El cazador

Para el pueblo udege, que habita en la taiga de Ussuri (un bosque templado de las montañas de Sikhote-Alin, situado entre el Mar de Japón al Este y la frontera con China al Oeste), la caza se funde con su existencia. El fotógrafo Álvaro Laiz vivió con ellos durante cuatro meses fotografiando la forma de vivir de estos hombres y mujeres que cazan, pescan y recolectan para sobrevivir.

Sus creencias están plagadas de referencias a fuerzas sobrenaturales que deben ser respetadas. En 1997, un cazador furtivo ruso llamado Markov se encontró con un gigantesco tigre de Amur. A pesar del riesgo, Markov le disparó al tigre pero no pudo matarlo. Los udege creen que, si alguien ataca a un tigre sin una razón, Amba (el lado oscuro del tigre) lo perseguirá. Markov desató el Amba y durante las siguientes 72 horas el animal rastreó a Markov y lo mató. Investigaciones posteriores sugieren que el tigre planeó sus movimientos con una rara combinación de estrategia e instinto y, lo más importante, con un claro objetivo escalofriante: Amba buscaba venganza. Esta creencia animista constituye el leitmotiv para experimentar el impacto de la naturaleza en las comunidades de Udege a través de uno de los últimos restos del chamanismo: la cultura del cazador del Lejano Oriente ruso.

Álvaro Laiz -The hunterHombre-ciervo. “Hubo un tiempo en que cuando un udege veía un ciervo, creía ver un hombre-ciervo […] Cuando veía a un tigre, creía ver un hombre tigre” (Cuento Udege).
Este y otros cuentos ancestrales reflejan las creencias animistas de este pueblo tan influenciado por la naturaleza.

Álvaro Laiz -The hunterHeilongjiang: el dragón negro. La cuenca del río Amur forma la frontera entre el lejano oriente ruso y la Manchuria interior china.

Álvaro Laiz -The hunterLas tasa de alcoholismo entre la comunidad udege se encuentran entre las más altas de toda Rusia y a menudo conducen a episodios de violencia.

Álvaro Laiz -The hunterKostya el cazador: “Cuando veo un ciervo, un alce o un oso no tengo dudas. Solo hay una respuesta para un cazador: matar. Pero cuando veo un tigre, mi mente vacila …”.

Álvaro Laiz -The hunterLev Jomenko, cazador y herborista de Lesopil`noye. Durante un viaje de caza divisó las huellas de un tigre herido y decidió seguirlas. Al parecer, el tigre golpeó a Jomenko en la cara con su pata, dejándolo inconsciente en el suelo. Luego, el tigre lo sacudió como un muñeco de trapo, tan violentamente que le rompió la muñeca y las dos piernas. Entonces el tigre se alejó de allí. Ese día la temperatura era de menos cuarenta y cinco grados. Su cuerpo apareció congelado.

Álvaro Laiz -The hunterGalina llora abrazada a la foto de su hijo que desapareció en la taiga hace unos años: “Se fue un día y nunca regresó…”

Álvaro Laiz -The hunterEdvard Niekrasov fue atacado por una tigresa hace una década. Le disparó y mató a un tigre durante un viaje de caza, pero no se dio cuenta de que también había una tigresa. La tigresa le dio un golpe en la cara, deformandole la cara. “Estábamos siguiendo las huellas de un ciervo cuando nos dimos cuenta de que un tigre estaba casi delante de nosotros. No lo pensé dos veces y disparé y maté al animal. Estaba emocionado y corrí hacia el animal para verlo sin darme cuenta de que había un tigre hembra escondido a su lado. Luego se abalanzó sobre mí … Recuerdo sus ojos fuera de las órbitas mirándome fijamente cuando me dio un golpe en la cara. Por suerte, mi sobrino fue capaz de ahuyentar a la tigresa antes de que ella me rematara. Nunca debí hacer lo que hice y pagué un alto precio por ello…”

Álvaro Laiz -The hunterHombre ciervo bajo la constelación de Orión (el Cazador)

Esta serie de fotografías y algunas más pueden verse en el sitio del fotógrafo: http://www.alvarolaiz.com/the-hunter (clic en la foto para acceder a la galería).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *