Colaboración: “El virus nacionalista”

Todos tenemos un sentido de pertenencia, de identidad. Todos experimentamos un apego por lo nuestro y lo próximo. La autoestima y la identidad son sentimientos que facilitan el desarrollo personal.

El nacionalismo es un virus que utiliza dichos sentimientos como caldo de cultivo inicial y posteriormente los exalta y contrapone con los de otras personas. Si nuestras defensas intelectuales no lo detienen y mantienen estable y bajo control, se va apoderando de nuestro ser. Nos consideremos de izquierda o derechas, si nuestro sistema inmunológico-intelectual no esta bien armado de igualdad, libertad, solidaridad y tolerancia, el nacionalismo nos va contagiando y enfermando; y acabamos por reconocernos nada más que en “nuestra comunidad nacional”. El resto de los humanos son “los otros” y cuanto más próximos y reales los percibimos, mayor es nuestro rechazo. Los queremos cerca sólo si se diluyen en el “nosotros” y dejamos de percibirlos diferentes.

En un estado avanzado de la patología, el nacionalismo pone la lealtad nacional por encima de cualquier otra lealtad y el deber a la patria o la nación se antepone a cualquier otro. El ciudadano deja de ser el fundamento de la nación para acabar siendo su vasallo. La personalidad del individuo y sus derechos, dejan paso a la personalidad nacional y a los derechos nacionales. La nación se convierte en sujeto de derechos, los ciudadanos en sujeto de deberes para con ella. Cualquier sacrificio se puede pedir en su nombre: “Todo por la patria” nos exigía el régimen franquista.

El nacionalismo entiende y permite la existencia de otros nacionalismos fuera de su “propio territorio” porque incluso le ayudan a legitimarse, pero son incapaces de comprender la disidencia y la pluralidad interna, ésta se les hace intolerable; por eso quienes ya están enfermos de nacionalismo pueden llegar a decir: “El que no se siente nacionalista ni quiera a lo suyo no tiene derecho a vivir”; y los demás enfermos que comparten hospital le aplaudan. Dichas palabras fueron pronunciadas por el senador del PNV Javier Maqueda y aplaudidas en el 18 Congreso del Partido Socialista de Mallorca.

Como todo virus, el nacionalismo, muta, cambia, se trasforma y adapta. Puede presentarse y manifestarse como nacionalismo racial, como étnico o en su forma más moderna y sofisticada como cívico, pero todos ellos lejos de solucionar problemas de convivencia entre grupos culturales, lo que hacen es crearlos. La historia nos muestra como el nacionalismo nos ha sumido en guerras, exterminio de minorías, continuos reajustes de fronteras.

Los ciudadanos tenemos que vacunarnos contra el nacionalismo y frente a la lealtad suprema a la nación, contraponer derechos individuales e identidades y lealtades múltiples.

Por A. Espinosa

164 comentarios


  1. Tiene razón Sr. Espinosa, no es nada claro el párrafo. Pero tras él solo se esconde una idea muy simple.
    Supongamos el caso de Francia, sin matices, simplificado. Los nacionalistas franceses “hacen patria”, construyen su nación día a día. No tienen mayor conficto con los no nacionalistas en la utilización de los símbolos (incluyo la lengua, la historia, las costumbres, la selección de futbol, el himno…) Pueden discutir sobre los exesos, pueden mantener posiciones enfrentadas en los temas de inmigración. Pero no tienen conflictos con los simbolos.

    Siguiendo con el ejemplo sin matices, simplificadísimo, veamos ahora el caso de Galicia. Los nacionalistas gallegos tinen un fuerte enfrentamiento simbólico con los nacionistas españoles: lengua, historia, himno, bandera… Incluso el no nacionlista o puede ser ajeno a este enfrentamiento, porque cuando no concede importancia a la simbología (por ejemplo, se alegra de la clasificación de la selección española de futbol, o apya ala “discriminación” positiva de la literatura en la lengua gallega…) es tachado de nacionalista por el “otro bando”.

    Un buen caso lo tenemos en Cataluña, en “Ciutadans per Catalunya”. A mi me parece ridículo, por ejemplo, que se acuse de “nacionalista español” a Boadella, a Carreras…

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  2. Julian, ahora si puedo contestarle que le entiendo, y no solo le entiendo sino que comparto su análisis.

    Respecto a la petición que hace de valoración de aquellos que vivimos en Cataluña sobre el artículo de Joan Subirats, pues le dire que coincido en que ese importante plus de abstención tiene dos motivos: la exclusión política y la exclusión socioeconómica.Dejando claro que las motivaciones son cuanto menos esas dos, comentaré un poco la exclusión politica.

    En Cataluña, hay un numero importante de ciudadanos que no se sienten representados en el Parlament de Catalunya. Son fundamentalmente votantes socialistas. Esa y no otra es la razón de la aparición de Ciutadans de Catalunya, lo que está por ver es si Ciutadans será capaz de conectar claramente con estos ciudadanos “sin voz”, entre los cuales actualmente me encuentro.

    Me permitira que traiga a colación lo que yo mismo escribía en el artículo la lengua en la lógica nacionalista: “No es de extrañar y comprendo la desconfianza e incluso el resentimiento de muchos de los catalanohablantes hacia las instituciones del estado central. Puedo entender que muchos no se sientan representados en las instituciones de un estado que arrinconaba, menospreciaba su lengua y hería su dignidad. Es una herida abierta que el estado central y los castellanohablantes hemos de ayudar a cerrar aumentando el prestigio, uso y dignidad del catalán.

    Lo que no se puede comprender, excepto si se analiza la lógica de la ideología nacionalista, es el empecinamiento del nacionalismo catalán, de manera especial el actualmente en el gobierno de Cataluña, de querer abrir en la sociedad catalana una herida o una brecha de similar… . ¿Porque se obstina el nacionalismo catalán en construir una comunidad política en la que solo una lengua disfrute del estatus de lengua social o lengua societal, como dicen los nacionalistas liberales?…..¿Cómo puede ser entendido por los ciudadanos castellanoparlantes que en muchas de las instituciones públicas el uso de su lengua sea excepcional y tenga que ser justificado? Pues exactamente igual que antes expuse en relación con los catalanoparlantes y las instituciones del estado central; y produce, invariablemente: a) la misma deslegitimación institucional, estos ciudadanos no se consideran representados por las instituciones de autogobierno… b) quiebra de la confianza y c) sentimiento de ataque a su dignidad.

    Voy a decirlo en palabras de la calle: “solo se acuerdan de mi, y utilizan mi lengua cuando me han de pedir el voto”.

    Más claro el agua.

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  3. sr. espinosa, sabe usted perfectamente que el derecho a la enseñanza en lengua materna en la etapa infantil tiene cómo único objetivo que el alumno no tenga dificultades para seguir las clases por motivos de lengua. Una vez superadas estas dificultades las excepciones dejan de tener sentido. Si no fuera así no entiendo porqué este derecho prescribe con la edad.
    Pero seamos prácticos, puede usted proponer una metodologia con la cual se sintiera cómodo en la preservación de sus derechos y de los derechos del resto de la población escolar?
    No hace falta que haga inventos con el informe Prisa, tome los datos por centros anteriores a la ley o incluso a la democracia y verá que los centros en los que los alumnos padecian la submersión linguística (catalanes escolarizados en castellano, cómo yo lo fuí) teniam mejores resultados que los centros receptores de immigrantes en los que se enseñaba en su lengua materna. No se si existe un estudio sobre el nivel scocio cultural actual de los mismos alumnos, pero seria interesante de ver.

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  4. Julian, alguen que defiende una bandera cómo símbolo identitario es, por lo menos, sospechoso de nacionalismo. Boadella lo hizo con la bandera española, al estilo Bono. Un patinazo que no se ha vuelto a repetir, pero que ha quedado en la memoria de la gente.
    Ciutadans de Catalunya tiene un problema de inicio, que nace “en contra de” y como “negación de”. alguien que se pasa el dia intentando demostrar que es un demócrata (aznar, zaplana, bush…) es porqué alguna carencia tiene en ese campo. Alguien que se pasa el dia diciendo que no es nacionalista… veremos que pasa, pero aunque la cosa haya nacido con la mejor intención del mundo me temo que es un reclamo perfecto para atraer al nacionalismo español descontento con los partidos tradicionales. Creo que ahora mismo es el referente del nacionalismo español de izquierdas. Tiempo al tiempo

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  5. Sr. vitruvi, ahora empieza usted a buscar centralidad y acuerdo.

    Estudiemos ese tiempo necesario, consesuemos el tiempo, pero no negemos el derecho.

    Respecto a Ciutadans sigo el proceso de constitución con sumo interés, voy a participar en su congreso constituyente en la configuración del ideario político, presentando algunas enmiendas.

    Ciertamente hay personas (entre las que no cuento a boadella) que pueden ser nacionalistas españoles. Pero lo importante será como quedará el ideario politico que se aprobará en el congreso constituyente los dias 8 y 9 de julio.
    Tengo todo mi empeño en que quede reflejado que en España y Cataluña hay diferentes sentimientos nacionales, son legítimos, estan ahí, y probablemente ahí se quedarán; LO IMPORTANTE ES DEFINIR SOCIEDADES POLÍTICAS, DONDE QUEPAN DIFERENTES SENTIMIENTOS NACIONALES, dicho de otra manera: ANTEPONER CIUDADANIA A NACIONALIDAD.
    Después del congreso os expondré mis consideraciones.

    A todos: buen fin de semana. A vitruvi: bona revetlla de Sant Joan.

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  6. sr. espinosa yo creo que siempre he estado bastante centrado, sólo que usted y yo ocupamos posiciones distintas del “punto gordo” llamado centro.

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  7. Pues debe ser que me falta un hervor pero no entiendo porqué defender la bandera española es “un patinazo”. Ojo. No digo que no lo sea. Lo único que pregunto es “porqué” es un patinazo, o se lo califica como tal. ¿Sería un patinazo defender cualquier otra bandera, o sólo es un patinazo defender la española? ¿Esta prohibida? ¿Es ilegal? Y no me vengan con lo de que sólo es la bandera de una parte de la nación española (la fascista)y no de toda ella, por más que los fascistas se adueñaran de la idea de España aprovechando la dejación que la izquierda en general (no toda) hizo de la cuestión. ¿Es que está manchada de sangre? ¿Y no lo están todas?
    Por favor: Basta de prejuicios maniqueos.
    Quisiera decir que la bandera española tal y como la conocemos viene del siglo XVIII, no es invento de ningún fascista (salvo que crean que Carlos III lo era) y que, por si acaso, la bandera republicana no es la bandera de un país, sino la de un régimen político muy concreto: La república española, no España. Sea lo que sea esa entelequia.
    Un saludo.

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  8. Mediterraneo, desea a TODOS la mejor verbena de Sant Joan ( San Juan), el disfrute familiar en ello, considerando que cualquier entrada en este bloq (fenómeno por cierto gracias a Miguel), no debería ser creible desde las 12 horas de hoy hasta la 16 horas del Sábado.

    Esta entrada podría interpretarse como una solemne tontería, pero personalmente deseo que así sea.

    Un Abrazo a TODOS sin exclusión a nadie.

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  9. Estimado A. Espinosa:

    Las posiciones que defiendes son de bastante sentido común, que, desgraciadamente, es el menos común de los sentidos.

    Me gustaría que leas algo sore la vida del político Luis Lucia que fue del bando de los verdaderos perdedores de la Guerra Civil ya que fue encarcelado por la izquierda y posteriormente encarcelado por la derecha por mantener, eso, posturas de sentido común y de conciliación.

    Estamos en una época en que prima la radicalidad o nos empujan a ella. Hacen falta personas que aporten ideas como tu las presentas.

    Mucho ánimo y saludos desde “Un lugar de La Mancha”.

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  10. Estimado A. Espinosa:

    Ahora en verano hay mas tiempo y he logrado resumir algo de Luis Lucia:

    Un libro interesante es EN EL FILO DE LA NAVAJA. BIOGRAFÍA POLÍTICA DE LUIS LUCIA LUCIA (1888-1943)
    Biblioteca Nueva (Biblioteca Nueva)
    ISBN: 8470305018.
    496 p. : il. ; 24×17 cm. 1ª edición (2/2002).

    «Yo no conozco caso más dramático, en esta tercera España, que el de Luis Lucia Lucia», afirma el historiador Hilari Raguer en el Prólogo. Encarcelado y amenazado con pena de muerte por los republicanos y condenado después por los vencedores de la Guerra Civil, su biografía refleja el desgarro íntimo que sufrieron muchos españoles de los años 30. En 1939, los miembros del Tribunal franquista se escandalizaron por la trayectoria política que había seguido y le reprocharon haber evolucionado ideológicamente desde el carlismo, donde había militado inicialmente, hasta ser, en el período que precedió a la sublevación militar, «enemigo de todo procedimiento de violencia, defensor de la democracia y de las vías legales, de respeto absoluto al Poder constituido». Recuperar la biografía de Luis Lucia Lucia supone también reconstruir la historia del catolicismo político en Valencia durante la Restauración y la República, y la de las derechas españolas encuadradas en la CEDA, de la que fue vicepresidente. Las tensiones internas de la CEDA quedan mejor al descubierto cuando se conocen las discrepancias que, a partir de diciembre de 1935, enfrentaron al líder cedista José M.ª Gil Robles con Luis Lucia Lucia.

    Una buena lectura para este verano ¿no?

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  11. muy bueno este blog si te interesan temas relacionados con el Papa y el Opus Dei. de política lo veo bastante flojo y demasido caído hacia un lado.

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