Concierto en san Juan de Busa ofrecido por Los Músicos de Acumuer
Concierto en san Juan de Busa ofrecido por Los Músicos de Acumuer

Con esta imagen, en la ermita de San Juan de Busa, y los acordes de Los Músicos de Acumuer os deseo una felices vacaciones. Como ya es costumbre, la Bitácora cierra hasta septiembre.

Antolín Santaolaria (violín) Y Guillermo Planas (Guitarra) han realizado un gran trabajo recopilatorio de la música popular en Aragón a finales del siglo XIX y principios del XX a través de la vida y repertorio de «Los músicos de Acumuer» en su álbum «Melodías de otro tiempo». Como muestra de su trabajo, aquí tenéis La Culebreta (danza de Graus):

Johannes Vermeer: Vista de casas en Delft, conocida como The Little Street
Johannes Vermeer: Vista de casas en Delft, conocida como The Little Street

En el marco de la celebración de su Bicentenario, el Museo del Prado presenta “Velázquez, Rembrandt, Vermeer. Miradas afines”, un proyecto deedciado a la pintura holandesa y española de finales del siglo XVI y del siglo XVII. La exposición, compuesta por 72 obras procedentes del Prado, el Rijksmuseum y 15 prestadores más – el museo Mauritshuis de La Haya, la National Gallery de Londres o el Metropolitan de Nueva York, entre otros-, propone una reflexión sobre las tradiciones pictóricas de España y los Países Bajos. Si bien la historiografía artística ha considerado a estas tradiciones como esencialmente divergentes, la exposición confronta los mitos históricos y las realidades artísticas de ambos ámbitos para reflexionar sobre los numerosos rasgos que las unen.

La exposición consta de 72 pinturas de las cuales 35 proceden de otros museos. En la galería montada por el Prado solo se ofrece información de las depositadas en el propio museo. Os dejo un enlace del resto para que podías contemplarlas y ampliar la información. La numeración se corresponde a la indicada en la lista del Prado cuando se accede a la lista de obras:

listado

2. Adriaen Thomasz Key: Guillermo I, príncipe de Orange, llamado «el Taciturno», 1579. Óleo sobre tabla, 45,3 x 32,8 cm. Madrid, Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

5. Bartholomeus van Bassen y Anthonie Palamedesz: El Gran Salón del Binnenhof, La Haya, durante la Gran Asamblea de los Estados Generales en 1651, c. 1651. Óleo sobre tabla y sobre metal, 52 x 66 cm. c. 1651. Ámsterdam, Rijksmuseum Amsterdam.

6. Aert Pietersz: Lección de anatomía del Dr. Sebastian Egbertsz, 1601-1603. Óleo sobre lienzo, 147 x 392 cm. Ámsterdam, Amsterdam Museum.

9. Werner van den Valckert: Retrato de Goldsmith, probablemente Bartholomeus Jansz van Assendelft, 1617. Óleo sobre tabla, 66 x 49,5 cm. Ámsterdam, Rijksmuseum Amsterdam.

11. Carel Fabritius: Retrato de Abraham de Potter, mercader de seda de Amsterdam, 1649. Óleo sobre lienzo, 68,5 x 57 cm. Ámsterdam, Rijksmuseum Amsterdam.

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Bartolomé Esteban Murillo: Niño apoyado en un alféizarBartolomé Esteban Murillo [1617-1682]: Niño apoyado en un alféizar, 1660-1669.
Óleo sobre lienzo, 52 x 38,5 cm.
Londres, The National Gallery


Como otras obras de esta exposición, tampoco esta encantadora imagen de un niño apoyado en el alféizar de una ventana cumple exactamente la definición estricta de retrato, pero la viveza de los rasgos y de la expresión hace pensar que Murillo pintó a un modelo real. Tal vez el niño que posó para esta pintura fuera el mismo que aparece a caballo en el Moisés ante la roca de Horeb de la iglesia del Hospital de la Caridad de Sevilla (1667-1670). Aquí se nos muestra regocijado por algo que ve al otro lado de la ventana.

El objeto de su interés podría ser la muchacha de la pintura que probablemente fue concebida como pendant de ésta, la Joven levantándose la toca de una colección particular (Murillo. Scenes of Childhood 2001, n.° 20). Es un poco mayor que él, y los dos podrían estar remedando por juego un galanteo de adultos (ibid., p. 118).

El hombro descubierto transmite una sensualidad física que recuerda la de las obras juveniles de Caravaggio protagonizadas por muchachos, en particular las dos versiones del Muchacho mordido por un lagarto, de mediados de la década de 1590 (Florencia, Fondazione Longhi, y Londres, National Gallery). Aquí, sin embargo, no se busca una lectura moralista. Un pentimento en el pecho y la parte alta del brazo revela que Murillo decidió destaparlos más de lo que fuera su primera intención.

La factura es suelta y segura, y también demuestra la habilidad de Murillo para combinar pasajes de muy poca materia con zonas más espesas de pigmento pastoso. El tratamiento abocetado, particularmente visible en las manos y la oreja, sugiere una datación algo anterior a la que se suele proponer para esta pintura, mediados de la década de 1670, porque entonces Murillo empleaba ya una factura más lisa y modulada.

Fuente texto: Catálogo exposición El retrato español. Del Greco a Picasso.

Gracias al músico Dave Clark, Freddie Mercury resucita en «Time waits for no one». Se trata de una grabación de 1986 realizada en los estudios Abbey Road de Londres. El genial cantante vuelve para deleitarnos con esta canción inédita que aparece ahora tras cuatro décadas enterrada en un archivo. Se trata de una versión de «Time», una canción grabada en 1986 para el álbum conceptual del musical con el mismo nombre. Más información en Se publica una canción inédita de Freddie Mercury grabada sin Queen en 1986.

Por mi parte, os dejo la canción original «Time»:

Weimin Chu: Greenlandic Winter

El fotógrafo Weimin Chu se ha alzado con el primer premio del «Travel Photo Contest 2019» con una fotografía de Upernavik, un pueblo de pescadores en la costa occidental de Groenlandia. Los distintos colores de los edificios no son aleatorios ni están pintados al gusto del dueño sino que sirven para identificar sus diferentes funciones, un idea útil cuando todo el pueblo se cubre de nieve. La foto fue tomada a lo largo de los tres meses que el mencionado fotógrafo estuvo en la zona documentando la vida en Groenlandia.

Ésta y el resto de fotos ganadoras pueden verse en National Geographic (las fotografías pueden descargarse en tres formatos: desktop, tablet y phone).

Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682): Cuatro figuras en un escalón, ca. 1655-1660
Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682): Cuatro figuras en un escalón, ca. 1655-1660

Tres de las figuras del cuadro responden a la mirada del espectador. El muchacho de la izquierda, que viste medias blancas y calzones con cintas, jubón acuchillado y sombrero adornado con un lazo rojo, sonríe con gesto malicioso pero natural, mientras que, tras él, la muchacha en penumbra (quizá una penumbra moral) se levanta el velo haciendo una mueca. La vieja que alza los ojos de la tarea de despiojar al niño, lleva quevedos, quizá para facilitar esa actividad. En la Vieja espulgando a un niño de Murillo en la Alte Pinakothek de Munich, obra cercana en el tiempo, la mujer tiene unos lentes ochavados atados al corpiño con una cinta y metidos bajo el sobaco.

Aunque este cuadro se haya descrito frecuentemente como un grupo familiar, Cherry y Brooke (Murillo. Scenes of Childhood 2001, p. 106) señalan que en el censo de pobres honorables hecho en 1667 para Miguel de Mañara en Sevilla se habla de ancianas viudas que cuidaban de niños sin ser de la misma familia. Si esto es una familia, no es necesariamente pobre, ya que todos sus miembros están bien vestidos y el niño, aunque lleve un roto en el pantalón, gasta medias y zapatos.

En 1925, cuando se expuso el lienzo en las Ehrich Galleries de Nueva York, fue descrito como la familia del artista: «A Family Group (Presumed to be Doña Beatriz, wife of Murillo, and their three children)» (cita en Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682) 2002, p. 180), cosa altamente improbable por razones obvias. Interpretaciones más recientes que han visto aquí una escena de prostitución, con la vieja haciendo de alcahueta para la joven «tentadora», se han basado en analogías con la «familia» extensa de rufianes y prostitutas que preside la anciana Celestina en la Tragicomedia de Calisto y Melibea de Fernando de Rojas (1499). Se ha establecido un interesante paralelismo visual con la Escena callejera de Michiel Sweerts, de mediados de la década de 1640 (Roma, Gallería dell’Accademia Nazionale di San Luca), que muestra a una mujer despiojando a su hijo tendido mientras su hija mayor es solicitada por un cliente elegante. La pintura de Murillo, de la que Brown (1982) señaló que tiene mucho en común con esa obra, es también algo distinta: las figuras son de tamaño natural y el ambiguo tratamiento de la «narración» hace imposible una interpretación segura. Se supone que las figuras están en un interior, cuya separación de la calle marca el escalón donde el muchacho se apoya y se sienta la vieja. La idea de Brown de que el desgarrón revelador del pantalón del chico sugiere un interés en prácticas sexuales prohibidas entre los clientes de Murillo parece inverosímil.

La habilidad del artista para la caracterización se hace patente en las tres figuras principales, cada una de las cuales responde al espectador a su manera. Murillo hace gala de la misma sensibilidad al carácter individual que manifiestan sus retratos, y en lo que se refiere al muchacho de la izquierda no hay duda de que le pintó una segunda vez, ya que es el mismo personaje chulesco del Muchacho riendo de la colección de Juan Abelló en Madrid. Para la anciana pudo emplear el mismo modelo que para la Vieja espulgando a un niño de Munich.

Fuente texto: Catálogo exposición El retrato español. Del Greco a Picasso.

Detalle del mosaico del salón ('triclinium') de la villa romana de Noheda. Forma parte del Cortejo dionisiaco y en él se distinguen centauros, músicos, sátiros y a Sileno, representado como un anciano montado sobre un burro.
Detalle del mosaico del salón (‘triclinium’) de la villa romana de Noheda. Forma parte del Cortejo dionisiaco y en él se distinguen centauros, músicos, sátiros y a Sileno, representado como un anciano montado sobre un burro.

Al hilo de las últimas noticias sobre la apertura al público del yacimiento denominado Villa de Noheda (Ver Galería de imágenes) y de la posibilidad de consultar los resultados más recientes de la investigaciones, he recordado el trabajo, allá por 2010, del arqueólogo Miguel Ángel Valero Tévar: «La Villa romana de Noheda: avance de los últimos resultados». Por desgracia, tal estudio, disponible hasta hace muy poco en la Red, ha desaparecido. Por ello, he decidido recuperarlo de Web Archive y ponerlo de nuevo a disposición de los internautas.

La Villa romana de Noheda: avance de los últimos resultados

Por Miguel Ángel Valero Tévar

Introducción

El descubrimiento para el mundo científico y para la sociedad en general del conocido como Mosaico de Noheda a finales del 2005, ha generado grandes expectativas, y unas constantes demandas de información. Consideramos, pues, necesario ofrecer un avance sintético, que ponga de manifiesto el alcance de los últimos resultados. Evitaremos profundizar en cuestiones de detalle como el estudio arquitectónico, el análisis de los marmora, la descripción exhaustiva de los pavimentos musivarios, la ornamentación pictórica, la numismática, la cerámica, fauna, etc. Todas ellas serán objeto de otros estudios particularizados. Pero daremos resumida cuenta de todos ellos, pues son elementos imprescindibles para la comprensión e interpretación de los avances que se han realizado en las últimas campañas en el yacimiento que ayudan a valorarlo en su justa medida. Seguir leyendo …

Recreación artística de la estructura espiral de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Crédito: NASA / JPL-Caltech / R. Daño (SSC / Caltech)
Recreación artística de la estructura espiral de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Crédito: NASA / JPL-Caltech / R. Daño (SSC / Caltech)

La NASA ha tirado la casa por la ventana. Además de su sección multimedia, acaba de liberar para su uso público cientos de miles de imágenes y vídeos sobre los diferentes hallazgos e investigaciones realizados a lo largo de su larga vida. El sitio incluye un completísimo buscador que nos facilita encontrar aquello sobre lo que estemos interesados.

Pero no acaban aquí las sorpresas porque la NASA, al hacer público la disponibilidad de la mencionada mediateca, ha recordado que se encuentra a disposición de los internautas una colección de pósteres de nuestro Sistema Solar. Se pueden imprimir a 11×17 (Si no me equivoco es un A3) y hay varias posibilidades de descarga (formato, individual o conjunto). Interesante la opción de PDF porque incluye la oportuna explicación.

Por último, decir que hay página en español de la NASA y que también podéis seguir sus andanzas en Instagram.

José de Ribera (1591-1652): Demócrito (?), 1630.José de Ribera [1591-1652]: Demócrito (?), 1630.
Óleo sobre lienzo, 125 x 81 cm.
Firmado: «Jusepe de Ribera español / , F, 1630»
Madrid, Museo Nacional del Prado, P-1121

Esta pintura, que fue recortada por el lado derecho, es el más antiguo de los «filósofos harapientos» fechados de Ribera, quien parece haber sido en gran medida el inventor de ese tipo de de pintura, que tuvo gran éxito en Italia durante el siglo XVII. La tradición ha identificado a este filósofo con Arquímedes, el matemático siciliano, por el compás que tiene en la mano. Sostiene también un manojo de papeles con dibujos geométricos, y a la izquierda se ven más papeles y algunos libros. Desde que Delphine Fitz Darby propuso en 1962, sobre la base de su sonrisa, que se le identificara como Demócrito, el filósofo riente, se suele dar ese título a la pintura. Podría ser el «Filósofo con un compás» que perteneció al tercer duque de Alcalá, virrey de Nápoles de 1629 a 1631 y el principal cliente de Ribera en esos años, que poseyó varias pinturas de filósofos, entre ellas otras tres de Ribera.

Para pintar este cuadro Ribera debió de hacer posar al modelo ante él como habría hecho en el caso de un retrato. Los rasgos fisonómicos propios del modelo están captados con gran fidelidad: la nariz ancha y la boca grande, las patas de gallo profundamente marcadas en la cara por una sonrisa sin duda perenne y los dedos largos y huesudos. La tez, pintada con empaste áspero, tiene una alegre luminosidad, y el halo de pintura más clara que circunda la cabeza (efecto visual de una base de pigmento espeso en esa zona) le presta una vivacidad optimista. Spinosa ha comentado elocuentemente el carácter individual y arquetípico de la representación: «Un verdadero retrato de cualquier campesino encontrado en los callejones de la Nápoles virreinal, en el que el pintor supo captar justamente las señales del antiguo origen greco-levantino, inserto en un contexto de irreductible vitalidad y de humanidad típicamente mediterránea» (Spinosa 1978, n.° 40, P- 99).

La pintura data del año en que Velázquez visitó Nápoles, y, si bien es cierto que no muestra la menor huella de influencia estilística del sevillano, se ha señalado a menudo su parentesco con Los borrachos, 1629 (Madrid, Museo del Prado). Velázquez tuvo que recordar ésta y otras pinturas semejantes de Ribera cuando pintó sus filósofos [Esopo y Demócrito].

Fuente texto: Catálogo exposición El retrato español. Del Greco a Picasso.

'Easy Company,' 2nd Battalion of the 506th Parachute Infantry Regiment of the 101st Airborne Division, at Sainte-Marie-du-Mont, Normandy.

El 6 de junio de 1944 los aliados atacaron la «Fortaleza Europea» combinando un asalto aerotransportado con un desembarco anfibio. Es lo que conocemos como el «Día D», arranque de la «Operación Overlord».

Los recursos en la Red son bastantes amplios. De todos ellos destacamos los siguientes: