Crisis de gobierno

Esta mañana el presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, ha anunciado por sorpresa una remodelación de su gabinete. Bono, el ministro de Defensa, deja su puesto al hasta hoy minsitro de Interior, José Antonio Alonso. Su cartera la ocupará Pérez Rubalcaba. En Educación, Mercedes Cabrera sustituye a San Segundo

Las causas de esta crisis se encuentran probablemente en las divisiones internas a cuenta del recién aprobado Estatuto de Cataluña —aunque Bono lo niegue— y, especialmente, la negociación con ETA. Rubalcaba tiene un perfil más político que Alonso pero, desde mi punto de vista, es el menos indicado. De él se puede esperar todo excepto transparencia y juego limpio. La promesa formulada por Zapatero en el sentido de no pagar un ‘precio político’ no contaba, hasta ahora, con argumentos en contra pero con este nombramiento se han encendido todas las alarmas. Espero equivocarme.

12 comentarios


  1. Suscribo tus impresiones. Cada día me dan más miedo los pasos que se están dando en este y otros asuntos. Algo estamos perdiendo en esta democracia. La sociedad sin carnet debieramos retomar lo que perdimos o se apropiaron,por supuesto, con nuestro consentimiento y desidia.
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    Sigo visitando tu bitácora pero con lo que está cayendo, me dedico a movilizar en mi tierra las bases de su espíritu independentista. ¡¡Viva La Mancha libre!! ….Y ahora con Bono libre de compromisos lo tenemos muy fácil ¿o no?
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    Hasta dentro de mucho tiempo.

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  2. Es curioso ver cómo el premio por haber sacado una Ley adelante tan importante para el PSOE como la referida a la Educación resulta ser el cese de esa ministra. Se dice que ayer tarde “algo” ocurrió para que la crisis se desncadenara y nuestro Presidente no acudiese a la cena que los Reyes ofrecían al Secretario General de la ONU. ¿Quizá un ultimatum de Bono a ZP?

    Y respecto al nuevo ministro del Interior, suscribo plenamente las impresiones de Miguel. Rubalcaba (si te vuelves te la clava – dicen sus compañeros parlamentarios) es en efecto un gran negociador, pero es sobre todo alguien perfecto para hacer comulgar a los españoles con ruedas de molino. He ahí sus explicaciones sobre la inclusión del término “nación” en el preámbulo del estatuto catalán, cuando dijo públicamente que a él no le gustaba en absoluto esa redacción, pero que se debía respetar lo que había llegado del Parlamento de Cataluña.

    En mi opinión al Presidente se le ha olvidado algún cese importante, como el de la ministra de Vivienda o doña “pixie dixie”, perdón, la ministra de Cultura. Aunque si no lo ha hecho puede ser o bien porque la crisis ministerial se le ha venido encima o bien porque le encanta mantener a mediocres en su Gobierno. Cualquiera de las dos cosas sería muy preocupante.

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  3. Tal vez la crisis tenga algo que ver con las simpatías de Rodríguez Zapatero hacia la II República. Alabar un régimen al que todos —derecha, izquierda y nacionalistas— pugnaron por destruir desde el mismo día en que se constituyó habla bien a las claras de los concimientos de Historia de nuestro presidente.

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  4. Miguel, me sorprende tu comentario sobre la II republica. Yo creo que los annos 30 eran una epoca de extremismos y que que tanto fascistas como comunistas y anarquistas tratasen de sabotear un gobierno republicano que en esencia era reformista y moderado no tiene por que desprestigiar a la republica. Creo que Azanna y muchas de las iniciativas de la republica eran necesarias y admirables. Si tanto miedo tenia la derecha a que la situacion se fuera de las manos lo que tenia que haber hecho es apoyar al gobierno constituido en vez de montar una guerra de 3 annos y lo que vino despues durante 40.

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  5. El problema de la república (a mi entender) es que nadie creyó en ella y que tanto la extrema izquierda como la extrema derecha se la tomaron como un mal menor, como un estado de cosas que ambas partes deseaban superar. Creo que si hubiera contado con algo más de apoyo y tiempo no hay ninguna razón para creer que no hubiera funcionado.
    Por lo demás, en cuanto estalló la guerra se vió que en la izquierda cada uno iba a lo suyo y la hacía por su cuenta. En este sentido son muy ilustrativas unas conversaciones con Federica Montseny publicadas hace años sobre el tema. Creo que va siendo hora de asumir que una izquierda así dividida le hizo la mitad del trabajo a Franco y yo todavía no he oído a nadie en la izquierda asumir esa parte de responsabilidad, aunque perder una guerra debe ser ya bastante duro como para plantearse algo así. La derecha moderada desechó pronto la idea de defenderla porque entendió (bien o mal)que estaba intervenida por Stalin y porque pensó que lo que saliera después de acabar la guerra si la ganaba el bando republicano sería una obra de radicales en las que ellos no tendrían sitio.
    Siento decirlo pero tuvieron más claros sus objetivos.
    Es mi opinión. No quisiera herir la sensibilidad de nadie.

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  6. A Zag: no era mi intención desprestigiar a la II República sino a quienes se lanzan a la arena histórica sin tener un mínimo de conocimientos. Mi opinión al respecto y de forma muy breve es la siguiente: sí a la conmemoración; no a la celebración. Perdona que no lo explique mejor pero acabo de regresar de vacaciones y todavía estoy poniendo la cosa al día.
    A fee: comparto tu opinión. En la más pura tradición de los “pronunciamientos”, derecha e izquierda intentaron imponer su “visión” en cuanto no detentaron el poder. Por desgracia para España, un fracasado golpe de Estado condujo a la guerra civil y a cuarenta años de dictadura. El ciclo liberal iniciado por la Restauración acabó así de forma abrupta.

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  7. Cierto, pero estarás de acuerdo conmigo en que el “ciclo liberal” fue en gran medida un espejismo. Para la guerra civil se pueden buscar tantas causas y en tantos momentos de nuestra historia como se quiera; y seguramente todos/as tendrán de un modo u otro su razón de ser. Ahora bien, la represión implacable de los movimientos obreros durante décadas, la oligarquía y el caciquismo que tanto denunció mi paisano Joaquín Costa (hoy olvidado), la ausencia de una amplia burguesía de corte europeo, unos reyes débiles mentales(Alfonso XII, XIII y hasta alguno anterior si se quiere) demasiado a menudo a merced de los militares o echados en sus brazos, impidieron una evolución paulatina, escalonada, no traumática de las libertades en este país mientras los tradicionalistas y conservadores se acostumbraban a que siempre los mismos resolvieran sus problemas y siempre de la misma manera: a palo limpio.
    Todo esto frustró las esperanzas de mucha gente que vió el cielo abierto cuando se proclamó la segunda república y quiso recorrer demasiadas etapas en tromba, en un lapso de tiempo excesivamente corto y no siempre de la mejor manera, lo cual asustó a la mayor parte del espectro conservador, por lo demás muy dado a ver fantasmas en todas partes.
    En resumen, el inmovilismo al que se apuntaron los Borbones desde Fernando VII (el peor rey que ha conocido este país) hasta Alfonso XIII, no solamente fue de por sí pernicioso, sino que además acabo por resultarles contraproducente, aunque me temo que en realidad perjudicó a todos.
    Perdón si con esta síntesis mía acabo por obviar matices, detalles, etc.

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  8. Una síntesis, fino estilista, merecedora de algún elogio.

    No debe contemplarse la época de la República con los ojos de la sociedad de finales del siglo XX e inicios del XXI. Un asomo a las “democracias” vecinas en los primeros 40 años del siglo resultan tan esclarecedoras como necesarias. Y un repaso a las excelentes síntesis sobre movimiento obrero y condiciones sociales en estos años ayudan al imprescindible ejercicio de empatía.

    Un único punto en desacuerdo se refiere a un par de comentarios de Miguel: “un fracasado golpe de Estado condujo a la guerra civil y a cuarenta años de dictadura” Pues me temo que esta hipótesis, que ha servido como excusa del golpe militar y que tanto se reproduce en la pseudohistoria actual (entiéndase narradores como Pio Moa o cronistas como Ricardo de la Cierva) no es compartida por ningún historiador de prestigio (a excepción del Sr. Payne), y ello independientemente de la ideología liberal o “izquierdista” del historiador.

    Creo que teniendo en cuenta que tal vez Fernando VII no fue el peor rey de este pais, y teniendo en cuenta aspectos como el avance legal y educativo (a modo de ejemplo) puesto en marcha durante la II República, tal vez la conmemoración sin más no hace honor a un espítitu de cambio en este país iniciado por liberales en el siglo XIX y desarrollado por republicanos en unos aspectos y, en otros, por regeneracionistas (no creo que se haya olvidado a Costa ni a su obra) a comienzos del XX, que solo se recuperó tras 1976.

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  9. Fue un espejismo porque la transición del liberalismo a la democracia fue, como comentas, traumática. Tras la euforia por la llegada de la II República, la mayoría de los intelectuales que la apoyaron acabaron por criticarla ante el giro que tomaba la situación. Disculpa la brevedad. Si esta semana tengo tiempo, escribiré sobre la II República y la situación en Europa durante aquellos años.

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  10. Estimado Julián: que lo dioses me libren de intentar justificar el golpe de Estado. Yo creo que el malentendido viene porque has creído que hablaba de la sublevación del 34 pero no es así. Yo me refería al golpe militar del 36. Intentaré explicarme mejor: si el golpe de Estado (el de Franco, Mola, …) hubiera sido un éxito, la guerra civil no se hubiera producido porque los sublevados hubieran asumido el poder sin mayores problemas. Ahora bien, el golpe fracasó debido a la resitencia popular en muchas zonas y ello condujo irremediablemente al conflicto armado.

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  11. Esta es una de esas ocasiones en las que uno se siente satisfecho al errar su interpretación. Ciertamente, había creído…

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