Viernes, 19 de abril de 2024

Dada Paul y su nieta Odliatemix, de cinco años, se preparan para ir a la iglesia el domingo por la mañana en su casa de Madagascar, el 12 de marzo de 2023. Fotografía: Lee-Ann Olwage.
Dada Paul y su nieta Odliatemix, de cinco años, se preparan para ir a la iglesia el domingo por la mañana en su casa de Madagascar, el 12 de marzo de 2023. Fotografía: Lee-Ann Olwage.

World Press Photo 2024: La sudafricana Lee-Ann Olwage ha ganado el premio al reportaje gráfico del año 2024 con la serie Valim-babena que pone el foco en la demencia.

La fotógrafa cuenta la historia de Paul Rakotozandriny, "Dada Paul" (91), que padece demencia desde hace 11 años y está al cuidado de su hija Fara Rafaraniriana (41). Durante nueve de esos años, nadie supo que Dada Paul estaba enfermo. Sus diez hijos supusieron que se había «vuelto loco» o atribuyeron los síntomas a un consumo excesivo de alcohol. Sólo su hija Fara notó algo diferente cuando su padre, chófer jubilado, no encontraba el camino a casa después de recogerla un día del trabajo. Nunca había oído hablar de los términos «demencia» o Alzheimer, pero le aconsejaron que se pusiera en contacto con Masoandro Mody, la única organización de Madagascar que ofrece apoyo y formación a los familiares de personas que viven con demencia. La organización le proporcionó los conocimientos y el apoyo que necesitaba para cuidar de Dada Paul.

A medida que aumenta la esperanza de vida, la demencia se está convirtiendo en un problema mundial. Según la Organización Mundial de la Salud, unos 55 millones de personas padecen demencia en todo el mundo, y más del 60% de ellas viven en países de ingresos bajos y medios. En Madagascar, la OMS calcula que unas 40.000 personas viven con Alzheimer. La falta de concienciación pública en torno a la demencia hace que a menudo se estigmatice a las personas que presentan síntomas de pérdida de memoria. Muchos consideran que los síntomas son signos de brujería, posesión demoníaca o «locura».

En cambio, la historia de Fara y Dada Paul ilustra el significado en malgache de valim-babena: el deber de los hijos mayores de ayudar a sus padres. El valim-babena se considera una expresión de amor, el pago de una deuda moral por el cuidado que los padres ponen en la crianza de los hijos. En ese sentido, actúa como una forma de seguridad social. El cuidado de la demencia es compartido por la persona, su familia inmediata y entre generaciones de la comunidad en general.

Podéis ver todas las fotos ganadoras del World Press Photo 2024 en www.worldpressphoto.org/collection/photocontest/2024/winners.