Miércoles, 19 de junio de 2024

Fotografía: Miguel Moliné. Localización: Iglesia de Santa Ana en Vilna (Lituania). Fecha: 01/10/2019. Cámara: Nikon D80 - Distancia focal (DX): 18 mm - Diafragma: f/8 - Velocidad de obturación: 1/80s - Sensibilidad ISO: 200.
Fotografía: Miguel Moliné. Localización: Iglesia de Santa Ana en Vilna (Lituania). Fecha: 01/10/2019. Cámara: Nikon D80 - Distancia focal (DX): 18 mm - Diafragma: f/8 - Velocidad de obturación: 1/80s - Sensibilidad ISO: 200.

Los vilneses suelen utilizar el diminutivo Vilnelė para nominar al río que atraviesa el centro de su ciudad. Su nombre oficial es Vilna y recorre 80 Km. antes de unir sus aguas con las del Neris en la capital de Lituania a la que da nombre, al pie de la colina del castillo de Gediminas.

El paseo por sus orillas es particularmente agradable en otoño, cuando las hojas rojas de los árboles se confunden con las tejas del mismo color que cubren los tejados de los edificios del centro histórico de Vilna. Las veredas transcurren sinuosas acompañando al rio en su discurrir. A su vera se levantaron iglesias como la ortodoxa de la Theotokos (Madre de Dios), de la que hablábamos la semana pasada, o la católica de Santa Ana, de estilo gótico, y en algunos puntos del recorrido nos encontramos con muros de piedra convertidos en paredes de museos o puentes adornados de forma algo estrambótica.