Conflicto Lingüístico

La controversia sobre la coexistencia en España de diversas lenguas parte, a priori, de una dificultad nada desdeñable. Castellanos, aragoneses y, en general, aquellos colectivos carentes de una segunda lengua natural, plantean normalmente la problemática en términos instrumentales o funcionales. Para los nacionalistas, sin embargo, la lengua – no en su dimensión instrumental, sino en su significado simbólico – se presenta como uno de los atributos de la identidad nacional y, por lo tanto, su análisis se enmarca en una dimensión totalmente distinta. A lo que debemos añadir los distintos papeles que la lengua juega en cada uno de los nacionalismos españoles.

Para el nacionalismo vasco, por ejemplo, el hecho lingüístico es fundamental: es por su lengua como un vasco se define a sí mismo autodesignándose euskaldún, cuyo término significa «que posee» (-dun -n) el «euskera» o lengua vasca (euskal-); de la misma suerte que Euskalerría, «País Vasco», se descompone en euskal + herri, «país», es decir «país de la lengua vasca». Pero a diferencia de Cataluña donde el individuo – sea cual fuere su procedencia – se socializa mediante el aprendizaje del idioma, en el País Vasco se da más importancia a la lengua como elemento diferenciador y excluyente. He aquí una forma, sin desperdicio alguno, de expresar comparativamente con Cataluña la inextricable estructura de lengua y raza que constituye la nación vasca; su autor es Sabino de Arana:

«La política catalana, por ejemplo, consiste en atraer a sí a los demás españoles; la bizcaína, vgr., en rechazar de sí a los españoles como extranjeros. En Cataluña a todo elemento procedente del resto de España lo catalanizan, y les place a sus naturales que hasta los municipales aragoneses y castellanos de Barcelona hablen catalán. Aquí padecemos mucho cuando vemos la firma de un Pérez al pie de unos versos euskéricos, oímos hablar nuestra lengua a un cochero riojano, a un liencero pasiego o a un gitano, a al leer la lista de marineros náufragos de Bizcaya tropezamos con un apellido maketo. Los catalanes quisieran que no sólo ellos, sino también todos los demás españoles establecidos en su región hablasen catalán; para nosotros sería la ruina el que los maketos residentes en nuestro territorio hablases euskera. ¿Por qué? Porque la pureza de raza es, como la lengua, uno de los fundamentos del lema bizcaíno, y mientras la lengua, siempre que haya una buena gramática y un buen diccionario, puede restaurarse aunque nadie la hable, la raza, en cambio, no puede resucitarse una vez perdida» (Bizkaitarra, II, número 16, 31 de octubre de 1894).

Tampoco encontramos en Cataluña, Valencia o Galicia la mitificación y reificación de la lengua como en el caso vasco. Así, Larramendi, resumiendo todos los argumentos míticos sobre el euskera, dirá en 1728, con toda seriedad, que es una lengua divina, angelical: “Si los theólogos y otros supíerades el bascuenze, concluiríades al instante que el bascuenze es la locución angélica, y que para hablar a los ángeles en su lengua es necesario hablarles en bascuenze”. También dirá que es la lengua mas perfecta; que por ser divina, es una de las lenguas matrices de la humanidad. Y finalmente, que es una lengua pura e intacta a través de los siglos: “[…] el bascuenze inaccesible a la novedad y alteración, y libre de impresiones bastardas, ha conservado tan intacta su antigua pureza y hermosura, que si el primer poblador de España, sea tubal o sea tarsis, oyera hoy hablar a los guipuzcoanos, los entendería sin diccionario y sin intérprete, a menos que hubiese olvidado su propia lengua”. [Manuel de Larramendi (1690-1766), El Imposible Vencido, Arte de la lengua Bascongada (Salamanca, 1729), citado por A. TOVAR, Mitología e ideología sobre la lengua vasca (Madrid, Alianza, 1980), pág. 71-72 y 87].

El mismo razonamiento podemos encontrarlo hoy en los “Antecedentes Históricos” en versión del PNV: “Las características que distinguen a los vascos comenzaron a desarrollarse en el mismo lugar que actualmente habitan, las vertientes norte y sur de los Pirineos occidentales. Fue un resultado de la adaptación del hombre de Cro-Magnon en esta zona a los grandes cambios ambientales que se produjeron tras el final de la última glaciación, hace aproximadamente diez mil años. El Pueblo Vasco, conformado como tal desde entonces, con su propia cultura e idioma, el euskera, posiblemente el más antiguo de Europa, ha logrado sobrevivir manteniendo su propia identidad. Viendo a lo largo de milenios aparecer y desaparecer otras culturas, reinos e imperios que la pusieron en peligro. Celtas, iberos, romanos, bárbaros, árabes, fueron escribiendo sus líneas en las páginas de una historia que raramente se ocupaba de los «persistentes» vascos”.

La lengua catalana, sin embargo, reorientó su poder significante en la identidad de otra manera. Históricamente no fue el elemento-que-da-el ser, sino uno de los rasgos centrales del mismo. Por esta razón no suponía un obstáculo insalvable para los inmigrantes, sino que representaba la definición de un espacio lingüístico donde tenían cabida todos los que lograban asumir el catalán como instrumento de comunicación. Todo ello sin menoscabo de su importancia: “La lengua es el pueblo […] el pensamiento de una nación es lo que la caracteriza y retrata […] De entre todos los vínculos sociales, aparte de la religión, la lengua es el que enlaza más estrechamente.” (Tomás i Bages, Joseph: La tradició catalana, Barcelona, Edicions 62, 1982; primera edición de 1924). Pero esta tendencia integradora ha sufrido en los últimos años un cambio notable para transformarse también en un elemento separador justificado históricamente por la imposición castellana de un idioma «ajeno» a Cataluña. De nuevo, el papel de víctima tan querido por los nacionalistas a los que no les importa tergiversar la historia en beneficio propio.

En definitiva, los nacionalistas miden la lengua no tanto por su contenido instrumental, sino por la capacidad simbólica de representar las aspiraciones colectivas, es decir, la identidad nacional. Y en esta diferenciación en torno a las dimensiones del lenguaje, es donde se hunden las raíces del problema lingüístico español. Difícil solución por cuanto afecta a la vida cotidiana de muchas personas que no saben, o no quieren adoptar una segunda lengua como la catalana o la vasca que, entre otros argumentos, les resulta extraña y poco útil o simplemente no sienten el nacionalismo lingüístico. Si a ello le añadimos el uso de denuncias, controles lingüisticossubterfugios legalesla última sentencia conocida abunda en ello— para imponer el idioma catalán, el resultado es el menosprecio más absoluto a la libertad individual y a los derechos civiles. Una prueba más de las «bondades» nacionalistas.

32 comentarios


  1. Miguel, de acuredo que la defensa de una lengua, como elemento clave del acervo cultural e identitario de un colectivo, puede adquirir una gran dimensión simbólica. Pero sencillamente no me creo que semejante dimensión no se le haya dado también y se le continúe dando al castellano: ¿pruevas?, la pataleta del Gobierno español (junto a portugueses, italianos y polacos) ante los amagos de determinados organismos de la UE de reducir el uso de lenguas de trabajo a las tres de mayor difusión continental (inglés, francés y alemán) respondiendo, precisamente a meros criterios instrumentalistas; las continuas alusiones al vínculo que representa dicha lengua con Hipanoamérica en cada viaje oficial del Rey o de un dignatario español al otro lado del charco, sublimación solo comparable a la que hacen los presidentes franceses cuando van a las excolonias.

    Tal vez sí, se pueda dar una mayor dimensión instrumental al castellano que el catalán, el eslovaco o el noruego, por obvias razones demográficas, pero no nos llevemos a engaño, hasta en los EEUU con su potentísimo instrumento de comunicación que és el inglés se dejan llevar por esta corriente identitaria con la políticas de «English only» tendentes a hacer de la lengua de Shakespeare la única oficial de los estados del sur.

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  2. Jaume, todas las ideologías nacionalistas, incluida la española, sitúan a la lengua en un plano simbólico; en esto estamos de acuerdo. No obstante, en el caso de la UE existen también razones pragmáticas muy poderosas porque la lengua tiene también una dimensión económica que no debemos olvidar.
    Y una aclaración: no defiendo, ni mucho menos, que solamente se tomen en cuenta los aspectos pragmáticos porque entonces bastaría con sustituir el español por el inglés. En Cataluña se hablan dos lenguas y los ciudadanos que allí viven tienen derecho a usar cualquiera de las dos en cualquier faceta de su vida. El problema se plantea cuando se intenta imponer una u otra vía decreto legislativo.

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  3. Miguel, te recuerdo que la legislación vigente sólo impone el conocimiento del castellano.

    Constitución española:
    Artículo 3
    El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

    Ninguna ley actual impone el conocimiento del catalan, gallego o euskera. Para que el derecho a usarlas sea efectivo el interlocutor también debe saberlas. Hoy por hoy mi derecho a usar mi lengua (propia, oficial y objeto de especial protección por parte del estado) ante, por ejemplo, la administración de justicia, está en la práctica conculcado.

    Por cierto, revisa tus referentes. Colarnos un artículo de Enrique de Diego (!) publicado en la revista Epoca (!) descalifica el resto de tu argumentación. Comprenderás que no pierda el tiempo comentando panfletos escritos por fascistas declarados.

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  4. En lo referente a la Administración de Justicia te doy la razón pero, si en lugar de obligar a los jueces a saber catalán, se ponen medidas (traductores) la libertad individual de unos y otros queda a salvo.
    Imposición: la propia exigencia de determinados niveles (Universidad) o el concepto «lengua vehicular normal» son imposiciones, lo mires por donde lo mires. Por cierto, el acuerdo PSOE-CiU incluye la obligación de «saber catalán».
    En cuanto a las referencias, he intentado —como siempre— dar publicidad a todas las tendencias y, también como siempre, cualquier otra información será bien recibida.

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  5. el problema es que los traductores cobran y los pagamos tu y yo. No creo que el estado pueda pagarnos un traductor particular que nos acompañe a cada lugar para asegurarnos los derechos individuales. Te recuerdo que los derechos individuales de los funcionarios en el ejercicio de sus funciones nunca pueden pasar por delante de los de los administrados ya que si no fuera así en todas las ventanillas de la administracion deberia haber un traductor para protejer los derechos de unos y otros. Por eso TODOS LOS FUNCIONARIOS deben saber las dos lenguas y utilizar la de su interlocutor, ya sea castellano o catalan.
    No entiendo tu concepto de imposición. conducir por la derecha o no fumar en el trabajo tambien son imposiciones…
    El acuerdo PSOE-CiU pondria el en mismo nivel de derechos y deberes a las dos lenguas. Lo consideras injusto?

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  6. Vitruvio: nos olvidamos de un pequeño detalle, a saber, que todos podemos comunicarnos en español. Distinto sería si, como ocurre en otros países, no tuviéramos una lengua en común. Y esta situación debe tenerse en cuenta siempre que hablemos del «conflicto ligüístico».
    FUNCIONARIOS:
    Funcionarios autonómicos: obligatorio el conocimiento del catalán. Injusto que se obligue a utilizarlo. A esto me refería con lo de la imposición: que existiendo la posibilidad de hablar dos lenguas, la adminsitración «obliga» a utilizar una de ellas y «desaconseja» la otra.
    Funcionarios del Estado que desarrollen su trabajo en Cataluña: aconsejable, nunca obligatorio.
    OBLIGACIÓN DE SABER CATALÁN: Desde el momento que se hace extensivo a cualquier ciudadano que resida en Cataluña, me parece injusto e inconstitucional (hay varias sentencias del Constitucional al respecto). Y si se quiere cambiar la Constitución, todos conocemos el procedimiento adecuado.

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  7. Miguel, sin duda la obligación de todos los funcionarios que trabajan en Cataluña de conocer ambas lenguas es necesaria para el funcionamiento democrático. Otra cosa es extender esa obligación a todos los ciudadanos, aunque, por razones obvias, parece imprescindible para desarrollarse plenamene en Cataluña conocer ambos idiomas.

    Otra cosa es la forma y el tiempo para conseguirlo. Tal vez se ha querido correr mucho en algunos terrenos. Y, tal vez, se ha dado mucha cuerda a unos y se ha intentado deslegitimar a otros. Pero todo esto es opinable.

    Desde luego de nada ayuda que desde Cataluña, cuando se reivindica el papel que debiera jugar el idioma cattalán se hablen de derechos, justicias e injusticias, y que cando se hable de las reivindicaciones en el plano internacional del castellano se hable de «pataletas». Mal ejemplo que demuestra un desprecio hacia la cultura de los demás.

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  8. Miguel, nos olvidamos de un pequeño detalle, a saber, que todos podemos comunicarnos en en castellano porqué nos han obligado a aprenderlo. estaria muy bien nacer con el castellano incorporado, pero no es así.
    Eso de lengua comun es muy bonito, pero deja de serlo cuando responde a una imposición.
    No conozco ningun caso de funcionario que se haya negado a hablar castellano. Conozco muchos de funcionarios que se han negado a hablar catalan. A mi mismo, en un juzgado intentaron denegarme el registro de un documento en catalán. Tuvo que bajar un juez para reconocer que tenia todo el derecho pero invitandome a traducirlo, para «agilizar» los trámites.

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  9. me gustaria saber por qué crees injusta la obligación de saber catalan y justa la obligación de saber castellano. Por qué crees que el castellano se merece un trato superior? no te parce el catalan una lengua digna para desarrolar la vida con normalidad? No te cortes, Adolfo Suarez en su dia, dijo que no era una lengua adecuada para la producción científica, hoy dia tendria que comerse sus palabras. Cómo puedes creerte que no eres nacionalista español y poner a TU lengua por encima de las otras? Has visto algun catalan o vasco que intente imponer SU lengua a los habitantes de Guadalajara? Quien es el imperialista? Te cuesta entender que los alemanes hablen aleman y no castellano? entonces porqué te cuesta entender que los catalanes hablen catalan y no castellano? el castellano es la lengua de castilla, cómo su nombre indica y cataluña NO es castilla.

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  10. Vitruvio, a veces pareces que te astraes de la realidad y te imaginas un mundo que no veo por ningún lado. Se que le preguntas a Miguel, pero no me resisto a contestar yo también:

    «Has visto algun catalan o vasco que intente imponer SU lengua a los habitantes de Guadalajara?» Pues sí, y supongo que tú también, aunque se trate de elementos que podrían trasladarse al frenopático.

    «Te cuesta entender que los alemanes hablen aleman y no castellano? entonces porqué te cuesta entender que los catalanes hablen catalan y no castellano?» Pues es que los alemanes viven en Alemania y los catalanes vieven en España. Y en España el idioma oficial para todo el estado es el «Español», independientemente de que en algunas comunidades haya además otro idioma oficial.

    El «castellano» es una forma de denominar al «español» que utilizamos muchos por respeto a los idiomas catalán, gallego…

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  11. Vitruvio,
    La cuestión nada tiene que ver con que si el catalán es una lengua digna o no (que lo es) o si el español merece un trato superior. Hay una realidad que no podemos soslayar: Cataluña forma parte de España donde existe una lengua común y varias particulares además del catalán. El problema es que partes de una premisa falsa: que la única lengua propia de Cataluña es el catalán y eso es totalmente falso. Para que te hagas una idea: la primera ocasión en la que se oficializa el español como idioma del Estado es en el ¡siglo XX! con la II República. Nunca antes fue necesario, lo que te debería llevar a preguntarte por qué. De hecho, el español es la lengua común de todos los españoles, inlcuidos los catalanes, desde hace cinco siglos sin necesidad de ley alguna. Por todo ello, me parece injusto que se obligue a usar el catalán a quienes no tienen como lengua propia tal lengua. Lo cual no quita, por ejemplo, que me parezca bien una enseñanza bilingüe.

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  12. Dice Vitrubio que el castellano es la lengua de Castilla y Cataluña no es Castilla pero sobre el castellano-español me gustaría plantear una suposición que siempre me ronda por la cabeza.
    La Constitución dice que el idioma que hablamos es el castellano pero en el resto de países se habla español ya que la Real Academia de la Lengua es de la Lengua Española y no es la Real Academia de la Lengua Castellana.
    Mi suposición-pregunta es si esto fue uno de esos pactos que existieron al elaborar la Constitución para que quedara claro quienes eran ‘procedentes de Castilla’ y quienes no o quienes no querían ser metidos en el mismo saco que los demás o es que el castellano ha pasado a denominarse español en los últimos años.
    Particularmente, una de las modificaciones que yo haría de la Constitución es esta, cambiar la palabra castellano por español, que es el idioma que creo que hablo. Y para muestra un botón.
    La portada del librillo que tengo delante se titula: ‘Ortografía de la Lengua Española’ e inmediatamente debajo en letra más pequeña pone: ‘Edición revisada por las Academias de la Lengua Española’ y más abajo (por si no ha quedado claro) vuelve a poner: REAL ACADEMIA ESPAÑOLA.

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  13. ¡Que manera de enredarnos! El castellano llegó a ser la lengua que la mayoría de los que habitaron este desilusionamente a veces trozo de territorio que desde hace aún más tiempo sus habiatntes aún reconociéndose diferentes identificaban comunmente como Hispania. Olvidar el pragmatismo como la razón que pudo ser y seguro que lo fue me parece absurdo. Si la mayoría hubiesen hablado catalán, por ejemplo, habría sido esta lengua la usada como elemento de entendimiento generalizado. Y si esto ocurrió entonces, ahora estamos en las mismas. Y a pesar de las historias que nos estamos montando, eso pasado el berrinche estatutario volverá a ocurrir.
    Creo que en estos últimos tiempos, tal vez los míos porque ya voy descendiendo la cuesta de mi vida, estoy muy perdido. ¿No es la lengua un instrumento para poder entendernos? ¿No os gustaría a cada uno de vosotros conocer la del otro para conocerle y relacionarte sin barreras?
    ¿No es la persona más valiosa que las herramientas que utiliza? Y la lengua es tal vez la más valiosa, pero herramienta, pero si la imponen de una u otra manera deja de serlo y se transforma en algo horrible: en arma.
    ¡Estoy convencido que eso no lo queremos ninguno de los que por aquí se asoman! Pero tal vez estemos cayendo en los planteamientos de algunos que no lotienen tan claro.
    …………………………………………….
    Mi apoyo incondicional ha un partido o corriente de acción en defensa del individuo y de su libertad, con el único limite de la libertad del otro.

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  14. perdonad que os diga pero o estais muy mal informados o teneis mala fe. El castellano NUNCA ha sido la lengua propia de Catalunya. Antes de la segunda república hablaban castellano en Catalunya menos de los que hoy hablan aleman. En esto no me podeis contradecir porque tengo una abuela viva nacida en 1912 a la que obligaron a aprender castellano a golpe de bayoneta a partir de 1939. Algo que ya intentó Felipe V con su «decreto de Nueva Planta» con muy poco éxito. Os recomiendo su lectura para que os informeis de cómo fueron las cosas. La única forma de penetración del castellano en cataluña (a diferencia del pais vasco) desde 1714 hasta 1960’s fue por la via de la imposición VIOLENTA. Y a partir de los 60 por la immigración.
    Os equivocais si pensais que el catalan es la segunda lengua de cataluña. La segunda, por mucho que os pese, es el castellano, y la tercera el inglés y la cuarta el árabe…

    Miguel, ya que eres tan aficionado a la legislación, la única lengua que la ley reconoce cómo propia de Catalúña es el catalan. El castellano es oficial pero NO propia, y no parece que esto vaya a cambiar.

    me da igual que la llameis castellano o español, pero si catalan, vasco y gallego no son lenguas españolas entonces deberiamos ir pensando en modificar los límites territoriales. En cataluña nunca lo llamamos español (?), cosa que científicamente es mucho más correcta por lo que he dicho antes.

    Manchego… cuando esto era conocido cómo Hispania NADIE hablaba castellano(ni español), ni catalan. Si esta es la información que os dieron en la escuela ya no me extrañan nada los comentarios anteriores. Ni que fuera cierto puerdes justificarlo con mayorias demográficas. Seria cómo decir que en la tierra lo que se habla es chino mandarín.
    estoy de acuerdo con tu última frase. Si no tengo problemas de idioma con un señor de estocolmo (a ninguno de los dos se nos ocurre imponer su lengua al otro y sin embargo nos entendemos) porqué los tengo que tener con uno de ciudad real?

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  15. Tiene razón Vitruvio en que la mayor parte de la población de Cataluña sólo conocía el idioma catalán en la fechas que señala. Otras cosa era el conocimiento de castellano de las clases burgesas, y muy en particular de aquellos con aspiraciones políticas. Es por eso que nos encontramos con todo tipo de «literatura» (desde la científica a la administrativa) en un buen castellano, ya sea en la producción editorial como en los documentos que podemos consultar en los archivos.

    Lo de Felipe V y el “decreto de Nueva Planta” hay que tomarlo con cierta precaución, porque es parte de una «leyenda negra». Desde la historiografía catalana se matiza cada vez más los comentarios que nos dejaron los viejos románticos como Soldevila. En cualquier caso, de esa guerra por la sucesión nos queda la pérdida de un territorio como Gibraltar, tradicionalmente «andaluz», y botín de guerra de los aliados de los que perdieron la guerra. Entiendaseme si se quiere.

    Por lo demás reconocer que hay un único idoma propio de Cataluña: el catalán.

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  16. Está claro que en este aspecto de las lenguas de España costará mucho ponernos de acuerdo. Y es que aún pesan demasiado criterios sentimentales (y no solo para los hablantes de lenguas no castellanas) por en cima de los racionales.

    Sin embargo, y respecto a Cataluña solo aludir dos hechos:

    1. Aún existe esta rémora de confundir todo lo español como lo unívocamente castellano fruto de siglos de rodillo uniformista (y esto no se soluciona en 25 años de Estado de las Autonomías)

    2. Como se puede ver y leer aquí (un servidor o el mismo Vitrubio así lo atestiguan)en Cataluña, los que no tenemos el castellano como lengua propia, no somos tan estupidos como para obviar este gran vehículo de comunicación para/con 400 millones de personas. Y jamás se nos ocurriría ir a casa de nadie a imponer el catalán. Pero ello no es óbice para que nuestra lengua reciba un trato preferencial en el que es y ha sido su histórico espacio de desarroyo, es decir Cataluña, donde convive con una lengua muchísismo más potente (solo hace falta acercarse a un quiosco, encender una TV, una radio, ver las carteleras cinematográficas, ver las etiquetas de todos los productos, los rótulos de los establecimientos — almenos barceloneses — y como no, escuchar lo que la gente habla por las calles, sobretodo del area metropolitana.)

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  17. 3. A la hora de denostar las políticas lingüísticas de los territorios con lengua aotóctona, y en especial, las de Cataluña, se acaba siempre eludiendo los derechos de la población castellanohablante para poder vivir en su lengua, pero ¿y el derecho de los que no tenemos dicha lengua a poder vivir también en la nuestra?.
    Creo, sencillamente que dicho caso tinene como única solución en hacer un pacto tácito, ya no de reconocimiento de derechos mutuos, si no de reconocer que se puede recibir cierto grado de imposición, del mismo modo que para losgrar la paz social, el Estado, mediante sus instituciones representativas nos «impone» ciertas reglas de comportamiento. Por tanto, dejemos de dirimir de una vez que colectivos lingüísticos estan exentos de deberes con respecto a otras lenguas y cuales no.

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  18. como ya comenté en otra ocasión soy catalan, de padres andaluces y hablo en castellano .acostumbro a llamarla así y no español. He leido algunos comentarios que me recuerdan a los que hacen mis primos del pueblo sobre la realidad de Cataluña por puro desconocimiento. A mi nadie me ha obligado nunca a hablar en catalán. Es mas, normalmente los catalanes cambian de lengua cuando hablan con alguien que habla castellano ya que todos saben hablar castellano. Yo hablo poco catalan porque en la escuela, en ese tiempo, no me lo enseñaron. no es un problema para el dia adia pero soy consciente de que me hubiera abierto algunas puertas. Ahora mis hijos hablan catalan y castellano perfectamete y me siento orgulloso de ello ya que tendran las mismas oportunidades que sus compañeros de escuela. El conocimiento no ocupa lugar y espero que pronto también hablen inglés.
    Aquí, no hay conflicto alguno aunque os lo quieran hacer creer por razones politicas

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  19. Jose M; guay tu intervención, que probablemente no querrá ser entendida porque cierta gente no quiere entender que el problema del castellano en Catalunya es un problema inventado fuera de catalunya, tu has nacido aquí pero yo tengo infinidad de amigos de todas las clases sociales venidos de toda españa, trabajando en lo público y lo privado, y a nadie le he oído hablar de este problema. Claro que una cosa es lo que vives cada día, en el curro, la escuela, al echar el polvete y otra las entelequias con intereses políticos.
    Pregunto:
    *¿Es que somos tontos aquí y no nos hemos enterado que tenemos un problema??
    *¿Si no lo tengo entendido mal el funcionario es un servidor público, si pagamos unos funcionarios para que nos sirvan no es bueno, justo y necesario que como mínimo nos entiendan?
    *¿Es que veinticinco años con un modelo de inmersión linguistica en catalán que no ha creado ninguna tensión social en catalunya se merece que se cree desde el resto del Estado Español?
    *¿Tiene muchos ejemplos, como éste, que ofrecer España de extensión y conocimiento «pacífico» del castellano por el mundo? Me los digan.

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  20. Os recomiendo el libro de Joan LLuis Marfany, La llengua maltractada (el castellà i el català a Catalunya del segle XVI al segle XIX, Barcelona, 2001. En él, su autor mantiene una tesis ampliamente constatada por otros historiadores según la cual el español fur una lengua que desde principios del siglo XVI creó una situación de «diglosia» endógena —no provocada desde fuera— en Cataluña: el español, para las funciones altas de la comunicación (negocios, economía, ejército, excelencia educativa, literatura. administración…) y el catalán para el uso particular. Es decir, que ,como también creía Francesc Vicens, el español fue simple y llanamente la lengua de la cultura y no la de «represión».

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  21. Una cosa es defender el modelo linguístico de Cataluña y otra es llegar al absurdo que nos muestra Carlos Loscos. Ni contestar al sueño idílico que todos deseariamos hubiese sido cierto.

    Ese es el problema, que muchos pretender mirar a otro lado para no hacer un ejercicio de autocrítica.

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  22. Hombre, Miguel, supongo que no hace falta decir que institución de triste recuerdo para la Historia de la represión de la heterodoxia religiosa e ideológica en España fue la primera en emplear el castellano en el Principado para con la población autóctona.

    Que el castellano empezara a tener más relumbrón que las otras lenguas hispánicas en aquel entonces es obvio, dado el papel nuclear de Castilla en la política hispánica. Ahora bien, disiento abiertamente de que a partir del s. XVI el catalán estuviese ya relegado a la esfera doméstica y particular: solo hace falta pegarle un vistazo a la documentación que emana de la mayor parte de instituciones autóctonas (Diputación del General, Consells de Cent de las diferentes ciudades, Cortes catalanas, organismos judiciales, etc.) con la excepción hecha de los órganos virreinales o la Inquisición, normalmente en manos de funcionarios foraneos; lo mismo puede decirse de la cultura popular (supongo que por cultura entiendes la ALTA cultura) y de no pocos procesos mercantiles y notariales, por no decir la mayoría. Y esta relidad oficial no se truncó hasta el advenimiento de los Borbones y el Decreto de Nueva Planta que sí vino, de forma oficial, a arrinconar a la esfera privada cualquier habla no castellana.

    La dinámica que describes, en cambio me recuerda más a la aragonesa, a la murciana o incluso a la valenciana (en particular en la capital del Turia y en aquellos territorios de hablas aragonesas) donde por aquel entonces sí se vino a completar el proceso de substitución lingüística favorable al castellano. Solo hace falta pegarle un vistazo a las toponimías y a la onomásticas locales para darse cuanta de que hasta no hace muchos años la gente de allí hablaba otra cosa (por cierto, Migel hasta tu apellido lo atestigua).

    El hecho de que estos procesos diglósicos se recuerden como más o menos traumáticos depende también de la prespectiva histórica, y sobretodo del «background» (valores e ideología) subyacente en aquellos que interpretan la Historia, la inmediata y la lejana: por ejemplo, para tí será menos, por no decir nada traumático que tus antepasados de hace tres centurias abandonaran, o les «invitaran» a abandonar, el habla de sus ancestros que lo que pudiera representar para mí, de igual modo que para mí tampoco me representa ningun gran sobresalto el saber (puedo deducirlo por el origen de mi apellido) que en un momento determinado unos antepasado mios pasaron a comer cerdo y dejaran de ir a la sinagoga.
    Si todo este proceso diglósico lo enmarcas, además en una historia inmediata ciertamente convulsa (desde los intentos uniformistas borbónicos, pasando por las políticas centralizantes del Estado liberal español y de la retaila de regímenes autoritarios — Espartero, primoriverismo, franquismo — sufridos en los dos últimos siglos y recelosos con las pecualiraidades territoriales, además de una revolución industrial autóctona que marca aún más las diferencias con el resto del país) pues no es difícil colegir que muchos catalanes (no todos, obviamente) tengan todavía la percepción de que el castellano represente algo ajeno, a traido a punta de bayoneta.

    En este último apartado, sin embargo, y a pesar de los cíclicos intentos de resucitar la batalla de la discordia lingüística (en 1981, con el Manifieto «losantiano» de los 2300 se dio el tiro de salida a estos periódicos intentos de politizar el asunto, como se ha intentado estas últimas semanas, en vistas a sacarle algún rendieminto partidista), la sociedad catalana, compleja pero no tonta, ha abandonado discursos victimistas y ha abrazado el castellano como un buen instrumento de comunicación y como parte de su acervo cultural, sin perjucicio para una lengua y cultura catalana que debe continuar siendo el principal estandarte.

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  23. «¿Es que veinticinco años con un modelo de inmersión linguistica en catalán que no ha creado ninguna tensión social en catalunya se merece que se cree desde el resto del Estado Español?»

    Preguntemos ¿Es que tras 25 años de convivencia demorática con un funcionamiento impecable de los Estatutos de Autonomía, sin un sólo confilicto que contabilizar, merecemos un proceso de reforma que nos desestabiliza?

    Ya ves, la demagogia es gatuita.

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  24. que se lo pregunten a la Cope y a Rajoy… supongo que en las otras comunidades tienen todos los problemas solucionados y eso les da tiempo a solucionar los de los catalanes. o puede que sea un buen recurso para esconder sus propias verguenzas. Al pueblo, con que les des futbol y estatuto catalán…

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  25. Para Julián en el 6212; Me puedes especificar el absurdo al que te refieres? No hablo de sueño idílico sino de carencia de tensión ni enfrentamiento social por causa de la lengua en Catalunya en el día a día durante 25 años. …..Que todos hubieran querido, dices….yo te digo; ¿todos? Autocrítica la necesaria, respuesta a la demagogia también.

    Para Julián en el 2620; No me respondes a la pregunta no sé porqué, pero realizas otra pregunta que yo te respondo;
    Es que tras 25 años de convivencia demorática con un funcionamiento impecable de los Estatutos de Autonomía, sin un sólo confilicto que contabilizar, merecemos un proceso de reforma que nos desestabiliza?
    Me alegro que te parezca que ha habido una convivencia democrática de los estatutos de autonomía, hay gente que no se alegra de ello o que simplemente se los cargaria volviendo a otro modelo de Estado, disiento contigo en que no ha habido ningún conflicto que contabilizar, no sé desde que autonomía me hablas pero yo te hablo desde la catalana, y aqui ha habido cantidad de conflictos y varios recursos al tribunal constitucional por parte de los gobiernos de CiU, ganados la mayor parte de ellos por la Generalitat, casi todos relacionados con lecturas restrictivas y centralistas de la Constitución y de los Estatutos, podemos contabilizar ya que estamos en una página denominada «conflicto linguístico», la agresión e intento de división de la lengua denominada «catalán» para hacerla de a trocitos e inventarse una Lengua Valenciana o Mallorquina, manipulando nauseabundamente a la sociedad con la unidad de la Lengua y su denominación, TODO ELLO REALIZADO POR GENTE QUE NUNCA SE LE HA OIDO HABLAR EN CATALAN O VALENCIANO Y QUE SON LOS MISMOS QUE AHORA ABREN LA CAMPAÑA DE SUPUESTO DESAMPARO DEL CASTELLANO en Catalunya, dia sí y dia también nos salen con sus batallitas y supuestas afrentas, que si la constitución en Europa traducida a cinco idiomas, castellano, gallego, euskera, catalan y valenciano, aunque estos dos últimos se diferenciaran en dos o tres palabras. Y ahora pactan PP y PSOE la denominación en su Estatut que su idioma es el valenciano. En catalunya lo tenemos claro, 1º estos señores que pactan cosas que se la traen floja, que le llamen como quieran, pero al menos que lo hablen 2º Que te parecería que CiU (no digamos ERC) pactasen con Chaves para su estatuto que el idioma de Andalucía es el Andaluz??. Bueno dejemos los conflictos pues hay de todos los tipos; económicos, en los massmedia, en el fomento cultural, etc,…
    En catalunya y debido a esos conflictos necesitamos un nuevo estatut, y blindar las competencias evidentemente, porque no hay ninguna seguridad que el actual o el siguiente gobierno, no intente birlarnoslas. Y pactar pasta concreta porque sino no hay forma de que caiga un trenecito, un túnel que no sea de peaje, ni una carretera idem. Coño que media España tiene el Ave y a Barcelona no se sabe no contesta.
    No sé si a tí te desestabiliza el Estatut d’Autonomía, espero que no, porque seguramente dentro de poco tendrás en tu comunidad uno calcado a este. A nosotros te lo aseguro que no nos desestabiliza. ¿Y qué es lo que desestabiliza? el estatut o la inmensa campaña que se ha montado alrededor de él para pillar votos basados en la ignorancia y la demagogia, aunque sea enfrentado a las personas.
    Por cierto, ya te has apuntado a la lista del PP contra el Estatut?

    A jaume en el 2614; muy rica y enriquecedora tu intervención, un solo comentario; No estoy de acuerdo contigo en que el intento de politización de la lengua y del «problema catalan» para sacar rendimiento partidista se limite a las últimas semanas, los partidos de «ámbito nacional» siempre lo hacen cuando tienen mayoría absoluta, Aznar en su última legislatura no hizo otra cosa, por lo que Carod Rovira le está eternamente agradecido y demostración de ello es que el manifiesto de los cien del 81 estuvo encabezado en aquel entonces por los mismos que 25 años después lideran la campaña contra Catalunya sin haber dejado ni un sólo día de estar sobre el asunto, inasequibles al desaliento. Tamaño despliegue de medios con total certeza ha de tener resultados negativos para las personas que comformamos el país. Especialmente desalentadores para los que vivimos y nos sentimos de Catalunya dada la acumulación de hechos, dichos y desencuentros que muy bien explicas en tu última intervención.

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