Castejón de los Monegros

Castejón de los Monegros. Atrio
Atrio

Monegros, tierra seca y dura, alberga pequeños pueblos donde resulta difícil oir la risa de un niño. La despoblación ha hecho mella en ellos por la falta de oportunidades y a su envejecida población solo le queda recordar tiempos mejores y aferrarse a un pasado que ya no volverá. Uno de ellos es Castejón. Allí nació mi abuela materna y  allí fuimos a pasar el día con la familia. Hacía más de veinte años que no pisaba sus calles pero tan apenas noté cambios. Su sustento sigue dependiendo de la agricultura. Aunque el regadío ha tocado con su varita mágica algunas pequeñas zonas de este semidesierto, la mayoría de las espigas otean el horizonte en busca de nubes que presagien lluvia.

Tampoco sus costumbres han variado. Si acaso, se han acentuado algunas como el trabajo o la religión. Nada más llegar, vimos como salía de la Iglesia un grupo no muy numeroso. Celebraban las bodas de oro un matrimonio ya octogenario y los familiares e invitados hacían volar confetis y serpentinas. En poco segundos el suelo se tiñó de colorines. En cualquier otro lugar, los servicios de limpieza se encargarían de su limpieza pero no aquí. Acabada la lluvia festiva y tras las pertinentes fotos, varias mujeres agarraron unas escobas y dejaron impoluto el lugar.

Castejón de los Monegros. Utensilios antiguos
Utensilios antiguos

Antes del aperitivo visitamos el castillo, del que tan apenas queda rastro. Otrora dominador de la comarca, solo una de sus torres permanece en pie. A sus pies el pueblo y los depósitos, imprescindibles para suministrar agua de boca a la población.

Su hospitalidad no ha desmerecido con los años. El agasajo nos dejó tan saciados que casi anulamos la comida prevista en Sariñena. Menos mal que nos armamos de valor y degustamos, aunque ya tarde, un buen plato de migas y ternasco la brasa.

4 comentarios


  1. Preciosa la foto de los cacharros.

    Complicado el tema del abandono de los pueblos. Quiero imaginar que cuando las comunicaciones funcionen, quizá puedan los pueblos acoger a cierto tipo de profesionales, como de hecho ya albergan a algunos pintores.

    ¿lo pasaste bien en la boda?

    ¡¡viva los novios!!!!

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    1. No, si no teníamos relación alguna con la boda. Tan solo nos topamos con los novios e invitados cuando salían de la iglesia.

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  2. Emotivo post que da para pensar sobre la historia y la vida de los pueblos, sus gentes, sus costumbres, su cultura, sus recuerdos... Conocí a tu abuela materna y la primera vez de mi vida que comí migas fueron las que ella hizo un día, amablemente, para que yo las probase. Un saludo.

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    1. Las migas siguen siendo mi plato favorito :-)

      Un abrazo para esa tierra tuya que aún conserva tradiciones y costumbres ya perdidas en otro lares.

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