Comisión de Investigación 11-M

Si Ramón del Valle-Inclán -creador del esperpento- levantara la cabeza, no dudaría en calificar a la Comisión de Investigación como el culmen de dicho género literario. Ya la primera intervención, la de D. Luis Garrudo Hernández, fue un ejemplo de los despropósitos que, comparecencia a comparecencia, se han ido produciendo. (recordemos que D. Luis fue convenientemente aleccionado por un miembro del PSOE). Luego vendrían las sabrosas declaraciones de los mandos de la policía: ahora, gracias a la prensa sabemos que, en mayor o en menor medida, muchos de ellos no dijeron la verdad y toda la verdad. Finalmente subieron al cuadrilátero los «pesos pesados» y como buenos políticos se dedicaron a sacudir mamporros bien a la derecha, bien a la izquierda. Para rematar la faena no se les ha ocurrido otra cosa que visionar el video de la FAES: ya me explicarán ustedes qué pinta dicho video, por muy mezquino que sea, en la Comisión. Y más si tenemos en cuenta, por ejemplo, que los principales actores de la llamada «trama asturiana» siguen sin aparecer por el estrado. En definitiva: un año desde la apertura de la Comisión de Investigación y no sólo no se ha aclarado lo sucedido en aquellos aciagos días sino que las incógnitas aumentan día a día. Bueno… una al menos ha sido despejada: entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 el que no corrió (PSOE-IU), voló (PP) para aprovecharse políticamente de la situación. Por eso es inútil la Comisión de Investigación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *