34 días de estado de alarma

34 días de estado de alarma34 días en estado de alarma, una medida excepcional, y a nadie parece importarle. ¿Hemos vuelto al siglo XVII? Molière escribía por entonces “Aquí primero cuelgan a un hombre y luego lo juzgan”.

La indiferencia, casi obscena, de la sociedad civil hacia los asuntos públicos deja el paso libre a tics totalitarios. En el futuro, algún intelectual recordará las palabras de Boris Pasternak: “Así que era necesario enseñar a la gente a no pensar y no formarse opiniones, obligarla a ver lo que no existía y sostener lo contrario de lo que resultaba obvio para todos”. Lástima que para entonces ya será tarde…

6 comentarios


  1. Y no se usa el estado de alarma para intervenir los desmanes de la banca. No se ha actuado sino para someterse a las maniobras y dictados de los que especulan con el dinero de los estados. Las grandes corporaciones se parecen cada vez mas a organizaciones criminales y las organizaciones criminales actúan como corporaciones. Se da libertad absoluta a los especuladores financieros y se exige responsabilidad a los trabajadores.

    Responder

  2. La eficacia de la medida ha silenciado a esta sociedad utilitarista. Nos importa un bledo el procedimiento
    con tal de que el problema se resuelva. Excepto cuatro ” pelaos ” aquí no rechista nadie. Y mira que está
    La situación peligrosa. Tenemos en el fondo miedo a todo. No hemos acobardado con la Crisis.
    Es verdad que en muchas familias problemas mas acuciantes, pero en el fondo, el procedimiento de
    Este gobierno es ahora tirar por la calle de en medio. De perdidos al río dicen. Al menos es lo que
    parece. Veremos cuanto tardamos en darnos cuenta que el asunto es tan sintomático que nos espera un
    Año de golpes de mano, de medidas inconstitucionales y de leyes rechazadas por la mayoría de la gente.
    Desearía equivocarme, pero me temo lo peor.

    Responder

  3. Aquí tienes el próximo golpe de mano: Ley de Igualdad de Trato

    Uno de los puntos más novedosos que recogerá la ley es que será el demandado quien deba probar que actuó bien. Cuando alguien presente “indicios de discriminación o represalias” y pida que se sancione al presunto discriminador, será este el que tendrá que probar, aportando una “justificación objetiva y razonable” de su actuación, que lo que a priori parecía una discriminación era en realidad necesario.

    Responder

  4. La inversión de la carga de la prueba, como se denomina la salvajada muriera que se pretende, es
    lo que solapadamente se ha pretendido hacer con la militarización de Torres de control. Lo que la ley
    Sinde pretendía, es lo mismo, lo que alguna sentencia ha hecho en mas de una ocasión en el ámbito
    Contencioso- administrativo, y lo que ya es el colmo ahora se pretende en legislación.

    Uno puede ser Reo como no ande vivo, y pise con pies de plomo.¿ Os imagináis la cara que pondría
    el maestro del caso del Jamón Serrano, y el chaval musulmán ? En lugar de archivaras el caso, como
    ha echo el fiscal, ( ya tiene guasa el gasto en gestiones innecesarias que provoco la criatura ) ahora
    Tendría que enfrentarse en juicio, y demostrar su plena inocencia mediante un informe jurídico, técnico
    Didáctico y socio político. Con suerte la depresión se le podría pasar en un año.

    Responder

  5. Fe de erratas.
    La salvajada muriera no existe, no se que significa, y no puedo probar mi inocencia al respecto de su inclusión en el texto.

    Responder

  6. Incluso, según las ultimas noticias, se viola el secreto de las comunicaciones, sin control judicial, de sus
    Representantes y abogados ( escuchas del CNI a USCA ) para desgastar su postura reivindicativa.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *