un atronador redoble de tambores. El improbable álbum de Dionne Warwick Aquarela do Brasil, de temática brasileña, incluía una lenta interpretación con un repiqueteo de congas. La Liberation Music Orchestra de Charlie Haden la tocaba habitualmente en directo, comenzando con la melodía como una floritura de metales y adentrándose en el free jazz; sus discípulos londinenses The Happy End la convirtieron en una extravagancia de swing urbano.

En rigor, «Nkosi Sikelel' iAfrika» no era el himno nacional de la república arco iris, sino su himno nacional en conjunto con «Die Stem», su homólogo afrikáans durante todo el Apartheid. Al cabo de tres años, ambos se unieron en una sola quimera. Los veteranos de Mbaqanga, los Mahotella Queens, lo cantan así, el himno directo pero el afrikaans y el inglés cerrando con un toque de swing satírico. El Soweto Gospel Choir es menos subversivo.

En 1998, Boom Shaka provocó un escándalo con su remezcla kwaito en los South African Music Awards, con un Nelson Mandela sampleado diciendo a los críticos del apoyo del país a Cuba y Libia que «se tiraran a la piscina». Los detractores debieron de pasar por alto a la banda de hip-hop Prophets of Da City, de Ciudad del Cabo, que cinco años antes la había mezclado, al estilo de Bomb Squad, con sirenas, bocinas de coches, rapeos escabrosos y ráfagas de disparos de AK-47.

Se puede escuchar «Nkosi Sikelel' iAfrika» con guitarra acústica (Andy Innes y Billy Monama; Louis Mhlanga), como un instrumental de reggae silbado (Ras Dumisani), arreglado para tambores y metales (Amampondo) o como majestuosa música de cámara clásica (el Cuarteto de Cuerda de Soweto). Pero lo más conmovedor siguen siendo las interpretaciones corales sin acompañamiento: Ladysmith Black Mambazo (con o sin fragmentos de la canción de los mineros «Shosholoza») o, para mayor profundidad y resonancia, los cantantes zimbabuenses de imbube Black Umfolosi. Dios bendiga a África: que su espíritu se eleve alto. Dios nos bendiga. Dios nos bendiga.

David Honigmann.

La edición de bolsillo de The Life of a Song: The stories behind 100 of the world's best-loved songs, editada por David Cheal y Jan Dalley, ha sido publicada por Chambers. Music credits: Gallo Record Company; EMI; Air Legends; Tuku Music; Zimology/Sheer Sound; Sony; Warner; Arista Records; Equinox; Cooking Vinyl; African Cream Music; Shanachie; Ghetto Ruff; ARC

Fotografía: Miguel Moliné. Localización: Rundale Palace Museum (Letonia). Fecha: 30/09/2019. Cámara: Nikon D80 - Distancia focal (DX): 70 mm - Diafragma: f/8 - Velocidad de obturación: 1/250s - Sensibilidad ISO: 100.
Fotografía: Miguel Moliné. Localización: Rundale Palace Museum (Letonia). Fecha: 30/09/2019. Cámara: Nikon D80 - Distancia focal (DX): 70 mm - Diafragma: f/8 - Velocidad de obturación: 1/250s - Sensibilidad ISO: 100.

Al sur de Riga (Letonia) se encuentra el Palacio de Rundale, una construcción de estilo barroco iniciada en 1736. Fue diseñado por el arquitecto ruso de origen italiano Bartolomeo Rastrelli como residencia de verano para el duque de Courland Ernst Johann Biron, pero permaneció vacío hasta la década de 1760, cuando Rastrelli completó las obras interiores. El castillo sufrió graves daños durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial, pero fue restaurado y en la actualidad el Palacio alberga un museo y, junto con el parque que lo rodea, es una de las atracciones turísticas más importantes de Letonia.

En sus jardines destaca la rosaleda pues en ella se cultivan más de dos mil especies de rosas, incluidas 600 variedades históricas. Aunque la mayoría de éstas sólo florecen una vez desde finales de mayo hasta mediados de julio, las variedades modernas, en cambio, pueden florecer repetidamente hasta la primera helada. Los jardines de rosas que muestran la diversidad de especies a través de sus formas e híbridos son también muy interesantes en otoño, por la variedad de colores y formas de los escaramujos.

Mary Cassatt (Pittsburgh, Pensilvania, Estados Unidos, 22/05/1844 - Le Mesnil-Théribus, Francia, 14/06/1926: Mujer sentada con un niño en brazos, c. 1890.Mary Cassatt (Pittsburgh, Pensilvania, Estados Unidos, 22/05/1844 - Le Mesnil-Théribus, Francia, 14/06/1926: Mujer sentada con un niño en brazos, c. 1890.
Óleo sobre lienzo, 81 x 65,5 cm.
Museo de Bellas Artes de Bilbao.


Existe cierta unanimidad a la hora de considerar Mujer a punto de bañar a su hijo adormilado (1880, Los Angeles County Museum of Art) como la primera obra en la que Cassatt afrontó la representación de mujeres (madres en ocasiones, pero también niñeras o cuidadoras) con niños.

Durante la década de 1870, el trabajo de la pintora se había concentrado, sobre todo, en la descripción de la vida cotidiana de las mujeres contemporáneas de un nivel cultural y social similar al suyo, a quienes había mostrado acudiendo al teatro y a la ópera, visitando museos y exposiciones, etcétera. Sin embargo, en la década siguiente su interés se trasladó desde lo público hacia los ámbitos femeninos más privados, dentro de los cuales las escenas de mujeres con niños se convirtieron en un asunto preferente. Al igual que otras pintoras de finales del siglo XIX, Cassatt acostumbraba a extraer sus temas de su entorno personal y familiar más cercano, dado que las rígidas normas sociales de la época dificultaban el acceso de las mujeres artistas a trabajar con modelos profesionales, o a pintar fuera de sus estudios. En este sentido, como explicación a su nuevo interés por estas escenas suele mencionarse el hecho de que en 1880 su hermano Alexander viajó con su esposa y sus cuatro hijos desde Estados Unidos para pasar el verano con la pintora y sus padres. Es probable que la presencia de sus sobrinos le sirviera de estímulo para desarrollar nuevos temas, pero no hay que olvidar que las representaciones de mujeres con niños de Cassatt recuperan una iconografía tradicional en la historia del arte occidental, la de las vírgenes con niño. Muchas de sus obras de la década de 1890 se inspiran en pinturas y esculturas del primer Renacimiento italiano, que tuvo oportunidad de conocer tanto en sus viajes por Italia como, sobre todo, en sus visitas al Museo del Louvre. En cualquier caso, se trata de un tema al que Cassatt, en plena madurez artística, dedicó, a través de óleos, pasteles y grabados, casi un tercio de su producción total, y con el que alcanzó una gran popularidad por su capacidad para mostrar sin sentimentalismo —aunque introduciendo gran número de gestos y detalles de ternura— las relaciones madre-hijo.

En Mujer sentada con un niño en brazos, de factura abocetada y reducida gama cromática, un niño de corta edad, en brazos de su madre o de su cuidadora, mira fijamente al espectador mientras la mujer, de espaldas, parece concentrarse en la preparación de su aseo. Las figuras son monumentales, quizás para enfatizar el contacto físico entre ambas, y están situadas en un espacio del que, a excepción de la jarra y la palangana colocadas a la izquierda, apenas se ofrecen datos, aunque el sillón, cuyo respaldo ocupa el primer término de la composición, sugiere que se trata de un agradable interior burgués. Salvo el hecho de que la mujer esté de espaldas, estos mismos elementos aparecen en otras escenas de mujeres con niños realizadas por Cassatt en esos años, como el óleo Madre y niño (c. 1890, Wichita Art Museum) o el pastel Mujer y niño delante de una repisa con una jarra y una palangana (1889, Musée d'Orsay, París), por ejemplo, que también comparten con la obra del museo otras características formales, como el desinterés por la descripción de los fondos o el hecho de que las figuras estén vistas de medio cuerpo. Más que como ejemplos de maternidades «reales», estas imágenes suelen interpretarse como un intento de Cassatt de crear representaciones simbólicas de las mismas. La visión fragmentada de las figuras y del espacio, el uso de una composición asimétrica y poco convencional, por su parte, debe relacionarse con su temprano descubrimiento y asimilación de la obra de Degas y de los grabados japoneses. El carácter abocetado del lienzo, pintado con una pincelada rápida y seca, podría llevar a pensar que se trata de una obra inacabada. Sin embargo, no hay que olvidar que el cuadro fue firmado por la artista, lo que prueba que para Cassatt se trataba de una obra terminada, y que este mismo abocetamiento aparece en otras obras de este periodo.

Mujer sentada con un niño en brazos pertenece al importante conjunto de piezas adquiridas por la Diputación de Bizkaia con destino al museo en la primera Exposición Internacional de Pintura y Escultura celebrada en Bilbao en agosto de 1919. El cuadro había formado parte del envío realizado por la galería de Paul Durand-Ruel (1831-1922), el primer galerista que comenzó a comprar obras a los impresionistas. Su local parisino había acogido en 1876 la segunda exposición de estos pintores, y fue pionero a la hora de organizar muestras monográficas de los artistas con los que trabajaba. Marchante de Cassatt desde 1881, su relación, aunque cordial, fue a menudo conflictiva, dado que Durand-Ruel era muy selectivo a la hora de apoyar las carreras de unos u otros artistas: las de Degas, Monet y Renoir se afianzaron gracias a él, no así las de Cassatt, Morisot, Pissarro o Sisley. Su galería aportó a la Exposición Internacional algunas de las obras más caras, además del Cassatt: Mar brava, de Claude Monet, Vista de Bazincourt y Sendero en el jardín de By, ambas de Pissarro, o una Cabeza de muchacha, de Renoir. De acuerdo a la documentación conservada en los archivos Durand-Ruel & Cie., Mujer sentada con un niño en brazos permaneció en manos de Cassatt hasta el 15 de junio de 1914, cuando fue comprado por la galería. [Miriam Alzuri]

Artículos más leídos en los últimos 7 días (semana 19-2024)1. Historia de España: Cómo el arresto de un político querido en Francia cocinó la 'no intervención' en la Guerra Civil. David Barreira, periodista especializado en temas de historia y arqueología.
2. Vacunas: Cuñadismo astrazéneco. Juan Manuel de Prada.
3. Historia de España: El gran bulo de la ONU y la memoria histórica. Maite Rico es periodista.
4. Política: La máquina de los bulos y la equidistancia. Andrés Trapiello, escritor.
5. Vivienda: Las casas no son pimientos. Jorge Dioni López es periodista y escritor. Su último libro es El malestar de las ciudades (Arpa).
6. Modelo territorial: País Vasco: ¿jaque mate a la Constitución?. Jaime Ignacio del Burgo fue presidente de la Diputación Foral de Navarra (1984), presidente de la Comisión Constitucional del Congreso y miembro de la comisión de expertos sobre el Nuevo Estatuto Político del País Vasco (2018-2019).
7. Modelo territorial: El último héroe de la retirada. Josep Maria Fradera es catedrático emérito de Historia Contemporánea de la Universidad Pompeu Fabra.
8. Elecciones Cataluña: Para opa hostil, la de Illa. Pedro J. Ramírez, director de El Español.
9. Cultura: ¿Qué significa el fin de la tauromaquia?. Santiago Alba Rico es filósofo, autor de ensayos como 'Leer con niños' (Literatura Random House) y 'España' (Lengua de trapo).
10. Sociedad: ¿Quiénes cometen más filicidios, las madres o los padres?. Marga Zambrana es periodista, corresponsal en China desde 2003 y en Oriente Medio desde 2013.

Este paisaje de otro mundo, en constante cambio, es el aspecto del Sol de cerca. El Solar Orbiter de la ESA filmó la transición de la atmósfera inferior del Sol a la corona exterior, mucho más caliente. Las estructuras en forma de cabello están formadas por gas cargado (plasma) que sigue las líneas del campo magnético que emergen del interior del Sol.

Las regiones más brillantes rondan el millón de grados Celsius, mientras que el material más frío se ve oscuro al absorber la radiación.

Este vídeo fue grabado el 27 de septiembre de 2023 por el instrumento Extreme Ultraviolet Imager (EUI) del Solar Orbiter. En ese momento, la nave se encontraba a aproximadamente un tercio de la distancia de la Tierra al Sol y se dirigía a un máximo acercamiento de 43 millones de kilómetros el 7 de octubre.

El mismo día en que se grabó este vídeo, la sonda Parker Solar Probe de la NASA pasó a sólo 7,26 millones de kilómetros de la superficie solar. En lugar de obtener imágenes directas del Sol, Parker mide las partículas y el campo magnético en la corona solar y en el viento solar. Esta fue una oportunidad perfecta para que las dos misiones se unieran, ya que los instrumentos de teledetección del Solar Orbiter, dirigido por la ESA, observaron la región de origen del viento solar por la que posteriormente pasaría la Parker Solar Probe.

Localiza el musgo, las espículas, la erupción y la lluvia

Esquina inferior izquierda: Una característica intrigante visible a lo largo de esta película es el gas brillante que forma delicados patrones en forma de encaje a través del Sol. Esto se denomina «musgo» coronal. Suele aparecer alrededor de la base de grandes bucles coronales que están demasiado calientes o son demasiado tenues para ser vistos con los ajustes elegidos para los instrumentos.

En el horizonte solar: Espirales de gas, llamadas espículas, se elevan desde la cromosfera del Sol. Pueden alcanzar una altura de 10.000 km.

Alrededor de 0:22: una pequeña erupción en el centro del campo de visión, con material más frío que se eleva hacia arriba antes de volver a caer. No te dejes engañar por el término «pequeña»: ¡esta erupción es más grande que la Tierra!

Centro-izquierda alrededor de 0:30: La lluvia coronal «fría» (probablemente menos de 10 000 °C) se ve oscura contra el fondo brillante de los grandes bucles coronales (alrededor de un millón de grados). La lluvia está formada por aglomeraciones de plasma de alta densidad que caen hacia el Sol bajo la influencia de la gravedad.

Nick Lowe in 1974 © Getty Images
Nick Lowe in 1974 © Getty Images

Cuando la gente se reúne y canta tras un suceso traumático, los himnos elegidos suelen ser «Imagine» de John Lennon o «Redemption Song» de Bob Marley. Más recientemente, «(What's So Funny 'Bout) Peace, Love, and Understanding» de Nick Lowe se ha unido a tan excelsa compañía, ya que el alegato a favor de la tolerancia de la canción conecta ampliamente con la gente. Mientras que las canciones de Lennon y Marley fueron reconocidas tan pronto como se publicaron como clásicos contemporáneos, la de Lowe ha seguido un camino más tortuoso antes de obtener el reconocimiento.

Como bajista/co-vocalista/compositor de Brinsley Schwarz, un grupo londinense de country-rock, Lowe luchó en el anonimato durante los primeros años de la década de 1970. «(What's So Funny 'Bout) Peace, Love, and Understanding» es la canción que abre su sexto álbum, The New Favourites of... Brinsley Schwarz, de 1974. Los puntos fuertes de la canción son evidentes, pero la banda suena apresurada y la voz de Lowe vacilante, inseguro de si realmente cree en su propio mensaje en tiempos cínicos y post-hippies.

El álbum fracasó y los Brinsley se disolvieron, pero Lowe se convirtió rápidamente en un productor muy solicitado por artistas de la talla de The Damned, Dr Feelgood y Elvis Costello. Costello, fan de los Brinsleys, conocía «Peace, Love, and Understanding» y, cuando Lowe estaba produciendo el álbum Armed Forces de Costello, éste grabó la canción. Su banda, los Attractions, impulsan el tema mientras Costello canta con furia controlada; es una interpretación dinámica e impregna la canción de Lowe de un propósito desesperado. La versión de Costello se utilizó como cara B de un sencillo de Lowe, bajo el seudónimo de «Nick Lowe and his Sound», mientras que la discográfica estadounidense de Costello insistió en que la canción apareciera en la edición estadounidense de Armed Forces, y rápidamente se convirtió en una de las favoritas de los fans.

En 1987, el grupo australiano Midnight Oil grabó una versión aún más rápida y áspera, pero carente de la urgencia y la incertidumbre que caracterizaba a la canción. En 1992, el cantante de pop estadounidense Curtis Stigers, que necesitaba una canción para la banda sonora de una película de Whitney Houston, grabó «Peace, Love, and Understanding» en una versión rockera con saxofón incluido. Es una interpretación pedestre, pero la banda sonora de El guardaespaldas vendió 45 millones de copias —el álbum de bandas sonoras más exitoso de la historia—, por lo que Lowe recibió cuantiosos derechos de autor.

Con el cambio de siglo, «(What's So Funny 'Bout) Peace, Love, and Understanding» se convirtió en un estándar contemporáneo. Bill Murray la cantó en el karaoke de la película Lost in Translation (2003), de Sofia Coppola, mientras que en 2004 Bruce Springsteen la entonó en el final de los conciertos estadounidenses Vote for Change (destinados a fomentar el registro de votantes). Acompañado en el escenario por las Dixie Chicks, John Fogerty, Bonnie Raitt y otras estrellas, Springsteen convierte la canción de Lowe en un himno entusiasta.

Ese mismo año, el veterano vocalista aborigen australiano Jimmy Little la grabó en su álbum Life's What You Make It. Little ralentiza la canción, su voz acaricia la letra, sin prisas, reflexiva, sus palabras finales preguntan: «¿Qué tiene tanta gracia? Quiero saberlo». La versión de Little transmite gracia y sugiere su empatía con las preocupaciones de la canción. El cantante de blues estadounidense Keb' Mo' también grabó su versión en 2004, pero su interpretación, demasiado recargada, resulta poco atractiva.

Una grabación de 2007 de The Holmes Brothers, un trío de soul-blues de Virginia, tiene un sabor a patio trasero, con steel guitar, finas armonías y la rica y cansada voz de Sherman Holmes —cuando la canción se desvanece, empieza a declarar: «No necesitamos guerra, no necesitamos armas». Por aquel entonces, el rockero country Steve Earle empezó a interpretar la canción con regularidad, pero tendía a cantarla a trompicones, más ininteligible que comprensible. Dos grupos de rock alternativo, Audioslave y Wilco, empezaron a interpretarla. En la versión de Audioslave, el cantante Chris Cornell le da un toque épico, mientras que la de Wilco es sucinta, con Jeff Tweedy transmitiendo el mensaje de la canción de forma concisa.

La cantante de soul Candi Staton versionó 'Peace, Love, and Understanding' en 2018© Harry Herd/Redferns
La cantante de soul Candi Staton versionó 'Peace, Love, and Understanding' en 2018© Harry Herd/Redferns

En 2018 la banda estadounidense The Clarks la grabó en respuesta a la masacre en la sinagoga Árbol de la Vida de Pittsburgh —buenas intenciones aparte, su versión es un calco de la de Costello—. Ese mismo año Candi Staton la grabó en su álbum Unstoppable. En ella, la gran cantante de soul de Alabama sopesa cada palabra mientras se lamenta de lo poco que hay de paz, amor y comprensión en los Estados Unidos del siglo XXI. «Necesitamos más paz», canta, con la seriedad que le confieren sus raíces gospel.

Durante la pandemia de Covid, la canción de Lowe se hixo muy popular y se grabaron numerosas versiones. En particular, los escoceses Deacon Blue ofrecieron una sombría versión a piano y voz, mientras que los rockeros estadounidenses Sharon Van Etten y Josh Homme la convirtieron en un dúo gótico, todo reverberaciones y angustia ambiental.

La mejor de todas es una versión de 2020 que Lowe grabó vía Zoom con The Southsea Alternative Choir (su hijo adolescente Roy toca la batería). Fue durante el confinamiento y el mensaje de la canción, animado por el coro, se transmite de forma brillante. Lowe tiene 71 años aquí, ya no es el rockero borracho e hirsuto que cantó la canción por primera vez, y ahora toca la guitarra acústica y canta con seriedad sombría. Su mejor canción ha madurado con él.

Garth Cartwright

La edición de bolsillo de The Life of a Song: The stories behind 100 of the world's best-loved songs, editada por David Cheal y Jan Dalley, ha sido publicada por Chambers. Music credits: Parlophone/Warner; Elvis Costello; Sony; Arista; Festival; Alligator; Steve Earle/Warner; Beracah; Edel; We’re Gonna Make It Big Someday/SVE Productions.

Fotografía: Miguel Moliné. Localización: Jurmala (Letonia). Fecha: 29/09/2019. Cámara: Nikon D80 - Distancia focal (DX): 46 mm - Diafragma: f/10 - Velocidad de obturación: 1/250s - Sensibilidad ISO: 100.
Fotografía: Miguel Moliné. Localización: Jurmala (Letonia). Fecha: 29/09/2019. Cámara: Nikon D80 - Distancia focal (DX): 46 mm - Diafragma: f/10 - Velocidad de obturación: 1/250s - Sensibilidad ISO: 100.

A finales de septiembre, la línea dorada que se extiende por todo el golfo de Riga ya no acoge al calor de su arena a los miles de turistas que se acercan a disfrutar de unas aguas tranquilas y poco profundas. Sin embargo, no son pocos los que se acuden a pasar el día en ciudades-balnearios como Jurmala (Letonia) y aprovechan para pasear por la playa cuya longitud supera los 30 kilómetros. Al atardecer, las gaviotas se adueñan del cielo y se posan suavemente en la orilla en busca de comida y reposo.

Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 1746 - Burdeos, 1828): El entierro de la sardina, 1808-1812Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 1746 - Burdeos, 1828): El entierro de la sardina, 1808-1812.
Óleo sobre tabla, 82 x 60 cm.
Departamento: Museo
Procedencia: Donado por Don Manuel García de la Prada en su testamento de 1836 e ingresado en la Academia en 1839.
Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Nº Inventario: 0676).


Este cuadro puede ser el titulado Baile de máscaras en el inventario hecho a la muerte de Goya. Dentro de su enorme producción, es el perfecto ejemplo de obra pensada y creada en total libertad, para sí mismo o sus íntimos. La multitud, captada con la fuerza de una instantánea, celebra el Carnaval bebiendo y bailando a orillas del Manzanares en torno al estandarte de Momo. En el dibujo preparatorio (Museo del Prado, nº inv. D004018) aparece el rótulo MORTVS en el estandarte, que fue también la primera idea de Goya para el cuadro y que aún es visible, junto con un esqueleto, bajo el rostro sonriente de Momo. Así, la apariencia festiva deja entrever amargura y violencia, con un vigor expresionista muy próximo a los Disparates (1816-17) y anticipando las Pinturas Negras (1820-23).

En 1885 esta obra se incluyó en Cuadros selectos de la Real Academia de las tres Nobles Artes de San Fernando, una colección de estampas que pretendía divulgar el conocimiento de las obras más singulares de la institución y, a la vez, fomentar el arte del grabado. Fue dibujada y grabada por José María Galván. La imagen está acompañada de un texto firmado por Leopoldo Augusto de Cueto.