El Cosmos a través del arte

La belleza silenciosa del cosmos esconde secretos que han fascinado a la humanidad durante milenios. Fenómenos astronómicos como el transcurso del día y de la noche, las estaciones o las mareas han determinado siempre nuestra forma de vida. En las constelaciones colocamos el hogar de nuestros dioses. Para augurar los aconteceres del mundo estudiamos el recorrido de los planetas por el Zodíaco. Observando las estrellas encontramos también la manera de medir el tiempo, diseñar calendarios y orientarnos en los viajes.

Los primeros filósofos de la naturaleza emprendieron la inmensa tarea de despojar nuestra visión del cosmos de mito y de leyenda. Lo que ocurría en el universo, pensaban, no era el resultado de las decisiones arbitrarias de dioses caprichosos, sino que estaba gobernado por leyes que podían ser descubiertas con el pensamiento racional. Los científicos continuarán ese legado y en cada momento de la historia tratarán de aportar la explicación que más se aproxime a la realidad del mundo.

En una perfecta simbiosis con la ciencia, el arte ha dejado constancia de los cambios que nuestra percepción del cosmos ha ido experimentando a lo largo de los siglos. Para aproximarnos a esta unión, el Museo del Prado ha organizado un itinerario expositivo que se puede visitar hasta el próximo 16 de octubre. Ha sido creado por Montserrat Villar (doctora en Astrofísica en el CSIC) y propone un recorrido por 20 obras de la colección permanente del Museo Nacional del Prado que reflejan ese intercambio de miradas profundo y maravilloso.

Joachim Patinir: El paso de la laguna Estigia. Óleo sobre tabla, 64 x 103 cm. 1520-24. Madrid, Museo Nacional del Prado
Joachim Patinir: El paso de la laguna Estigia. Óleo sobre tabla, 64 x 103 cm. 1520-24. Madrid, Museo Nacional del Prado

I. El mito de la Tierra plana. A menudo se afirma que en la Europa medieval se negaba la esfericidad de la Tierra. Fue una de las manifestaciones más obvias, se dice, de la oscuridad que permeó todo el Medievo y que provocó la pérdida de gran parte del conocimiento clásico. El arte demuestra lo contrario.

  1. Joachim Patinir: El paso de la laguna Estigia
  2. El Bosco: El tercer día de la Creación
  3. Giovanni dal Ponte: Las siete Artes Liberales
  4. Maestro de la Virgen de los Reyes Católicos: La Virgen de los Reyes Católicos
  5. Fernando Gallego: Cristo bendiciendo
Anónimo italiano: Ariadna. Siglo XVIII. Mármol, 49 x 85 cm. Madrid, Museo Nacional del Prado.
Anónimo italiano: Ariadna. Siglo XVIII. Mármol, 49 x 85 cm. Madrid, Museo Nacional del Prado.

II. Mitos en las estrellas. Como si de un lienzo ilustrado se tratara, en las constelaciones dibujamos las siluetas de nuestros dioses y contamos los relatos de sus amores y sus batallas.

  1. Pedro Pablo Rubens y Jacques Jordaens, Perseo liberando a Andrómeda
  2. Pedro Pablo Rubens, Diana y Calisto
  3. Anónimo italiano, Ariadna
Jean-Baptiste-Marie Pierre: Diana y Calisto. Óleo sobre lienzo, 197 x 114 cm. 1745 - 1749. Madrid, Museo Nacional del Prado
Jean-Baptiste-Marie Pierre: Diana y Calisto. Óleo sobre lienzo, 197 x 114 cm. 1745 - 1749. Madrid, Museo Nacional del Prado

III. Cuando la Luna perdió su pureza. Durante dos mil años la Luna se consideró un cuerpo perfecto. A principios del siglo XVII el telescopio reveló lo contrario, que en ella había valles y montañas, como en la Tierra. Esto asombró a astrónomos, artistas y hombres de la iglesia.

  1. Jean-Baptiste-Marie Pierre: Diana y Calisto
  2. Gaspare Vanvitelli: Vista de Venecia desde la isla San Giorgio
  3. Giambattista Tiepolo: La Inmaculada Concepción
  4. Francisco de Zurbarán: La Inmaculada Concepción
  5. Bartolomé Esteban Murillo: La Inmaculada Concepción de Aranjuez
  6. Pedro Pablo Rubens: La Inmaculada Concepción
Pedro Pablo Rubens, Jan Brueghel el Viejo: La Vista. Óleo sobre tabla, 109,5 x 64,7 cm. 1617. Madrid, Museo Nacional del Prado
Pedro Pablo Rubens, Jan Brueghel el Viejo: La Vista. Óleo sobre tabla, 109,5 x 64,7 cm. 1617. Madrid, Museo Nacional del Prado

IV. La revolución del telescopio. En los albores del siglo XVII el telescopio permitió un escrutinio de los cielos que cambió para siempre nuestra concepción del universo. Hubo artistas ávidos de comprender la naturaleza que fueron testigos de esa transformación del cosmos.

  1. Pedro Pablo Rubens, Jan Brueghel el Viejo: La Vista
  2. Atribuido a Giuliano Finelli: Séneca
  3. Taller de Pedro Pablo Rubens: Demócrito, el filósofo que ríe
  4. Pedro Pablo Rubens: Saturno devorando a un hijo
  5. Pedro Pablo Rubens: El nacimiento de la Vía Láctea
  6. Adam Elsheimer: Ceres en casa de Hécuba

Fuente: Museo del Prado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.