El Archivo de Salamanca y su traslado a Cataluña

Entres otras cuestiones no menos importantes, hoy, el Consejo de Ministros ha aprobado la remisión a las Cortes Generales del Proyecto de Ley de restitución a la Generalidad de Cataluña de los documentos incautados con motivo de la Guerra Civil, que están custodiados en el Archivo General de la Guerra Civil Española (Salamanca). Nos encontramos ante una decisión exclusivamente política: aunque el informe de la ‘Comisión de Expertos’ sea favorable a dicho traslado, ninguna instancia judicial ha dictaminado en uno u otro sentido.

Pero dejemos a un lado informes, comisiones y aspectos jurídicos del asunto y asumamos, incluso, que a favor de esta reclamación existen razones legales, históricas y archivísticas de peso. ¿Debería el gobierno aceptar el traslado? la respuesta es NO. Zapatero se equivoca gravemente cediendo unos documentos a una Comunidad Autónoma que ha dado sobradas muestras de una inaceptable política patrimonial. Veamos un par de ejemplos:

  1. Archivo de la Corona de Aragón y el Museo de Historia de Cataluña: ya en octubre de 2002, un grupo de profesores de la Universidad de Zaragoza enviaban una carta al director de EL PAIS en la que ponían de manifiesto que «desde 1977 la Generalitat ha bloqueado la formación del patronato del Archivo de la Corona de Aragón», y denunciaban la manipulación de la Historia: «Ese museo [el de Historia] proporciona a casi un cuarto de millón de niños al año, a toda una generación, una visión nacionalista, exclusivista y segmentada de la historia que será muy difícil cambiar.»
  2. Patrimonio histórico-artístico de ciento once parroquias aragonesas pertenecientes antes a la diócesis de Lérida, y ahora a la nueva diócesis aragonesa de Barbastro-Monzón: después de que el Obispado de Lérida se negara a devolver, tras la reorganización diocesana, los bienes históricos-artísticos de estas parroquias, se inició en 1995 un proceso judicial en el que las sucesivas sentencias eclesiásticas han sido favorables todas ellas a Aragón. Finalmente, en febrero de 2004 se cerró el camino de las reclamaciones judiciales al desestimar el Vaticano la súplica de la ‘restitutio in terminis’ presentada por el Obispo de Lérida. El pasado mes de enero, Marcelino Iglesias -presidente del gobierno aragonés- urgió al obispado ilerdense a devolver los bienes y deseó que el Ejecutivo catalán, en coherencia con su reclamación de documentos del Archivo de Salamanca, apoyara la demanda aragonesa. Sin embargo, el Obispo de Lérida se reafirmó en su negación arguyendo que debía mantenerse la unidad museística (los bienes están custodiados en el Museo Diocesano de Lérida). Del ejecutivo catalán nada sabemos y de los bienes menos aún. Tal es la situación que el Vaticano ha tenido que nombrar un juez ejecutor de la sentencia ante la cerrazón del obispado ilerdense y de la Generalitat.
  3. El Museo Marés: Juan Manuel de Prada nos recuerda que en este museo, propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, se cuentan «hasta ciento ochenta piezas usurpadas en fechas relativamente recientes al patrimonio castellano y leonés»: Un expolio catalán.

A la vista de lo aquí narrado, ni que decir tiene que me adhiero a la conclusión de los profesores de la Universidad de Zaragoza: «La Generalitat se apropia del patrimonio que controla, impone un discurso falsamente victimista, y mientras no asuma obligaciones que ya tienen términos de justicia y dignidad, seguirá teniendo poder, pero no autoridad para reclamar nada.».
Artículos de opinión a favor y en contra: ver sección Memoria Histórica

2 comentarios



  1. buscamos a Juan Manuel Martín qe vivio la guerra y estuvo de militar en lerida,alcarràs.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *